El Abanico de la Asexualidad

Por Ana Paula Orozco Murillo

La asexualidad se define según la RAE (2020) como:

  1. Adj. Sin sexo, ambiguo, indeterminado.

En un sentido más específico a la conducta humana, se refiere a la falta de atracción sexual hacia otros, o el bajo o nulo interés por tener relaciones sexuales (Crooks y Baur, 2016).

(Ebacklund, Adobe Stock)

A diferencia del celibato en donde la abstinencia sexual es debido a una creencia religiosa, la asexualidad tampoco es un desorden mental, sino que es considerada como un tipo de orientación sexual como la heterosexualidad, la homosexualidad y la bisexualidad. Sin embargo, es un tema controversial aún entre académicos, en donde la discusión gira alrededor de si las orientaciones sexuales son “constructos sociales de occidente” o de si están ancladas en la biología humana (Wilkerson, 2009).


(Mariia, Adobe Stock)

Si bien las personas asexuales pueden carecer de atracción sexual hacia alguien, si pueden experimentar atracción romántica lo cual puede a veces ser confuso para la misma persona y/o sus parejas. De aquí la importancia de la psicoeducación que pueda prevenir discriminación, enfermedades mentales como depresión y ansiedad, rechazo social, e incluso problemas de pareja.

Los asexuales constituyen un grupo de aproximadamente el 1% al 6% de la población (Brunning y McKeever, 2020).

(Limolida Studio, Adobe Stock)

La asexualidad existe en un espectro de donde derivan varias suborientaciones, y estas son algunas:

  • Demisexual: sentir atracción sexual sólo cuando se ha formado un vínculo cercano y fuerte. 
  • Grisasexual: sentir atracción sexual en muy contadas ocasiones, oscilar entre sexual y asexual.
  • Fraysexual: sentir atracción sexual siempre y cuando no haya un vínculo cercano, es lo opuesto a la demisexualidad.
  • Cupiosexual: querer una relación sexual pero no experimentar atracción sexual.
  • Lithosexual: experimentar atracción sexual sin querer que otros estén sexualmente atraídos a unx.
  • Aegosexual: tener una desconexión entre uno mismo y el objeto del deseo. Aunque hay placer en la masturbación, la pornografía, y fantasías, no hay deseo de experimentarlas con alguien más.
  • Placiosexual: gusto por realizar actividades sexuales para otros pero no que se realicen a unx. 
  • Abrosexual: la orientación es fluida a lo largo del tiempo.
  • Apothisexual: tener apatía al sexo.

Y bueno y ¿cómo llaman los asexuales a las personas que sí experimentan atracción sexual en un sentido “más común”? les llaman “allosexuales”.

Referencias

Brunning, L. y McKeever, N. (2020). Asexuality. Journal of Applied Philosophy.

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/japp.12472

Crooks, R. y Baur, K. (2016). Our SexualityCengage LearningISBN 1305887425.

The Trevor Project. (2020). Asexual.  

UNC, Student Affairs. (s/f). Asexuality, Attraction, and Romantic Orientation. Centro LGBT, Educando por la Equidad. University of North Carolina Chapell Hill.

https://lgbtq.unc.edu/resources/exploring-identities/asexuality-attraction-and-romantic-orientation

Villines, Z. (2018). 50 Shades of Attraction: Understanding the Asexual Spectrum. Good Therapy.

https://www.goodtherapy.org/blog/50-shades-attraction-understanding-asexual-spectrum-1121184

El arte del beso ¿lo conoces?

Por: Paola Silva Simón

“Un mundo nace cuando dos se besan” – Octavio Paz

Alguna vez te has preguntado sobre ¿Qué son los besos y el efecto que tienen en nuestro cerebro y cuerpo?

Todos los humanos contamos con un instinto para conectarnos con el otro mediante un beso, pero la forma y manera de expresarlo va a depender de nuestra cultura y experiencias personales. Un beso puede ser lo que permite que una relación, llegue a una conexión más profunda o que se termine ahí todo, ya que fue algo que no se sintió bien. 

Pero… ¿Qué es un beso?

Sheril Kirshenbaum (2011), nos explica en su libro “The Science of Kissing: What Our Lips Are Telling Us”, que la definición de un beso es relativamente simple ya que es el contacto boca a boca de dos personas o la presión de los labios de uno en alguna otra parte del cuerpo del otro.

A pesar de todo la pregunta más importante sigue siendo: ¿Qué pasa en nuestro cerebro y cuerpo cuando un beso sucede?

Lo que sucede es que el cerebro empieza a aumentar la sensibilidad en los labios y comienza a liberar tres compuestos químicos (dopamina, oxitocina y serotonina) que son los neurotransmisores encargadas de provocar la sensación de placer, incluso facilitan el sentimiento de apego y brinda una sensación de recompensa, ayudan con la regulación de emociones, relacionados con la sexualidad, falta de apetito y sueño (Kirshenbaum, 2012).

Asimismo, también nuestro cuerpo experimenta cambios físicos que pueden ser: vasos sanguíneos dilatados, pulso acelerado, mejillas rojas y las pupilas se agrandan, pero todas son respuestas del cuerpo que reflejan síntomas parecidos a los que se asocia el enamoramiento (Kirshenbaum, 2012).

Sabias que…

 

Los labios son la zona más erógena del cuerpo, ya que están llenos de terminaciones nerviosas (Kirshenbaum, 2012).

Sheril Kirshenbaum, tiene algunos consejos que estoy segura te servirán mucho:

  • Conocer los gustos y preferencias de la otra persona.
  • Siempre tener una buena higiene.
  • Preparar el escenario ya que elegir el momento adecuado es la clave.

(ABC Ciencia, 2014)

Finalmente, un estudio de la Universidad de Oxford, demuestra que besar en las relaciones románticas tiene dos funciones principales: la evaluación de la pareja y la medición del apego. Es probable que los besos puedan funcionar tanto para evaluar a la pareja como para facilitar el apego al trabajar en diferentes etapas del proceso de relación. Para averiguarlo, Rafael Wlodarski y el profesor Robin Dunbar realizaron un cuestionario online a 900 adultos, que respondieron preguntas sobre la importancia de besar en las relaciones a corto y largo plazo (Wlodarski & Dunbar, 2013).

Bibliografía:

ABC Ciencia. (2014). Cómo besar bien (la respuesta científica). ABC. Recuperado 8 Septiembre 2020, desde https://www.abc.es/ciencia/20140814/abci-como-besar-bien-ciencia-201408141845.html.

ABC Ciencia. (2013). ¿Por qué nos besamos?. ABC. Recuperado 8 Septiembre 2020, desde https://www.abc.es/sociedad/20131012/abci-porque-besamos-201310111322.html.

Kirshenbaum, S. (2012). The science of kissing. CNN. Recuperado 8 Septiembre 2020, desde https://edition.cnn.com/2012/02/14/opinion/kirshenbaum-science-kissing/index.html.

Kirshenbaum, S. (2011). The science of kissing (1st ed.). Grand Central Pub.

Wlodarski, R. & Dunbar, R. I. M. (2013) Examining the possible functions of kissing in romantic relationships. Archives of Sexual Behavior. doi:10.1007/s10508-013-0190-1.

“Bugchasing”: un shot de adrenalina a través del VIH

Por: Ana Patricia Rojas Morales

¿Alguna vez pensaste que fuera posible que existan hombres con diagnóstico de VIH dispuestos a infectar, de forma intencional, a otros cuerpos sanos que lo deseen? ¿O que hubiera personas que sientan adrenalina o mayor sentido de pertenencia al contraer el VIH? La respuesta es: , aunque parezca difícil de creer, estas personas son una realidad y cada vez cobran mayor popularidad.

En México, desde los años 80’s se han registrado 179,640 personas con diagnóstico de VIH. Hasta apenas el año pasado, los hombres representan el 82.2% de los casos, mientras que el 17.8% restante lo figuran las mujeres (CENSIDA, 2019).

Existen ciertos comportamientos sexuales de riesgo que incrementan la probabilidad de contraer ITS (Infecciones de Transmisión Sexual). Estas conductas se diversifican y complejizan cada vez más. Un ejemplo de ellas es el “bareback”, el cual consiste en tener relaciones sexuales anales, sin condón, entre hombres que no son pareja estable (Díaz, Orlando-Narváez & Ballester-Arna, 2019). En la que nos adentraremos en este artículo es el ”bugchasing” (cazando el bicho).

El “bugchasing” se considera una subcultura homosexual que tiene por objetivo adquirir el VIH a través de relaciones sexuales sin protección por parte de una persona sana con otra portadora de VIH (Díaz, Orlando-Narváez & Ballester-Arna, 2019). El bicho (bug) es el virus, también denominado como el regalo (gift). Este es buscado por los “bugchasers” y lo obtienen a través de los “gift givers” (personas infectadas).

Ahora, la pregunta del millón:

¿por qué un “bugchaser” desearía contraer VIH?

Existe una gran variedad de teorías, además habrá que considerar que cada caso es particular. Sin embargo, entre las más escuchadas son los siguientes:

Realizar una práctica sexual de riesgo, con una persona desconocida, sin duda representa una situación sumamente peligrosa. Estas personas la perciben como novedosa, poco convencional, por lo que tienden a dejarse llevar por la emoción y disfrutan sentir la adrenalina de la experiencia. Incluso con tan solo pensar que existe la posibilidad de contraer una infección tan tabú en la sociedad, llegan a alcanzar mayor excitación (Díaz, Orlando-Narváez & Ballester-Arna, 2019)

Por otra parte, existen personas con una vida sexual tan activa que perciben la transmisión del VIH como una manera de desquitarse de una buena vez por todas la preocupación derivada de la necesidad de estarse protegiendo contra las ITS. También existen los casos que consideran que padecer el diagnóstico de VIH brinda un sentido de identidad, por lo que gozan sentirse pertenecientes a una comunidad, sin importar que sea de las personas infectadas. Otros “bugchasers” emplean esta práctica como un método para suicidarse, contraen el virus con la intención de simplemente dejarse morir (Cob, 2013). 

Generalmente, es a través de redes sociales que se crea la conexión entre “bugchasers” y “gift givers”. Por ejemplo, en Twitter el “bugchasing” pasa clandestinamente con el hashtag “#neg4poz”, el cual significa “negativo en busca de positivo” (Terrén, 2017). 

De igual modo, se tiende a realizar a través del “cruising“: práctica de buscar y obtener sexo gay y anónimo en espacios públicos. Esta es una tradición clandestina de la cultura gay que cada vez cobra mayor popularidad y cabe mencionar que la Ciudad de México tiene una fuerte tradición vigente (Bruciaga, 2017). 

“El Mundo”, periódico español, llevó a cabo una entrevista con un “bugchaser” de 20 años de edad, el cual relata su experiencia y enfatiza que no lo considera como una práctica derivada de la falta de información

“Al principio no comprendía muy bien la idea, ahora sí, decidí ‘jugar con fuego’. Lo principal es el mutuo acuerdo. Somos personas que conocemos perfectamente dónde nos metemos al querer este tipo de prácticas. No deberíamos confundir educación sexual con preferencias y gustos sexuales. Si siguiéramos esa teoría, todos los seguidores del BDSM, de actos como Scat, Pissing o Fisting tendrían una mala educación. Sé que hay otras ITS y que puedo infectarme, pero hay tratamientos. También me arriesgo al estigma social. Por otro lado, hay beneficios: pertenecer a un grupo de gente, poder empatizar con ellos y saber que ya no tienes que preocuparte por si puedes infectarte o no del VIH.”

Cada persona tiene el derecho a decidir libremente la forma de ejercer su sexualidad, sin embargo, resulta pertinente poner sobre la mesa y cuestionarnos las implicaciones que genera el fenómeno del “bugchasing”.  Recordemos que hasta el momento no existe tratamiento de cura para el VIH, aunque se han hecho grandes esfuerzos médicos que han permitido aumentar la expectativa y calidad de vida de las personas con el diagnóstico. Según la OMS, la transmisión de VIH sigue siendo uno de los más graves problemas de salud pública alrededor del mundo, lo cual en parte se debe a que siguen emergiendo nuevas formas que influyen en la vulnerabilidad y susceptibilidad a infectarse. 

¿Se puede considerar el “bugchasing” como un atentado a la salud pública? ¿O solamente se debería visualizar como una variante de la diversidad sexual, tal como lo menciona el entrevistado? ¿Cuál sería el factor de mayor susceptibilidad a querer ser transmitido? ¿La desinformación? ¿La simple curiosidad? ¿La falta de atención a la salud mental que conlleva a problemas de autoestima y depresión?

¿Cuál es el problema de raíz?

Resulta indispensable identificar el trasfondo de este problema más allá de manifestación de lo que vemos a simple vista. 

Referencias: 

La Silla Sutra, creatividad sin limites

Por Regina Barreda Deydén.

Que pasa con las personas que tienen alguna limitación física, ¿tienen relaciones sexuales?, ¿pueden disfrutar del acto sexual?

La sexualidad es una dimensión presente en todos los seres humanos, desde que nacemos hasta que morimos, y va cambiando con las diferentes etapas de la vida. La sexualidad está asociada con aspectos culturales, sociales, religiosos y biológicos.

Según la organización mundial de la salud, la salud sexual es el estado de bienestar físico, mental y social en relación con la sexualidad. Necesita tener un enfoque respetuoso y positivo de la sexualidad y de las relaciones sexuales, también la posibilidad de tener experiencias placenteras y seguras, libre de discriminación y violencia (1)

Cuando pensamos en una persona con discapacidad física, es común que lo primero que pensemos sea en una rehabilitación física para que esta persona puede tener una vida lo más independiente posible, pero es raro que nos pongamos a pensar en las necesidades sexuales, así como en la independencia y conocimiento que debe haber sobre estas. En un estudio se demostró que menos de la mitad de las mujeres con alguna discapacidad física habían recibido información sobre educación sexual. (2)

Existe un gran tabú sobre las personas con alguna discapacidad física y la posibilidad de llevar una vida sexual, muchas personas desde la adolescencia comienzan a sentir el rechazo por parte de sus iguales y en general siempre existe una gran brecha para estas personas, pero existen muchos casos que nos demuestran que tener una discapacidad física no es impedimento para poder llevar una vida donde pueda existir la actividad sexual, buenas relaciones de pareja, intimidad, reproductividad entre otras. (3)   

Nick Vujicic con su esposa e hijo
Bethany Hamilton, su esposo e hijos.

Actualmente existen varias organizaciones como Angels Hand, en Taipei, que se enfocan en ayudar a personas con alguna discapacidad física a que puedan aprender a autoexplorarse y practicar autoerotismo o inclusive con personas que tienen muy poca movilidad corporal los voluntarios o trabajadores de estos sitios les realizan diferentes estimulaciones sexuales. (4)

Angels Hands, Taipei

Otra organización es “Sensual solutions” en Vancouver que brinda diferentes servicios, desde educación sexual, masajes para poder encontrar otras áreas de estimulación, contacto cariñoso piel con piel, conciencia corporal y sensorial para encontrar o encender nuevas zonas erógenas, descubrir posiciones y técnicas de acomodación, juguetes sexuales, explorar fantasías y fetiches, desarrollar confianza y autoestima, diversión lúdica y una práctica llamada tantra. (5)

El tantra es una práctica espiritual de origen oriental, tantra quiere decir red o secreto y tiene como filosofía conocerse más a uno mismo a través de la sexualidad, el amor, la meditación, la alegría, el arte y la belleza.

Por otro lado, también es común que las personas con limitaciones físicas paguen por servicios sexuales, esto porque como se menciono anteriormente, son rechazados o ignorados por la sociedad y se tiene la idea de que estas personas no tienen deseo sexual (6)

Para aquellas personas que nacieron sin ninguna discapacidad y por cuestiones de la vida pierden alguna parte de su cuerpo, o quedan sin movimiento o con algún cambio  físico es un cambio fuerte en cuanto a la intimidad ya que muchos de ellos creen que no la van a poder volver a tener, en caso de que ya hayan tenido experiencias, o que nadie los va a tomar en cuenta, sin embargo, eso es un mito ya que con es posible que sigan disfrutando de su vida sexual, en ocasiones encontrando otras zonas de placer, o con uso de juguetes y diferentes técnicas.

Discapacidades físicas 1, creatividad 100. Como pudimos leer la discapacidad no es una limitación para poder satisfacer nuestros deseos sexuales y ejercer nuestros derechos sexuales, por el contrario, tener una discapacidad física nos hace abrir nuestro panorama y pensar en toda la gama de posibilidades que existen, nos invita a salir de la rutina, a explorar nuestra creatividad, a explorarnos y conocernos más. Así mismo dejar de ver a las personas con alguna discapacidad física con limitaciones y acercarnos e invitarlos más a nuestras dinámicas sociales, no excluirlos, somos iguales y ellos tienen la gran ventaja de la creatividad.

Bibliografía

  1. Organización mundial de la salud, recuerdo de: https://www.who.int/topics/sexual_health/es/
  2. Mujeres con discapacidad y su derecho a la sexualidad, recuperado de :http://www.scielo.org.mx/scielo.php?pid=S0188-77422004000200008&script=sci_arttext
  3. Declaración de los derechos sexuales http://www.joveneslectores.sems.gob.mx/extras/interactivos/sexualidad/doc/Derechos_sexuales.pdf
  4. Angels Hands recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=z0fG8NEdTws
  5. Sensual solutions, recuperado de: http://www.sensualsolutions.ca/
  6. el mundo de los mil orgasmos https://www.elmundo.es/vida-sana/2015/09/20/55fc206d22601d3c5b8b458f.html

Lo que no conoces sobre los Drag Queen

Escrito por: Tamara Vilches Heyries

Últimamente el término drag queen ha sido utilizado con mayor frecuencia y ha cobrado un gran significado dentro de nuestra cultura. Actualmente vivimos en una sociedad en dónde la libertad de expresión es permitida y ha revolucionado la identidad de género, así que ya no es únicamente binario. A continuación, vamos a hablar sobre la cultura drag queen y entenderla más a fondo.

El término “drag” viene del vocablo en inglés que significa “arrastrar”, hace referencia a los largos vestidos que utilizaban los actores masculinos que se disfrazaban de mujeres en el siglo XIX. El movimiento se inició como un elemento dramático, una sátira cómica que se burlaba de la sociedad aristocrática, la política, los roles de género y la etiqueta social. Anteriormente, las mujeres no podían participar en el teatro, por lo que los hombres debían interpretar los papeles femeninos.

Los drags queen han sido reconocidos por su humor y extravagancia. Hay algunos drags que buscan imitar completamente a una mujer y son conocidos como “fishy”, sin embargo, también están los “club kids” que juegan con personajes andróginos. Las mujeres también pueden participar, se conoce como “Biodrag”, que es una personificación masculina.

En 1930 se incluye a los drags queen a la comunidad LGBT+, por lo que se convierte en un espacio seguro para expresar la sexualidad libremente. Durante los años 60¨s los drags se convierten en un movimiento clandestino, debían esconderse para no ser arrestados.

Ahora que los drags han alcanzado cierta fama, no debemos olvidar que sus orígenes son una forma de resistencia, expresión y libertad.