La Nueva Revolución Sexual que se Olvida de las Personas con Pene

Por: Hanna Zajbert Peña

Hoy en día estamos pasando por una revolución sexual, donde el placer ya es mucho más importante cuando se habla de sexualidad. Siempre ha sido importante, pero ahora ya es algo de lo que se habla e incluso es uno de los derechos sexuales, ya que la sexualidad no solo es para reproducirnos. En esta revolución sexual, se promueve el placer y una de las maneras en las que se promueve es con el uso de juguetes sexuales, especialmente en personas con vulva. Piensa en juguetes sexuales, ¿se te ocurrió uno para personas con pene? Por lo general la respuesta es no y esto demuestra como las personas con pene están siendo olvidadas en el uso de juguetes sexuales. Esta es una paradoja muy grande, ya que la masturbación es mucho más normalizada y bien vista en hombres cis que en personas con vulva.

Una de las teorías que me hacen más sentido es que según la revista The Verge, a las mujeres cis  nos animan a aprender y experimentar a través de la masturbación para tener una experiencia más completa y placentera con la pareja, mientras que a las personas con pene se les presume que se masturben para reemplazar el sexo. Es por esto que ahora la producción y uso de juguetes sexuales se enfoca para que se usen con vulvas y no con penes. Estudios en los años cuarentas y cincuentas muestran que 62% de las mujeres, lo que se vio es que los hombres se masturban más frecuentemente y desde una edad más temprana. 

Por otra parte, un estudio realizado por Sex Health, menciona que el 15% de los hombres y el 21% de las mujeres mencionan haber usado alguna vez un juguete sexual. Lo que quiere decir que a pesar de que las personas con pene se masturban más, mientras que quienes tienen vulva usan más los juguetes, experimentan y disfrutan más (según un estudio de Trojan citado en Refinery29). Robin Milhausen, una de las maestras que trabajó en el estudio, menciona que el resultado es porque las personas con pene tiene mucho de lo bueno (ya que se masturban en promedio tres veces a las semana), no le dan mucho pensamiento, es como una cosa más del día. Mientras que las mujeres cis, planean y piensan más su masturbación; es una ocasión especial, preparan el ambiente. El 54% de las mujeres entrevistadas usaron algún tipo de vibrador en su última sesión y el 46% comenta que fue una experiencia muy placentera.

Regresando a las personas con pene, una encuesta que hizo Arcwave (una marca de juguetes sexuales para personas con pene), un tercio de las personas encuestadas creen que es mucho más aceptable que personas con vulva usen juguetes sexuales. Es aquí como se ve el estigma del uso de juguetes sexuales en personas con pene y que se vuelve una pregunta del estilo de, ¿qué vino primero, el huevo o la gallina? Ya que llegamos a un momento en el que nos preguntamos que; ¿está más normalizado el uso de juguetes sexuales en personas con vulva porque hay más juguetes y se habla más sobre el tema o hay más juguetes y se habla más sobre el tema porque está más normalizado el uso de juguetes sexuales en personas con vulva?

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Finalmente, Hallie Lieberman, una historiadora sexual y periodista menciona que los juguetes sexuales para penes se ven ridículos porque se cree que los hombres de verdad no los necesitan; no necesitan de nada más que sus manos. La idea de una persona con pene madura que lleva masturbandose desde los 13 años recurriendo a un aparato especial podría parecer ridículo o débil. Esto podría dar una explicación a que realmente lo que está frenando la creación de juguetes centrados en en el pene es nuestra actitud hacia la masturbación masculina.

Referencias:

Alptraum, L. (2016) Why don’t men have good sex toys? Revista: The Verge. [fecha de consulta 1 de junio de 2021]. Disponible en  https://www.theverge.com/2016/6/15/11939882/male-sex-toys-masturbation-blewit-sexual-health 

Bargueño, M. A (2019). Por qué los juguetes sexuales de ellas son ‘cool’ y los de ellos son sórdidos. El País. [fecha de consulta 1 de junio de 2021]. Disponible en https://elpais.com/elpais/2019/10/14/icon/1571044854_732415.html 

Newmann-Bremang, K (2021). Masturbation Is Self-Care & Women Are Better At It Than Men. Revista Refinery29. [fecha de consulta 1 de junio de 2021]. Disponible en https://www.refinery29.com/en-ca/2019/07/238524/women-enjoy-masturbation-more-than-men

Richters J, de Visser RO, Badcock PB, Smith AM, Rissel C, Simpson JM, Grulich AE. (2014) Masturbation, paying for sex, and other sexual activities: the Second Australian Study of Health and Relationships. Sex Health. Nov;11(5):461-71. doi: 10.1071/SH14116. PMID: 25376999.

Los mitos detrás del deporte de alto rendimiento y la sexualidad.

Escrito por: Mariana Cadena Castañeda

Hoy en día el mundo del deporte ha crecido de forma positiva en la sociedad, cada vez son más las personas que buscan encontrar un equilibrio físico y emocional en sus vidas por medio del deporte. El deporte influye positivamente en las personas, mejora la capacidad de trabajo en equipo, mejora la salud y tu condición física.

Sin embargo, es diferente cuando hablamos del deporte de alto rendimiento, el cual se caracteriza por altas exigencias para lograr los objetivos específicos ya sea en grupo o de forma individual. Junto a estas exigencias han surgido preguntas sobre como beneficia o perjudica tener relaciones sexuales antes de un evento deportivo importante.

Durante muchos años se había tenido la teoría de que el tener sexo antes de un partido o competencia afectaba negativamente en el rendimiento de les deportistas, pues en la antigua Grecia se decía que el semen era una “sustancia de energía divina” y que por lo tanto perderla podría ser causa de un bajo rendimiento.

Después de años de estudios, algunes de los más recientes revelan que la sexualidad también podría reflejar beneficios en el rendimiento del deportista y no solo eso, sino que el mismo deporte puede contribuir o frenar el rendimiento sexual.

Según Faye, Y. (2019) “la sexualidad es un conjunto de actos físicos emocionales con el sexo encaminando a satisfacer las necesidades vístales del ser”. En un estudio presentado por este mismo autor en 2019, el 60% de los encuestados que eran o son deportistas afirmaron que no podían tener sexo un día antes de la competencia ya que esto causaba que su rendimiento físico no fuera el mejor, mientras que el otro 40% consideraba que si se puede tener sexo y que aparte esto les permite sentirse con mayor motivación a la hora de estar en la competencia.

Si bien, la creencia de que el sexo debilita ha llevado a les deportistas a evitar tener relaciones sexuales previo a eventos importantes como: partidos, olimpiadas, mundiales, etc. Y esto ha tomado cada vez más fuerza con la comparación de que un orgasmo implica un gasto cardiovascular similar a subir dos pisos por escaleras a un paso acelerado… pero si nos basamos en eso sería similar a que las personas no pudieran ir a trabajar, bailar, estudiar o al súper después de tener relaciones sexuales.

Diferentes autores hablan sobre este mito como algo que hace que las personas se compren la idea y afecta al deportista de forma mas psicológica que física con la simple idea de saber que tener relaciones sexuales lo hará mas débil al momento de una competencia.

Por otro lado, hablemos de los beneficios del deporte en la sexualidad, los cuales no solo hacen que la persona se sienta mucho mejor, sino que también esta comprobado que aumenta el deseo sexual y mejora las relaciones sexuales.

Algunos de estos beneficios son:

  • Incrementa la producción de sustancias que son importantes a la hora de tener relaciones sexuales.
  • Mejora física y emocionalmente a las personas.
  • Ayuda a dormir mejor, ya que la falta de sueño puede causar disfunción eréctil.
  • Libera endorfinas las cuales producen la sensación de placer.

En un estudio realizado en Italia, se observo como el tener relaciones sexuales antes de una competencia ayudaban a la producción testosterona (hormona sexual masculina) lo que ayudaba a que los atletas tuvieran un aumento en su rendimiento deportivo.

Mientras que, en otro estudio realizado en Israel, se comprobó que las mujeres deportivas incrementan su rendimiento deportivo conjuntamente al número de orgasmos que tenga durante el sexo.

En 1995, Tommy Boone hablo sobre este tema en algunas de sus investigaciones realizadas para su libro “Sexo antes de competiciones atléticas: mito o realidad”, habló sobre como no se encuentran diferencias importantes entre les deportistas que tuvieron sexo doce horas antes de una competencia y aquellas que decidieron no hacerlo.  

El Dr. Fernández Sandi, declara que pueden existir dos situaciones que pueden confundir a al deportista con la idea de que su rendimiento deportivo es menor a como el esperaba que fuera. La primera es que al terminar de tener sexo se presenta un periodo de relajación que pueden verse confundidas con cansancio y la segunda por tener la creencia de que el semen es una sustancia energética que se pierde y eso te hace sentir cansancio.

Es importante mencionar que la forma en la que se experimente puede variar en cada persona, el deporte que se realice, el estado emocional, entre otros factores que podrían ser determinantes para realizar una u otra acción.

Referencias

Faye, Y. (2019). Una mirada a la relación entre el deporte y la sexualidad en el deporte de alto rendimiento. Revista Española de Educación Física y Deportes, 426 (Esp.), 410-417

Jiménez, J. M., & Araya, Y. C. (2006). Relaciones sexuales y rendimiento físico: esclareciendo el mito del efecto perjudicial de mantener relaciones sexuales coitales antes de participar en actividades físicas extenuantes. Apunts Educación física y deportes, (84), 58-84

Kunst, M. (2013). El cuerpo encerrado: deporte y ejercicio físico como alternativa para la sexualidad silenciada. In VII Jornadas de Jóvenes Investigadores. Instituto de Investigaciones Gino Germani, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires.

Verdaguer, F. X. P., Más, A. G., Ramón, J. C., & Conti, J. V. (2017). Diferencias de sexo respecto de la ansiedad asociada a la competición deportiva. Retos: nuevas tendencias en educación física, deporte y recreación, (31), 193-196.

El arte del beso ¿lo conoces?

Por: Paola Silva Simón

“Un mundo nace cuando dos se besan” – Octavio Paz

Alguna vez te has preguntado sobre ¿Qué son los besos y el efecto que tienen en nuestro cerebro y cuerpo?

Todos los humanos contamos con un instinto para conectarnos con el otro mediante un beso, pero la forma y manera de expresarlo va a depender de nuestra cultura y experiencias personales. Un beso puede ser lo que permite que una relación, llegue a una conexión más profunda o que se termine ahí todo, ya que fue algo que no se sintió bien. 

Pero… ¿Qué es un beso?

Sheril Kirshenbaum (2011), nos explica en su libro “The Science of Kissing: What Our Lips Are Telling Us”, que la definición de un beso es relativamente simple ya que es el contacto boca a boca de dos personas o la presión de los labios de uno en alguna otra parte del cuerpo del otro.

A pesar de todo la pregunta más importante sigue siendo: ¿Qué pasa en nuestro cerebro y cuerpo cuando un beso sucede?

Lo que sucede es que el cerebro empieza a aumentar la sensibilidad en los labios y comienza a liberar tres compuestos químicos (dopamina, oxitocina y serotonina) que son los neurotransmisores encargadas de provocar la sensación de placer, incluso facilitan el sentimiento de apego y brinda una sensación de recompensa, ayudan con la regulación de emociones, relacionados con la sexualidad, falta de apetito y sueño (Kirshenbaum, 2012).

Asimismo, también nuestro cuerpo experimenta cambios físicos que pueden ser: vasos sanguíneos dilatados, pulso acelerado, mejillas rojas y las pupilas se agrandan, pero todas son respuestas del cuerpo que reflejan síntomas parecidos a los que se asocia el enamoramiento (Kirshenbaum, 2012).

Sabias que…

 

Los labios son la zona más erógena del cuerpo, ya que están llenos de terminaciones nerviosas (Kirshenbaum, 2012).

Sheril Kirshenbaum, tiene algunos consejos que estoy segura te servirán mucho:

  • Conocer los gustos y preferencias de la otra persona.
  • Siempre tener una buena higiene.
  • Preparar el escenario ya que elegir el momento adecuado es la clave.

(ABC Ciencia, 2014)

Finalmente, un estudio de la Universidad de Oxford, demuestra que besar en las relaciones románticas tiene dos funciones principales: la evaluación de la pareja y la medición del apego. Es probable que los besos puedan funcionar tanto para evaluar a la pareja como para facilitar el apego al trabajar en diferentes etapas del proceso de relación. Para averiguarlo, Rafael Wlodarski y el profesor Robin Dunbar realizaron un cuestionario online a 900 adultos, que respondieron preguntas sobre la importancia de besar en las relaciones a corto y largo plazo (Wlodarski & Dunbar, 2013).

Bibliografía:

ABC Ciencia. (2014). Cómo besar bien (la respuesta científica). ABC. Recuperado 8 Septiembre 2020, desde https://www.abc.es/ciencia/20140814/abci-como-besar-bien-ciencia-201408141845.html.

ABC Ciencia. (2013). ¿Por qué nos besamos?. ABC. Recuperado 8 Septiembre 2020, desde https://www.abc.es/sociedad/20131012/abci-porque-besamos-201310111322.html.

Kirshenbaum, S. (2012). The science of kissing. CNN. Recuperado 8 Septiembre 2020, desde https://edition.cnn.com/2012/02/14/opinion/kirshenbaum-science-kissing/index.html.

Kirshenbaum, S. (2011). The science of kissing (1st ed.). Grand Central Pub.

Wlodarski, R. & Dunbar, R. I. M. (2013) Examining the possible functions of kissing in romantic relationships. Archives of Sexual Behavior. doi:10.1007/s10508-013-0190-1.

Empecemos a desintoxicar nuestras relaciones

Por: Isaac Guzmán Vázquez.

Todos hemos escuchado alguna vez a un amigo o a un familiar hablar de relaciones tóxicas, pero es igual de importante hablar de relaciones sanas. Éstas últimas se confunden a menudo con relaciones perfectas, es decir, en las que no existen defectos o debilidades en ambas partes. Como sabemos, estas relaciones ideales no existen por el simple hecho de que las personas no somos perfectas. Sin embargo, si la pareja está interesada en dedicarle tiempo a atender sus dificultades, la relación podría llegar a clasificarse como saludable. 

¿Qué es una relación tóxica?

Se trata de una relación en donde una o ambas partes sufren en vez de disfrutar del hecho de estar juntos. La pareja se ve sumergida en un gran desgaste emocional por tratar de salvar la relación constantemente.

¿De dónde surgen las relaciones tóxicas?

Son diversas las causas por las que podemos mantener una relación tóxica a pesar de saber que nos está haciendo daño. Las siguientes son las más comunes: baja autoestima, creer que somos la solución a los problemas de nuestra pareja, pensarnos a nosotros mismos como las víctimas de la relación, dependencia emocional, miedo a la soledad y miedo al futuro.

Las relaciones familiares también juegan un papel fundamental en el desarrollo del individuo. En este sentido, los padres han sido reconocidos como los principales protagonistas y la familia como el escenario primario de socialización del niño. Distintos modelos teóricos, como el aprendizaje social, el modelo cognitivo conductual, la teoría de los sistemas de familia o los modelos bio-conductuales, les conceden un gran poder explicativo a las variables familiares en la predicción del desarrollo cognitivo, físico y social de los hijos, así como a su bienestar. Distintas teorías sobre la socialización del niño defienden la existencia de una fuerte asociación entre el tipo de relaciones padres-hijos existente en la familia y el desarrollo de problemas en los hijos. Aunque hay pruebas de que las interacciones coercitivas entre padres e hijos pueden dar lugar al desarrollo de conductas agresivas y antisociales en otros contextos, especialmente en el caso de los varones, fue a partir de la década de los noventa cuando los investigadores comenzaron a interesarse por los mecanismos a través de los cuales las experiencias de los niños dentro de sus familias impactan en su conducta y estatus entre los iguales a corto y largo plazo (Dishion, 1990).

Dado que el matrimonio forma parte del sistema familiar en el que se encuentra el niño, le puede influir directamente y suministra un contexto que facilita o perjudica su crianza, ejerciendo también de este modo una influencia indirecta (Grych, Raynor y Fosco, 2004). Los investigadores coinciden en señalar que existe una relación entre disfunción matrimonial y mala adaptación de los hijos, siendo los conflictos matrimoniales, y sobre todo la percepción del niño de estos, los que presentan una relación más fuerte y consistente con su adaptación (Cortés, 2007).

Las agresiones entre los padres también aumentan el riesgo de que los hijos desarrollen posteriormente unas relaciones de pareja inadecuadas o tóxicas. Por ejemplo, los resultados de Maker, Kemmelmeir y Peterson (1998) indicaban que las universitarias que habían estado expuestas a las agresiones presentaban una peor adaptación a largo plazo, experimentando más violencia en las relaciones de pareja y unos niveles superiores de comportamiento antisocial y más síntomas depresivos y traumáticos. Los adolescentes que presencian en su hogar los conflictos hostiles o la violencia familiar pueden estar aprendiendo formas de expresar la cólera que supongan un mayor riesgo de utilizar la violencia con sus parejas, actuando de forma controladora, hostil y abusiva.

¿Qué es una relación sana?

Una relación sana o de mantenimiento no es aquella en la cual no existen problemas ni desencuentros. Incluso, en una relación sana puede haber las mismas o más dificultades que en una relación tóxica. Lo que las diferencia es que, en la sana, la pareja promueve de manera activa conductas designadas para continuar la relación, para prevenir su declive o para repararla y restablecerse (Stafford, 1994).

Canary y Dainton (2009) concuerdan en que existen al menos cinco formas de definir el mantenimiento dentro de una relación:

• La primera definición hace referencia a que el mantenimiento implica la estabilidad y cuidado de la relación, es decir, el mantenimiento se refiere a las conductas que ayudan a que una relación se mantenga a través del tiempo.

• La segunda definición envuelve el deseo de las características que debe tener una relación. Esta definición implica que no es suficiente tener una relación estable sino que implica mantener una alta calidad en la relación, por ejemplo, el hecho de que la relación está caracterizada por la satisfacción, el compromiso, la confianza, el amor y el apoyo.

• La tercera visión implica no sólo las conductas sino cómo las personas reparan la relación cuando se presenta algún daño. Esta visualización implica que no se dan conductas de mantenimiento en la relación hasta que son necesarias las reparaciones.

• La cuarta definición implica mantener la relación en una condición específica. Es decir, bajo un tipo de relación e intimidad específica, por ejemplo, los amigos platónicos que desarrollan conductas de mantenimiento en una interacción no sexual.

• Finalmente, se da una perspectiva dialéctica, donde las conductas de mantenimiento son vistas como una adaptación al cambio inherente a cada relación.

¿De dónde provienen las relaciones sanas?

De acuerdo con Fromm (2007), para que una relación sea satisfactoria y benéfica para ambas partes, debe implicar ciertos elementos básicos interrelacionados que se adquieren desde la infancia. Éstos son: cuidado, responsabilidad, respeto y conocimiento.

El cuidado se entiende como una preocupación activa por la vida y el crecimiento de lo que amamos. Cuando falta tal preocupación activa, se concluye que no hay amor en la pareja.

El cuidado y la preocupación implican otro elemento de las relaciones sanas: el de la responsabilidad. Hoy en día se suele usar ese término para denotar un deber, algo impuesto desde el exterior. Pero la responsabilidad, en su verdadero sentido, es un acto enteramente voluntario, constituye la respuesta a las necesidades, expresadas o no, de otro ser humano. Ser “responsable” significa estar listo y dispuesto a “responder”.

La responsabilidad podría degenerar fácilmente en dominación y posesividad, si no fuera por un tercer componente de las relaciones sanas, el respeto. Respeto no significa temor y sumisa reverencia, denota la capacidad de ver a una persona tal cual es y tener conciencia de su individualidad única. Respetar a alguien es querer que la persona amada crezca y se desarrolle por sí misma, en la forma que le es propia, y no para servirme.

Respetar a una persona sin conocerla, no es posible. El cuidado y la responsabilidad serían ciegos si no los guiara el conocimiento. El conocimiento estaría vacío si no lo motivara la preocupación. Hay muchos niveles de conocimiento, el que constituye un aspecto del amor sano no se detiene en la periferia, sino que penetra hasta lo más profundo.

El antídoto

El antídoto de las relaciones tóxicas es resultado de ver al amor no sólo como una relación personal, sino como un rasgo de madurez que se manifiesta en diversas formas: amor erótico, amor fraternal, amor filial, amor a uno mismo, etcétera. El amor no es algo pasajero y mecánico, como a veces nos induce a creer la sociedad de hoy. Muy al contrario, el amor es un arte, el fruto de un aprendizaje construido a lo largo de la vida. Por ello, si queremos aprender a amar, debemos actuar como lo haríamos si quisiéramos aprender cualquier otro arte (con su parte teórica y práctica), ya sea música, pintura, carpintería o el arte de la medicina (Fromm, 2007).  

Referencias

  • Canary, D. y Dainton, M. (2009). Maintaining Relationships. Los Angeles: SAGE.
  • Cortés Arboleda, M.R. (2007). Adaptación de la pareja, conflictos matrimoniales y problemas de conducta de los hijos. Madrid: Pirámide.
  • Dishion, T. (1990). The peer context of troublesome child and adolescent behavior. Newbury Park, CA: Sage.
  • Fromm, E. (2007). El arte de amar. México: Paidós.
  • Grych, J., Raynor, S. y Fosco, G. (2004). Family processes that shape the impact of interparental conflict on adolescents. Development and Psychopathology, 16, 649–665.
  • Maker, A., Kemmelmeier, M. y Peterson, C. (1998). Long-term psychological consequences in women of witnessing parental physical conflict and experiencing abuse in childhood. Journal of Interpersonal Violence, 13, 574-589.
  • Oudererk, B., Blachman-Demner, D. y Mulford, C. (2014). Teen dating violence: How peers can affect risk & protective factors. Washington, DC: U.S. Department of Justice.
  • Stafford, L. (1994). Communication and relational maintenance. San Diego: Academic Press.

¿Y tú complaces a las normas o a tus deseos?

Escrito por: Ana Paula Villazón

¿Tener relaciones sexuales nos hace sentir mejor? ¿Por qué en ocasiones se percibe como algo negativo?

El bienestar de las personas se da cuando se cubren las necesidades más básicas, como lo son los vínculos afectivos y la satisfacción erótica. Mejor conocidos como el amor y el sexo. El deseo sexual es la motivación de buscar placer erótico en el encuentro con el otro, mientas que el amor impulsa al ser humano a buscar vínculos afectivos. A lo largo de la vida el ser humano crea representaciones mentales y es de ahí donde surgen los diferentes estilos de apego.

La teoría del apego se divide en 3 grupos, encuentra con cual te identificas:

  1. Ansioso ambivalente: Se sobre activa el sistema de apego y percibe mayor amenaza, rechazo, protección, celos y una mayor vulnerabilidad a la soledad
  2. Evitante: Se desactiva el sistema de apego, estas personas evitan la intimidad y dentro de sus relaciones hay falta de confianza.
  3. Seguro: Se muestran confiadas, disfrutan de la intimidad y aceptan la dependencia propia.

Sin importan en que grupo te hayas ubicado, es importante tomar en cuenta que La sexualidad está presente a lo largo de toda la vida y va variando a lo largo de las diferentes etapas vitales, en donde debe de existir educación sexual dependiendo la época en la que se encuentre la persona. La sexualidad es englobada por el sexo, el erotismo, el pacer, la identidad de género, la orientación sexual, la intimidad, los vínculos afectivos, el amor y la reproducción. Entendiendo esto, nos damos cuenta que durante el acto sexual se involucran diferentes aspectos y se muestra una parte de la personalidad.

¿Las relaciones sexuales únicamente existen para la reproducción? Si tu respuesta es “no”, te interesará la siguiente información;

Desde hace ya siglos, en las sociedades la sexualidad se ha convertido en una herramienta de control de las personas y sus cuerpos (Weeks, 1998), ya que denominan a los placeres como inmorales. El significado que se le da a la virginidad en la cultura mexicana tiene una a carga excesiva y por lo tanto el placer es controlado por instituciones sociales como: la religión, la ciencia, los pares, etc. y no por un criterio autónomo.

La terapia sexual ha tratado de establecer interacciones que respondan a los deseos y no a las normas. Existe y siempre ha existido un significado social hacia la sexualidad, pero en este Blog nos enfocaremos en hablar sobre la cultura mexicana. La actividad prematrimonial en cuanto al hombre es mencionada como una confirmación de identidad y del estatus social, mientras que en las mujeres es considerado como una enorme falta. Ana Amuchástegui (2005), menciona que mientras la sexualidad esté tan cargada de significados morales o de género, las parejas estarán más preocupadas por las consecuencias sociales de sus actos, que por disfrutar su sexualidad con plenitud.

Lagarde (2003) señala que la sexualidad femenina clasifica a las mujeres en dos grupos “madres” y “golfas” y esto provoca que las mujeres crean estrategias de auto-protección. El apego a estas construcciones varía de acuerdo al origen social y sus antecedentes educativos. Es decir, las personas obedecen, desobedecen o cuestionan estas percepciones, cada una en diferente grado. Pero es importante resaltar como a la mujer la mayoría de las ocasiones no puede mencionar el “placer” y esto las convierte en agentes pasivos durante el acto sexual.

Para Erich Fromm, en ‘Ética y Psicoanálisis’ explica que existen dos tipos de éticas las humanistas y las autoritarias, en donde solo el hombre por sí mismo puede determinar su criterio de virtud y de pecado y no una autoridad. Siendo lo “bueno” aquello que es bueno para el hombre y siendo “malo” lo que es nocivo para el hombre.

Partiendo desde el origen de la biología, Las relaciones sexuales son una necesidad básica para el Ser Humano, las cuales bridan distintos beneficios como la liberación de distintas hormonas como; oxitocina, endorfinas, estrógenos, testosterona, serotonina, prolactina, dopamina, norepinefrina, entre otras. De aquí parte la idea de los sentimientos de euforia durante el acto sexual. Partiendo desde el origen de la biología.

Poniéndolo más claro los beneficios del sexo son los siguientes: baja los niveles de estrés y de ansiedad, disminuye la segregación de cortisol, disminuye la presión arterial, previene el cáncer, mejora el control de la vejiga femenina, entre otras. Como ya revisamos existen diversos beneficios físicos para la salud.

¿Resumimos y concluimos?

Primer punto (y si el más importante) se debe de tener educación sexual desde la niñez, ya que es algo que está presente desde que nacemos, la información debe de ir cambiando de acuerdo a la etapa y las inquietudes que se tengan en determinado momento. Teniendo una educación sexual con la Información correcta y dejar el tabú social y cultural permitirá quitar la visión negativa que se tiene hacia la sexualidad y se abrirá la visión y la decisión será una elección individual y no cultural y/o moral.

Referencias:

  • Gómez Zapiain, J., Ortiz, M. J., & Gómez Lope, J. (1). Sexual experience, attachment styles and types of care in couple relationships. Anales De Psicología / Annals of Psychology, 27(2), 447-456. Retrieved from https://revistas.um.es/analesps/article/view/123081
  • Zapiain, J. (2000). Educación afectivo sexual. Anuario de sexología, 6, 41-56.
  • Fromm, E., Morck, H. F., & de la Fuente, R. (1953). Ética y psicoanálisis. Fondo de Cultura Económica.
  • Montoya Montoya, G. J. (2007). La ética del cuidado en el contexto de la salud sexual y reproductiva. Acta bioethica13(2), 168-175.