¡ELIMINEMOS EL COITOCENTRISMO!

Escrito por: Andrea Leal Garza

¿Alguna vez te ha pasado que estás con tu pareja o estás con alguna persona, y que por no llegar al sexo (palabra coloquial utilizada para expresar la penetración) sienten que les faltó algo o que el encuentro no fue lo suficientemente bueno?, ¿Y se llenan de frustración porque no pudieron llegar al objetivo principal del encuentro?. Es común escuchar de un amiga “¿Oye pero cogieron?”, o escuchar en una plática entre hombres “No pero si no cogieron no cuenta”, incluso se tienen conversaciones entre pares sobre lo mucho que les urge tener sexo, y las personas que no han realizado dicha práctica reciben comentarios como “uy de lo que te pierdes”, como si fuera la única forma de sentir placer. Vivímos en una sociedad en la cual el foco principal y el objetivo de un encuentro sexual, es la penetración, o al menos eso es lo que aprendimos y lo que permea en nuestra cultura. Esta tendencia mencionada anteriormente es conocida en la actualidad como coitocentrismo.

Al hablar de coitocentrismo nos referimos a que el coito es el centro de las relaciones sexuales, y que una relación sexual está incompleta y carece de placer si no está la penetración presente (Camacho, 2021). En otras palabras, las relaciones sexuales completas son aquellas en donde se alcanza el coito (penetración pene vagina), esto implica que cualquier otra manera de experimentar la sexualidad es totalmente subestimada porque se le considera como poco suficiente o que le falta algo (Fernández, 2019). 

De tal forma que, el placer está y únicamente se puede encontrar en la penetración, y el pene se vuelve el principal protagonista y la principal fuente del placer; se vuelve la única vía para poder llegar al orgasmo. Pero ¿Qué pasa con las relaciones sexuales entre dos hombres o dos mujeres? ¿Su sexualidad es incompleta o no hay satisfacción solo porque no llevan el coito tal cual se entiende? O ¿Qué ocurre con la sexualidad de los infantes?¿Su sexualidad es nula o escasa, solo porque no hay coito de por medio?, incluso ¿Qué pasa con aquellas personas que no tiene una pareja o una persona con la cual puedan y quieran llevar dicha práctica? ¿Su vida sexual no es sana, y va estar la insatisfacción presente hasta conseguir la penetración?

La sociedad coitocentrista en la que nos desenvolvemos, se basa en los genitales, la penetración y el orgasmo, y se rige por un modelo de sexualidad que influye directamente en nuestra capacidad de goce sexual (Menttal, 2020), y como menciona Arola Poch (2015), “simplificamos las fuentes de placer y homogenizamos los gustos” cuando realmente el placer y la vida sexual puede ser llevada de múltiples formas, por ejemplo: Podemos tener un encuentro sexual que incluya masturbación, caricias, besos, descubrimiento y juego de las diferentes zonas erógenas, sexo oral, que no termine en penetración, y no por ello tiene que ser un encuentro incompleto, fallido y sin final feliz. 

No obstante, a este tipo de prácticas sexuales enlistadas anteriormente, se les consideran como preliminares y se piensa que no forman parte de la experiencia sexual (ACIMUT, 2021). Son consideradas como acciones previas que tiene como objetivo el facilitar el coito (Fernández, 2019), pudiendo visualizar una vez más el coitocentrismo tan marcado que existe. No podemos olvidar que un encuentro sexual, es una forma de relacionarnos,  comunicarnos con el otro y de sentir placer mutuo a través de todo el cuerpo, y no podemos reducir la sexualidad a una práctica sexual, como el coito, puesto que hay más allá de ello (Menttal, 2020).  

Por otra parte, es importante mencionar que el placer no necesariamente se obtiene por medio del otro, específicamente por medio del pene, es decir, ¿Qué pasa con la propia sexualidad? ¿No podemos obtener placer por ejemplo, por medio de la autoexploración, las fantasías, y la propia estimulación de zonas erógenas y masturbación?. El problema radica en que centramos, el placer propio en el otro, y vivimos con la idea de que la penetración nos va a llevar al paraíso y que es la única forma en la que se pueda llegar al orgasmo. Según ACIMUT (2021), “el 86% de las mujeres no logran el orgasmo en las relaciones sexuales con penetración, y el 45% de las mujeres alcanzan el orgasmo a través de la estimulación directa del clítoris.” Por lo tanto, ¿Porqué seguimos tan centrados en el coito?

Otro factor a considerar, es que el concepto de sexualidad siempre se ha malinterpretado y se identifica con el coito, que claro que es un parte de la sexualidad, pero no es la única, ni la más importante. Dicho lo anterior, se cree que la sexualidad empieza en la pubertad (Fernández, 2019), y que en etapas anterior es nula o se niega. Sin embargo, desde que nacemos las prácticas sexuales están presentes, hay tocamiento de genitales, autodescubrimiento, y por supuesto placer. Por lo tanto, la sexualidad está presente de múltiples formas, y en todas las etapas de la vida, y no podemos reducir a esta dimensión, diciendo o pensando que el placer se limita a la penetración.  

Asimismo, resulta relevante el comprender que hay multiples prácticas sexuales a nuestro alcance, un abanico de posibilidades que nos estamos perdiendo por estar tan centrados en la penetración. Es importante recordar que tener sexo implica varias prácticas sexuales, entre ellas el coito, y que “el sexo es cualquier práctica sexual que produzca excitación (ACIMUT, 2021).”

En conclusión, no es condenar al coito, porque para muchos resulta una práctica placentera, solo debemos de reconocer que le estamos dando un lugar que no le corresponde, ya que todo este tiempo ha sido considerado como el centro de las relaciones sexuales. La satisfacción sexual no solo deriva de la penetración, y debemos de percatarnos de que es una práctica más a la cual podemos acudir cuando queramos disfrutar y sentir placer, pero no es la única forma de llegar al mismo (Camacho, 2021). 

Bibliografía

ACIMUT (2021). ¿Has oído hablar del coitocentrismo?. ACIMUT Psicología Aplicada. https://acimutpsicologia.com/blog/1655/has-oido-hablar-del-coitocentrismo/

Camacho Gavilán, M. (2021). DESMONTANDO EL COITOCENTRISMO. periFéricas. https://perifericas.es/blogs/blog/desmontando-el-coitocentrismo

Fernández Delgado, M. (2019). La construcción de la sexualidad coitocéntrica en la infancia: una aproximación a través de un estudio de caso en Educación Primaria. Universidad de Sevilla. https://idus.us.es/bitstream/handle/11441/90626/195_45326659-FERNANDEZ%20DELGADO%2c%20MARIA.pdf?sequence=1&isAllowed=y

Menttal (Septiembre, 2020). Modelo de Sexualidad Falocrático o Coitocentrista. Menttal.https://psicologosysexologos.com/modelo-de-sexualidad-falocratico-o-coitocentrista/

Poch, Arola (2015). Hay vida (sexual) más allá de la penetración. Arola Poch Psicóloga Sexóloga. https://arolapoch.com/2015/05/18/hay-vida-sexual-mas-alla-de-la-penetracion/

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