Sexualidad y Discapacidad

Por Clarisa Ursúa

El derecho a ejercer una vida sexual plena en las personas con discapacidad ha sido un tema poco abierto a discusión, y en la actualidad los temas relacionados con la sexualidad de esta población siguen siendo controversiales. Por ejemplo, siguen existiendo cuestiones de esterilización y el derecho a tener relaciones sexuales y a tener hijos que están, generalmente, influidas por una fuerte carga emocional debido a las implicaciones sociales y afectivas que han sido impuestas tanto a las personas con discapacidad como a las familias de las mismas. Algunos de los factores que pueden llegar a influir en las actitudes hacia la sexualidad en personas con discapacidad son: grado de discapacidad, edad, nivel de educación, religión y género (Wolfe, 1997). 

Las personas con discapacidad han permanecido en una de las minorías a las cuales se les ha negado toda posibilidad de satisfacer sus necesidades afectivas y sexuales. Por ello, es esencial que se tenga una mirada de integración y normalización de la educación al trabajar con temas de sexualidad y de relaciones interpersonales. Esto con el fin de respetar el derecho que toda persona tiene y que nadie debe privar (Mayoral, 2006). 

La sexualidad es un impulso vital y esencial para el desarrollo y ajuste de la personalidad. Todos los seres vivos la poseen y cada uno tiene la posibilidad de vivirla a su manera. Debemos de incorporar actitudes, información objetiva y desmitificar mitos sobre las necesidades sexuales de las personas con discapacidad (Gil, 2003). También, la sexualidad es un aspecto fundamental en la vida de todas las personas desde una temprana edad y hasta los últimos años de vida; nos permite ser, reconocernos con el otro y con nosotros mismos (ASDRA, 2021). 

A lo largo del tiempo, a las personas con discapacidad no se les reconoce como personas con identidad sexual propia, negando la posibilidad de resolver sus necesidades afectivas y sexuales (Sarramona, 1992). La mayoría de los programas que se han desarrollado sobre este tema están enfocados en informar y evitar peligros, más que a educar para vivir su sexualidad. Lo anterior nos habla sobre las resistencias que surgen por aceptar un enfoque positivo en la educación sexual por miedos irracionales alrededor de que las personas con discapacidad ejerzan libremente su sexualidad.  (Sarramona, 1992). (Amor, 1997)

Los mitos impactan negativamente sobre la sexualidad de una persona con discapacidad porque se invisibiliza y se silencia la diversidad, al igual que se considera peligrosa e innecesaria la educación sexual, lo que causa que se reprima, se evite y se limite el ejercicio de sus derechos sexuales y reproductivos. A pesar de que actualmente cada vez más se habla con naturalidad se la sexualidad en las personas con discapacidad, es esencial que se vea a todas las personas como dignas de deseos, sueños propios y fantasías; la realidad es que las personas con discapacidad no tienen un mundo diferente, los besos y las caricias son los mismos para todos. La sexualidad de las personas con discapacidad no es mejor ni peor que la de las demás personas, simplemente su propia sexualidad y se expresa en la manera en la cual cada quien la viva y la experimente. (ASDRA, 2021). 

La asistencia sexual es un tipo de trabajo sexual el cual presta apoyo para pdoer acceder sexualmente al propio cuerpo o al de una pareja. La persona con el rol de asistente no es alguien con quien se tiene sexo, sino que apoya a otras personas a tener sexo con otras personas o a autoexplorarse eróticamente a unas mismas. La persona que recibe la asistencia decide en qué y cómo recibe el apoyo, con el fin de propiciar la autonomía y la autoexploración. La asistencia sexual puede llegar a ser un apoyo para las personas con discapacidad con el fin de ayudarlos en tareas que no puedan hacer por sí mismos como explorar su cuerpo, explorar movimientos y/o posiciones en prácticas sexuales con otra persona o consigo misma. Es indispensable comentar que la persona que otorgue la asistencia sexual no accede sexualmente al cuerpo de la persona asistida, no tiene entre sus tareas a producir la excitación, su intervención solo es instrumental (Asistencia Sexual, 2021)

Es importante cambiar la mirada y mirar a las personas con discapacidad con derecho a: 

  • Tener información integral y objetiva.
  • Contar con una educación sexual integral.
  • Expresar su sexualidad
  • Elegir libremente a su pareja
  • Derecho a una vida sexual independiente
  • Derechos sexuales y reproductivos – esterilización 

Para lograr respetarlos debemos de poder ver más allá de su discapacidad y tomarlos en cuenta con base en la etapa del desarrollo por la cual estén pasando: ya sea niñez, adolescencia, adultez o vejez; no son niños en cuerpos de adulto. Por ello, es importante facilitarles un espacio para reflexionar, pensar acerca de ellos mismos, sobre sus sentimientos, a la par de propiciar un desarrollo cognitivo y autónomo; con el fin de que la sexualidad forme parte de su vida autónoma. La autonomía conlleva otorgarles a todas las personas con discapacidad su derecho de decidir qué hacer con su cuerpo, con quién quieren estar, cuándo, cómo y dónde. 

(ASDRA, 2021). 

¿Has escuchado alguno de estos mitos? ¡Aquí te contamos la realidad!

  1. Las personas con discapacidad no tienen sexualidad, no les interesa, son asexuados, “son niños eternos” “son niños en cuerpos de adultos”

Realidad: Tienen intereses, deseos, ilusiones, fantasías y necesidad de vínculos afectivos. Al igual que una capacidad de enamorarse, de sentirse atraídos como todos.

  1. La educación sexual y afectiva integral incita e incrementa las conductas sexuales. 

Realidad: La educación sexual y reproductiva es un derecho que, en muchos casos, se les niega a las personas con discapacidad. Lo que en realidad podría causar el incremento en embarazos no deseados, las infecciones de transmisión sexual, los conflictos y hasta los abusos es la falta de oportunidades que tienen las personas con discapacidad para aprender a relacionarse afectivamente de una manera saludable. 

  1. No tienen capacidad para captar el abuso o acoso sexual.

Realidad: Debido a la visión pasiva que se tiene sobre las personas con discapacidad y al “infantilismo” y “falta de interés” que se les atribuye, se cree que son particularmente vulnerables al abuso. Sin embargo, esto se puede llegar a deber a la falta de educación sexual, afectiva y a la sumisión y dependencia que en muchas ocasiones tienen con terceros. Las personas con discapacidad sí son capaces de evitar relaciones sexuales no deseadas, al igual que de tenerlas de manera consensuada, deseada y satisfactoria. 

¿Qué podemos hacer como padres, profesionales o acompañantes?

  • Mostrarnos abiertos y con disposición a hablar sobre el tema. 
  • Informar sobre qué prácticas sexuales o expresiones de afecto se pueden realizar en público y cuáles en el ámbito privado.
  • Enseñar la diferencia entre un contacto consensuado y uno abusivo. 
  • Motivarlos a expresar sus gustos y preferencias. 
  • Hablar con ellos sobre las posibilidades y no solamente desde la prevención de riesgos; trabajando desde prácticas de higiene, saludables y seguras en torno de la educación sexual y reproductiva. 

(ASDRA, 2021). 

Bibliografía 

Mayoral, R., López, F & Morentin, R. (2006). Afectividad y sexualidad en personas con discapacidad intelectual. Una propuesta de trabajo. Siglo Cero: Revista Española sobre Discapacidad Intelectual, 37, pp. 23-40.

Amor, J.R. (1997). Afectividad y Sexualidad en la Persona con Deficiencia Mental. Madrid: Universidad Pontificia Comillas. 

Sarramona, J.D. (1992). Cómo educar la sexualidad en la escuela. Barcelona: CEAC. 

Rodríguez Mayoral, J. M.  Morentin, Ricardo  Arias, B.  López Sánchez, Félix

Siglo Cero. Revista Española sobre Discapacidad Intelectual Vol. 37 Núm. 217 Pág. 23-40

Morales, G. et al. (2011). Actitudes hacia la sexualidad de las personas con discapacidad intelectual. Ciencia UANL, 4, pp. 436-444.

Asistencia Sexual. (2021). Asistencia Sexual: tus manos mis manos. de Asistencia Sexual Sitio web: https://asistenciasexual.org/asistencia-sexual/

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