Un poco sobre opresión sexual femenina

Pamela Limon Casanova

El hablar de sexo suele ser más difícil si eres mujer. Parece que el decir, comentar, preguntar debe ser dicho susurrándose, tiene un toque de prohibido o hasta de culpa, en el mejor de los casos se habla de éste como si fuera una travesura. De manera opuesta, no es noticia el hecho de que los hombres hablan de sexo con enjundia y orgullo, pueden gritarlo a los cuatro vientos; ¡qué dichosa libertad! No es sólo que socialmente sea aceptable y aplaudido que hablen de sexo en general, es el hecho de que pueden apoderarse de sus sensaciones y del placer, pueden vocalizar de muchas formas lo tanto que disfrutan del sexo, qué les gusta y qué no. Nosotras sentimos vergüenza al hablar de esto, a veces hasta por sentirlo o buscarlo, como si fuera a haber una consecuencia negativa.

Uno de los denominadores comunes de las religiones y doctrinas que han moldeado al mundo es el que mandan el mensaje de que el placer sexual de la mujer y su cuerpo es pecaminoso, es una cosa negativa que debemos evitar siendo éste el origen de desdicha para el mundo. Todo esto se asocia con ideas de impureza e indecencia, y pues la verdad no queremos que los demás nos vean así. La opresión se vive de muchas formas que apenas comenzamos a notar y a luchar por cambiar; violación, mutilación, matrimonios forzados, acoso, censura, entre muchas otras. Al final es una lucha por poder controlar nuestros propios cuerpos, poder adueñarnos de lo que somos, lo que sentimos, con quién y cómo lo sentimos.

Pero en el tema de la opresión hacia la mujer y su sexualidad debemos tomar en consideración otras realidades o argumentos. Tendemos a culpar de manera imparcial al tan controversial sistema patriarcal, que sí, sin duda hace de las suyas, pero hay más detrás de esto. Por un lado, está la parte evolutiva. Sin meternos mucho al tema la cosa es que buscamos propagar a la especie y para esto el hombre busca ciertas circunstancias y la mujer otras. Una mujer tiene que invertir mucho tiempo y energía en gestar y criar a un bebé. Mientras que al hombre también le interesa perpetuar sus gloriosos genes, pero pues naturalmente no tiene que invertir mucho. Al relacionarlo con el deseo sexual de la mujer, se puede decir que al hombre le “conviene” suprimir su deseo sexual porque así asegura que sólo se esté acostando con él y pues sus hijos sean en efecto suyos. Metiendo al contexto los constructos sociales que creamos que incluyen valores, normas, ética y moral, terminamos con la favorable combinación de acuerdos dónde las mujeres aprendemos a ignorar y reprimir nuestros deseos sexuales mientras que los hombres aprenden presumir los suyos.

Pero, no hay que olvidar las mujeres también participamos al perpetuar este status quo. El miedo a ser juzgadas y criticadas por expresar nuestros deseos y placeres sexuales viene por parte de otras mujeres también, a veces hasta en mayor cantidad y hostilidad. A esto también se le añade el hecho de que aprendemos a relacionarnos con el sexo como si fuera una divisa, tiene oferta y demanda. De cierto modo, esto tiene lógica. Las mujeres limitamos nuestro deseo sexual aunque sea sólo por apariencia, para mantener una oferta limitada del sexo que tanto demandan los hombres, porque en teoría ellos sí que lo quieren. Al restringir la oferta, controlamos lo que se da a cambio, atención, compromiso, seguridad. Entonces, a nosotras nos “conviene” desaprobar del deseo sexual nuestro y del resto; mientras menos “putas” y “zorras” haya, menor oferta de sexo habrá para los hombres que tanto lo demandan. Así él se mantiene interesado en este preciado recurso que hemos aprendido a utilizar como medio de control pero nunca como algo que cultivar y cuidar como parte de nuestra salud. ¿Y por qué nos conviene esto?, regresamos a lo evolutivo e incluimos lo social, necesitamos ayuda para criar, nos va mejor en grupo. Parecería que la mejor opción ante esto es desaprender estas ideas que nos limitan; si nos permitimos a nosotras mismas apropiarnos de nuestro cuerpo y su sexualidad, también se lo permitiremos a todas las demás.

Podemos argumentar que debe de haber cierto control para mantener el orden social. Debe haber normas que todo miembro de una comunidad practique para promover conductas prosociales que mejoren nuestro convivio. Pero el privar y castigar a la mujer por sentir placer sexual y por gozar de éste no va a ocasionar que nos vayamos a pasar de la raya y convirtamos en hedonistas/nihilistas y llegemos a la anarquía.

Ciertas partes de mundo privilegiadas se mueven en la dirección de la equidad, del respeto y de la libertad, pero como no tod@s podemos ser activistas, lo mínimo que podemos hacer, y no por alguien más solo por nosotras mismas, es validar y defender nuestro derecho innato de responsabilizarnos de nuestros cuerpos para disfrutar del placer que somos capaces de sentir. Y si esto intimida al otro, pues ni modo, es su problema.  Porque el derecho a tener autonomía sobre nuestro cuerpo no es mas que un derecho humano, si no empezamos a normalizar no empezaremos a cambiar. Hay que aprovechar la accesibilidad que tenemos para empaparnos (wink wink) de información y pues ser felices sin cargar con cosas innecesarias, disfrutar de nuestros cuerpos y del placer que podemos sentir.

Referencias

Baumeister, R. F., & Twenge, J. M. (2002). Cultural Suppression of Female Sexuality. Review of General Psychology6(2), 166–2003. doi: DOI: 10.1037//1089-2680.6.2.166

Yonika, M. (2019, May 6). Is Female Sexuality Really Repressed? Retrieved from https://blog.usejournal.com/is-female-sexuality-really-repressed-2e698a9aec66

(2004). Sexual Economics: Sex as Female Resource for Social Exchange in Heterosexual Interactions8(4), 339–363. Retrieved from https://assets.csom.umn.edu/assets/71503.pdf

Donk, K. 11 C. (2017, May 26). Sexual Suppression and Repression I: Definition and Origin. Retrieved from https://blog.kareldonk.com/sexual-suppression-and-repression-i-definition-and-origin/#ftr14

(n.d.). #FemalePleasure, a film on female sexuality. Retrieved from https://www.brut.media/uk/international/-femalepleasure-a-film-on-female-sexuality-41dfdbc1-9a13-4863-b501-c173ccd3975d

MITOS Y VERDADES DEL SEXO

Escrito por Daniela Guadarrama

La mayoría de nosotros crecemos pensando en el sexo como un tema prohibido lo que hace que se formen un montón de mitos, me di a la tarea de investigar con mis amigos y conocidos preguntando en grupos de whatsapp, haciendo encuestas en instagram o simplemente sacándolo en un tema de conversación preguntando los mitos más raros que han escuchado sobre el sexo. Aunque en un principio nadie lo tomó en serio se fueron formando discusiones sobre si sus sugerencias eran reales o no, lo que más me llama la atención es saber el origen de todos estos mitos, cabe mencionar que algunos con solo escucharlos podemos saber que son falsos, pero de igual manera ¿a quién se le ocurrió? ¿cómo es que llegaron a esa conclusión? y ¿por qué después de tanto tiempo y teniendo la información tan a la mano siguen existiendo?

Es por eso que aquí no solo te vamos a decir los mitos más extraños, también te los vamos a explicar y descifrar su origen:

  • El tamaño del pene es proporcional al tamaño de los pies”

Podemos deducir que este mito viene desde la fantasía, el ver a una persona y hacerte ideas sobre sus atributos es totalmente normal e incluso es importante para el proceso de excitación  La lógica es entre más grande la talla de zapatos más largo el pene pero para sorpresa de muchos esto es totalmente falso, un artículo publicado por British Journal of Urology en el año 2002 dio a conocer la investigador de dos hombres que personalmente midieron la longitud del pene de 104 hombres (pues al parece al solo preguntarlo se encontraron con que en la mayoría de las respuestas mentían) y así comparar con su talla de zapatos. Se dieron cuenta que en realidad no había relación alguna entre éstos, en otras palabras la talla de zapatos no te dan ninguna pista sobre la longitud del pene.

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  • Te puedes embarazar en una alberca” 

La respuesta es ¡NO!, el espermatozoide necesita de un hábitat con condiciones adecuadas para sobrevivir, es decir que a pesar de que tiene un ratio de vida de unos 5 minutos los químicos que tiene una alberca hace que estos mueran. Sabemos que este mito urbano tiene años de existir pero se hizo conocido después de que una niña polaca de 13 años en el año 2011 regresó embarazada de unas vacaciones familiares en Egipto, la madre puso una demanda millonaria en el hotel que los hospedó y no puso en duda la “pureza” de su hija pero la verdad no tardó en hacerse conocer y descubrir que el agua de la alberca no tenía relación alguna con el embarazo. Entonces no te preocupes, al menos de que hayas tenido relaciones sexuales en en las que haya existido coito dentro de la alberca no puedes quedar embarazada.

  • Es más fácil que los hombres tengan orgasmos que las mujeres

Seguramente es algo que has escuchado pues es muy común escuchar que “el cuerpo de las mujeres es mucho más complicado” pero en realidad esto solo es un mito, cuando dos mujeres tienen sexo o al masturbarse los orgasmos son proporcionales a los que un hombre suele tener. Así que no, el cuerpo de las mujeres no es más complicado solo que culturalmente nunca nos hemos preocupado por la satisfacción sexual de las mujeres. Te voy a dar el mejor consejo del mundo, pregúntale a tu pareja que es lo que disfruta en la cama y por favor ¡hazlo!

  • “Si te soplan mientras te hacen sexo oral te mueres

Existe la creencia de que si le soplas a un hombre al practicarle sexo oral (o inclusive a las mujeres) puedes causarle la muerte pues en caso de los hombres la sangre “se te regresa” o por el simple hecho de que entra aire. Sin duda fue una de los mitos que más me desconcertó, yo jamás lo había escuchado pero al buscar su origen e información descubrí que es muy común, encontré un sin fin de páginas que corroboraron la veracidad de esto pero en realidad es totalmente falso. Este tipo de información se pasa de adolescente en adolescente implantado miedo a las diferentes prácticas sexuales pero no es nada peligroso, incluso hay estudios en los que introducen una cámara muy pequeña en la uretra permitiendo la entrada de aire pero este sale como si fuera orina y pues el que se “regrese” la sangre es imposible porque la sangre en realidad  se encuentra en los cuerpos cavernosos del pene.

  • Puedes utilizar un limón como método anticonceptivo

Aunque era considerado un pecado desde siempre se han buscado métodos anticonceptivos, este de hecho es uno de los más antiguos y por supuesto que no está aprobado y no es efectivo pero es interesante saber que de hecho el limón es considerado el DIU (Dispositivo Intrauterino) de la antigüedad, pues las personas solían introducirse la mitad de un limón medio exprimido por el cuello vaginal con lo creencia de que la acidez del limón podría matar a los espermatozoides y era usado muy comúnmente por las trabajadoras sexuales.

  • “Si no quieres quedar embarazada solo tienes que saltar

Hablando de métodos  anticonceptivos; las personas no toman en cuenta la leyes físicas, químicas o biológicas pero lo mas grave de todo ignoran la lógica, seamos claros aún si corres un maratón o te vas brincando de aquí a China y tuviste sexo sin protección puedes quedar embarazada. Los órganos sexuales femeninos están diseñados para procrear entonces no nos quedemos en la duda y usemos métodos que si están aprobados.

  • El semen puede hacer crecer los senos

Algunas personas creen que el semen contiene una gran cantidad de hormonas que ayudan al crecimiento de los senos, en realidad esto es mentira el que tu pareja o la persona con la que estas eyacule en tu boca y tu te lo tragues no hará que tus senos crezcan. Aunque te tengo una sorpresa, tus senos si crecen durante el sexo pero es cómo el hechizo de Cenicienta una vez que llegas al orgasmo vuelven a su tamaño original. 

  • “La piña mejora el sabor del semen

Una pareja se dio a la tarea de experimentar para ver la veracidad de esta teoría y documentar su proceso para un artículo de la famosa página de internet VICE, los resultados fueron positivos él menciona que incluso comparó el sabor de su semen con el de su pareja (que si consumió únicamente piña durante dos días) y la diferencia era notoria. La realidad es que si, la alimentación influye en el sabor del semen ya que este está compuesto por azúcares, proteínas, vitaminas, sales y minerales, incluso no solo la piña modifica su sabor consumir otras frutas como melón, papaya o limón tiene el mismo efecto, pero es importante aclarar que no lo endulza, solo lo neutraliza y así como estos alimentos lo modifican el consumo de carne (y más si es en exceso) puede “empeorar” el sabor. 

  • “Si tienes muchas parejas sexuales tu vagina se aguada

Una de las mayores preocupaciones de las mujeres en el sexo es que su vagina pueda perder elasticidad por la cantidad de relaciones o parejas sexuales que han tenido, pero la realidad es que este no influye. Si no haz tenido un parto natural no debes preocuparte por esto pero si aún es algo que no te puedes sacar de la mente existen los ejercicios Kogel para tonificar las paredes vaginales, consiste  en contraer y apretar durante 6 u 8 segundos los músculos de la zona pélvica cuando la vejiga se encuentra vacía, luego relajarlos debes repetirlos unas 10 veces unas tres o cuatro veces al día.

  • “Las asiáticas tienen la vulva de forma horizontal”

Existe la extraña creencia que la anatomía de las mujeres asiáticas es diferentes a las mujeres del resto del mundo, esta no es más que una creencia xenófoba. Por supuesto que es falso, no hay mucha información sobre dónde viene este curioso mito pero me imagino que es porque lo relacionan con sus ojos rasgados. 

Existen muchos más mitos acerca del sexo pero la conclusión es que no debemos de creer todo lo que nos cuentan o vemos en internet,  ocupemos de manera correcta y efectiva toda la información que se nos ofrece y seamos siempre respetuosos.

Referencias