Los elefantes rosas de Dumbo en el acto sexual

Por: Daniela Castañeda Rocha

… o como los chavorrucos lo conocen: “sex, drugs and rock & roll”.

Pero, ¿qué implica realmente el estar bajo la influencia de sustancias psicoactivas en el acto sexual?

Cuando hacemos actividades como hacer ejercicio, comer, tener relaciones sexuales y consumir drogas, se activa en nuestro cerebro el llamado “circuito de recompensa”, donde el químico que generalmente se encarga de la motivación y satisfacción (a.k.a. dopamina) estimula una de las regiones cerebrales más primitivas (núcleo accumbens), provocándonos hacer a un lado todo sentido de razón y buscando el último placer (Blum, K., Werner, T., Carnes, S., Carnes, P., Bowirrat, A., Giordano, J., Oscar-Berman, M., & Gold, M. 2012).

Al ver lo placenteras que son estas actividades, buscamos nuevas formas de experimentarlas y potencializarlas, es decir, que aprendemos y nos queremos mejorar, ya sea tanto más que tengamos una sensación más placentera o que esta sensación dure más.

Esta búsqueda hedonista no es nueva en nuestra historia como humanidad, y es así que se ha mezclado el uso de sustancias (llámese alcohol, opiáceos, marihuana, cocaína, anfetaminas, etc.) con las prácticas sexuales; tenemos el ejemplo de la cocaína en tiempos precolombinos y el uso de opiáceos en la Antigua Grecia (González, T., Gálvez, E., Álvarez, N., Cobas, F., & Cabrera, N. 2005).

Sin embargo, cada vez se vuelve más y más popular por el fácil acceso a las drogas y la creación de nuestra prácticas e incluso subculturas que normalizan y promueven el consumo durante o previo al acto. En la comunidad LGBT+ se ha popularizado la práctica del ChemSex (o chemical sex), personas con pene aunque no exclusivamente, y consiste en uso intencionado de drogas psicoactivas para mantener relaciones sexuales de ya sean horas o días. Los motivos para el ChemSex son muy variados, desde motivos de rendimiento o facilitar prácticas sexuales (fisting), hasta afectivos, relacionales o sociales (Fernández-Dávila, P., 2017).

Interesante tu dato, pero ¿qué pasa en tu cuerpo y cuál es la experiencia subjetiva cuando consumes diferentes drogas y te involucras en prácticas sexuales?

Alcohol

Al ser un depresor del sistema nervioso, da la sensación de dejar el cuerpo entumecido o con menor sensibilidad. Genera desinhibición social, y provoca la sensación de ser más actractivx. Se describe al acto sexual menos emocional y más directo, agresivo, fuera de control y descuidado, poniendo a las personas en situación de riesgo pues se olvidan de usar condón por percibir poco control y juicio en los actos. Después del acto, las personas reportan sentimientos de culpa referente a las decisiones del momento, el lugar que lo llevaron a cabo y la(s) persona(s) con quien se involucraron (Palamar, J. J., Acosta, P., Ompad, D. C., & Friedman, S. R. 2018).

Marihuana

"Mota, Juana, Hierba"

Las sensaciones corporales son intensificadas; hay un orgasmo más intenso, aunque algunas personas con vulva sienten que no se pueden concentrar, provocando que no tengan un orgasmo. También permite la desinhibición social en algunos casos, y, a diferencia del alcohol, su uso se destina a relaciones sexuales más lentos, afectuosas y compasivas, pues se involucra más sensaciones y sensualidad (Palamar, et al. 2018). Su consumo frecuente, reduce los niveles de testosterona y puede causar disminución en la producción de espermatozoides, así como el deseo sexual y provoca disfunción eréctil. En algunos casos, en personas con vulva, hay una disminución de la lubricación vaginal, provocando dolor durante el coito (González, T., Gálvez, E., Álvarez, N., Cobas, F., & Cabrera, N. 2005).

Cocaína

"Coca, Nieve, Crack"

Aumenta la excitación y prolonga la relación sexual, aunque puede llegar a derivar en problemas al provocar dolor. Es valorada frecuentemente como un afrodisíaco. Puede dificultar la erección y el orgasmo masculino (Calafat, A., Juan, M., Becoña, E., Mantecón, A. 2008). Sus efectos eufóricos pueden cambiar la percepción de uno mismo y de las propias experiencias o interacciones sexuales. Pero, por otra parte, tras los momentos de euforia aparece la caída a momentos de depresión. El uso prolongado de la cocaína puede disminuir el funcionamiento sexual (González, et al. 2005)

Opioides

"heroína, codeína, morfina, fentanilo"
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Son poderosos inhibidores de la actividad y de la función sexual, a pesar de ser considerados afrodisíacos. En personas con pene puede haber alteraciones del interés sexual, el retraso en la eyaculación y el fracaso en la erección, y en personas con vulva también hay una alteración en el interés sexual. El propio efecto de la droga, se describe como mucho más placentero, intenso y fácil de obtener que un orgasmo. Aunque el uso de la heroína y derivados del opio puede dar lugar a fantasías sexuales, el grado de excitación y la frecuencia del orgasmo disminuyen debido a los efectos depresores que estas drogas tienen sobre el sistema nervioso (González, et al. 2005).

Anfetaminas

"MDMA, Molly"

estimulantes que en pequeñas dosis pueden provocar una sensación de exaltación, por lo especialmente las personas con vulva, informan de un incremento en su deseo sexual, pero tomadas en dosis mayores o si se ingieren normalmente, reducen la excitación y disminuyen la respuesta sexual (González, et al. 2005). Unos de sus efectos comunes es generar sentimientos de cercanía, intimidad y sensualidad, ahí el nombre “droga del amor”. Hay un incremento en la intensidad sexual, en la duración de la actividad, mayor disfrute y mayor intensidad en el orgasmo. En personas con pene es común la disfunción eréctil y en personas con vulva hay menor lubricación vaginal (Palamar, J. J., Griffin-Tomas, M., Acosta, P., Ompad, D. C., & Cleland, C. M. 2018).

  • Speed: aumenta la liberación de dopamina, y al consumirla frecuentemente ocasiona la disminución del deseo sexual, y en los hombres, provoca trastornos eyaculatorios, y en la mujer, ausencia de orgasmos.
  • Éxtasis: ocasiona un aumento en la liberación de serotonina, y a corto plazo trae consigo problemas neuronales, disminución de la líbido y de la respuesta sexual

¡OJO! Es importante que antes de intentar nuevas experiencias, te informes y sientas que estás en un espacio seguro, libre de presiones, y que siempre se tenga como primer paso el consentimiento. Contar con información sobre efectos negativos o daños que producen las drogas, efectos o interacciones de la combinación de drogas, cómo actuar en caso de una sobredosis, estrategias de reducción de riesgos, información sobre nuevas sustancias y saber dónde ir en caso de tener un consumo problemático son herramientas que pueden servir de mucho a todxs y no quedarnos como Dumbo, sin conciencia de lo que le estaba sucediendo y sin cómo afrontarlo. Para pasarla bien también es importante cuidar de nosotrxs y lxs demás.

🙂

Referencias

Blum, K., Werner, T., Carnes, S., Carnes, P., Bowirrat, A., Giordano, J., Oscar-Berman, M., & Gold, M. (2012). Sex, drugs, and rock ‘n’ roll: hypothesizing common mesolimbic activation as a function of reward gene polymorphisms. Journal of psychoactive drugs, 44(1), 38–55. https://doi.org/10.1080/02791072.2012.662112

Calafat, A., Juan, M., Becoña, E., Mantecón, A. (2008). Qué drogas se prefieren para las relaciones sexuales en contextos recreativos. Adicciones, 20(1),37-47. Disponible en:   https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=2891/289122033005

Fernández-Dávila, P. (Julio, 2017). Consumo de drogas y su relación con el sexo: Escuchando las voces de un grupo de hombres gais y bisexuales de la ciudad de Barcelona que practican ChemSex. Recuperado de http://www.cruzroja.es/pls/portal30/docs/PAGE/CRJ/BOLET%CDN%20CRUZ%20ROJA%20JUVENTUD/LISTADO%20BOLETINES%20CRJ2017/BOLET%CDN%20CRUZ%20ROJA%20JUVENTUD%20N%BA%20387/ESTUDIO%20CONSUMO%20DE%20DROGAS%20Y%20SU%20RELACI%D3N%20CON%20EL%20SEXO%20(RESUMEN%20EJECUTIVO).PDF

González, T., Gálvez, E., Álvarez, N., Cobas, F., & Cabrera, N. (2005). Drogas y sexualidad: grandes enemigos. Revista Cubana de Medicina General Integral, 21(5-6) Recuperado de http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21252005000500015&lng=es&tlng=es.

Palamar, J. J., Griffin-Tomas, M., Acosta, P., Ompad, D. C., & Cleland, C. M. (2018). A comparison of self-reported sexual effects of alcohol, marijuana, and ecstasy in a sample of young adult nightlife attendees. Psychology and sexuality, 9(1), 54–68. https://doi.org/10.1080/19419899.2018.1425220

Palamar, J. J., Acosta, P., Ompad, D. C., & Friedman, S. R. (2018). A Qualitative Investigation Comparing Psychosocial and Physical Sexual Experiences Related to Alcohol and Marijuana Use among Adults. Archives of sexual behavior, 47(3), 757–770. https://doi.org/10.1007/s10508-016-0782-7

COVID-19 y fertilidad masculina

Por: Daniela Hanono

A lo largo del año, hemos escuchado muchos mitos con respecto al covid, de los cuales la mayoría no sabemos qué tan verdad pueden llegar a ser, mitos desde cómo cuidarnos, hasta los efectos que puede llegar a tener en nuestro cuerpo. Uno de los factores de los cuales se ha escuchado en varias ocasiones, es acerca del impacto que tiene el COVID sobre la fertilidad, ya sea masculina o femenina. 

En esta ocasión me quiero enfocar en la parte masculina, en ¿Cómo puede llegar a afectar la fertilidad en hombres que han tenido  complicaciones por COVID-19 y romper ideas falsas o confirmar que se han creado en los últimos meses? 

Me gustaría comenzar hablando del SARS -CoV la primera versión que llegamos a escuchar del virus y se ha ido estudiando a través del tiempo. Por medio de este estudio, se llegó a la conclusión de que la orquitis era una de sus complicaciones de salud planteadas que podría llegar a afectar la espermatogénesis, en pocas palabras que afecta la calidad del semen. Esto fue probado en el año 2002, en donde algunos pacientes con el virus sufrieron de esto, se encontraron inflamaciones en los tubos seminales, pero no se encontraron rastros en ninguna otra función, lo cual los llevó a pensar que las reacciones inflamatorias son las causantes del daño testicular por el virus. 

Por otra parte, se mostró ser un factor relacionado con la edad, en donde la mayoría de los casos fueron en edades de los 30 en adelante y disminuye en las personas de 60 en adelante. 

En el caso del SARS-Cov2 opera de muchas maneras,  afecta  mecanismos que pueden tener que ver con funciones reproductivas masculinas. Se ha hablado de que este virus activa vías sensibles a través de procesos inflamatorios lo que puede hacer que empiece un proceso oxidativo, es decir se oxida el tejido y  pueden afectar la calidad del semen.  Sin embargo esto no tiene nada que ver con algún contagio, o por lo menos, es algo que aún no se sabe. 

Según un estudio realizado por la Asociación Española de Andrología, Medicina Sexual y reproductiva, en la cual se hizo una investigación muy amplia acerca del tema reveló que 19% de los hombres que han tenido molestias en el escroto se puede pensar que es por causas virales, pero nadie lo ha comprobado. En teoría se llegó a pensar que posiblemente el virus no infecta directamente a los testículos, pero puede llegar a despertar una respuesta autoinmune, ósea que el cuerpo comienza a atacarse a sí mismo.

Lo anterior, se fundamenta en que han encontrado presencia del virus en semen, pero han sido contradictorios en la mayoría de los casos. Pero si se estudió que existe información genética en el 15% de los enfermos de COVID-19. 

En el caso de  hombres contagiados, se ha observado un incremento importante de Hormona Luteinizante, la cual es la encargada de la producción de testosterona y espermatozoides.  

En este estudio, se llegó a la conclusión, de que la muestra es muy pequeña y los resultados son contradictorios, es por esto por lo que no se puede decir que exista directamente una relación, pero se debe de seguir investigando. 

Bibliografía: 

  • José, F. G., González, J. G. Á., Molina, J. M. C., Arnau, L. B., Iribarren, I. M., Jabaloyas, J. M. M., … & Salamanca, J. I. M. (2020). Infección por SARS-CoV-2: implicaciones para la salud sexual y reproductiva. Una declaración de posición de la Asociación Española de Andrología, Medicina Sexual y Reproductiva (ASESA). Revista Internacional de Andrología, 18(3), 117-123.
  • Dutta, S., & Sengupta, P. (2021). SARS-CoV-2 and male infertility: possible multifaceted pathology. Reproductive Sciences, 28(1), 23-26. 
  • Rojo, M. A. E., Fernández-Pascual, E., & Martínez-Salamanca, J. I. (2020). Impacto de la pandemia COVID-19 en andrología. Recomendaciones en la práctica clínica diaria. Revista Internacional De Andrologia.
  • Stanley, K. E., Thomas, E., Leaver, M., & Wells, D. (2020). Coronavirus disease-19 and fertility: viral host entry protein expression in male and female reproductive tissues. Fertility and sterility, 114(1), 33-43.

Vagina vs Vulva

Por: Samantha Trujillo Villarreal

Les voy a describir el momento en mi vida que dio pie a la selección del tema de este artículo: Soy una estudiante de psicología, a punto de graduarme, cursando una clase de sexualidad humana, sin embargo, y no me siento orgullosa, pero la palabra vulva me cuesta utilizarla. ¿Por qué? La palabra vagina está perfectamente integrada en mi vocabulario, pero vulva… es como su “pariente incómodo”. 

Comencemos por dejar algo en claro. La vulva está compuesta de las partes genitales femeninas que se encuentran afuera del cuerpo. Esto incluye los “labios” o pliegues de piel, el clítoris y las aberturas hacia la uretra y la vagina. (MedlinePlus 2020) Mientras que la vagina es un conducto que conecta la vulva con el cérvix y el útero. (Planned Parenthood 2020). Entonces, para ser más claros, la vulva es lo que se ve desde afuera y la vagina es un canal interno. Pero, ¿Seré la única que utiliza mal el término? 

Una simple búsqueda en Google fue suficiente para darme cuenta que en efecto, y como lo sospechaba, no soy la única. En 2019 el periódico británico The Guardian hizo una entrevista a Eve Ensler, la autora de Los Monólogos de la vagina sobre este tema precisamente. En este, de hecho, ella confiesa que no fue sino hasta que escribió un libro sobre vaginas y vulvas, que dejó de llamar a su vulva vagina. Ensler comenta que sabía que el término anatómicamente correcto era vulva, pero qué utilizarlo le parecía bochornoso e incluso pedante.  

En el 2019 se publicó un artículo llamado La sorprendentemente corta historia de la vagina. Este artículo comienza dando una larga lista de maneras de decirle a la vagina, sin decir la palabra vagina, y aunque la lista se encuentra en ingles, no basta mas que hacer una búsqueda en google para encontrar sitios web con títulos como “50 maneras de llamar a la vagina” y “Los otros 100 nombres para llamar a la vagina que quizás desconocías”. Así que buscamos nombrar a los genitales femeninos de cualquier manera, menos la correcta. Este artículo habla del tabú que rodea a la sexualidad femenina, incluso hasta 1680 tuvo nombre este conducto en el cuerpo de la mujer, así que no nos sorprende que estas partes anatómicas hayan sido vistas como misteriosas.  

En la antigua Roma se creía que las mujeres tenían los mismos órganos reproductivos que los hombres solo que al interior de su cuerpo, el escroto era el útero, el pene sería la vagina y los testículos, los ovarios. Esta es una creencia que prevaleció durante siglos. De hecho, hasta 1994 el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos no practicaba ensayos clínicos en mujeres, porque se creía que tenían el mismo efecto en ambos sexos. (Healthline 2019)

Hoy en día, muchas mujeres siguen llamando a sus genitales de mil y un maneras, lo que sea que les evite decir la palabra “vulva”, incluso “vagina” viene antes en la lista. ¿Pero cuál es el problema? En el 2015 el periódico The Huffington Post, le hizo precisamente esta pregunta a Laurie Mintz, profesora de psicología en la Universidad de Florida y autora del libro Guía de una mujer cansada para sexo apasionado. Mintz menciona que hay un análisis feminista de porque esto importa. “Al llamarle a toda la anatomía femenina vagina, nos estamos refiriendo a nuestros órganos sexuales como la parte que le da más placer a los hombres heterosexuales. La mayoría de las mujeres necesitan estimulación en el clítoris para poder tener un orgasmo, y demasiadas de estas no están obteniendo lo suficiente en sus relaciones sexuales. Él seguir utilizando la terminología incorrecta probablemente está jugando un rol en esto.”

En este mismo artículo de The Huffington Post se habla de que ⅔ mujeres se sienten demasiado avergonzadas de utilizar el término “vagina” con su doctor, y de “vulva”… ni hablemos. Mintz también habla de que “Si no conocemos qué hay ahí abajo y recurrimos a apodos, avergonzándonos cada vez que nos referimos a nuestras partes privadas, ¿Qué tan cómodas nos podemos sentir con nuestra propia sexualidad, y nuestra expresión sexual?”  (Pearson 2015)

Utilizar el nombre correcto para nuestra vulva y vagina, es dar un paso adelante en la incesante carrera para tomar control de nuestro cuerpo y apropiarnos de nuestra sexualidad. 

Referencias:

Planned Parenthood (2020) “¿Cuales son las partes de la anatomia sexual femenina? https://www.plannedparenthood.org/es/temas-de-salud/salud-y-bienestar/anatomia-sexual-y-reproductiva/cuales-son-las-partes-de-la-anatomia-sexual-femenina 

Pearson Catherine (2015) “Let’s clear up the vagina vs vulva debate once and for all”. The Huffington Post https://www.huffpost.com/entry/lets-clear-up-the-vagina-vs-vulva-debate-once-and-for-all_n_562f99dfe4b06317990f73c8

Healthline (2019) “The surprisingly, very short history of the vagina”. https://www.healthline.com/health/vagina-history#_noHeaderPrefixedContent

MedlinePlus (2020) “Vulva” https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/002343.htm

VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE USAR UN CONDÓN FEMENINO

Por: Amaya Sánchez

El día de hoy vamos a hablar un poco acerca de condones femeninos. El condón femenino se introduce en la vagina, este condón tiene un anillo flexible en cada extremo. Estos condones igual que los de los hombres protegen contra el embarazo y contra enfermedades de transmisión sexual. Tiene una efectividad del 95% siempre y cuando lo uses de manera correcta. 3

tiene más ventajas que desventajas, pero es bueno que sepas las dos para elegir tu mejor opción como protección. 1

El condón femenino tiene mil ventajas, tiene un 95% de efectividad, te protege de contagiarte de enfermedades de transmisión sexual. Algo super atractivo de estos condones es que los puedes usar durante la menstruación y el embarazo. Están hechos de un material que puedes ponértelo hasta 8 horas antes del encuentro sexual.

Se dice por ahí… que con los condones femeninos el placer aumenta, y buena suerte!! si eres alérgica al látex con estos no tienes de que preocuparte. También son super fáciles de colocar y de retirar, y lo mejor de todo es que no necesitas depender de un condón masculino. 1

Siempre que hay ventajas tienen que haber desventajas, la primera desventaja de este condón es que es muy grande, y puede llegar a ocasionar fricción en la vulva, vagina, pene o ano. También es un poco holgado, entonces con el movimiento se podría llegar a salir el pene o derramar semen sobre ti. 1

Estos condones pueden llegar a fallar por lo mismo que los condones masculinos, por ejemplo:

  • Ruptura en el condón
  • No esta puesto antes de que el pene entre a la vagina
  • No se usa el condón cada vez que se tiene una relación sexual
  • Hay defectos de fabricación.2

Ahora, super importante.. ¿Cómo funciona? El condón femenino se introduce en la vagina por el extremo del anillo cerrado. El otro anillo forma el extremo abierto del condón. De este modo, el condón recubre las paredes de la vagina, lo que crea una barrera entre el semen y el cuello del útero. Debe retirarse justo después de mantener relaciones sexuales y antes de ponerse de pie.3

TIPS:

  • Puedes comprar condones sin receta médica
  • Son económicos.
  • Te lo puedes colocar hasta 8 horas antes del encuentro sexual.
  • Ten cuidado en no romperlo con las uñas.
  • No usar el condón masculino y el femenino al mismo tiempo.
  • Usa el condón solo una vez. 2

¡Mucha suerte usando condones femeninos! Solo recuerda que en caso de que el condón se rompa o se rasgue, la mujer tendrá que retirarlo, introducir otro inmediatamente y después de haber finalizado la relación sexual, ir a un ginecólogo o a un centro de planificación familiar para que expertos evalúen la posibilidad de recomendarle un método anticonceptivo de urgencia. 4

REFERENCIAS:

1Te decimos las ventajas y desventajas de usar un condón femenino. (2020). Retrieved 22 November 2020, from https://culturacolectiva.com/estilo-de-vida/conoce-proteccion-ventajas-desventajas-condon_femenino

2Principal, P., médica, E., & femeninos, C. (2020). Condones femeninos: MedlinePlus enciclopedia médica. Retrieved 22 November 2020, from https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/004002.htm

3Condones (para Adolecentes) – Nemours KidsHealth. (2020). Retrieved 22 November 2020, from https://kidshealth.org/es/teens/contraception-condom-esp.html#:~:text=El%20cond%C3%B3n%20femenino%20se%20introduce%20en%20la%20vagina%20por%20el,8%20horas%20antes%20del%20coito.

4sexualidad, D., & femenino, P. (2020). Retrieved 22 November 2020, from https://cuidateplus.marca.com/sexualidad/diccionario/preservativo-femenino.html

El Abanico de la Asexualidad

Por Ana Paula Orozco Murillo

La asexualidad se define según la RAE (2020) como:

  1. Adj. Sin sexo, ambiguo, indeterminado.

En un sentido más específico a la conducta humana, se refiere a la falta de atracción sexual hacia otros, o el bajo o nulo interés por tener relaciones sexuales (Crooks y Baur, 2016).

(Ebacklund, Adobe Stock)

A diferencia del celibato en donde la abstinencia sexual es debido a una creencia religiosa, la asexualidad tampoco es un desorden mental, sino que es considerada como un tipo de orientación sexual como la heterosexualidad, la homosexualidad y la bisexualidad. Sin embargo, es un tema controversial aún entre académicos, en donde la discusión gira alrededor de si las orientaciones sexuales son “constructos sociales de occidente” o de si están ancladas en la biología humana (Wilkerson, 2009).


(Mariia, Adobe Stock)

Si bien las personas asexuales pueden carecer de atracción sexual hacia alguien, si pueden experimentar atracción romántica lo cual puede a veces ser confuso para la misma persona y/o sus parejas. De aquí la importancia de la psicoeducación que pueda prevenir discriminación, enfermedades mentales como depresión y ansiedad, rechazo social, e incluso problemas de pareja.

Los asexuales constituyen un grupo de aproximadamente el 1% al 6% de la población (Brunning y McKeever, 2020).

(Limolida Studio, Adobe Stock)

La asexualidad existe en un espectro de donde derivan varias suborientaciones, y estas son algunas:

  • Demisexual: sentir atracción sexual sólo cuando se ha formado un vínculo cercano y fuerte. 
  • Grisasexual: sentir atracción sexual en muy contadas ocasiones, oscilar entre sexual y asexual.
  • Fraysexual: sentir atracción sexual siempre y cuando no haya un vínculo cercano, es lo opuesto a la demisexualidad.
  • Cupiosexual: querer una relación sexual pero no experimentar atracción sexual.
  • Lithosexual: experimentar atracción sexual sin querer que otros estén sexualmente atraídos a unx.
  • Aegosexual: tener una desconexión entre uno mismo y el objeto del deseo. Aunque hay placer en la masturbación, la pornografía, y fantasías, no hay deseo de experimentarlas con alguien más.
  • Placiosexual: gusto por realizar actividades sexuales para otros pero no que se realicen a unx. 
  • Abrosexual: la orientación es fluida a lo largo del tiempo.
  • Apothisexual: tener apatía al sexo.

Y bueno y ¿cómo llaman los asexuales a las personas que sí experimentan atracción sexual en un sentido “más común”? les llaman “allosexuales”.

Referencias

Brunning, L. y McKeever, N. (2020). Asexuality. Journal of Applied Philosophy.

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/japp.12472

Crooks, R. y Baur, K. (2016). Our SexualityCengage LearningISBN 1305887425.

The Trevor Project. (2020). Asexual.  

UNC, Student Affairs. (s/f). Asexuality, Attraction, and Romantic Orientation. Centro LGBT, Educando por la Equidad. University of North Carolina Chapell Hill.

https://lgbtq.unc.edu/resources/exploring-identities/asexuality-attraction-and-romantic-orientation

Villines, Z. (2018). 50 Shades of Attraction: Understanding the Asexual Spectrum. Good Therapy.

https://www.goodtherapy.org/blog/50-shades-attraction-understanding-asexual-spectrum-1121184