Anticonceptivos: ¿Una liberación o un control de sus cuerpos?

Escrito por: Valeria G. Buitrón

La píldora anticonceptiva es uno de los diversos métodos que existen en la actualidad para el control de la natalidad. Hasta el día de hoy, las mujeres pueden utilizar métodos hormonales, como la píldora, el implante subdérmico y el parche; métodos intrauterinos, como el DIU y métodos clásicos como los de barrera y los permanentes. Por otro lado, los hombres solo pueden acudir a métodos permanentes como la vasectomía y métodos de barrera como el condón masculino y los espermicidas. Evidentemente, la brecha de la diferencia de opciones es muy grande, por lo que resulta interesante analizar los posibles motivos por los cuales hay más alternativas para mujeres y en esta línea, cuál es el papel social de la anticoncepción dedicada e inclinada a los cuerpos de las mujeres. Por este motivo, se debe hacer un análisis social y filosófico sobre cómo los métodos anticonceptivos pueden por un lado, representar una “liberación” de las mujeres (o de los cuerpos reproductores como tal) o por otro lado, el control de sus cuerpos. 

La comercialización de la píldora y la evolución de tantos anticonceptivos para mujeres posicionaron una controversia ideológica muy interesante. Por un lado, las alternativas anticonceptivas pueden ser concebidas como una posible “emancipación” y  “liberación” de las mujeres en el ejercicio de su sexualidad. Sin embargo, tomando en cuenta que el ejercicio de la sexualidad incluye todos los sexos y géneros, el hecho de que no haya las mismas posibilidades para otros cuerpos (los cuerpos de los hombres, o en estricto sentido, los que no se embarazan) supone una cuestión fundamental; si la planificación familiar y los controles de natalidad están dirigidos directamente a los cuerpos de las mujeres, ¿puede esto representar una injusticia y/o un control de sus cuerpos? 

Entonces, ¿cómo deberíamos concebir estos métodos? ¿una liberación de las mujeres o un control de sus cuerpos? En virtud de estas cuestiones, podemos hacer un análisis muy interesante desde la perspectiva de Michael Foucault. La teorización sobre la biopolítica y el biopoder que realiza Focualt puede verse ampliamente reflejada en el análisis referente al control de los cuerpos de las mujeres. De acuerdo con Foucault, la biopolítica tiene que ver con la consideración de la población como un problema científico y político, asunto de biológico y del poder. Esto, responde a una nueva forma de organización de lo social y por ende, de las organizaciones del poder. 

Esta nueva forma de organización, establece los medios para ordenar, controlar y apropiarse de la vida a través de la disciplina y el biopoder. La disciplina, representa una forma de dominar al individuo y a su cuerpo, a través del adiestramiento del mismo despersonificándolo y transformándolo en una máquina de la vida capitalista contemporánea. En adición a la disciplina, la biopolítica incorpora un componente más: un control que no solo va sobre el individuo y su cuerpo, sino sobre la población y su especie. A través de ello, surgen las teorías de control poblacional en donde la anticoncepción y el control de la natalidad son nuestros ejemplos clave. 

Ahora bien, es importante recalcar que cuando estamos hablando sobre la anticoncepción, la teorización sobre el control de los cuerpos esta encaminada al control de los cuerpos con capacidad reproductiva, comúnmente, los de las mujeres. Reiterando, este control responde a un sistema sociopolítico heteropatriarcal el cual busca la sumisión de las mujeres ante un orden social machista, capitalista y hegemónico.

Por otro lado, el control de los cuerpos puede verse fundamentado en a “medicalización indefinida” que nos propone Focault en su texto La crisis de la medicina o la crisis de la antimedicina. Él nos plantea a la medicina como una imposición ante el individuo a través de un acto de autoridad. Es así cómo podemos ver a la medicina anticonceptiva como una intervención del poder con funciones normalizadoras, que imponen a las mujeres como las únicas sujetas de la responsabilidad de la planificación familiar y el control de la natalidad.

Otra perspectiva interesante para hablar sobre la liberación o el control de los cuerpos, es la de la antropóloga Gayle Rubin. A través de su teoría sobre el sistema de sexo-parentesco podemos analizar elementos esenciales en relación a los cuerpos de las mujeres. Este sistema se refiere al conjunto de disposiciones por el que una sociedad transforma la sexualidad biológica en productos de la actividad humana. Los sistemas de parentesco están formados por y reproducen formas concretas de sexualidad socialmente organizada. Es decir qué, son formas empíricas y observables de sistemas de sexo/género y por ende, de reproducción.

En este sentido, podemos ver los sistemas de parentesco como una imposición de organización cultural sobre los hechos de la procreación biológica que asume a un sujeto, en este caso a las mujeres, como un sujeto que debe procrear cuando y como el sistema heteropatriarcal lo establezca. En consecuencia, el parentesco es una organización que otorga poder, lo cual me lleva a cuestionarme lo siguiente; ¿quienes organizan el parentesco y a quienes organizan? Sí respondemos que el objeto de organización y control son las mujeres, mientras que son los hombres quienes lo organizan, entonces, el control de la natalidad y los métodos anticonceptivos como parte del sistema de sexo-parentesco responden a una subordinación de las mujeres como producto de las relaciones de organización del sexo y el género. 

Un ejemplo bastante contundente y esclarecedor del control de los cuerpos hacia las mujeres es el de las esterilizaciones forzadas en Perú. De acuerdo con la BBC Mundo, la Comisión del Congreso peruano investigó en 2002 casos de anticoncepción quirúrgica en donde 314.605 mujeres fueron esterilizadas a través del Programa Nacional de Planificación Familiar del gobierno de Fujimori. En este contexto, el Comité Latinoamericano y del Cribe de los Derechos de la Mujer (Caldem) concluyó que solo el 10% de las 314.605 mujeres dieron su consentimiento. En la noticia de la BBC, resalta el relato de Esperanza Huayama, una mujer que describe como enfermeras y un doctor la esterilizaron sin su consentimiento después de varios chantajes y hostigamiento. 

“No me van a sacar mi hijito, les dije. Prefiero morir sí me sacan a mi hijito. Me desperté con mucho dolor. No podía enderezarme. Mi hijito nació flaquito y hasta se enfermó” mencionó Esperanza, víctima de esterilización forzada en Perú en el año de 1996.

Es verdaderamente triste como los cuerpos de las mujeres están orillados y regulados bajo una idea de “bienestar” hegemónica de los sectores sociales  patriarcales con el poder de organizar a la población y su especie. En ese sentido, me parece importante reflexionar lo siguiente: es fundamental repensar cómo concebimos los productos de la medicina, como lo es la anticoncepción y el control de la natalidad. Estos elementos influyen de manera directa en los constructos de la sociedad, los cuales son prejudiciales para el desarrollo, libertad e igualdad de ciertos sectores de ella. Profundizando en el tema sobre los cuerpos de las mujeres, creo que, la forma en la que se comercializan y distribuyen los métodos anticonceptivos han creado un concepto de “Mujer” que universaliza una cierta “liberación” y “emancipación” de las mujeres en el ejercicio de su sexualidad.

Ahora bien, más allá de la critica que pueda realizar. Creo que la creación y evolución de los métodos anticonceptivos son benéficos para la sociedad, sin embargo, el hecho de que las alterativas de métodos anticonceptivos sean tan desproporcionadas entre las mujeres y los hombres, refleja el organismo de poder patriarcal que ejemplifica el ensayo. Creo que hay que incitar a la esfera pública y sobre todo a las administraciones gubernamentales a impulsar nuevas investigaciones para conseguir una mayor igualdad y responsabilidad en los medicamentos encargados del control de la natalidad. Así, podremos encaminarnos a un espacio en donde la vida “política” y la vida “biológica” concilien una verdadera igualdad entre los seres sociales.

Referencias: 

Desmintiendo la virginidad

Escrito por: Ana Paola Venegas Wignall 

Desde hace ya varios años, la virginidad ha formado parte de muchas de las creencias y mitos erróneos e injustos que se encuentran inmersos en nuestra cultura, y que como resultado de la  poca  información a la que se tiene acceso, ha impactado de forma negativa la vida de muchas personas con vulva. Es por esto importante, comenzar a romper con estas ideas y así, tener la posibilidad de decidir sobre nuestra sexualidad desde un lugar más libre y real (Amuchástegui, 1998 y Gallo, 1999) . 

Para desmentir estas creencias, se muestra a continuación algunos de los mitos más comunes que escuchamos sobre la virginidad de personas con vulva. 

¿Qué es realmente la virginidad? 

La virginidad, no es un término médico ni científico, sino un concepto social, cultural y religioso que refleja la discriminación de género contra las mujeres y las niñas (OMS, 2018).

Desde que se es pequeña, las personas que nos rodean nos enseñan que es indispensable no tener relaciones sexuales vaginales hasta el matrimonio, ya que el hacerlo antes de esto, nos quita nuestra pureza y valor como mujer frente la sociedad e incluso, frente a distitas comunidades religiosas (Amuchástegui, 1998 y Gallo, 1999) .

Himen y virginidad 

El himen, es un al ser una membrana elástica que cubre parte de la entrada de la vagina. Cabe mencionar, que éste es diferente en forma y tamaño para cada persona con vulva. 

Erróneamente se ha creído que cuando una mujer tiene el himen intacto, entonces conserva su virginidad.  Sin embargo, la realidad es que algunas personas con vulva nacen sin himen o este se llega a rasgar de forma accidental  al momento de practicar algún deporte, durante la masturbación, colocación de tampones etc. De la misma forma, este puede no rasgarse frente a estas acciones e incluso aún cuando la persona con vulva mantenga relaciones sexuales, ya que el hime puede estirase sin romperse. Por lo tanto, no se es virgen por tener el himen intacto (Velásquez, Briñez y Delgado, 2012) . 

Comenzar a tener relaciones sexuales es doloroso 

Suele creerse que la primera vez que una persona con vulva tiene relaciones sexuales vaginales, se experimenta dolor como singo de conservación de la viginidad, sin emabrgo, esto no ocurre necesariamente. El dolor es muy subjetivo, por lo que varía y depende de cada persona, así como su percepción y  situación en la que se encuentra. Por lo que es posible no experimentar ningún dolor, pero también vivirlo intensamente. Esta última, puede suceder  cuando la penetración se realiza sin una adecuada excitación y poca lubricación (Pomaquero, 2015 y Velásquez et.al, 2012) 

Sin sangrado, no se es virgen 

Nuestra cultura, también nos ha hecho pensar que el sangrado durante la primera relación sexual vaginal es una señal de la preservación de la virginidad. Sin embargo, solo la mitad de la personas con vulva que tengan relaciones sexuales vaginales van a sangrar la primera vez. Mientras exista una buena estimulación y lubricación vaginal antes de la penetración, no tiene porque haber un sangrado, ni dolor de ningún tipo. Puede llegar a ocurrir cuando la preparación no es la más adecuada y por ende, hay cierta fricción o tensión que puede resultar en un sangrado (Pomaquero, 2015 y Velásquez et.al, 2012) .  

Pruebas de virginidad como agresión

Las pruebas de virginidad, generalmente consisten en  la inspección del himen para identificar rasgaduras o el tamaño de la abertura y/o en la inserción de dedos en la vulva . Ambas técnicas se practican desde la creencia de que el aspecto de los genitales femeninos puede revelar si se es virgen o no, sin embargo, ninguno de estos métodos puede probarlo (OMS, 2018). 

Estos no solo son una violación de los derechos humanos, sino que en muchas mujeres esta práctica tiene consecuencias negativas físicas, psicológicas y sociales a corto y largo plazo, como ansiedad y depresión (OMS, 2018).

Ahora que conoces lo que realmente es la virginidad, puedes compartir esta información con las personas que te rodean y así, contribuir al cambio de estas ideas erróneas e injustas que lamentablemente aún impactan a muchas personas con vulva de forma negativa. 

Referencias

  • Amuchástegui, A. (1998). La dimensión moral de la sexualidad y de la virginidad en las culturas híbridas mexicanas. Relaciones 74.19, 103- 133.
  • Gallo, H. (1999). El tabú de la virginidad. Affectio Societatis.(5), 1- 13. 

Los mitos detrás del deporte de alto rendimiento y la sexualidad.

Escrito por: Mariana Cadena Castañeda

Hoy en día el mundo del deporte ha crecido de forma positiva en la sociedad, cada vez son más las personas que buscan encontrar un equilibrio físico y emocional en sus vidas por medio del deporte. El deporte influye positivamente en las personas, mejora la capacidad de trabajo en equipo, mejora la salud y tu condición física.

Sin embargo, es diferente cuando hablamos del deporte de alto rendimiento, el cual se caracteriza por altas exigencias para lograr los objetivos específicos ya sea en grupo o de forma individual. Junto a estas exigencias han surgido preguntas sobre como beneficia o perjudica tener relaciones sexuales antes de un evento deportivo importante.

Durante muchos años se había tenido la teoría de que el tener sexo antes de un partido o competencia afectaba negativamente en el rendimiento de les deportistas, pues en la antigua Grecia se decía que el semen era una “sustancia de energía divina” y que por lo tanto perderla podría ser causa de un bajo rendimiento.

Después de años de estudios, algunes de los más recientes revelan que la sexualidad también podría reflejar beneficios en el rendimiento del deportista y no solo eso, sino que el mismo deporte puede contribuir o frenar el rendimiento sexual.

Según Faye, Y. (2019) “la sexualidad es un conjunto de actos físicos emocionales con el sexo encaminando a satisfacer las necesidades vístales del ser”. En un estudio presentado por este mismo autor en 2019, el 60% de los encuestados que eran o son deportistas afirmaron que no podían tener sexo un día antes de la competencia ya que esto causaba que su rendimiento físico no fuera el mejor, mientras que el otro 40% consideraba que si se puede tener sexo y que aparte esto les permite sentirse con mayor motivación a la hora de estar en la competencia.

Si bien, la creencia de que el sexo debilita ha llevado a les deportistas a evitar tener relaciones sexuales previo a eventos importantes como: partidos, olimpiadas, mundiales, etc. Y esto ha tomado cada vez más fuerza con la comparación de que un orgasmo implica un gasto cardiovascular similar a subir dos pisos por escaleras a un paso acelerado… pero si nos basamos en eso sería similar a que las personas no pudieran ir a trabajar, bailar, estudiar o al súper después de tener relaciones sexuales.

Diferentes autores hablan sobre este mito como algo que hace que las personas se compren la idea y afecta al deportista de forma mas psicológica que física con la simple idea de saber que tener relaciones sexuales lo hará mas débil al momento de una competencia.

Por otro lado, hablemos de los beneficios del deporte en la sexualidad, los cuales no solo hacen que la persona se sienta mucho mejor, sino que también esta comprobado que aumenta el deseo sexual y mejora las relaciones sexuales.

Algunos de estos beneficios son:

  • Incrementa la producción de sustancias que son importantes a la hora de tener relaciones sexuales.
  • Mejora física y emocionalmente a las personas.
  • Ayuda a dormir mejor, ya que la falta de sueño puede causar disfunción eréctil.
  • Libera endorfinas las cuales producen la sensación de placer.

En un estudio realizado en Italia, se observo como el tener relaciones sexuales antes de una competencia ayudaban a la producción testosterona (hormona sexual masculina) lo que ayudaba a que los atletas tuvieran un aumento en su rendimiento deportivo.

Mientras que, en otro estudio realizado en Israel, se comprobó que las mujeres deportivas incrementan su rendimiento deportivo conjuntamente al número de orgasmos que tenga durante el sexo.

En 1995, Tommy Boone hablo sobre este tema en algunas de sus investigaciones realizadas para su libro “Sexo antes de competiciones atléticas: mito o realidad”, habló sobre como no se encuentran diferencias importantes entre les deportistas que tuvieron sexo doce horas antes de una competencia y aquellas que decidieron no hacerlo.  

El Dr. Fernández Sandi, declara que pueden existir dos situaciones que pueden confundir a al deportista con la idea de que su rendimiento deportivo es menor a como el esperaba que fuera. La primera es que al terminar de tener sexo se presenta un periodo de relajación que pueden verse confundidas con cansancio y la segunda por tener la creencia de que el semen es una sustancia energética que se pierde y eso te hace sentir cansancio.

Es importante mencionar que la forma en la que se experimente puede variar en cada persona, el deporte que se realice, el estado emocional, entre otros factores que podrían ser determinantes para realizar una u otra acción.

Referencias

Faye, Y. (2019). Una mirada a la relación entre el deporte y la sexualidad en el deporte de alto rendimiento. Revista Española de Educación Física y Deportes, 426 (Esp.), 410-417

Jiménez, J. M., & Araya, Y. C. (2006). Relaciones sexuales y rendimiento físico: esclareciendo el mito del efecto perjudicial de mantener relaciones sexuales coitales antes de participar en actividades físicas extenuantes. Apunts Educación física y deportes, (84), 58-84

Kunst, M. (2013). El cuerpo encerrado: deporte y ejercicio físico como alternativa para la sexualidad silenciada. In VII Jornadas de Jóvenes Investigadores. Instituto de Investigaciones Gino Germani, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires.

Verdaguer, F. X. P., Más, A. G., Ramón, J. C., & Conti, J. V. (2017). Diferencias de sexo respecto de la ansiedad asociada a la competición deportiva. Retos: nuevas tendencias en educación física, deporte y recreación, (31), 193-196.

¿Víctima, o creadora de sentido?

Por Paola D

No soy víctima de mi vida,

por lo que he pasado

sacó a una guerrera de mí,

y es mi mayor honor el ser ella.

Rupi Kaur

Cuando era niña, me gustaba mucho pensar en el “típico dilema” de si la vida es destino o casualidad. Me interesaba mucho pensar en si importaban las acciones que tomaba o si en realidad daba lo mismo, ya que al final, la vida me daría “lo que sea que sea mi destino”. Fui creciendo y me di cuenta de la falla tan grande que había en mi pensamiento, un problema que comparto con muchas personas del mundo, el error estaba en pensar que las cosas eran blanco o negro, destino o casualidad. Olvide por completo la enorme escala de grises que existe.

Foto: Steve Johnson

A lo largo de los años, el modelo positivista nos ha ayudado a obtener enormes cantidades de conocimiento, ha aportado al desarrollo y crecimiento de la humanidad y muchos beneficios más. Ahora, no todo es positivo, contrario a su nombre, ya que el positivismo también nos ha dado una visión única, y se ha olvidado que como seres humanos existen tantas realidades como personas, existen millones de tonalidades grises. No podemos intentar que las personas funcionen de manera predecible, algo que se espera en el método científico, pero la psicología ha cometido el error de, en ocasiones, buscar entrar a las ciencias, tomando como ciencia el positivismo y, olvidando que aquí también hay muchos grises, muchas maneras de hacer ciencia.

Otra manera de hacer ciencia, por ejemplo, es el método fenomenológico, en dónde lo que buscamos comprender es la experiencia única e individual de cada ser humano. Este método, en la psicología, entra en la corriente fenomenológica existencial, en dónde hablamos de los atributos existenciales. Como lo dice su nombre, los atributos existenciales son innatos, atributos con los que todos llegamos al mundo, pero que, por supuesto, se vivirán de manera única e irrepetible en la experiencia de cada ser humano. Para este texto, me interesa hablar únicamente de dos atributos existenciales: la libertad y la responsabilidad. La libertad se refiere a que, como seres humanos, tenemos siempre la opción de decidir cómo vivir nuestra vida, siempre hay una elección (incluso al elegir no elegir, estamos eligiendo algo, que alguien más elija por nosotros). El segundo atributo, la responsabilidad, se refiere a que, si soy libre de elegir, entonces también soy responsable de los resultados de esas elecciones. En la vida sucederán muchas cosas que no pedimos ni elegimos, así funciona, pero lo que si elegimos es que hacemos con esas situaciones, y hacernos responsables de esto ayuda a tener una vida más autentica y plena.

Bueno y, toda esta clase ¿para qué?

El trauma, sobre todo enfocado a violencia sexual, es un tema que me interesa de manera personal, profesional y teórica. Desde hace algunos años empecé a investigar ampliamente sobre el tema, pero no logré encontrar mucho, o más bien, no logré encontrar lo que buscaba. Yo buscaba encontrar historias de sobrevivientes, historias de transformación en primera persona, éxito y crecimiento; pero, en su lugar, me encontré con muchas teorías de “todo lo que puede desencadenar una situación traumática”. Encontré las mil y un maneras en que alguien puede irse para abajo al sobrevivir un trauma. Sentí que se hablaba de quienes habían vivido un trauma como si estuvieran rotos y fueran irreparables.

Es mentira, no solo encontré eso, para cada negro hay un blanco, así que también me encontré con en concepto de “resiliencia”. La resiliencia, según la Real Academia Española, es la capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos. Este concepto suena muy bien, y en realidad es un concepto “positivo” en la psicología, pero para mí, algo no estaba bien. Para mí, el concepto de resiliencia suena a “a pesar de lo que viví estoy aquí y estoy bien”, y yo lo que buscaba eran historias de: “esto que viví me marcó, y se quedará conmigo toda la vida, pero no para tirarme hacia abajo, sino que es un impulso para transformar mi vida y ser la mejor versión de mí.” Así que, qué pasa si nos preguntamos por todos esos tonos grises que existen a partir del trauma. Escuchemos a todas esas personas que (cada una en su experiencia única e irrepetible) vivieron una situación traumática y, por supuesto que pasaron por una etapa de muchísimo dolor, pero también sacaron de ahí la fuerza para hacer ajustes y dejar atrás esas formas que no les estaban siendo útiles y así, crean cosas mágicas. Son más ellas que nunca, son mujeres que encontraron la autenticidad.

Tal vez suena muy romántico, la típica historia de alguien que tiene una experiencia de casi morir y al día siguiente se despierta siendo la persona más solidaria del mundo, y sí, está historia es completamente romántica, pero creo que podemos encontrar esto personas con quienes nos cruzamos día a día.  Como mencioné en un principio, creo en la libertad y la responsabilidad, y también creo que el lenguaje es importante. Prefiero utilizar la palabra sobreviviente a la palabra víctima, ya que una víctima no tiene opción de nada, mientras que alguien que “sobrevive” es alguien que no eligió lo sucedido, pero si puede elegir qué hacer con eso. Pienso en mujeres como Chanel Miller, quien después de vivir una situación de abuso (y por supuesto, después de pasar por tiempos increíblemente difíciles), cambió el rumbo de su vida y ahora se dedica a escribir y contar historias, dando apoyo a mujeres que han pasado por situaciones similares a la de ella; pienso en Rupi Kaur, que plasma sus traumas y su dolor en poemas y escritos que resuenan con millones de personas alrededor del mundo; y, aunque sin ponerles nombre o cara, pienso en millones de mujeres que han vivido situaciones traumáticas y han logrado hacer magia con su vida.

En ocasiones me gusta preguntarme de dónde surgió la fuerza y vocación de todas esas mujeres que admiro, de todas esas mujeres guerreras que veo en el mundo. ¿Será que ellas, o mujeres cercanas a ellas, vivieron una situación tan dolorosa que lo siguiente fue un impulso para lo que son hoy?

No busco transmitir que es necesario vivir un trauma para encontrar esta autenticidad, ni que esto es lo “correcto” después de pasar el dolor. Como mencioné en un principio, creo que cada persona tiene creencias, historias y maneras únicas, irrepetibles y perfectas. Simplemente busco exponer una nueva forma de ver a quienes sobreviven un trauma, una de las miles tonalidades de gris que pueden existir.

Referencias

Asale, R. (2021). resiliencia | Diccionario de la lengua española. «Diccionario de la lengua española» – Edición del Tricentenario. https://dle.rae.es/resiliencia

Flemming, S. (2017). The Phenomenological Method in Husserl and in Gestalt Therapy. Gestalt Review, 21(2), 123-141.

Maffly-Kipp, J., Flanagan, P., Kim, J., Schlegel, R., Vess, M., & Hicks, J. (2020). The Role of Percieved Authenticity in Psychological Recovery From Colective Trauma. Journal of Social and Clinical Psychology, 39(5). https://www.journalofsocialpsychology.com

Miller, C. (2019a). Know My Name: A Memoir (1.a ed.). Viking.

Westphal, M., & Bonanno, G. A. (2007). Posttraumatic Growth and Resilience to Trauma: Different Sides of the Same Coin or Different Coins? Applied Psychology, 56(3), 417–427. doi:10.1111/j.1464-0597.2007.00298.x

¿Boobs?¿Vello púbico?… ¿Qué es esto?

Por: Ana Rodríguez Prado

Entre los 8 a 10 años empiezan cambios en ti, en tu manera de ser, en tu manera de sentir, en tu piel, en tu voz, en tu estatura, en el desarrollo de tu cuerpo, en tus músculos, en tus partes genitales y empiezas a sentir deseo sexual (Gómez, 2019).

El día que empiezas a usar un brasier, ese día el mundo te grita:  ¡Bienvenida a la pubertad!

Pubertad… ¡Qué Palabra!

Significa tanto que a veces asusta un poco.

Para hacerla corta y fácil, la pubertad es sinónimo de cambios, estos cambios se dan tanto por fuera como por dentro, a una velocidad demasiado rápida (Gómez, 2019).

Esta es una etapa en donde el cuerpo se desarrolla más rápido que en cualquier otro momento de la vida (Podestá,2017). De un día para otro parece que eres otra persona, todos estos cambios van generando demasiadas preguntas de que hacer con esto.

El cuerpo es muy sabio y nos habla todo el tiempo, todos estos cambios responden a un mecanismo biológico por el que pasa todo el mundo, las responsables de estos cambios son las hormonas, unas sustancias químicas que produce el organismo a través de diversas glándulas (Mandal,2018).

Los cambios externos, como lo sería el cambio en la piel, el crecimiento de pechos, el crecimiento del vello púbico, el crecimiento vello en las axilas, el ensanchamiento de caderas, son muy fáciles de notar, pero, así como cambia todo por fuera también cambia el cuerpo por dentro. Estos cambios apenas comienzan, seguirás teniéndolos hasta que termine tu desarrollo (Gómez, 2019).

Tus órganos sexuales también están madurando. Se están preparando para ser un adulto.

Si eres una persona con vulva, los cambios que presentan tus órganos sexuales es la maduración de los óvulos, los cuales serán expulsados por tus ovarios y por lo tanto presentaras la menstruación, esta se presenta alrededor de cada 28 días. La llegada de la menstruación marca un antes y un después dentro de tu desarrollo. Es natural que sientas dudas y temores y para no sentirlo debes de informarte (Podestá,2017).

Este cambio nos llena de grandes responsabilidades, pues tu aparato reproductivo ya este maduro y es capaz de tener relaciones sexuales y de procrear. Por lo tanto, debemos de cuidarnos para prevenir un embarazo o una enfermedad de trasmisión sexual.

Cuando empieces a ser sexualmente activa debes de buscar ayuda con un medico para que te indique como cuidarte en todos los aspectos y ejercer con responsabilidad tu sexualidad Gómez, 2019).

El medico te indicará cuales son los métodos anticonceptivos y que cuidados tener al empezar tu vida sexual.   

Algunos consejos que puedes seguir para sobrellevar estos cambios….

  1. Mantén la clama y escucha tu cuerpo: aunque no sepas que esta pasando contigo, tu cuerpo es muy sabio y todo se dará a su tiempo (Piconee,2017).
  2. Calendario: es muy recomendable el llevar un calendario para marcar las fechas en las que menstruas y así estar preparada cada mes (Piconee,2017).  
  3. Higiene: al tener tantos cambios en el cuerpo debes de tener una higiene superior a la que acostumbrabas, ya que es de suma importancia cuidar tu cuerpo y mucho más en tus días (Piconee,2017).
  4. Preparate: siempre mantente preparada, ten en tu bolsa o mochila toallas sanitarias, por si hiciste mal cálculos.
  5. Busca apoyo: siempre cuenta con algún apoyo para platicar estos temas, una persona de toda tu confianza.
  6. Consultas medicas: sí sientes que algo no va bien en tu cuerpo, POR FAVOR ve al doctor.

¡Recuerda, que tus cambios no te den pena, todas pasamos por lo mismo!

Referencias:

Podestá,V.(20017). Cuido mi cuerpo. Argentina. Ed Guadal. Pags 77.

Gómez,B.(2019). Desarrollo físico y sexual en la adolescencia y en la pubertad. Sociedad Peruana de pediatría. Web:  http://www.codajic.org/sites/www.codajic.org/files/CRECIMIENTO%20Y%20DESARROLLO%20SDAJ.pdf

Mandal,A.(2019). ¿Cuáles son las hormonas? News Medical Life Sciences. Web: https://www.news-medical.net/health/What-are-Hormones-(Spanish).aspx

Piconee,A.(2017). 10 Recomendaciones para una adolescencia más saludable. SUP. Web: https://www.sup.org.uy/2017/04/28/10-recomendaciones-para-una-adolescencia-mas-saludable/