¿Por qué el PIN parental obstruye y atrasa la educación sexual integral?

Por Montserrat Guinto Alonso

Para empezar… ¿Conoces qué es el PIN parental?, ¿habías escuchado hablar sobre esto? o ¿has reflexionado las consecuencias que conlleva? Bueno, es importante que definamos primeramente este concepto para poder entender desde qué mirada vamos a abordarlo en este artículo y el porqué influye negativamente sobre la educación sexual integral de las personas. 

El PIN parental o también conocido como veto parental, es una propuesta política en materia educativa que habilita a los progenitores o tutores legales de un estudiante a negar su asistencia a actividades complementarias fuera del currículo formal. Las siglas “PIN” proceden del inglés; Personal Identification Number, un dígito o contraseña específica que permite a un usuario acceder a dispositivos electrónicos. Dicho esto, podemos entender el uso de esta sigla para explicar que el PIN parental busca que los tutores legales de un estudiante sean ese “dígito específico” para dar acceso a qué contenidos educativos se pueden impartir y cuales no dentro del campo educativo.

Esto provoca que se puedan vetar contenidos, clases, actividades, charlas o talleres, o elegir la no asistencia de sus hijas e hijos, cuando sean contrarios a sus convicciones éticas, morales o religiosas. Lo que provoca que se excluya la enseñanza de temas sobre diversidad, inclusión, perspectiva de género y educación sexual y reproductiva, entre otros. (Subsecretaría de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación, 2020). 

Nos podemos dar cuenta que esta propuesta sesga la realidad sexual de las personas, ya que, el PIN parental se sustenta con las “cuestiones morales” y las creencias que poseen los responsables de los menores edad y con base en ellas se pueda decidir que la educación sexual no se imparta en las escuelas. La vida sexual de un ser humano cambia de acuerdo con el ambiente y el entorno social que lo rodea, si hablamos de México, un país donde en el hogar no se habla abiertamente con las infancias y las adolescencias sobre temas de sexualidad y vida reproductiva, al quitar la educación sexual integral en las escuelas aumenta el riesgo de que los estudiantes vivan una mala sexualidad, tengan daños psicológicos en su futuro y como menciona el Dr. German Doce (2016) integrante de la Sociedad Uruguaya de Pediatría, la edad de inicio de relaciones sexuales es más temprana y esta comienza sin siquiera tener información elemental sobre la sexualidad, por lo que el momento de inicio de la educación sexual en las escuelas también es fundamental.

Una vida sexual no se puede llevar a cabo con seguridad, placer y asertividad si no se cuenta con el conocimiento de esta.

En México varios partidos y organizaciones sociales quieren reformar las leyes educativas para implementar el PIN parental. Algunos partidos políticos como el PAN y el PES, impulsan a que esta propuesta se ponga en práctica en diversos Estados de la República. A pesar que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos no está de acuerdo con el PIN parental, estos partidos políticos como otros grupos conservadores promueven que los padres de familia intervengan en los contenidos educativos sobre la salud sexual. 

El hecho de que muchos padres de familia, como muchas de las autoridades de este país fomenten e impulsen el PIN parental, nos demuestra que la sexualidad continua siendo un gran tabú para la población mexicana. Hay una enorme fragilidad en la sociedad mexicana que ve el panorama de la situación desde el “proteger la inocencia de las infancias” cuando en realidad afecta la salud sexual de estas, atrasando e impidiendo el aprendizaje de una sexualidad integral y el desarrollo sexual sano, consciente, seguro y disfrutable de la población. 

Los estudiantes tienen derecho a tener mayor autoconocimiento de su cuerpo, de lo que quieren practicar sexualmente, lo que les causa placer y el porqué les gusta. A través de las educación sexual integral se trabaja (además de los aspectos mencionados), en la prevención de casos de violencia de género, acoso hacia la mujer, violencia contra la mujer, embarazos infantiles, homofobia, abuso sexual de menores, entre otras situaciones, como también en quitar el tabú y desestigmatizar sobre el sexo, el placer y la sexualidad. 

Referencias:

  1. EL UNIVERSAL (2020). Buscan 13 Estados controlar educación sexual. Obtenido de:  https://www.eluniversal.com.mx/nacion/buscan-13-estados-controlar-educacion-sexual
  1. Sociedad Uruguaya de Pediatría SUP (2016). Relación entre la educación sexual y la edad de inicio de las relaciones sexuales. Obtenido de: https://www.sup.org.uy/2016/05/09/relacion-entre-la-educacion-sexual-y-la-edad-de-inicio-de-las-relaciones-sexuales/ 
  1. Subsecretaria de Derechos Humanos, Migración y Población de la Secretaria de Gobernación  (2020). ‘Pin Parental’: restricciones al derecho de niñas, niños y adolescentes a la educación laica y a la educación en materia de salud sexual y reproductiva. Obtenido de:https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/561573/200705_Ficha_boleti_n_conjunto_pin_parental_2.pdf 
  1. UNICEF España (2020). Pin parental y actividades educativas complementarias. Obtenido de: https://www.unicef.es/blog/pin-parental-y-actividades-complementarias
  1. UNICEF México (2020). Agencias de la ONU, preocupadas por reformas en Aguascalientes sobre “pin parental” y castigo corporal. Obtenido de: https://www.unicef.org/mexico/comunicados-prensa/agencias-de-la-onu-preocupadas-por-reformas-en-aguascalientes-sobre-pin-parental

Sexualidad y sus posibilidades

Por: Alice Cuevas

¿Te has dado cuenta que cuando buscamos sobre sexo o sexualidad en los buscadores siempre nos aparecen títulos como: “sexualidad en adolescentes”, “sexo seguro”, “cómo no embarazarse”, etc.?  Lo cual es muy importante claramente para prevenir ITS y ETS así cómo embarazos no deseados. Pero desde una temprana edad con la llamada educación sexual escolar y gracias a internet, nos asustan con el herpes, la clamidia, la gonorrea, la sífilis y bueno, cualquier posibilidad que puede suceder si se tienen relaciones sexuales de manera insegura lo cual, primero que nada puede causar en muchas personas un gran miedo por vivir su sexualidad e incluso pueden llegar a pensar que eso es lo único que puede ofrecer el sexo. 

Ignorar las posibilidades de las relaciones sexuales así como el placer sexual suele ser muy común por la falta de información y educación integral. ¿Alguna vez una persona especializada en la sexología te ha hablado de cómo tener relaciones sexuales placenteras? La realidad es que el sexo debe ser disfrutable, una práctica libre y no terrible. 

La sexualidad hegemónica, la cual hace referencia a las prácticas sexuales tradicionales de acuerdo a lo más aceptado socialmente, tomando en cuenta las normas patriarcales, las posiciones dominantes y de subordinación creadas en cuanto a la expresión e identificación de género, se observan fácilmente en las páginas de pornografía de manera que nos hacen creer que el placer de uno (casi siempre hombre) es más importante. 

Además, desde la educación sexual nos suelen enseñar que el sexo es únicamente entre “hombre y mujer” (heterosexual) de otra manera, imposible ¿o no? Sucede que se ha tomado esta creencia que se explica a partir de un concepto llamado heteronormatividad. Es “aquella ideología sexual que aprueba y prescribe la heterosexualidad como una asignación “natural”, y procede de la diferencia biológica asociada a la reproducción de la especie” (Serrato y Balbuena, 2015). Es una imposición externa de encadenamiento entre cuerpo, género, identidad, deseo y prácticas sexuales consideradas ideales o normales en la sociedad (Villalpando, 2014). Desde este punto, la heterosexualidad así como las prácticas sexuales heterosexuales son percibidas como un estado natural y un logro moral de las personas para poder ser aptas y vivir en sociedad, es decir, vivir en heterosexualidad (Warner y Berlant, 2002). El problema es que no es solo una creencia de algunos cuantos sino que es parte de la sociedad en sí y esta se impone como una norma social.

La realidad es que no todas las personas son heterosexuales (comunidad LGBTQ+) y mucho menos les interesa vivir en “la heterosexualidad”. Hay un mil de orientaciones que practican su sexualidad muy diferente a lo que dice la heteronorma. 

En el caso de los griegos, la orientación sexual no se discriminaba según se eligiese por algún sexo o género ya que no era necesario distinguir entre categorías para tener relaciones. Para ellos lo que importaba en el acto era lo sexual y el deseo, no si se trataba de un hombre o una mujer (Carlos, 2001).

La sexualidad no es binaria, (no es únicamente entre los géneros hombre y mujer) nunca lo ha sido, cada persona la disfruta a su propia manera. Otra tendencia que se tiene es el coitocentrismo, la cual considera que las relaciones sexuales deben de tener penetración, a fuerzas, para llegar al orgasmo y las otras prácticas (sexo oral y masturbación por ejemplo) son rechazadas o subestimadas porque se consideran incompletas. Es parte de la heteronormatividad y de la sexualidad hegemónica y bueno, la verdad es que no se necesita del coito para lograr un orgasmo e incluso, para muchas personas, ni siquiera es disfrutable.  

Al tener estos pensamientos, se limita la educación afectivo-sexual y el aprendizaje genuino de una manera holística, incluyente y general. La diversidad es enorme dentro de la sexualidad y cada persona va construyendo la idea que tiene de ésta conforme a sus experiencias, sus gustos y lo más importante, el autoconocimiento. Es importante conocerse a une misme para poder visualizar el sexo de una manera más amplia, fuera de la norma, creando y explorando su sexualidad sin tabúes, sin miedos, sin prejuicios, etc. pero con protección porque ni modo que sí se pasen las ITS, ¿verdad?

Cada persona es libre de expresarse y de vivir su sexualidad de la manera más placentera posible. Aceptemos la diversidad del sexo y sus posibilidades.

Referencias:

Carlos, M. (2001). El Dulce Silencio de Hilas1: La “homosexualidad” en Grecia y Roma. Orientaciones: revista de homosexualidades, (2), 23-36. http://salutsexual.sidastudi.org/resources/inmagic-img/DD23412.pdf

Serrato, A. y Balbuena, R. (2015). Calladito y en la oscuridad. Heteronormatividad y clóset, los recursos de la biopolítica. Culturales, 3(2), 151-180. http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1870-11912015000200005&lng=es&tlng=es.

Villalpando, I. (2014). “Canguihem y Foucault, un diálogo sobre la norma”. Reflexiones marginales. https://reflexionesmarginales.com/?s=canguinhem+y+foucault

Warner, M. y Berlant, L. (2002). “Sexo en público”. Sexualidades Transgresoras. Barcelona: Icaria. 262p

¿Y, cómo nacen los bebés? Cómo hablar del sexo con niñxs pequeñxs

Por: Pia Sunderland

La exploración sexual es un tema que muchxs padres y madres prefieren no tocar. Hay muchas veces que lxs niñxs pequeñxs se adelantan y empiezan a hacer preguntas antes de lo esperado. Se piensa que la sexualidad solo es el contacto sexual y el enamoramiento. Pero también es importante hablar sobre límites, toma de decisiones, emociones y autoestima. 

Y…. ¿por dónde empiezo?
Hay diferentes situaciones en la vida cotidiana que nos pueden ayudar a enseñar a lxs hijxs temas relacionados al sexo. Como la hora del baño, un embarazo o un nacimiento en la familia, la televisión, etc. No es necesario dar un discurso…. Simplemente investigar que es lo que ya se sabe y partir de ahí, que ellxs guíen la conversación y hagan las preguntas. Hay veces que pueden percibir la incomodidad cuando se hablan de estos temas entonces es importante hablar abiertamente y hacerle saber al niñx que cualquier pregunta es válida y escuchada. (1)

Curiosidad sobre otrxs persones 
A los 3 o 4 años, lxs niñxs a veces se dan cuenta que las niñas y los niños tienen diferentes genitales. La curiosidad empieza a aparecer y comienzan los juegos del “doctor” y la familia. La exploración está lejana a cualquier actividad sexual de los adultos, sin embargo, es posible que se necesite establecer límites de esta. (2)
Si se da el tema del género, es muy importante saber que puede ser que tu hijx no se sienta perteneciente al grupo con el que comparte órganos sexuales. Si esto es así, no hay que prohibir que adopte maneras de conducta de otro género ya que si no, puedes contribuir a formar un trauma que a lo largo de los años de su vida adolecente y adulta, podría hacerle mucho daño. (4)

Y…… ¿qué hago cuando me pregunten? Aquí te van unos tips buenísimos

  • No te burles ni rías, aunque la pregunta sea chistosa. Si esto pasa, se puede sentir avergonzadx y no preguntar más. 
  • No asumas una actitud muy sería a cerca del tema
  • Pregunta cual creen que sea la respuesta para que sepas un poco lo que ya saben y puedas responder con la profundidad necesaria de acuerdo a la información que ya tienen
  • Siempre sé honestx. 
  • Observa si necesita saber más. Puedes preguntarle ¿Contesté tu pregunta?
  • Es normal sentirse incomodx o apenadx con el tema pero es importante identificarlo y trabajar en ello, en lugar de ocultarlo.
  • Percibe las respuestas y reacciones que tiene
  • Prepárate ya que puede ser que necesites repetir las cosas 
  • Ten mucha paciencia y apertura 
  • Llamar a los órganos sexuales por su nombre

¿Como sé que voy por buen camino?
Si poco a poco se abre este camino con tu hijx, se genera un vínculo de confianza importante para que se sienta apoyadx y con seguridad de resolver dudas que pueda encontrarse en un futuro. La educación sexual debe formar parte del proceso de aprendizaje en lxs niñx. Es necesario hacerlo desde casa y con la escuela en conjunto. (3)

Referencias

  1. Healthychildren.org. (2018). Cómo hablar de sexo con su hijo pequeño. abril 19, 2021, de Healthy Children Sitio web: https://www.healthychildren.org/Spanish/ages-stages/preschool/Paginas/Talking-to-Your-Young-Child-About-Sex.aspx
  2. Personal del MayoClinic. (2019). Educación sexual: Cómo hablar sobre sexo con los niños pequeños y en edad preescolar. abril 19, 2021, de Mayo Clinic Sitio web: https://www.mayoclinic.org/es-es/healthy-lifestyle/sexual-health/in-depth/sex-education/art-20044104
  3. Jorba, N. (2019). ¿Cuándo y cómo hablar de sexualidad con los niños?. abril 19, 2021, de La vanguardia Sitio web: https://www.lavanguardia.com/vivo/sexo/20191120/471750072229/sexo-ninos-como-cuando-hablar-sexualidad.html
  4. Zamorano, E.. (2021). Cómo hablar de sexo con tus hijos dependiendo de la edad que tengan. abril 19, 2021, de ACV: alma, corazón y vida Sitio web: https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2021-02-28/hablar-de-sexo-hijos-padres-educacion_2963300/

Lo erótico como rebelión a una vida plena

por: SaraKim

Qué bella es la sensación de sentir unos besos en el cuello, una caricia por la espalda, incluso, un suspiro caliente  entre las piernas. Esos momentos en los que vivenciamos cómo nuestra piel quiere más, exige tanto seguir sintiendo que se eriza y se calienta. Sin embargo, quedarnos en esa exigencia de más estimulación sin poder relacionarlo con una emoción que nos lleve a la plenitud, se queda del lado de la pornografía. Lo erótico, algo que se ha confundido con la anticipación del acto sexual, es tanto más profundo de lo que imaginamos. Éste nos habla de nuestra capacidad de sentir y de  “poder compartir esa conexión íntima [que] sirve de indicador del gozo” (Lorde, 2003).

La pornografía se ha enfocado en lo primitivo del coito. Se ha limitado a mostrar la relación entre dos cuerpos que simplemente intercambian la necesidad fisiológica de un orgasmo, como lo explica González (2007).  La narrativa porno ha encontrado la manera de saciar el deseo de querer verlo todo; de participar en actos que virtualmente nos excluyen al retratar cuerpos exagerados que no se cansan de simular un placer insaciable. Lorde (2003), considera que al no ser consiente de la manera en la que saciamos nuestras necesidades eróticas, nos hemos reducido a “objetos de satisfacción” el uno para el otro. Esto no nos diferencia de otras especies animales que se juntan con el mero propósito de reproducirse. La pornografía no le interesa la humanidad en el acto sexual. 

Hay algo revolucionario de reconocerse como seres eróticos, de sabernos con la capacidad del erotismo. Gracias a la industria pornográfica, se ha creído que el erotismo no existe sin el acto sexual ya que sirve como una anticipación a su culminación. Pero, el erotismo es algo que se vive diariamente, si se sabe dónde encontrarlo y cómo vivirlo. Es lo que le puede traer plenitud a nuestras vidas.

El erotismo viene de Eros, el hijo de Afrodita que representa el placer. En la mitología, Psique tiene que enfrentarse a varios retos para poder volver a encontrarlo, porque una vez que lo conoció, no pudo vivir sin él. En otras narraciones, Eros se asocia con el amor, con la triple razón del epistemológico, lo ético y estético, como lo recopilan Araya y Barrantes, (2002). Sin embargo, en lo que coinciden estas narrativas es la presencia de Eros en lo cotidiano de la vida. Existe más allá del amor, de lo físico; es la esencia de vivir una vida plena. 

Entonces, cuando se habla de la rebelión que implica llevar una vida erótica, es reconocer el placer de crear, de sentir. El capitalismo de la industria pornográfica nos quiere hacer creer que el placer se debe vivir en compañía, que somos incapaces de encontrarlo por nosotras mismas. Busca hacernos dependientes de un proveedor del goce sexual. Pero, existe la interrogativa de por qué: ¿por qué conviene que no reconozcamos nuestra capacidad de sentir placer por una misma?

Lu Gaitán nos cuenta en su libro Alumbra la luna (2020), que a las mujeres se les cargó la responsabilidad traer más humanos al mundo para poder alcanzar la demanda de un sistema capitalista y patriarcal. La caza de brujas buscaba terminar con las mujeres que reconocían su sabiduría, su poder creador y su sensibilidad sensorial y emocional. Estas mujeres que querían conectar a través de una conexión que reconocía las emociones que despertaban los sentidos y viceversa, no eran buenas candidatas para un mundo que quería crecer en riquezas materiales. Se les implanto un miedo de vida o muerte si no eran “dóciles, leales y obedientes […] a las imposiciones externas” que oprimen su poder erótico (Lorde, 2003).

Ahora, lo erótico se entiende como esta capacidad de poder crear nuestro propio placer y ser consiente de las emociones que evoca conectar con nuestro cuerpo sensorial. Si las mujeres nos reconocemos como directrices de nuestro propio goce, no vamos a conformarnos con la pornografía. Lo erótico nos lleva a querer encontrar una vida en la que podamos vivirlo constantemente en nuestro trabajo, relaciones, cuidados, actividades recreativas.

Vivir una vida enfocada en el erotismo, es un acto revolucionario. Busca que conectemos con nuestras emociones de una manera creativa, que sea espontáneo la manera en la que experimentamos a nuestra cuerpo exigiendo más estimulación. Se puede vivir de nuestro propio tacto con nuestra piel, con telas exquisitas o con la riqueza de la naturaleza; del deseo de despertar nuestra audición al escuchar nuestro interior, o el olfato al bañarnos en olores embriagantes. Lo erótico se encuentra en todas partes, pero  lo que nos lleva a vivirlo plenamente, es estar consientes que no existe sin el reconocimiento de una sensibilidad emocional que nos lleva a crear intimidad.

Barrantes Rodríguez, Iveth, & Araya Vega, Eval Antonio (2002). Apuntes sobre sexualidad, erotismo y amor . InterSedes: Revista de las Sedes Regionales, III(4),73-82. ISSN: 2215-2458.

Gaitán, L. (2020). Alumbra la luna, Editorial Planeta

González Montero, Sebastián Alejandro (2007). PORNOGRAFÍA Y EROTISMO. Estudios de Filosofía, (36),223-245. ISSN: 0121-3628.

Lorde, A. (2003). La hermana, la extrajera, artículos y conferencias. Capítulo 4. Madrid, España.

“No es un suceso, es un proceso”. Cáncer de mama, sexualidad, estándares de belleza, aceptación y amor propio

En 2017 en México, para la población de 20 años o más, de cada 100 egresos hospitalarios por cáncer, 24 son por el cáncer de mama, lo que lo ubica en la principal causa de egreso hospitalario por tumores malignos. (INEGI, 2017)

Aunque en los últimos años ha habido un aumento importante en el número de sobrevivientes de cáncer de mama, haber pasado por esta enfermedad implica aspectos relacionados con la sexualidad, por lo que a su vez se relaciona con la adaptación psicosocial y al impacto en la calidad de vida de las mujeres.

Los tratamientos antitumorales producen efectos secundarios que pueden afectar a la vida sexual de la paciente con cáncer de mama. Dentro de estos efectos secundarios se encuentran la disminución del deseo sexual, sequedad vaginal que puede producir dolor en el coito y otros efectos de tipo psicológico, como una baja autoestima. (Geicam: Investigación en Cáncer de Mama, 2020).

En un estudio realizado por el Departamento de Psicología de la Universidad de los Andes en Bogotá, Colombia, se reportó que después de la mastectomía (término médico para la extirpación quirúrgica de una o ambas mamas de manera parcial o completa), significativamente más mujeres informaron problemas con el deseo sexual, la excitación y el orgasmo, en comparación con la situación antes de la cirugía. (Aerts, L.,Christiaens, M.R., Enzlin, P., Neven, P. & Amant, F., 2014)

Con base en los datos anteriores, me atrevo a decir que todos conocemos o sabemos de alguna mujer que haya padecido cáncer de mama. Yo no soy la excepción. 

La siguiente pequeña entrevista fue hecha a una mujer admirable a quien tuve la fortuna de conocer hace casi 10 años: Bertha Aguilar. Bertha recibió su diagnóstico de cáncer de mama cuando apenas tenía 30 años. Hoy, a sus 52 años, todavía recuerda el día en el que al salir de nadar sintió una pequeña bolita del tamaño de una perla en el seno izquierdo, por lo que le habló a su ginecólogo y fue entonces que la revisó y tras unos estudios recibió su diagnóstico. Recibió ocho quimioterapias y tuvo una mastectomía. 

Desde hace casi 20 años trabaja a favor de los derechos de las pacientes con cáncer de mama y promueve la detección temprana de la enfermedad, además de compartir su experiencia durante y posterior al proceso.

P: ¿Los doctores te informaron sobre los cambios que habría en cuanto a tu sexualidad? ¿Qué cambió en tu sexualidad?

R: Los doctores sí me informaron que me iban a quitar la mama en su totalidad, a esto se le llama mastectomía radical izquierda. Me comentaron que me iba a quedar la axila pegada, como si tuvieran puesto Kola Loka y que iba a tener que hacer unos ejercicios en la pared con unos libros para peinarme y recuperar la movilidad poco a poco. Me parece que no hay nadie en el mundo ni nada que te prepare para de pronto verte mutilada y con tu cuerpo engrapado. 

El día que me quitaron las grapas sí creo que fue como un shock por mucho tiempo. Yo me negaba a verme en el espejo, me bañaba y me bañaba de volada sin siquiera tocar esa parte. Con el tiempo, pero muy largo tiempo, fui empezando a pasarme la esponjita. Un día me ponía un poquito de crema, fue un golpe muy duro para mi. Yo nací completa y de pronto, híjole.

Además, en el caso de la mamá, pues está muy estigmatizado, ¿no? Yo siempre lo digo, vas a una vulcanizadora y ves a la chava con las pompitas, así bien puestas y su chichis paraditas (ríe). Entonces, pues, tuve un fuerte proceso para poder aceptar la pérdida.

Creo que hoy está mucho mejor manejado porque hay mucha más información. En mi época no había ni siquiera psico-oncológas. Entonces, de los primeros cambios que tuve fue el no ser la mujer completa que yo era. Eso es una agresión fuerte, aunado a que el cáncer es una enfermedad que atenta contra tu autoestima una y otra vez porque luego viene, por ejemplo la pérdida del cabello. Primero me quitan la mama, luego se me empieza a caer el cabello, entonces mi ex pareja me rapó totalmente. Y pues esa es otra agresión.

Luego te vas dando cuenta que la resequedad que produce, por ejemplo, la quimioterapia no te permite ni siquiera llorar lágrimas, y entonces de pronto te das cuenta de eso, que estás llorando sin lágrimas. La resequedad vaginal, de los ojos, de todos lados no me lo explicaron muy bien, fui aprendiendo sobre el camino. La pérdida del cabello, vas a decir que estoy loca, pero de un día le hablé al oncólogo y le dije “oye, también se me cayó el de la vulva” se murió de la risa y me dijo “Bertha, pues es el de todo el cuerpo“. Yo entendía cabello solo como pelo de la cabeza y no, pues son cejas pestañas, el de los brazos, ese me encantó aunque regresó (ríe).

Yo me sentía verdaderamente un monstruo. Mis relaciones sexuales evidentemente cambiaron muchísimo, porque pues no lubricas suficiente, te sientes fea. La verdad es que yo pensé que mi pareja no me podía querer, que mi pareja no me podía querer porque yo no era atractiva. Me gustaría hacer mucho hincapié en que al final lo que yo aprendí es que él sí me quería y me hacía sentir que estaba ahí para mí. La que no se aceptaba era yo misma. No es hasta que tomé el paso de decirme a mi misma “sabes qué, sí, soy mujer”. Ahora sí que el norte y el sur no están peleados y se puede tener una relación sexual plena. Tomar este paso, estando mi pareja siempre ahí, fue poco a poco. Primero con un top que no me quitaba, tenía mucho cuidado de que no hubiera ningún roce por esa zona. Eventualmente retomé mi sexualidad hasta llegar al punto de andar sin brasier y sin nada por toda mi recámara delante de mi pareja, aceptando que ya no tenía un seno.

Fin de la entrevista.

Bertha Aguilar

Como se puede leer en la entrevista, incluso si el deseo sexual está ahí, es posible que la mujer con cáncer de mama se sienta incómoda con los cambios en su cuerpo. Además, es común preocuparse por cómo responderá su pareja a su cuerpo ahora. Entonces, ¿qué se puede hacer?

  1. Comunicación: quizás suene como un cliché, pero la comunicación es clave. Habla con tu pareja sobre lo que sientes, lo que te acomoda y lo que no.
  2. Prueba nuevas posiciones: Encuentra la postura que genere la menor presión posible sobre las partes adoloridas del cuerpo. De ser útil, reposa las partes adoloridas y limita el movimiento de éstas con el uso de almohadas. Si cierto movimiento resulta doloroso, escoge una posición que no lo requiera o pide a tu pareja que sea quien realice más movimientos durante la relación sexual. ¡Puedes guiar a tu pareja en cuanto a lo que te gustaría y lo que te hace sentir más cómoda!
  3. Lubricante: puede ser un gran aliado para la resequedad vaginal.

En conclusión, si tienes cáncer de mama, no olvides hacer lo que a ti te acomode en cuanto a tu sexualidad, no hay ningún manual que indique lo que este bien y lo que este mal. Nadie tiene la solución perfecta. Lo que a una le sirva, no le tiene que servir a todas. Experimenta y aplica las herramientas o acciones con las que TÚ te sientas cómoda. Asimismo, es urgente concientizar a los oncólogos sobre la importancia de la vida sexual de sus pacientes. Las pacientes con cáncer de mama (y cualquier otro cáncer en general) necesitan una comunicación abierta sobre la intimidad y la sexualidad. 

Referencias: 

Aerts, L.,Christiaens, M.R., Enzlin, P., Neven, P. & Amant, F. (2014). Sexual functioning in women after mastectomy versus breast conserving therapy for early-stage breast cancer: A prospective controlled study. The Breast, 23, pp. 629-636. DOI:https://doi.org/10.1016/j.breast.2014.06.012. Recuperado el 4 de abril de 2021 de 

Finck, C., Barradas, S., Agudelo, D., & Moyano, J. (2012). CUANDO EL CÁNCER DE SENO NO SIGNIFICA INSATISFACCIÓN SEXUAL. UN ESTUDIO COMPARATIVO ENTRE PACIENTES Y UN GRUPO DE MUJERES SANAS EN COLOMBIA.  Psiconcología. Departamento de Psicología, Universidad de los Andes, Bogotá, Colombia. Vol. 9, Núm. 1, 2012, pp. 41-64. 

INEGI. (2020) ESTADÍSTICAS A PROPÓSITO DEL DÍA MUNDIAL DE LA LUCHA CONTRA EL CÁNCER DE MAMA: 19 DE OCTUBRE. Recuperado el 5 de abril de 2021 de https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/aproposito/2020/Cancermama20.pdf

Geicam: Investigación en Cáncer de Mama. (2020). Sexualidad. Recuperado el 4 de abril de 2021 de https://www.geicam.org/cancer-de-mama/he-tenido-cancer-de-mama/tu-dia-a-dia/sexualidad