Representación LGBT+ en la pantalla ¿Estamos listxs para verla?

Por Sofía de la Paz Pérez Arroyo

El arte ha sido el canon para la expresión de la humanidad y el reflejo de la sociedad. Convertimos la cotidianidad en estética para transmitir un mensaje e incluso ha sido utilizado como mecanismo para intervenir en la subjetividad colectiva.

Wow, palabras muy rimbombantes ¿no? Muchas veces por concebir el arte como parte de algo muy elevado, se nos olvida que nos encontramos rodeados de este, ya que sigue siendo íntimamente humano y algo que también hemos subrayado como entretenimiento puede seguir cumpliendo con estas funciones.

Así es, estoy hablando del buen Cine y Televisión. Exacto, ese donde te compras el combo nachos o donde tienes una colección de suscripciones a un descuentazo de sólo 99 pesos al mes. Ese mismo que representa distintas historias desde el inicio de su creación. Ese mismo al que la comunidad LGBT+ ha reclamado por años una representación realista y justa sobre las realidades que viven todos los días. 8.

Pero ¿por qué tanto alboroto? ¿De verdad es tan importante ser representadxs en la pantalla grande? ¿Qué no ya hay personajes de la comunidad LGBT+ en series y películas? ¿Qué está pasando y dónde están mis nachos?

Para empezar, sí debemos tener en mente la naturaleza del séptimo arte. Muchas veces se nos disfraza sólo como entretenimiento, algo inocente dedicado al disfrute y tiempo libre. Si bien entretener es su función, su esencia es mucho más que eso. Y es que, como las otras artes, la producción cinematográfica – hablando tanto de películas como series – sigue siendo un conjunto de signos que nos transmiten un mensaje (6). Es un discurso, una narrativa, etc.

Muchas veces replicamos aquello que vemos representado

No es necesariamente un discurso escrito, sino que el Cine tiene su propio lenguaje, a través no sólo del guión, sino también imágenes, música, actuación, etc. Cuando tú y el resto del mundo ven un programa o una peli, también están digiriendo lo que finalmente se convierte en la manera en que concebimos la realidad. Claro que no terminas de ver Star Wars y automáticamente piensas ser un Maestro Yedi – *guarda el sable de luz* – pero no podrás mentir que, aunque ni siquiera has visto las cintas, sabes que es parte de la cultura popular e incluso en ocasiones queremos adoptar la valentía de estos personajes.

Star Wars IX: The Rise of Skywalker, 2019

Y si bien este es un ejemplo sencillo, la verdad es que muchas veces la ciencia ficción, así como cualquier tipo de película, puede tener muchas interpretaciones, aunque no se expresen de manera explícita en pantalla.

Pero entonces, ¿esto qué tiene que ver con la comunidad LGBT? Ya vamos con eso, así que ponte cómodx y agarra tus palomitas.

Hemos visto el impacto que tiene el Cine en nuestra realidad y cómo a la vez que refleja nuestra sociedad también puede dirigir un mensaje para transformarla. Por lo que las personas que pertenecen al colectivo LGBT+ piden a gritos ver historias con las que puedan identificarse, más a allá de estereotipos, que también pertenezcan a la cultura popular. 1 Finalmente, son personas que también pertenecen a esta sociedad.

No obstante, en la historia del Cine podemos ver que en su mayoría las historias que cuentan son sobre personas heterosexuales y cisgénero – y de piel blanca, pero ese es tema para otro blog. Las personas que pertenecemos a estos grupos hemos tenido la fortuna de ver nuestra sexualidad reforzada de una forma positiva. 2

Tampoco podemos cerrar los ojos ante la realidad. Sí, que bonito este arte y la Carabina de Ambrosio, pero también se ha convertido en una industria multimillonaria, en donde, seamos honestxs, quienes la manejan son en quienes cae el poder de decidir qué historias se van a contar, y sobre todo cuales convienen más.

Sé lo que estás pensando. Bueno, eso es más de hace unos 10 años, recientemente siempre puedes ver a un personaje gay o lesbiana en todas las series de Netflix y hasta está de moda. Incluso hay algunas que han ganado Óscar.

Claro, pero hay un pequeño detalle. No sólo es cumplir con la cuota, que vamos, por algo se empieza. Sino también la manera en la que se están contando estas narrativas. Si nos vamos al inicio de la representación de la diversidad sexual, vamos a retroceder más de 10 años. En los 90’s ya había personajes trans, como supuestamente en El Silencio de los Inocentes. El problema es que estos personajes eran asociados a personas con trastornos mentales graves, estereotipados, asesinos, etc.

Y segundo, las mujeres trans eran representadas por hombres cisgénero que se vestían de mujer, mandando un mensaje diciendo que las mujeres trans no eran mujeres de verdad, sino sólo hombres vestidos de mujer. 1

La chica danesa, 2015

.Por otro lado, la representación de personas gays, lesbianas o bisexuales – porque fuera de esto la aparición de otras orientaciones sexuales es prácticamente nula – esta llena de estereotipos, siendo cumpliendo el rol del gay que lo único que le sucede en la vida es ser el mejor amigo gay. Cuando en la realidad, se ha demostrado la cantidad diversidad sexual que existe en el mundo, además de que son personas que también tienen una vida, además de su orientación sexual.2 Imagínate que todas las historias de amor entre un hombre y una mujer retratadas en pantalla tuvieran la misma historia siempre. Bueno pues, si el personaje gay llega a ser el protagonista, esto es lo que sucede.

Y para que no crean que sólo me refiero a Hollywood, esto mismo sucede también en el Cine Mexicano, donde se considera que la comunidad LGBT+ ha salido en las películas desde El Cine de Oro, donde se observa la misma evolución, donde las primeras apariciones eran los papeles secundarios estereotipados, hasta personajes abiertamente homosexuales pero que morían en pantalla. 7

Un lugar sin límites, 1977

Y es que esto último es conocido como parte del temido Queerbaiting. ¿Recuerdas aquella vez cuando se rumoró que Disney iba a sacar su primer personaje abiertamente gay y que en la película sólo se hacía una referencia sutil? Y por aquella vez, me refiero a las múltiples veces que ha pasado. Bueno, pues te presento el Queerbaiting.

Queerbaiting, es la técnica de presumir la aparición de un personaje de la comunidad LGBT+ para atraer a este público, para que al final sólo se muestre una muy sutil referencia, cero peso en la trama, una constante tensión sexual que nunca termina en nada o que cuando se al fin se consuma, uno de los personajes muere de una manera muchas veces estúpida – esto incluso es conocido como el Síndrome de la Lesbiana Muerta. 4 Un gran ejemplo de esto es la famosa relación de Lexa y Clarke en The 100.

Así como Loki, se había grabado una escena de Valkirie donde una mujer salía de su cuarto en Thor Ragnarok, para hacerle justicia a su bisexualidad de los cómics, pero no llegó a la pantalla.

A Disney, por ejemplo, se le ha criticado mucho esto últimamente. No sólo por hacer sutiles referencias a personajes que habían filtrado como homosexuales, por ejemplo, Le Fou, en la Bella y la Bestia (2017) o Artie en Cruella (2021), o aquellas historias platónicas como la de Alberto y Luca ( Luca, 2021) o la misma Elsa de Frozen (2013).3 Sino que en varias ocasiones es conocido que habrá escenas donde esto sea explícito, pero al final no llegan al corte al final. 5

Pero tampoco se trata de linchar a las grandes productoras, no hay que olvidar que también es un reflejo de la sociedad. He aquí algo curioso: que hay representaciones honestas sobre la comunidad LGBT, que han salido del estereotipo o la típica historia centrada en la orientación sexual. Y no, no estoy hablando de Élite.

Podemos ver la famosa película Call Me By Your Name, que, a pesar de no ser mucho de mi agrado por otras cuestiones, debo reconocer que la historia de este amor de verano es intensa y natural. Por otro lado, tenemos a Pose en Netflix, la cual es muy sonada en el ambiente de diversidad y género, pero siendo la joya que es y de las pocas producciones en reconocer el talento trans, no es precisamente muy promocionada al público en general.

Luca, 2021 y Call Me By Your Name, 2017

Y finalmente el mismísimo ratón millonario, al que se le exige tanto ver representadas estas realidades, pero lleva dos temporadas de la serie High School Musical, donde hay una pareja de adolescentes homosexuales, de suma importancia en la trama y con una historia de amor sumamente natural que evoluciona. Pero ¿por qué nadie esta hablando de estas producciones?

Criticamos y exigimos representación a las grandes compañías, pero sí el Cine es el reflejo de nuestra sociedad, ¿estamos realmente listxs para ver estas representaciones en pantalla de manera realista? ¿O todavía estamos desmasiado cómodxs para movernos de la butaca?

Pose, 2018

Referencias

  1. Crimental, E. (2018). Tópicos eternos: la representación LGBT+ en el cine y la televisión. Julio 16, 2021, de CANINO. Recuperado de: https://www.caninomag.es/topicos-eternos-la-representacion-lgbt-en-el-cine-y-la-television/
  2. López, V. (2018). Por qué es importante que haya representación LGTBI en el cine (y otras artes). Julio 16, 2021, de ESPINOF. Recuperado de: https://www.espinof.com/otros/que-importante-que-haya-representacion-lgtbi-cine-otras-artes/amp
  3. Mantilla, D. (2021). ‘Luca’ y el miedo de Disney a la representación LGTBIQ+. Julio 16, 2021, de El Español. Recuperado de: https://www.elespanol.com/series/20210623/luca-miedo-disney-lgtbi/591070889_13.html
  4. Marquez, M. (2018). Qué es el ‘queerbaiting’ y por qué se utiliza. Julio 16, 2021, de Oveja Rosa. Recuperado de: http://ovejarosa.com/queerbaiting-se-utiliza/
  5. Castellón, M. (2021). Disney es criticado por su hipocresía en la celebración LGBT. Julio 16, 2021, de Fuera de Foco. Recuperad de: https://fueradefoco.com.mx/destacados/disney-criticado-festejo-lgbt/
  6. García, G. I. (2020). Miradas sobre lo “Queer”: Cine y Representación. La Venta. Revista de estudios de género, 6, (51). 2021, Julio 16, De SciELO Base de datos.
  7. Estrada, G. (2020). La representación de la comunidad LGBTTTIQ+ en el cine mexicano. Julio 16, 2021, de Festival Internacional de Cine de Morelia. Recuperado de: https://moreliafilmfest.com/la-representacion-de-la-comunidad-lgbtttiq-en-el-cine-mexicano/
  8. Naranjo, J. (diciembre 17, 2017). ¿Qué es el QUEERBAITING? [Archivo de video] Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=DDQTDjpw73s&t=278s

La zona gris en el arcoíris

Por Sofía de la Paz Pérez Arroyo

Hemos dado un salto en los últimos años, que si bien todavía falta un gran camino por recorrer, hoy se comienza a hablar de la diversidad no desde una concepción binaria, sino más bien, valga la redundancia, como algo diverso. Sin embargo, la variedad a veces puede conflictuar o confundir… e incluso ignorar denominaciones con las que bien nos podemos identificar. 

En este caso – y para no entrar en mayores conflictos – me referiré al departamento de la orientación sexual. ¡Así es! Aquello que se refiere ÚNICAMENTE a quien te atrae sexualmente. Ya estamos íntimamente – y por íntimamente me refiero a la heteronorma que nos rige – familiarizados con la heterosexualidad, ahí vamos con la homosexualidad y la bisexualidad. Pero también existe la pansexualidad, polisexualidad y… ¿qué pasa con aquellas personas que no tienen atracción sexual?

O la pregunta que yo me hice hace unas semanas y de ahí el nacimiento de este artículo ¿Qué carambas es la Demisexualidad? Por eso en el artículo de hoy te presentamos:

¿Soy Demisexual? ¡6 formas de saberlo!(4)

Bueno, me las podría sacar de la manga pero, en realidad nunca hay sólo 6 formas de saberlo, eso sería algo tonto. Pero al menos te compartiré la información que me ayudó a satisfacer mis dudas, esperando que al menos calme tu curiosidad.

Empecemos por lo primero: La Asexualidad. Dentro de las iniciales LGBTTTIQA+, esa A del final se refiere a las personas que pueden no presentar atracción sexual o romántica hacia una persona. Esto es distinto al celibato, ya que este es una elección, y la asexualidad es una parte intrínseca de la persona (2). Al contrario de lo que se piensa, esto no arruina su vida o la hace peor, simplemente así son. Lo que en realidad les causa malestar es salirse de la norma de la sexualidad, y la incomprensión incluso a veces de la misma comunidad LGBT+ (5).

Se calcula que el 1% de la población es asexual, y comparten con su comunidad la lucha por no ser etiquetades como un trastorno (5)(8). Asimismo, es considerada como la cuarta dimensión sexual(6), antecedida por la heterosexualidad, homosexualidad y bisexualidad. Pero así como la bisexualidad no es necesariamente 50/50, la asexualidad también vive bajo un espectro.

La Red de Educación y Visbilidad Asexual(2) confirma que la asexualidad puede presentarse en distintas variantes. Tanto en la manera en la que se llega a manifestar la atracción sexual, como también únicamente existir atracción romántica, sensual o estética. Y también se refieren a la famosa área gris. Y he aquí el meollo del asunto: La Demisexualidad.

El área gris se refiere aquellas personas que se encuentran entre la sexualidad y la asexualidad (1). Aunque en cuanto a la Demisexualidad aún no se decide si pertenece a esta área, debido a su proximidad con la asexualidad pero no necesariamente serlo (3).

Pero para todo esto se estarán preguntando, ¿y qué es la demisexualidad?

Para aquellas personas que les encanta la RAE(7):

“La demisexualidad se usa para aludir a quien sólo siente atracción sexual por alguien con quien tiene vínculo emocional”

Ahí está, así de sencillo. ¿Más explicación? Claro que sí.

Como nuestra buena RAE dice, las personas que se identifican como Demisexuales, son aquellas que sólo manifiestan atracción sexual hacia aquellas personas conocidas, con quienes tienen ya algún tipo de relación cercana o vínculo, como amistad(3)(4)(9). Es decir, que mientras pueden convertirse en personas sumamente activas sexualmente y hambrientas de sexo en sus relaciones, no les llama la atención darse con una persona desconocida en una fiesta, por más atractiva que sea. 

Y ahora, sección de preguntas y respuestas:

¿Si me espero a tener relaciones hasta el matrimonio soy demisexual? No necesariamente, el que te esperes al matrimonio es una elección, pero no quiere decir que no tengas deseo sexual (7).

¿Entonces una persona demisexual siente atracción por todes sus amigues? No, el que sólo sientas atracción sexual cuando hay un vínculo emocional no quiere decir que lo tengas con todos tus vínculos (3).

¿Una persona demisexual solo puede tener relaciones sexuales cuando tiene una pareja formal? Para nada, puede tener une amigue con derechos o algo casual.(1) El vínculo no forzozamente tiene que terminar en algo romántico.

¿Una persona demisexual puede tener atracción sexual hacia cualquiera? En teoría, no sienten atracción sexual por ningún género, ya que debe existir el vínculo, pero si este existe, finalmente podría no importar el género.(2) Finalmente, la sexualidad de cada persona es diferente (9).

Y es cierto, la sexualidad de cada persona es distinta y no es necesariamente permanente, sino que puede ser flexible o cambiar con el tiempo. Pero entonces… ¿por qué la importancia de saber qué es la Demisexualidad y las distintas orientaciones sexuales?

Vivimos en una sociedad en donde distintas características nuestras pueden considerarse dentro o fuera de la norma que nosotres mismes hemos creado. Si la mayoría se encuentran dentro de la norma ya estás del otro lado. El problema surge cuando, no sólo algunas quedan fuera, sino que por esto son criticadas, estigmatizadas e incluso discriminadas. Y no sé ustedes, pero al escribir este artículo y revisar mi historia personal para preguntarme si me identifico como demisexual, recordé que lo “normal” era lo que se asemejaba a un concurso de ver quién podía darse con más, como si esto probara tu valor como persona.

Al mismo tiempo que sigue el tabú de la sexualidad y la estigmatización de una vida sexual activa, por debajo del agua eso es lo que también se espera y a lo que se nos invita. Vivir muchas experiencias sexuales, ver cuál es el máximo de personas con las que puedes estar en una noche, “gastar los labios sin amar” como diría la buena Danna Paola. En un contexto así ¿quién quiere ser la aburrida Demisexual, que incluso es representade por el color gris dentro de un arcoíris?

Y es que así se sienten las personas demi y asexuales, sin entender qué está mal en ellas, forzándose a encajar dentro de un status quo. He ahí la importancia de hacer comunidad e identificarse con personas que pasan por lo mismo. Hay personas asexuales que prefieren emparejarse con otras asexuales, no por su falta de atracción sexual hacia otres, pero porque así se sienten más comprendides y es más sencillo.

Finalmente, este no es un artículo para saber si eres demisexual o no, porque tu sexualidad es diversa y se compone – y compondrá – de distintas variantes. Y está bien. Entiendo el color gris, pero también hay que recordar la gama de grises que existen, y que ser demisexual no está mal, ni es aburrido. Es parte de una infinita gama de colores que están orgullosos de solo ser.

Referencias

  1. Agud, C. (2020). ¿Qué es la demisexualidad?. Julio 10, 2021, de MAPFRE. Recuperado de: https://www.salud.mapfre.es/cuerpo-y-mente/psicologia/demisexualidad/
  2. AVEN. (2020). About Asexuality. Julio 10, 2021, de The Asexual Visibility and Education Network. Recuperado de: https://www.asexuality.org/?q=overview.html
  3. Demisexuality Resource Center. (2015). ¿Qué es la Demisexualidad? Julio 10, 2021, de Demisexuality Resource Center. Sitio web: http://demisexuality.org/espanol/que-es-la-demisexualidad/
  4. González, P. (2020). Quiénes son los Demisexuales y 6 señales de que podrías ser uno. Julio 10, 2021, de GQ. Recuperado de: https://www.gq.com.mx/estilo-de-vida/articulo/demisexuales-quienes-son-senales-puedes-ser-uno
  5. Klein, J. (2021). Asexualidad: el ascenso de la orientación sexual “invisible”. julio 10, 2021, de BBC. Recuperado de: https://www.bbc.com/mundo/vert-cul-57110294
  6. Lugones, M. & Ramírez, M. (2015). Asexualidad: la cuarta dimensión sexual. Revista Cubana de Medicina General Integral, 31, 1. Julio 9, 2021, De SciELO Base de datos.
  7. Milenio Digital. (2021). ¿Qué significa ser demisexual? Te explicamos este tipo de orientación sexual. Julio 10, 2021, de MILENIO. Recuperado de: https://www.milenio.com/estilo/que-es-ser-demisexual-que-significa-esta-orientacion-sexual
  8. Pereira, M. (2020). La asexualidad… ¿Un trastorno o una de las tantas orientaciones sexuales? Julio 10, 2021, de ISEP. Recuperado de: https://www.isep.es/actualidad/la-asexualidad-un-trastorno-o-una-de-las-tantas-orientaciones-sexuales/
  9. Ramírez, M. V. (2015). ¿Qué es la demisexualidad?. Julio 10, 2021, de La Sexología. Recuperado de: http://lasexologia.com/que-es-la-demisexualidad/

¿El regreso a la Nueva Sexualidad?

Por Sofía De La Paz

Ya hace unos meses comenzaron las campañas de vacunación, cada vez crece más el porcentaje de la población que se encuentra inmunizada y poco a poco irán regresando las actividades presenciales en escuelas y trabajos. Por fin parece que la cuarentena acaba y hay una luz al final del túnel, pero… ¿esto que significa para nuestra sexualidad?

Hace más de un año que el COVID llegó a cambiar la historia de la humanidad, mandándonos a casa a cumplir una cuarentena y el distanciamiento social. Esto afectó todas las áreas de nuestra vida de manera crucial; lo social, laboral, emocional, y sí, también nuestra sexualidad. Y de pronto un giro inesperado: uno de los grandes tabúes de nuestra sociedad se comenzó a tocar en los medios de comunicación ya que era esencial para preservar nuestra salud.

Especialistas surgieron a recomendar medidas para tener encuentros sexuales, como el usar mascarillas en el momento de la actividad sexual; evitar besos, practicar ciertas posiciones que mantuvieran de alguna manera la distancia social (3);

Coronasutra

recomendar que sólo se tuvieran relaciones sexuales con la misma pareja – parejas, roomies, amigues con derechos, o las personas que vivían juntas – e incluso, lo más recomendado: El Autoplacer. Mejor dicho, en palabras de les expertes, “en tiempos de pandemia, tu mejor pareja sexual eres tú(2).

Si bien la sexualidad comenzó a ser un tema de salud durante la pandemia, pronto se comenzó a hablar acerca de la importancia del placer sexual como parte de la salud integral de las personas. De hecho, el Gobierno de México de manera oficial publicó el tema tomando como objetivo central “El placer Sexual en Tiempos de COVID” y las implicaciones de la pandemia en los Derechos Sexuales, retomando medidas similares a las mencionadas anteriormente (6).

“En tiempos de pandemia, tu mejor pareja sexual eres tu”

Theresa Tam en Forbes, 2020

La importancia del placer sexual no sólo se vio reflejado en artículos de salud y recomendaciones para procurar la sexualidad, sino que las tasas de venta de juguetes sexuales se elevaron exponencialmente. En México, la tienda Erotika cerró varias de sus tiendas físicas, pero reportó que sus ventas en línea aumentaron un 280%, mientras que prácticas como el sexting y el sexo por videollamadas también se popularizaron, e incluso trabajadoras sexuales comenzaron a dar servicio en línea (1). Claro que la pandemia nos ha enseñado adaptarnos a esta nueva modalidad, pero también nos enseñó a adaptar las maneras en que experimentamos nuestra vida sexual y, sobre todo, ¡abrirnos todavía más al sinfín de posibilidades que tenemos para vivirla!

Mientras parejas y solterxs comenzaban a explorar y se abría más la conversación, ¡bum! Por fin llegan las vacunas a decirnos que nos podemos relajar al menos un poquito. Es importante tener bien presente que las vacunas no nos hacen inmunes al 100% por lo que tenemos que seguir cuidándonos y respetando las medidas, pero sÍ nos traen una ventaja sobre el bicho (4)(7). Planned Parenthood (8) menciona que, si bien las mejores parejas sexuales siguen siendo personas que viven contigo o tu mismx, también agrega personas vacunadas a la lista.

Y claro, que si tu ya cumples con tu esquema de vacunación completo, puedes reanudar tu vida sexual de manera más segura. Es más, son lxs adultxs mayores quienes se pueden sentir más en confianza, ya que, por ejemplo, es más probable que en un encuentro ambes ya estén vacunades.

Claro que otra cosa es cierta. El que actualmente sea más seguro mantener contacto físico con una persona no significa que todes estén listes para quitarse el cubrebocas y besar a la persona de a lado. El regreso a la “nueva normalidad” puede causar emociones diferentes en cada persona, y todas son respetables, más si se trata de entrar en la intimidad. Por lo que, así como se pide usar condón o proponerle a tu pareja realizarse exámenes de ITS – y pequeño recordatorio de la importancia de esto último (8) – también puedes pedir que usen mascarilla o preguntar si ha tenido síntomas de COVID. El consentimiento es elemental, aún más cuando hay una pandemia de paso (5).

Pero entonces, ¿significa que guardaremos los juguetes y todas las nuevas experiencias aprendidas en el baúl durante el confinamiento para regresar a nuestra sexualidad pre-COVID?

¡La respuesta es no! Aquí nos gusta llamarle el “regreso a la nueva sexualidad” porque es evidente que las cosas han cambiado y esperamos que aquella puerta que se ha abierto permita que se siga hablando de la importancia de vivir la sexualidad de una manera sana y placentera. Puede que durante esta pandemia te hayas dado cuenta de nuevas cosas que te gustan, como el sexting, tener sexo en línea, juegos de restricción del contacto físico, y ¿por qué no? ¡ntroducir tus juguetes sexuales también a tu vida sexual en pareja! El coito definitivamente no es el límite, y el COVID, tampoco una limitante.

Sólo recuerda: protégete y mantén medidas de sanidad, incluso aunque no haya un virus, es importante. El consentimiento es tan importante para ponerse un cubrebocas como para ponerse un condón. Y finalmente, seas joven o mayor; cis, trans, género fluido, no binarie, o cual sea tu orientación sexual: no dejes de explorar y disfrutar tu sexualidad.

Referencias

  1. AP. (2020). Venta de juguetes sexuales en México se ‘dispara’ por pandemia de COVID-19. julio 2, 2021, de El Financiero Sitio web: https://www.elfinanciero.com.mx/empresas/la-pandemia-dispara-venta-en-linea-de-juguetes-sexuales-en-mexico/
  2. Forbes Staff. (2020). El sexo en la cuarentena por coronavirus es recomendable “siempre y cuando sea con una sola persona”. julio 1, 2021, de Forbes México. Recuperado de: https://www.forbes.com.mx/noticias-se-puede-tener-sexo-en-cuarentena-por-coronavirus/
  3. Forbes Staff. (2020). Eviten los besos y utilicen mascarillas durante el sexo: funcionaria canadiense. julio 1, 2021, de Forbes México. Recuperado de: https://www.forbes.com.mx/mundo-eviten-los-besos-y-utilicen-mascarillas-durante-el-sexo-funcionaria-canadiense/
  4. Fuller, D. (2021). ¿Pueden las personas vacunadas transmitir el coronavirus?. Junio 29, 2021, The Conversation. Recuperado de: https://theconversation.com/pueden-las-personas-vacunadas-transmitir-el-coronavirus-156503
  5. INSABI [Instituto de Salud para el Bienestar] (16 de diciembre del 2020). Como vivir la sexualidad después de COVID 19 [Archivo de video]. Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=fWSgiCgL7sk
  6. INSP. (2020). Salud sexual en tiempos de COVID-19. julio 1, 2021, de Gobierno de México. Recuperado de: https://www.insp.mx/avisos/salud-sexual-en-tiempos-de-covid-19
  7. OMS. (2020). Enfermedad por el coronavirus (COVID-19): Vacunas. Junio 29, 2021, Organización Mundial de la Salud. Recuperado de: https://www.who.int/es/news-room/q-a-detail/coronavirus-disease-(covid-19)-vaccines?adgroupsurvey={adgroupsurvey}&gclid=CjwKCAjwieuGBhAsEiwA1Ly_nX9N0myTZRGFFa3RtPX1ltipqefmwJskq10SvaGFM-wDpfZOO_o1ExoCn58QAvD_BwE
  8. Planned Parenthood. (2021). El COVID-19 y tu salud sexual. julio 1, 2021, de Planned Parenthood. Recuperado de: https://www.plannedparenthood.org/es/temas-de-salud/salud-y-bienestar/covid-19-nuevo-coronavirus/el-covid-19-y-tu-salud-sexual

¿Somos seres andróginos naturalmente?

Por Daniela Viveros

Seguramente has escuchado hablar sobre la androginia, o tal vez la palabra “andrógino” usada para describir algo o a alguien, pero… ¿Qué significa realmente? Y ¿De dónde viene esta interesante palabra? ¿Qué tiene que ver este concepto con la identidad y la expresión de género?

La androginia viene del griego andrós “varón” y gyné “mujer” y es definida como la capacidad de un individuo de exhibir rasgos y comportamientos típicamente masculinos y típicamente femeninos. Se ha observado que quienes tienen esta capacidad de comportamiento tienden a ser psicológicamente más saludables y desarrollan un mejor autoconcepto; además tienen mayor probabilidad de seleccionar el comportamiento más apropiado para cada situación por contar con un repertorio más amplio de comportamientos y mayor flexibilidad, por lo que se considera a la androginia como buen indicador de ajuste social en la edad adulta (Bem & Lenney, 1976; Braza, et al., 2016). El concepto de androginia dentro de la sociología y la psicología se incorporó en los años 1970s (Bem, 1975; Braza, et al., 2016). Sin embargo, desde mucho antes, autores como Platón y Virginia Woolf escribieron sobre este concepto.

Platón incorporó el concepto de “andrógino” en una de las explicaciones sobre el amor desde la mitología, en su texto “El banquete”, conde Aristófanes plantea que anteriormente habían tres especies de humanos: unos todo hombres, otros todo mujeres, y los terceros hombre mujer –los Andróginos–. Las tres especies eran “dobles”, es decir, dos cuerpos unidos, unos de dos hombres, otros de dos mujeres y otros de un hombre y una mujer. Toda esta especie era tan poderosa y fuerte que llegaron al atrevimiento de desafiar a los dioses, entonces para castigarles y disminuir su fuerza, Júpiter dividió a estas dobles personas encargando a Apolo la curación de las heridas. El amor que siente cada uno de estos individuos ya separados es el recuerdo de su antiguo estado: los hombres nacidos de hombres dobles se aman entre sí, de igual forma las mujeres nacidas de mujeres dobles y ocurre lo mismo con los hombres y mujeres nacidos de Andróginos –aman al sexo opuesto– (Azcárate, 1871). 

Este mito intenta explicar y clasificar las especies del amor humano y vemos cómo lo explica mediante la falta, ya que los individuos allí aman lo que les hace falta pero que tuvieron alguna vez. Pero el punto es que Platón ya había considerado la existencia de este ser Andrógino como un ser común que habitaba en una sociedad –aunque fuera un mito– y explica la vulnerabilidad del ser humano a partir de esa incompletud que es el “castigo de los dioses”. 

Por otro lado, Virginia Woolf habla sobre las mentes andróginas en su ensayo A Room Of One’s Own (Una habitación propia), mencionando que este tipo de mente es “resonante y permeable, que transmite las emociones sin impedimentos, naturalmente creativa, incandescente e indivisible”, lo cual es ideal –según ella– para lograr plasmar nuestro genio completo en un texto. Argumenta que las mujeres han sido privadas de educación y otras oportunidades que les habrían permitido llegar a expresar su “genio completo”, teniendo una perspectiva más completa y mejores herramientas tanto sociales como intelectuales para lograrlo –refiriéndose a la historia de la humanidad hasta el punto en el que ella está escribiendo esto tras haber explorado los escasos textos de ciencia ficción escritos por mujeres–.

Asimismo, Lao Tzu, en el pasaje veintiocho de su texto Tao Te Ching habla sobre conocer el blanco y impersonal, pero “mantener” o “quedarse con” el negro y lo personal para entonces ser más fuerte y capaz como individuo (Tzu, s.f.). El mensaje que envía aquí implica que desarrollar cierto grado de androginia mental y comprensiva nos lleva a ser seres más capaces por tener más herramientas.

En estos textos, el sexo, la expresión de género y la identidad de género, se pueden apreciar como conceptos sabiendo lo que significan: la identidad de género determina la forma en que las personas experimentan su género –independientemente de cómo lo expresen– y contribuye al sentido de identidad, singularidad y pertenencia (Amssac, 2021); por otro lado, la expresión de género es la forma en que manifestamos nuestro género mediante nuestro comportamiento y nuestra apariencia. La expresión de género puede ser masculina, femenina, andrógina o cualquier combinación de las tres (ONU, 2021). Y lo que hacen es jugar en la fantasía y en lo imaginario con lo que sucedería si las posibles variaciones reales del género y del sexo se unieran o se fusionaran tanto en el plano intelectual como en el físico.

Todas las sociedades tienden a definir o asignar roles sexuales, es decir, la manera en que cada individuo debería comportarse, definir sus valores y características, al igual que sus actitudes y prácticas culturales a partir de su sexo o genitales –lo que es, en conjunto, el género–. Estos roles y comportamientos típicos suelen adquirirse durante la infancia ya que pueden ser percibidas desde el juego y un dato importante sobre ellas es que perpetúan las relaciones particulares de poder entre el hombre y la mujer; y a pesar de que se han observado comportamientos diferentes universalmente entre niños y niñas, las características en que éstas difieren son escasas y tienden a exagerarse (Braza et al., 2016). Gran parte del razonamiento que tiende a separar hiperbólicamente ambos sexos tienen como base el pensamiento biologicista, donde se argumenta que las hormonas, las complexiones corporales y los cerebros de los hombres y de las mujeres son distintas y que esto hace que el comportamiento de ambos también lo sean, sin embargo como menciona Coppola (2011), estas diferencias resultan ser en gran medida resultado del proceso de socialización; incluyendo en éste el rechazo y la falta de aceptación a individuos que manifiestan características que “no corresponden” a su sexo y género –que están íntimamente ligados–.

Ahora bien, si hacemos un recuento de lo que Platón nos relata sobre la completud del ser, lo que Bem y Braza et al. nos informan sobre las cualidades de las personas con características andróginas, lo que Virginia Woolf nos relata sobre la mente andrógina y lo que Lao Tzu nos enseña sobre comprender la naturaleza del Ying y el Yang, podemos llegar a la conclusión de que permanecer únicamente en un polo del espectro del género –que es un constructo social– nos limita, nos resta muchas posibilidades como seres individuales y nos hace de alguna forma ser dependientes en algunos aspectos, aunque claro, es sumamente complicado y utópico llegar a tenerlo y serlo todo, y además siendo seres sociales necesitamos de otros, pero podemos fomentar una educación más andrógina para lograr desarrollar en las personas más y mejores herramientas para empatizar, comprender, actuar y valorar su en sus entornos, ya que abarcaría una perspectiva más amplia. El paso siguiente podría ser aceptar e incluir más las nuevas extensiones que salen a un rango fuera del espectro conocido que tiene una base binaria.

Referencias

Braza, P., Carreras, R., Braza, F. & Muñoz, J.M. (2016). Androginia, amplitud de comportamiento y ajuste social en niños y niñas de educación infantil. Revista Infancia, Adolescencia y Familia 1(001) pp. 177-188

Rubio-Coppola, A. (2011). Androginia psicológica y Autoconcepto físico: Análisis desde una perspectiva de género. Repositorio de la Universidad Arturo Prat del Estado de Chile. Recuperado de https://www.ehu.eus/documents/3012743/4523628/Rubio-Coppola-Ana.pdf

Azcárate, P. (1871). Platón: obras completas, tomo 5. El banquete. Madrid, España. Recuperado de https://filosofia.org/cla/pla/img/azf05285.pdf 

Amssac. (2021). Definiciones básicas. Amssac. Recuperado de https://www.amssac.org/biblioteca/definiciones-basicas/

ONU. (2021). Glosario. Libres e Iguales: Naciones Unidas. Recuperado de https://www.unfe.org/es/definitions/ 

Woolf, V. (1929). A Room Of One’s Own. Editorial MarinerTzu, L. (s.f.). Tao Te Ching. Pasaje veintiocho. Recuperado de http://thetaoteching.co

Tzu, L. (s.f.). Tao Te Ching. Pasaje veintiocho. Recuperado de http://thetaoteching.com/taoteching28.html

¿Sabes por qué ocurre el vaginismo?

Por Daniela Viveros Tinoco

¿Has escuchado hablar sobre el vaginismo? ¿Lo has presenciado o lo has vivido alguna vez? Si conoces esta alteración sexual, probablemente hayas escuchado algún prejuicio o crítica hacia la persona que lo padece, si no, continúa leyendo porque así comenzarás a identificar los factores que propician el desarrollo de esta alteración sexual. Hey, identificar, tratar y prevenir es necesario… ¿No lo crees?   

Entonces, antes de entrar a fondo en el tema de los factores socioculturales que lo propician, comencemos por la definición y algunos datos importantes…

¿Qué es el vaginismo?

El vaginismo se define como una dificultad recurrente y persistente para permitir la penetración del pene, dedos u otros objetos –como juguetes sexuales– en la vagina, ocasionada por una contracción involuntaria de los músculos que rodean el tercio externo de la misma. Puede presentarse sin alteración de la excitación, del deseo o del orgasmo (Spengler et al., 2020). Siguiendo algunos datos, se estima que el rango de prevalencia del vaginismo es de 1% a 6% y suele clasificarse como una disfunción sexual femenina (Van Lakveld et al., 2017 citado en Rabinowitz et al., 2017). 

En el DSM-5 (manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, por sus siglas en inglés) se le denomina como “Trastorno de dolor génito-pélvico/penetración” e indica que se deben cumplir dos de las siguientes cuatro condiciones para que se pueda diagnosticar: 1) dificultad persistente o recurrente en la penetración vaginal; 2) dolor genital o pélvico antes, durante o como resultado de los intentos de penetración vaginal; 3) temor o ansiedad de la penetración o del posible dolor de la penetración vaginal; y 4) tensión o contracción de los músculos del suelo pélvico durante los intentos de penetración vaginal (American Psychiatric Association, 2014). Sin embargo, podemos ver cómo aquí toman la dispareunia –otra disfunción sexual femenina– como parte del mismo diagnóstico, esto puede ocasionar la invisibilización del vaginismo ya que establecen como un concepto central el dolor y en muchas ocasiones llega a presentarse sin dolor (Rabinowitz et al., 2017).

Pero antes de llegar a este punto de conocimiento, hicieron pasar a las mujeres por procedimientos dolorosos, como laceraciones y ejercitaciones con moldes de vidrio para lograr mantener la apertura o dilatación de la vagina (porque lo importante era que la mujer pudiera reproducirse), lo cual funcionaba para ensanchar el orificio y permitía la penetración pero agravaba más el trauma de la mujer, afectando su respuesta sexual a largo plazo (Kaplan, 2005 citado en Cisternas, 2015). Además cuando una mujer presentaba esta condición se le solía criticar con insultos como “frígida” y suele haber mitos alrededor, como que se debe a falta de experiencia o al tamaño del pene, o que el sexo es doloroso para la mujer entonces “es normal”.

Ahora sí, adentrémonos en los factores socioculturales… 

A lo largo de la historia se han patologizado –o planteado como enfermedad– ciertas condiciones relacionadas a la sexualidad femenina tomando en cuenta únicamente a la mujer que las presenta y sin considerar la importancia de los factores relacionales y culturales.

John Bancroft descarta la clasificación de una denominada “disfunción sexual femenina” que afecta a 43% de una población –como dato estadístico en los Estados Unidos– argumentando que estas reducciones en el interés sexual y otras condiciones, como anorgasmia y vaginismo, suelen ser respuestas adaptativas y reacciones comprensibles ante condiciones adversas como relaciones violentas de pareja o o cansancio y estrés en la vida en general de estas personas (Bancroft, Loftus & Long, 2003 citado en Moynihan, 2005). Si nos ponemos a pensarlo, lo que plantean Bancroft et al. tiene mucho sentido… si esto le ocurre a 43% de la población –y seguramente a más personas, tomando en cuenta los casos que no se reportan–, entonces no podemos atribuir esta condición únicamente al individuo que la presenta, tiene que ver con algo más cultural o social. Siendo así… ¿Cuáles serán esos factores sociales o culturales que se promueven para que esta alteración sexual se desarrolle?

Por una parte, Cisternas (2015) informa que el vaginismo se manifiesta como una reacción psicosomática ante la penetración, estimulada a partir de aprendizajes negativos respecto a la sexualidad y reporta que vari@s terapeutxs y psicólogxs han reconocido ciertos factores culturales que inciden en la prevalencia de la reacción. Entre estos factores se encuentran: la inadecuada información y educación sexual – sobre todo en contextos que mantienen una doble moral respecto al tema–, la mantención de mitos y creencias erróneas sobre el sexo o situaciones traumáticas relacionadas con la vivencia sexual, considerando la influencia de mensajes intrusivos, inadecuados y negativos sobre el coito como el factor más relevante y el abuso sexual como el menos relevante; asimismo, estos traumas de vivencia sexual pueden asociarse a contextos culturales que colocan a las mujeres en posiciones de inferioridad social y vulnerabilizándolas ante violencias psicológicas, físicas y sexuales. A partir de esto se ha llegado a concluir que las mujeres afectadas con vaginismo suelen provenir de contextos familiares y culturales con fuertes perspectivas negativas sobre la sexualidad y donde se restringe la libertad sexual femenina (Crowley et al., 2009 citado en Cisternas, 2015).

Por otro lado, un estudio correlacional de Sánchez Bravo et al. (2010) se reporta que en un grupo de mujeres con vaginismo se presentaron mayores índices de: disminución en la autoestima, incremento en las características de sumisión, relación con temores a la sexualidad, escasa información sexual y problemas conyugales, este último factor es bidireccional ya que puede contribuir al desarrollo del vaginismo, pero también el vaginismo puede ocasionar o contribuir en su aparición.

Finalmente, la autora Hoing-nga Ng (2010), siguiendo el mismo hilo que siguen Bancroft et al., enfatiza la importancia de abordar el vaginismo como un fenómeno sociocultural o como una expresión sexual vinculada a la cultura en lugar de clasificarlo como un problema médico, sexual o psicológico. Propone enfocarse en los escenarios culturales y narrativas sociales prescritas sobre la sexualidad, donde incentivan a las mujeres a retrasar o negar el sexo por temor al embarazo, o las juzgan como mujeres “baratas” o donde el sexo es inaceptable antes del matrimonio en su religión (Ng, 2010 citado en Cisternas, 2015).

Después de saber todo esto, podemos concluir que se deben tomar en cuenta múltiples factores que contribuyen al desarrollo del vaginismo y los principales son los socioculturales, donde se ve reflejado el machismo y la misoginia arraigada que engloba muchas áreas de la interacción humana.

Comenzar a plantear el vaginismo como un fenómeno sociocultural o como una respuesta social normal o adaptativa en culturas más tradicionales y conservadoras es adecuado y pertinente para el abordaje de esta condición que afecta a miles de mujeres en todo el mundo.

Referencias:

American Psychiatric Association. (2014). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales DSM-5. APA 5a edición. Editorial Médica Panamericana.

Cisternas, M. (2015). Sexualidad y Cuerpo en Relatos de Mujeres con Vaginismo [Tesis de maestría, Universidad de Chile]. Repositorio institucional – Universidad de Chile.

Moynihan R. (2005). The marketing of a disease: female sexual dysfunction. BMJ (Clinical research ed.), 330(7484), 192–194. https://doi.org/10.1136/bmj.330.7484.192

Rabinowitz D, Lowenstein L, Gruenwald I. (2017). Fear of Vaginal Penetration in the Absence of Pain as a Separate Category of Female Sexual Dysfunction: A Conceptual Overview. Rambam Maimonides Med J. 8(2). Recuperado de https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5415362/

Sánchez Bravo, C., Carreño Meléndez, J., Corres Ayala, N., & Henales Almaraz, C. (2010). Perfiles e indicadores psicológicos relacionados con la dispareunia y el vaginismo. Estudio cuantitativo. Primera parte. Salud mental, 33(4), 347-353. Recuperado de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-33252010000400007& lng=es&tlng=es

Spengler González, L. M., de Dios Blanco, E., Roque Ortega, L., & Maurisset Moraguez, D. (2020). Dispareunia y vaginismo, trastornos sexuales por dolor. Revista Cubana de Medicina Militar, 49(3), 1–22.