¿Sabes identificar tu fertilidad?

Conoce el funcionamiento y etapas de tu ciclo menstrual con el Modelo Creighton.

La mayoría de las mujeres no conocen el funcionamiento de sus ciclos de fertilidad e infertilidad. Muchas mujeres están mal informadas sobre su fertilidad, específicamente sobre cuándo en un ciclo son fértiles (Seidman, en Barron y Diane Daly, 2001). A pesar de los beneficios reconocidos, pocos programas de planificación familiar ofrecen métodos naturales de planificación familiar (PFN), y pocos brindan educación sobre la conciencia de la fertilidad (Arevalo, en Barron y Diane Daly, 2001). Toda mujer tiene derecho a saber cómo funciona su ciclo para comprender cómo funciona su cuerpo, y usar esta información para su salud; y las parejas pueden usar este conocimiento para planificar su familia y construir su futuro como pareja (Creighton Model, 2020).

En 1976, la Universidad de Creighton, de Omaha Nebraska, EUA comenzó una investigación para evaluar la eficacia real de algunos modelos de planificación familiar natural. La investigación no sólo constató la alta eficacia de los modelos que evaluaron; sino que añadió a estos modelos el conocimiento ginecológico para monitorear la salud de la mujer. Para 1980 definieron su propio sistema que permite, a diferencia de los otros modelos, no sólo detectar la fertilidad de un ciclo, sino también patrones de salud y enfermedad ginecológicos, y así surgió el Modelo Creighton (FertilitCare). La investigación sobre este sistema ha continuado hasta el día de hoy y tiene un alto grado de comprensión y validez científica (Creighton Model, 2020).

El Modelo Creighton (CrM) es un método natural de planificación familiar moderno y efectivo. (FACTS, 2013). Es una modificación estandarizada del modelo Billings, basado en las observaciones, interpretaciones y graficación de signos llamados biomarcadores que diferencian las diferentes fases de fertilidad e infertilidad en el ciclo menstrual de la mujer (Barron y Diane Daly, 2001). Está fundamentado en una sólida investigación científica, en un sistema integrado de educación, diseñado para asegurar la más alta calidad de enseñanza para las parejas (Creighton Model, 2020).

Es un método basado en el conocimiento de la fertilidad. Durante el ciclo reproductivo de la mujer, su cuerpo experimenta muchos cambios hormonales que producen signos visibles de la fertilidad (FACTS, 2013). Estos signos debidamente graficados, muestran patrones tanto de salud como patológicos que nos permiten monitorear la salud de la mujer. Estos signos, son marcadores biológicos esenciales a la salud y la fertilidad de la mujer, le indican a la pareja cuando son fértiles o infértiles de manera natural, permitiéndole el uso a la pareja ya sea para buscar o para evitar un embarazo; también permiten monitorear las anormalidades en la salud femenina a lo largo de toda su vida reproductiva (FertilitCare).

¿Cómo funciona?

Al observar el flujo cervical, cada mujer puede identificar los días fértiles e infértiles de su ciclo. Los especialistas del Modelo Creighton enseñan a las parejas a observar y registrar la calidad del flujo cervical de manera estandarizada y sistemática. (FACTS, 2013). Estas observaciones se realizan a partir de la vulva, cada vez que una mujer usa el baño, se limpia la vulva y hace una observación. Esto se documenta en una tabla de NaPro Tracking, utilizando el sistema de registro de flujo vaginal (VDRS). El NaPro Tracking es un cuadro utilizado por la mujer/pareja y su especialista para monitorear sus ciclos menstruales para el diagnóstico, tratamiento y decisiones de planificación familiar. (Barron y Diane Daly, 2001).

Durante los días fértiles, el flujo cervical se torna transparente, elástico y lubricante. Cuando este flujo cervical fértil está presente, los espermatozoides pueden sobrevivir en el tracto reproductivo de la mujer y ella puede concebir durante un máximo de 6 días.  Luego de la ovulación, el flujo cervical fértil deja de fluir y la mujer suele sentirse seca. Si no quedó embarazada, usualmente la menstruación comienza dos semanas más tarde y su ciclo empieza otra vez (FACTS, 2013).

El uso preciso de este modelo requiere instrucciones detalladas específicas y monitoreo supervisado durante un período de tiempo prolongado. (Trent y Clark, en Barron y Diane Daly, 2001). Los materiales para comenzar a usar el método se les da a la pareja o mujer una vez programada la primera cita y  la enseñanza real del método ocurre durante las sesiones individualizadas. La mujer/pareja que decide usar este método tiene seguimiento con el especialista cada 2 semanas durante los primeros 2 meses, y posteriormente sesiones en intervalos regulares durante el primer año de uso o el tiempo que sea necesario (Barron y Diane Daly, 2001).

Beneficios

Dado que el CrM está estandarizado, un médico especialista en CrM puede analizar la información en cada cartilla para evaluar y potencialmente corregir muchos problemas de la salud reproductiva. Los médicos especialistas en CrM están entrenados en la Tecnología Procreativa Natural o NaProTec. Esta ciencia evalúa y aborda los problemas ginecológicos y reproductivos de una manera que colabora con los procesos biológicos naturales de la mujer, sin suprimir ni perjudicar la fertilidad, o tapar los síntomas de un ciclo anormal con hormonas artificiales, por lo tanto no hay efectos secundarios (FACTS, 2013).

Como el CrM no requiere medir la temperatura basal del cuerpo, la mujer cuyo horario de sueño es irregular puede usar este método. Las mujeres que lactan y las que acaban de descontinuar el uso de los anticonceptivos hormonales también pueden usar este método con éxito. Todas las mujeres pueden monitorear su salud reproductiva con el Modelo Creighton y usar esta información para aplicar la NaProTecnología (FACTS, 2013).

Las anomalías que pueden identificarse a través de la tabla incluyen infertilidad, vaginitis, cervicitis, ovario poliquístico, insuficiencia en la fase lútea, fibromas, y posiblemente patología del endometrio y el cuello uterino (Barron y Diane Daly, 2001).

Efectividad

Este método de planificación familiar es natural, seguro y eficaz. Investigaciones llevadas a cabo en 5 instituciones, demostraron una eficacia teórica de 99.5% y una eficacia de uso de 96.8% para evitar el embarazo. (Hilgers y Stanford en Barron y Diane Daly, 2001). El método es tan eficaz como los anticonceptivos hormonales (DIU, la píldora, etc.) y mejor que los métodos anticonceptivos de barrera (Hilgers, Howard y Trussel en FACTS, 2013).

En un estudio prospectivo de 50 embarazos de parejas que usaron el CrM, el 76% logró concebir en el primer mes luego de cambiar su uso para concebir en vez de evitar el embarazo. El 90% de las parejas logró concebir en 3 meses y el 100% logró concebir luego de 7 meses (Hilgers en FACTS, 2013).

El modelo de Creighton es un enfoque holístico de la salud reproductiva, por lo que la enseñanza del método no se limita sólo a enseñar los síntomas físicos de la fertilidad e infertilidad. Aunque algunas mujeres trazan sus ciclos sólo por los beneficios para la salud ginecológica, el modelo está centrado en la pareja. Las encuestas de parejas que usan PFN indican que la comunicación con su pareja aumenta, lo que genera intimidad y fortalece la relación. Los períodos de abstinencia del contacto genital crean oportunidades para que una pareja explore los aspectos emocionales, intelectuales y espirituales de la sexualidad (Geerling, en Barron y Diane Daly, 2001).

Debemos tener en cuenta que el ciclo de la mujer se puede ver afectado por muchos factores psicoemocionales, por lo tanto, a pesar de la efectividad del CrM, cada caso es singular. También, como ya se mencionó, la efectividad de este modelo depende mucho del monitoreo de un especialista, por esto es importante que no se use este método sin los conocimientos e instrucciones precisas, y el acompañamiento profesional necesario.

A pesar de ser tan efectivo como los métodos anticonceptivos de barrera, este modelo obviamente no protege contra Infecciones de transmisión sexual (ITS), por esto es importante aplicarlo cuando se tiene en una relación estable y de confianza, y sin riesgos de ITS.

Es importante que estos métodos naturales se den a conocer más a las mujeres y parejas, sobre todo porque los anticonceptivos hormonales generalmente tiene muchos efectos secundarios, el tener esta información también es parte de una educación sexual integral. Usar este método de PFN no sólo te ayuda a prevenir o conseguir un embarazo, sino te empodera pues te permite conocer tu cuerpo, tu ciclos, tu funcionamiento, y con esto apreciar y maravillarte de tu fertilidad, y actuar en armonía con tu cuerpo, cuidando de tu salud sexual y reproductiva.

Referencias

Barron, M. L., & Diane Daly, K. (2001). Expert in Fertility Appreciation: The Creighton Model Practitioner. Journal of Obstetric, Gynecologic & Neonatal Nursing, 30(4), 386–391. doi:10.1111/j.1552-6909.2001.tb01557.x  Consultado el 12 de junio en https://sci-hub.se/10.1111/j.1552-6909.2001.tb01557.x

CREIGHTON MODEL. (2020) Creighton model FertilityCare™ System. Consultado el 11 de junio en https://creightonmodel.com/

Fertility Appreciation Collaborative to Teach the Science. (2013). El Modelo Creighton.  Consultado el 11 de junio en https://www.factsaboutfertility.org/wp-content/uploads/2013/07/Sp_CM-ModeloCreighton_FINAL.pdf

FertilityCare™. (s.f.). Modelo Creighton. Consultado el 11 de junio en https://fertilitycare.com.mx/metodo-creighton/

“COPA MENSTRUAL COMO ALTERNATIVA EN TU CICLO MENSTRUAL”

POR CARLA OROZCO RIVERA

Se habla comúnmente de la menstruación digna me gustaría comenzar recalcando que la menstruación es aquella correspondiente al final de ciclo ovulatorio donde se desprende el endometrio en la mujer en edad fértil en promedio a partir de los 13 años es la menarca o primera menstruación en la mujer (Arenas-Gallo, C., Ramírez-Rocha, G., González-Hakspiel, L., et al., 2020).

Se ha percibido como en los últimos años la copa menstrual ya ha tenido mayor oportunidad en el mercado y es vista como una buena alternativa durante el ciclo menstrual para muchas mujeres, sin embargo, también se sigue presentando un gran rechazo hacia ella debido a ciertos mitos o tabúes que existen respecto a esta como principal barrera para probar esta alternativa.

¿Qué es la copa menstrual?

La copa menstrual es un dispositivo de silicón de grado médico para tus periodos menstruales. Es flexible en forma de  cono o copa como su nombre lo dice que se inserta en la vagina para recolectar la sangre y se mantiene en su lugar al hacer un vacío o succión (Caballero Guzmán, A., 2016).

Desde tiempo atrás se han desarrollado diversos productos para ayudar a la mujer en estos días cubriendo la necesidad de seguir sus actividades. En el mercado se encuentra más comúnmente las toallas sanitarias y los tampones los cuales cumplen la función de absorber el sangrado.

Estos métodos han sido cómodos para todas las mujeres, tomando en cuenta distintas razones, las cuales han hecho que recurran a la alternativa de la copa menstrual. Las razones pueden ser varias la económica, el tener que cambiarlo de manera constante, incomodidad, temas de sustentabilidad por querer reducir su huella ambiental o bien, la más común el tener una mayor higiene en su zona íntima disminuyendo la posibilidad de infecciones debido a la acumulación de bacterias y hongos durante tanto tiempo (Prado-Galarza, M., Doncel C., William, A., Mosquera B, et al., 2020).

Ahora bien, posterior a haber mencionado algunos de los métodos más comercializados, sería pertinente adentrarnos en la copa menstrual la cual un método con una tecnología adecuada para la higiene menstrual.

Actualmente ya es un producto más conocido por las mujeres, aunque es necesario mantener alejados los prejuicios acerca de esta. Desde mi experiencia vendiendo copitas, a pesar de que pueda haber preferencia individual por el uso de productos habituales uno de los motivos principales que crean una barrera a usar la copa menstrual es el miedo al contacto con la sangre y vergüenza de introducir un objeto a la cavidad vaginal.

¿Cuáles son sus beneficios?

Mayor comodidad y libertad

Se puede realizar todo tipo de actividades diarias como ir al trabajo, la escuela, dormir, bañarte, hacer cualquier ejercicio (incluso nadar con ella), viajar, etc; por lo que te hace sentir como si no tuvieras nada puesto.

Ausencia de malos olores la sangre en la copita no tiene contacto con el aire por lo que no se oxida y no produce mal olor

Previene infecciones vaginales

Al ser un producto libre de químicos, respeta tu cuerpo ya que no altera ni absorbe los fluidos necesarios de la vagina. No causará alergias, irritaciones o infecciones. Las toallas sanitarias y tampones que absorben el sangrado y son contaminados guardando humedad propiciando el crecimiento bacteriano.

La copa menstrual esta certificada por la FDA y esta hecha con silicón de grado médico que no altera el PH de tu vagina.

Protege el medio ambiente: Dura años, no horas

Una mujer usa en promedio más de 1000 tampones o toallas en 5 años. La copita en promedio dura 5 años por lo que nuestro impacto ambiental disminuye. Al utilizar la copa tomamos acción por un planeta limpio. Contribuimos a la disminución de la acumulación de residuos tóxicos (toallas y tampones) los cuales tardan más de 400 años en degradarse.

Económica a largo plazo: Olvídate de gastar en toallas y tampones

En promedio una mujer gasta más de $2,500 en toallas o tampones en 5 años. Al invertir en la copita gastarás en alrededor de $600 MXN (hay más baratas) teniendo este producto que dura en promedio 5 años.

Recolecta la sangre por mucho tiempo

Puedes tener la copa menstrual hasta 12 horas sin necesidad de vaciarla, esto va a depender del flujo de cada mujer. No hay riesgo de derrames.

Otro de los grandes mitos es que se piensa que el flujo es muy abundante y que la pérdida de sangre es mucha, esto pasa debido a que como ya se mencionó los métodos habituales al absorber el sangrado, se esparce pareciendo como si la cantidad fuera mucho mayor. No obstante, la cantidad de sangre es aproximadamente es de 20 a 60 ml en todo el ciclo menstrual, por lo que el diseño y capacidad de la copa permite mantener la cantidad.

Conocerás mejor tu cuerpo

Tendrás la oportunidad de conocer tu anatomía vaginal y perderle el miedo, recuerda es tu cuerpo, no tiene nada de asqueroso, ni vergonzoso. Al ser manipulada con los dedos tendrás este contacto directo con tu cuerpo, así como detectar la consistencia olor y fluido de tu sangre dando paso a identificar posibles alteraciones. Castro, S. (2019).

¿Cómo se utiliza?

Se debe de utilizar con mucha higiene por lo que siempre al entre periodo y periodo recuerda esterilizarla, esto se hace introduciéndola en agua previamente hervida durante 3-4 minutos cuidando que la copa no se quede en un borde de la hoya que asignes para la esterilización, , o bien puedes comprarte el vasito esterilizador.

¿Cómo me la pongo?

  1. Lava tus manos: Ahora si, ya que estas listas para comenzar a usarla, lava tus manos cada vez que vayas a introducirla
  2. Ponte en una posición cómoda: puede ser de pie, sentada o en cuclillas
  3. Dobla y sostén la copita con el tallo hacia abajo

Posibles dobleces. Hay distintos pero los más comunes son:

  1. “Pliegue C”: dobla sus extremos formando la silueta de la letra C
  2. “Pliegue V o tulipán”: Coloca un dedo sobre el borde superior y presiona la base formando un triángulo.
  3. Sostén la copita ya doblada con una mano, con el pulgar por un lado y y los otros 4 dedos por el lado opuesto.
  4. Con la mano que está libre: separa suavemente los labios vaginales menores y encuentra la apertura de la vagina.
  5. Introduce la copita en la vagina en dirección hacia el coxis hasta que el tallo o la punta este al mismo nivel que la apertura vaginal, es importante que no salga.

¿Cómo me la quito?

  1. Lava tus manos
  2. Otra vez en la posición que más te acomode, relájate y empuja los músculos abdominales o pélvicos hacía afuera.
  3. Introduce el dedo pulgar y/o índice en la vagina hasta sostener el tallo, una vez que lo tengas jala con firmeza la base de la copita y apriétala suavemente para liberar el vacío.
  4. Cuando la parte ancha de la copita este por salir no la saques de golpe muévela despacio de lado a lado.
  5. Listo una vez que la retiraste de la vagina tira el sangrado en el inodoro y enjuágala con pura agua o con un poco de jabón neutro.

Copitas by Docura: Instructivo de uso.

Después de haber revisado esta información, ¿Qué dices, te animas a probar esta gran alternativa? …

Recuerda la copa menstrual para una menstruación digna, cómoda, saludable y que te permitirá visualizar la menstruación como parte de tu esencia femenina.

Por último, te comento que yo vendo una marca de copas menstruales, si te interesa más información o te decidiste a comprarla, no dudes en contactarme.

Te dejo mi celular y mail.

5530208427

orozco.carla13@gmail.com

Debemos Erradicar la Pobreza Menstrual

Por: Alexia Acuña

23 de febrero de 2021

La menstruación es un proceso biológico que ocurre en las personas con vulva a partir de que estas llegan a la pubertad. En promedio, las personas menstruantes adquieren productos de higiene durante 40 años de su vida. Se estima que más de 800 millones de mujeres menstrúan diariamente (Sánchez, 2019) y que cada una necesita alrededor de 360 toallas o tampones al año, lo cual equivale a un gasto anual de $720 en pesos mexicanos. (Velasco, 2020)

Por pobreza menstrual podemos entender que es la falta de acceso a productos sanitarios y de higiene generado por limitaciones socioeconómicas, incluyendo el acceso a una educación sobre el mismo proceso biológico, el autocuidado, así como la falta de instalaciones o recursos como el agua limpia. Esta es una problemática que afecta a las personas menstruantes a nivel mundial, alrededor del 13% de la población femenina vive en situación de pobreza, esto las obliga a prescindir de los productos sanitarios necesarios para una higiene menstrual y recurrir a alterativas como el uso de trapos, papel higiénico, calcetines o periódicos; lo cual aumenta el riesgo de contraer infecciones. (Moreno, 2021) Cabe recalcar la importancia de incluir en este problema no solo a las mujeres, sino a todas las personas menstruantes, personas transgénero, transexuales y a las personas que pertenecen a categorías no binarias del sexo.

El no tener acceso a una salud menstrual repercute de manera significativa en la vida de todas estas personas, interfiere con su libertad, limita su salud, afecta su dignidad y su autoestima, entre otros factores. (Velasco, 2020) La UNICEF afirma que una mala higiene menstrual puede causar riesgos para la salud física incluyendo infecciones del tracto urinario y problemas asociados con la salud reproductiva. (Sánchez, 2019)

Jennifer Weiss-Wolf nos explica que “la capacidad de acceder a productos menstruales, así como a espacios para gestionar la menstruación de una forma segura, afecta la libertad de una persona para estudiar, trabajar, mantenerse saludable y desarrollarse plenamente.Por ejemplo, la experiencia escolar de las niñas se ve afectada negativamente debido a distracciones e incomodidad derivados de la ansiedad que genera mancharse. Si bien, la educación menstrual es importante, y podría contribuir a mejorar el desempeño académico de niñas en países de ingresos bajos y medianos, ésta aún no se ha incluido dentro de los currículos educativos.” (Weiss, 2017)

La UNICEF declaró que a nivel mundial 2,3 millones de personas viven sin servicios básicos de saneamiento y en los países en desarrollo, solo el 27% de las personas tienen instalaciones adecuadas para lavarse las manos en sus hogares. (Sánchez, 2019)

La menstruación está estigmatizada en todo el mundo y esto a la vez refleja la poca educación sexual que está al alcance de la mayoría. El no tener acceso a una educación sexual integral es un factor de riesgo. Las mujeres que son mal informadas o simplemente viven en la ignorancia tienen altas probabilidades de contraer un embarazo precoz, problemas de malnutrición, caer en situaciones de violencia doméstica y sufrir complicaciones en el embarazo. (Sánchez, 2019)

Los estigmas asociados a este proceso natural generan vergüenza y tienen efectos mentales negativos. Desempodera a las mujeres, haciendo que se sientan avergonzadas por un proceso biológico.

¿Qué nos toca hacer?

El primer paso es generar espacios para dialogar la importancia de normalizar la menstruación y desmentir los tabúes que le rodean. En México hablar de menstruación genera incomodidad e incluso está mal visto, no hay espacio en la salud pública ni en la política para hablar del tema.

Debemos luchar por alcanzar la equidad menstrual, esto significa garantizar que todas las personas menstruantes tengan acceso a productos sanitarios, acceso a instalaciones de saneamiento como inodoros o lavabos con agua limpia, educación sobre higiene y saneamiento, y hacer un manejo adecuado de los desechos de los productos sanitarios.

Se deben generar políticas que permitan que los productos menstruales, el saneamiento y la higiene sean fácilmente accesibles, así como impugnar las leyes y políticas públicas que son discriminatorias y carecen de perspectiva de género, así como a su vez están basadas en una concepción errónea de los cuerpos menstruantes. Es necesario posicionar la gestión menstrual como un asunto público que permita a las personas menstruantes vivir con dignidad.

“Todas las personas que menstrúan merecen opciones de acuerdo a sus necesidades físicas, y sus circunstancias culturales y socioeconómicas.” (Velasco, 2020)

Bibliografía:

Moreno, P. (2021, 5 enero). La higiene menstrual sigue sin estar al alcance de todas. Recuperado 15 de febrero de 2021, de https://elordenmundial.com/higiene-menstrual-no-esta-alcance-de-todas/

Sanchez, E., & Rodriguez, L. (2019, 5 febrero). Todo lo que necesitas saber sobre la pobreza menstrual. Recuperado 15 de febrero de 2021, de https://www.globalcitizen.org/es/content/period-poverty-everything-you-need-to-know/

Velasco, S. S. (2020, 25 octubre). De biología y desigualdades: la pobreza menstrual en México. Recuperado 15 de febrero de 2021, de https://discapacidades.nexos.com.mx/?p=1742ç

Weiss-Wolf, J., 2017. Periods Gone Public: Taking a Stand for Menstrual Equity. Arcade Publishing.