Relaciones No Monógamas, ¿promiscuidad o responsabilidad?

Por Cecilia Rosas

El concepto de “relaciones abiertas o poliamor” durante mucho tiempo fueron un término tabú, confuso e inclusive desconocido por muchxs. Esto lo hacía un tema difícil de conversación, manteniéndose casi como un secreto a voces.

Actualmente hablar de relaciones no monógamas es mucho más sencillo y esto pude ser a que se han vuelto mucho más populares, ya que son tomadas como una opción viable para aquellxs que no se sienten cómodxs dentro de una estructura uno a uno y desean experimentar el relacionarse afectiva y sexualmente de una manera distinta.

Las relaciones no monógamas o no exclusivas se pueden dar por la necesidad de las personas de querer demostrar un amor libre que no sea juzgado desde la mononorma, ¿y qué es eso?.  Es la norma social que establece que la única y correcta manera de relacionarse sexoafectivamente es la monogamia.

Se nos ha hecho creer que la monogamia es lo “normal” y lo “natural”, y si nuestros deseos no caben dentro de esos límites, carecemos de moral, tenemos problemas psicológicos y somos contra natura (Easton, D. y Hardy, J., 2020).

El interés sobre el tema crece y los casos que se presentan son mayores. Por eso es importante explicar ciertos conceptos para poder tener mayor claridad y conocimiento en el asunto. Existen muchos tipos de relaciones no monógamas consensuadas, pero solo se hablarán de las más populares:

  • Las relaciones abiertas son en las que se puede tener solo una pareja afectiva, pero mantener muchas parejas sexuales sin la intención de relacionarse afectivamente, ósea sin enamorarse.
  • El poliamor es lo contrario a las relaciones abiertas, ya que se pueden mantener relaciones sexoafectivas con varias personas, es decir vincularse sexual y afectivamente con varias personas, te puedes enamorar de muchas personas.
  • El Swinging o parejas swingers se refiere únicamente a los intercambios sexuales consensuados de parejas, sin involucrar algún tipo de sentimiento. Se llevan a cabo en un espacio delimitado, ej; fiestas. Generalmente las parejas no se vuelven a ver, pero depende el tipo de comunidad en la que lleven a cabo los intercambios sexuales.

Dentro de todos estos tipos de relaciones se resalta la idea de practicar el amor libre, en otras palabras, romper el acuerdo de exclusividad sexual entre dos personas, llegando a practicar sexo con más de una sola pareja.

Pero ¿realmente alguien que ha decidido empezar una relación no monógama es sólo por el deseo de satisfacerse sexualmente sin control?, ¿esto lo hace promiscue?, la respuesta es: no. Aquellxs que han decidido llevar este tipo de relaciones, las han considerado porque no comparten la idea de que la atracción se dé solo entre dos personas. Al contrario, creen que la atracción puede darse entre muchxs y al mismo tiempo compartirse. Otra cuestión es que el sentimiento de pertenencia disminuye ante la idea de que ninguna persona le pertenece a otra ya que los individuxs no son bienes materiales u objetos.

Debido a que la apertura sexual es uno de los puntos principales, el practicar sexo seguro también es primordial. Las personas que se consideran no monógamas, están en un constante monitoreo de su salud ya que al involucrarse sexualmente con otrxs también significa ser cuidadoso y adquirir la responsabilidad de la salud de los demás. “Dentro de las relaciones no monógamas se han desarrollado una plétora de estrategias contra los riesgos que pueden minimizar las posibilidades de infección y/o embarazos no deseados” (Easton, D. y Hardy, J., 2020). Se considera que dentro de las relaciones no monógamas existe mayor educación y promoción sexual por la motivación y preocupación de verse involucradx con un grupo más amplio que sólo dos personas.

Es interesante observar que, en muchas de las relaciones monógamas, sucede algo distinto. Los temas relacionados a la sexualidad suelen esperar a ser tocados en la intimidad a modo de secreto o muchas veces no se hablan por la vergüenza que lleguen a sentir alguna de las partes por los tabús que aún envuelven a la sexualidad. Según una nota del periódico “El Universal”, durante el 2019 la organización Aids Healthcare Foundation (AHF México), reportó que el 90% de las mujeres con VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana) lo adquirieron de su pareja estable atribuyendo las causas a la infidelidad, falta del uso de preservativos y ante la cultura machista que se vive en México.

En conclusión, tanto en relaciones monógamas o no monógamas es importante abrir canales de comunicación y poder quitar el velo del estigma que aún prevalece en temas de sexualidad. Esto hará que cualquier persona que desee participar pueda tomar mayor responsabilidad tanto afectiva como sexual. También se irá quitando el peso a la vergüenza ya que se podrá hablar sobre cualquier inquietud con mayor normalidad, haciéndolo un tema libre de morbo. Lograr tener pláticas relacionadas a temas de estudios de laboratorio para poder identificar la existencia de algún tipo de ITS (infecciones de transmisión sexual), métodos anticonceptivos que se estén utilizando o preservativos que se deseen utilizar, dará la sensación de tranquilidad, seguridad y bienestar para todos los involucradxs.

Referencias:

¿Qué es el Papanicolaou y por qué es importante realizarlo de forma periódica?

¿En algún momento has escuchado hablar acerca del Papanicolaou? Papa… ¿qué?, sí, Papanicolaou. Según la Sociedad Americana contra el cáncer (2018) el Papanicolaou es un estudio básico que debe realizarse en todas las personas que tengan vulva, el cual consiste en colocar un espéculo (instrumento que permite que tu cavidad vaginal quede abierta) dentro del canal vaginal para así poder recolectar una muestra de células del cérvix

Pero ¿para qué nos sirve este estudio?, bueno, este estudio detecta si existen células anormales en el cuello uterino de una persona, las cuales podrían derivar en cáncer de cuello uterino. Es posible que algunas de las células obtenidas del cuello uterino sean analizadas para detectar el virus del papiloma humano.

Y… ¿qué es el Virus del Papiloma Humano (VPH)? Según la Asociación Americana del Cáncer (2019), el Virus del Papiloma Humano también conocido como VPH es un virus de transmisión sexual transmitido por el contacto directo con fluidos vaginales o  seminales. Los síntomas del VPH pueden tardar hasta 9 años en presentarse por lo se vuelve mucho más fácil de contagiar a los demás al no saber que está presente en la persona. Lo peligroso de este virus es que si no es tratado a tiempo este puede provocar un cambio en las células del cuello uterino de las personas con vulva, causando crecimientos anómalos y terminando por desarrollar cáncer. 

Es por esto que el Papanicolaou se vuelve tan importante, pues este estudio nos permite conocer si el Virus del Papiloma Humano se encuentra presente en nuestro cuerpo aún cuando todavía no presentamos ningún síntoma y de esta forma poder prevenir en un futuro el desarrollo de algún tipo de cáncer.

Algunas preguntas frecuentes acerca del Papanicolaou…

  1. ¿Cada cuanto debo realizarme un Papanicolau? Preferentemente una vez cada sesis meses
  2. ¿Quién realiza este estudio? El estudio debe de ser realizado por un/una especialista de la salud, un médico general o preferentemente una persona con especialidad en ginecología
  3. ¿Me va a doler? Por lo general no duelen pero se puede llegar a presentar una ligera molestia al momento de introducir el espéculo dentro de la cavidad vaginal

Para prevenir el VPH es importante hablar de este tema con tu pareja y considerar la posibilidad de hacerse una prueba de detección de ITS antes de comenzar su vida sexual de pareja, pues como mencionamos anteriormente, los síntomas del VPH tardan meses o años en presentarse.

Así que recuerda, si eres una persona con vulva y haz comenzado a tener vida sexual no olvides realizarte el Papanicolaou dos veces al año y no olvides consultar con tu ginecólog(x) de cabecera acerca de cualquier duda que tengas, tu salud va primero.

Escrito por: Fernanda Lie Gastelum

Referencias:

“Bugchasing”: un shot de adrenalina a través del VIH

Por: Ana Patricia Rojas Morales

¿Alguna vez pensaste que fuera posible que existan hombres con diagnóstico de VIH dispuestos a infectar, de forma intencional, a otros cuerpos sanos que lo deseen? ¿O que hubiera personas que sientan adrenalina o mayor sentido de pertenencia al contraer el VIH? La respuesta es: , aunque parezca difícil de creer, estas personas son una realidad y cada vez cobran mayor popularidad.

En México, desde los años 80’s se han registrado 179,640 personas con diagnóstico de VIH. Hasta apenas el año pasado, los hombres representan el 82.2% de los casos, mientras que el 17.8% restante lo figuran las mujeres (CENSIDA, 2019).

Existen ciertos comportamientos sexuales de riesgo que incrementan la probabilidad de contraer ITS (Infecciones de Transmisión Sexual). Estas conductas se diversifican y complejizan cada vez más. Un ejemplo de ellas es el “bareback”, el cual consiste en tener relaciones sexuales anales, sin condón, entre hombres que no son pareja estable (Díaz, Orlando-Narváez & Ballester-Arna, 2019). En la que nos adentraremos en este artículo es el ”bugchasing” (cazando el bicho).

El “bugchasing” se considera una subcultura homosexual que tiene por objetivo adquirir el VIH a través de relaciones sexuales sin protección por parte de una persona sana con otra portadora de VIH (Díaz, Orlando-Narváez & Ballester-Arna, 2019). El bicho (bug) es el virus, también denominado como el regalo (gift). Este es buscado por los “bugchasers” y lo obtienen a través de los “gift givers” (personas infectadas).

Ahora, la pregunta del millón:

¿por qué un “bugchaser” desearía contraer VIH?

Existe una gran variedad de teorías, además habrá que considerar que cada caso es particular. Sin embargo, entre las más escuchadas son los siguientes:

Realizar una práctica sexual de riesgo, con una persona desconocida, sin duda representa una situación sumamente peligrosa. Estas personas la perciben como novedosa, poco convencional, por lo que tienden a dejarse llevar por la emoción y disfrutan sentir la adrenalina de la experiencia. Incluso con tan solo pensar que existe la posibilidad de contraer una infección tan tabú en la sociedad, llegan a alcanzar mayor excitación (Díaz, Orlando-Narváez & Ballester-Arna, 2019)

Por otra parte, existen personas con una vida sexual tan activa que perciben la transmisión del VIH como una manera de desquitarse de una buena vez por todas la preocupación derivada de la necesidad de estarse protegiendo contra las ITS. También existen los casos que consideran que padecer el diagnóstico de VIH brinda un sentido de identidad, por lo que gozan sentirse pertenecientes a una comunidad, sin importar que sea de las personas infectadas. Otros “bugchasers” emplean esta práctica como un método para suicidarse, contraen el virus con la intención de simplemente dejarse morir (Cob, 2013). 

Generalmente, es a través de redes sociales que se crea la conexión entre “bugchasers” y “gift givers”. Por ejemplo, en Twitter el “bugchasing” pasa clandestinamente con el hashtag “#neg4poz”, el cual significa “negativo en busca de positivo” (Terrén, 2017). 

De igual modo, se tiende a realizar a través del “cruising“: práctica de buscar y obtener sexo gay y anónimo en espacios públicos. Esta es una tradición clandestina de la cultura gay que cada vez cobra mayor popularidad y cabe mencionar que la Ciudad de México tiene una fuerte tradición vigente (Bruciaga, 2017). 

“El Mundo”, periódico español, llevó a cabo una entrevista con un “bugchaser” de 20 años de edad, el cual relata su experiencia y enfatiza que no lo considera como una práctica derivada de la falta de información

“Al principio no comprendía muy bien la idea, ahora sí, decidí ‘jugar con fuego’. Lo principal es el mutuo acuerdo. Somos personas que conocemos perfectamente dónde nos metemos al querer este tipo de prácticas. No deberíamos confundir educación sexual con preferencias y gustos sexuales. Si siguiéramos esa teoría, todos los seguidores del BDSM, de actos como Scat, Pissing o Fisting tendrían una mala educación. Sé que hay otras ITS y que puedo infectarme, pero hay tratamientos. También me arriesgo al estigma social. Por otro lado, hay beneficios: pertenecer a un grupo de gente, poder empatizar con ellos y saber que ya no tienes que preocuparte por si puedes infectarte o no del VIH.”

Cada persona tiene el derecho a decidir libremente la forma de ejercer su sexualidad, sin embargo, resulta pertinente poner sobre la mesa y cuestionarnos las implicaciones que genera el fenómeno del “bugchasing”.  Recordemos que hasta el momento no existe tratamiento de cura para el VIH, aunque se han hecho grandes esfuerzos médicos que han permitido aumentar la expectativa y calidad de vida de las personas con el diagnóstico. Según la OMS, la transmisión de VIH sigue siendo uno de los más graves problemas de salud pública alrededor del mundo, lo cual en parte se debe a que siguen emergiendo nuevas formas que influyen en la vulnerabilidad y susceptibilidad a infectarse. 

¿Se puede considerar el “bugchasing” como un atentado a la salud pública? ¿O solamente se debería visualizar como una variante de la diversidad sexual, tal como lo menciona el entrevistado? ¿Cuál sería el factor de mayor susceptibilidad a querer ser transmitido? ¿La desinformación? ¿La simple curiosidad? ¿La falta de atención a la salud mental que conlleva a problemas de autoestima y depresión?

¿Cuál es el problema de raíz?

Resulta indispensable identificar el trasfondo de este problema más allá de manifestación de lo que vemos a simple vista. 

Referencias: 

“Si me amas, demuéstramelo”: La prueba de amor

Por: Daniela Casais Ponce de León

¿Qué es la prueba de amor?

En las relaciones de pareja, muchas veces se nos hace normal pedirle a nuestra pareja que haga ciertas cosas para demostrarnos que verdaderamente nos ama, o viceversa: que nuestra pareja nos lo pida a nosotros. A esto se le llama “prueba de amor”.

La prueba de amor más famosa es pedir a nuestra pareja o que ésta nos pida tener relaciones sexuales para “comprobar” que el amor que tenemos es sincero. Sin embargo, es importante saber que esto no es amor; es violencia.

Piénsalo… ¿qué pasaría si le dices a tu pareja que no? Seguramente te diría “entonces no me amas” y esto es una forma de hacerte sentir culpable con el objetivo de que cedas a lo que te pide. Si tu pareja te pide que tengan relaciones sexuales y te da a entender que “si no lo haces, significa que no lo amas”, ¡cuidado! Es chantaje emocional y una forma de control.

Cuando esto sucede, la violencia sexual se disfraza de “prueba de amor”. Recuerda que la decisión de mantener relaciones sexuales con tu pareja debe ser libre y con consentimiento, sin ningún tipo de presión, manipulación o chantaje. De otra forma, no hay un verdadero consentimiento y esto se convierte en violencia sexual.

La nueva prueba de amor: “Hay que hacerlo sin condón”

Hoy en día, la famosa prueba de amor se ha ido transformando, y ahora es más común escuchar “si de verdad me amas y confías en mí, hay que hacerlo sin condón”.  ¿A quién se le ocurrió que ponerse en riesgo de quedar embarazada y/o de contraer alguna ITS es amor? ¡Eso es contradictorio! Más bien, es una falta de amor hacia ti mism@ y hacia tu pareja, al descuidarse y ponerse en riesgo.

Además, todos tenemos derechos sexuales. Entre ellos, están el derecho a vivir una vida sexual saludable y responsable, así como el derecho a utilizar métodos anticonceptivos. Si tu pareja se niega a usar condón, también es una forma de violencia sexual.

¿Cuál sería una verdadera prueba de amor?

Una gran manera de demostrar verdadero amor es cuidando de ti mism@ y de tu pareja. Así que, si sientes la necesidad demostrarle a tu pareja que verdaderamente lo amas, utiliza condón al darle mucho amor. O si quieres asegurarte que el amor que te tiene es sincero, pídele que se cuiden juntos y utilicen condón.

No lo olvides…

Comunicarse en pareja acerca del uso de métodos anticonceptivos, es amor. Respetar los derechos de tu pareja y exigir que respete los tuyos, es amor. Asegurarte de que tu pareja te de consentimiento sin ningún tipo de presión, es amor. Respetar la libertad para decir que no, es amor. Usar condón para cuidarse mutuamente, es amor. Llevar tus propios condones para que nunca les hagan falta, también es amor.

Referencias

Centre Dolors Piera, “Talleres por la igualdad: Modelo de amor romántico”. Disponible en: http://www.cdp.udl.cat/tallers/index.php/es/glosario/item/109-modelo-de-amor-romantico/109-modelo-de-amor-romantico

Fundación Huésped (2019), “Qué y cuáles son los derechos sexuales y reproductivos”. Disponible en: https://www.huesped.org.ar/informacion/derechos-sexuales-y-reproductivos/tus-derechos/que-son-y-cuales-son/

Notimex (2014), “Pedir la ‘prueba de amor’ es una forma de violencia”. Disponible en: http://www.cronica.com.mx/notas/2014/815520.html

Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (2019), “Cartilla de Derechos Sexuales de adolescentes y jóvenes”. Disponible en: https://www.gob.mx/issste/articulos/cartilla-de-derechos-sexuales-de-adolescentes-y-jovenes?idiom=es

Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (2019), “Violencia en el noviazgo: no es amor, no es amistad”. Disponible en: https://www.gob.mx/sipinna/es/articulos/violencia-en-el-noviazgo-no-es-amor-no-es-amistad?idiom=es

Querida Mujer, por favor usa condón.

Vivimos en una sociedad en donde se les pide a las mujeres que se comporten como “damas”: que sean recatadas, que sean vírgenes y de preferencia que siempre se sienten derechas y con las piernas cerradas… Pero siendo honestamente, sabemos que eso no va a pasar y si sí que flojera… no hay que ser tan anticuados.

Todas hemos salido de noche y tomado alcohol …. sabemos que pasan muuuuuuchas cosas cuando tomamos. Uno de los efectos posibles es que la calentura nos entre. Y…. ¡Oigan! se vale, es completamente normal, somos seres humanos con deseos y debilidades.

Lo importante aquí es prepararnos y hacernos responsables de nuestras debilidades. Si yo sé que el chavo de 1.80, güero, fuerte y guapo es mi debilidad y que hay una probabilidad que se me acerqué en la fiesta, que estemos ligando un rato y  que posiblemente me vaya con él de noche a su depa, debo de prepararme y mentalizarme que si vamos a tener relaciones, TENGO QUE CUIDARME y aunque él no traiga condón o no quiera usarlo…. Tenemos que aprender a pedir y exigir el uso del condón o inclusivo a traer nosotras el nuestro, es muy importante que aprendamos a que como mujeres nos tenemos que cuidar nosotras mismas.

            SEXUALIDAD ≠ MORALIDAD, te juro que traer condones para cuidarte a ti y de paso a tu pareja, lo único que significa es que ves por tu persona, cualquier juicio de valor emitido créeme que no tiene nada de sentido y si te lo llega a hacer la pareja con la que estés, créeme que tienes que cambiar de pareja. NADIE tiene derecho a juzgarte, y menos porque estas viendo por ti al  traer un condón, para disfrutar responsablemente de tu sexualidad.

Parte de aprender a responsabilizarnxs de nosotras mismas, es no confiar ciegamente a la hora de tener un encuentro sexual con la pareja que estés, ya sea estable o casual. Y el pedir el uso del condón, no es un acto de desconfianza o de celos, si no de AUTOCUIDADO. “Amiga, date cuenta” que, si tú no te cuidas a ti misma, nadie más lo va a hacer por ti, porque sabemos cuáles son los riesgos de no usar condón, ¿no?

Y si no los sabes, te enlisto algunos:

I. Puedes quedar embarazada. Y si me vas a decir que usas “pastillas anticonceptivas, el DIU, el parche, el chip, el lo que sea.” Quiero que sepas que ninguno de estos métodos anticonceptivos, ¡NINGUNO! te libra de contraer una Infección de Transmisión Sexual (ITS).

II. Puedes contraer una ITS. El condón es el único método que puede evitar las ETS, siempre y cuando se sepa usar adecuadamente.

Quiero que sepas algunos datos que impactan:

  • Según CENSIDA, 33 personas adquieren VIH en México al día.
  • 1 de cada 5 personas con VIH en México es mujer.
  • 90% de las mujeres con VIH lo adquirieron por su pareja estable.

Datos alarmantes, ¿no? Entonces… ahora entiendes el porqué pedir o exigir el uso del condón no es una cuestión moral, si no de cuidado hacia ti y hacia la otra persona con la que estés.

Puede ser que probablemente estés pensando “Aaaaay, a mí no me va a pasar” o te estarás preguntando “¿Por qué me pasaría a mí?”. A lo que yo te regresaría la pregunta ¿Qué te hace inmune a que te pase a ti?… Seguramente tus padres o algún familiar te han dicho muchas veces que eres una persona muy especial y no dudo que lo seas, pero siendo realistas… El ser especial, no significa que no te pueda llegar a pasar algo, como quedar embarazada o contraer una ITS.

Entonces, te replanteo la pregunta: ¿Qué vas a hacer para que no te pase nada a ti?

La ÚNICA manera de prevenirlo es: RESPONSABILIZARTE de tu sexualidad y USAR CONDÓN

¿Cuál es la única manera? ¡¡¡¡USAR CONDÓN!!!!

La responsabilidad es privada e íntima, es un compromiso contigo de amarte y cuidarte, porque tú eres la única persona que puede ver y cuidarte a ti misma. Antes de exigirle algo a los demás, debemos de empezar por nosotras mismas, ¿Cómo podemos amar a alguien más, si no somos capaces de cuidarnos y amarnos a nosotras mismas?

Te dejo con la reflexión y con la seguridad de que tu vida esta en tus manos, y tú eres la única que tiene el control de ella y sobretodo, de cuidarte y responsabilizarte de ti misma.

Attentamente,

Una mujer que se preocupa por las demás.

Georgia C.

Referencias:

CENSIDA. (2013). Mujeres y… el VIH y el sida en México. 2019, de CENSIDA Sitio web: http://www.censida.salud.gob.mx/descargas/epidemiologia/M_V_S.pdf

Aline M. González López . (2017). Uno de cada cinco mexicanos con VIH es mujer: Censida. 2019, de Excelsior Sitio web: https://www.excelsior.com.mx/nacional/2017/12/01/1204829