Vagina vs Vulva

Por: Samantha Trujillo Villarreal

Les voy a describir el momento en mi vida que dio pie a la selección del tema de este artículo: Soy una estudiante de psicología, a punto de graduarme, cursando una clase de sexualidad humana, sin embargo, y no me siento orgullosa, pero la palabra vulva me cuesta utilizarla. ¿Por qué? La palabra vagina está perfectamente integrada en mi vocabulario, pero vulva… es como su “pariente incómodo”. 

Comencemos por dejar algo en claro. La vulva está compuesta de las partes genitales femeninas que se encuentran afuera del cuerpo. Esto incluye los “labios” o pliegues de piel, el clítoris y las aberturas hacia la uretra y la vagina. (MedlinePlus 2020) Mientras que la vagina es un conducto que conecta la vulva con el cérvix y el útero. (Planned Parenthood 2020). Entonces, para ser más claros, la vulva es lo que se ve desde afuera y la vagina es un canal interno. Pero, ¿Seré la única que utiliza mal el término? 

Una simple búsqueda en Google fue suficiente para darme cuenta que en efecto, y como lo sospechaba, no soy la única. En 2019 el periódico británico The Guardian hizo una entrevista a Eve Ensler, la autora de Los Monólogos de la vagina sobre este tema precisamente. En este, de hecho, ella confiesa que no fue sino hasta que escribió un libro sobre vaginas y vulvas, que dejó de llamar a su vulva vagina. Ensler comenta que sabía que el término anatómicamente correcto era vulva, pero qué utilizarlo le parecía bochornoso e incluso pedante.  

En el 2019 se publicó un artículo llamado La sorprendentemente corta historia de la vagina. Este artículo comienza dando una larga lista de maneras de decirle a la vagina, sin decir la palabra vagina, y aunque la lista se encuentra en ingles, no basta mas que hacer una búsqueda en google para encontrar sitios web con títulos como “50 maneras de llamar a la vagina” y “Los otros 100 nombres para llamar a la vagina que quizás desconocías”. Así que buscamos nombrar a los genitales femeninos de cualquier manera, menos la correcta. Este artículo habla del tabú que rodea a la sexualidad femenina, incluso hasta 1680 tuvo nombre este conducto en el cuerpo de la mujer, así que no nos sorprende que estas partes anatómicas hayan sido vistas como misteriosas.  

En la antigua Roma se creía que las mujeres tenían los mismos órganos reproductivos que los hombres solo que al interior de su cuerpo, el escroto era el útero, el pene sería la vagina y los testículos, los ovarios. Esta es una creencia que prevaleció durante siglos. De hecho, hasta 1994 el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos no practicaba ensayos clínicos en mujeres, porque se creía que tenían el mismo efecto en ambos sexos. (Healthline 2019)

Hoy en día, muchas mujeres siguen llamando a sus genitales de mil y un maneras, lo que sea que les evite decir la palabra “vulva”, incluso “vagina” viene antes en la lista. ¿Pero cuál es el problema? En el 2015 el periódico The Huffington Post, le hizo precisamente esta pregunta a Laurie Mintz, profesora de psicología en la Universidad de Florida y autora del libro Guía de una mujer cansada para sexo apasionado. Mintz menciona que hay un análisis feminista de porque esto importa. “Al llamarle a toda la anatomía femenina vagina, nos estamos refiriendo a nuestros órganos sexuales como la parte que le da más placer a los hombres heterosexuales. La mayoría de las mujeres necesitan estimulación en el clítoris para poder tener un orgasmo, y demasiadas de estas no están obteniendo lo suficiente en sus relaciones sexuales. Él seguir utilizando la terminología incorrecta probablemente está jugando un rol en esto.”

En este mismo artículo de The Huffington Post se habla de que ⅔ mujeres se sienten demasiado avergonzadas de utilizar el término “vagina” con su doctor, y de “vulva”… ni hablemos. Mintz también habla de que “Si no conocemos qué hay ahí abajo y recurrimos a apodos, avergonzándonos cada vez que nos referimos a nuestras partes privadas, ¿Qué tan cómodas nos podemos sentir con nuestra propia sexualidad, y nuestra expresión sexual?”  (Pearson 2015)

Utilizar el nombre correcto para nuestra vulva y vagina, es dar un paso adelante en la incesante carrera para tomar control de nuestro cuerpo y apropiarnos de nuestra sexualidad. 

Referencias:

Planned Parenthood (2020) “¿Cuales son las partes de la anatomia sexual femenina? https://www.plannedparenthood.org/es/temas-de-salud/salud-y-bienestar/anatomia-sexual-y-reproductiva/cuales-son-las-partes-de-la-anatomia-sexual-femenina 

Pearson Catherine (2015) “Let’s clear up the vagina vs vulva debate once and for all”. The Huffington Post https://www.huffpost.com/entry/lets-clear-up-the-vagina-vs-vulva-debate-once-and-for-all_n_562f99dfe4b06317990f73c8

Healthline (2019) “The surprisingly, very short history of the vagina”. https://www.healthline.com/health/vagina-history#_noHeaderPrefixedContent

MedlinePlus (2020) “Vulva” https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/002343.htm

Vibradores: el juguete sexual más popular

Por: Daniela Casais Ponce de León

¿Sabías que el 44.5% de las mujeres tienen algún juguete sexual? La mayoría de ellas utiliza un vibrador para acompañar la masturbación, ya que es uno de los juguetes más populares y conocidos.3 La sensación de las vibraciones resulta muy placentera y ayuda a disfrutar de orgasmos más intensos. También ayuda a llegar al orgasmo de forma más fácil y rápida.

Esto ya se sabía desde años atrás. Quizás te sorprenda el origen de los vibradores. ¿Te imaginas una época en la que las mujeres acudían al doctor para que él las masturbara con un vibrador? Pues sí, los vibradores se crearon con un fin terapéutico, para tratar a las mujeres “histéricas”.

En el siglo XIX, se creía popularmente que las mujeres sufrían de histeria, y cualquier trastorno nervioso se atribuía a esa causa. Por lo tanto, las mujeres acudían al doctor para recibir tratamiento. Los doctores masajeaban manualmente el clítoris de las mujeres hasta provocar lo que llamaban un “paroxismo histérico”, que ahora conocemos como orgasmo. Esto las ayudaba a liberar la tensión y el estrés.1

Anuncio del Dr. Swift para curar la histeria

Sin embargo, masturbar a tantas mujeres diariamente les resultaba muy cansado y desgastante a los doctores, por lo que el Dr. Macaura inventó un aparato mecánico llamado “pulsocon”. Se sostenía con una mano sobre la vulva y con la otra mano se giraba la manija, lo que producía una vibración y facilitaba que la mujer llegara más rápidamente al orgasmo.1

Vibrador mecánico “pulsocon”

Fue hasta 1880 que el Dr. Granville inventó el primer vibrador eléctrico, destinado exclusivamente para uso clínico. Poco tiempo después, este producto se comercializó. En 1902, la compañía Hamilton Beach lo patentó y lo comenzó a vender en catálogos, como cualquier otro aparato electrodoméstico.1

Anuncio publicitario para el vibrador eléctrico

Durante décadas, se promocionó y se vendió como masajeador para mujeres con distintos usos: para masajear el rostro, tonificar los músculos, mejorar la circulación, etc. Tal vez parezca raro que un producto que se haya usado con fines médicos y que se vendía como electrodoméstico, más tarde se haya convertido en un tabú. Pues resulta que durante los 1920s dejó de venderse, debido a que empezó a aparecer en películas pornográficas y se asoció con algo obsceno e inapropiado.2

Actualmente, es uno de los juguetes sexuales más populares, con una gran variedad de tamaños y formas. Estos son algunos tipos:

Vibradores externos

Recordemos que el clítoris es la zona con más terminaciones nerviosas en el cuerpo de la mujer, por lo que los vibradores externos tienen el propósito de estimular esta zona. Se colocan sobre la vulva para lograr sensaciones muy placenteras, aunque también se pueden utilizar en otras zonas erógenas, como los pezones. Hay algunos con forma de micrófono, como el Magic Wand, otros con forma de huevo o incluso con forma de flor. También existen los anillos vibradores, que se pueden colocar en la base del pene para que, durante el coito, el vibrador quede sobre la vulva y estimule el clítoris.

Vibradores de doble estimulación

Disponible en: https://meibi.mx/collections/frontpage/products/janis

Este juguete es ideal para las mujeres que disfrutan de la penetración. Estos vibradores simulan la forma del pene para facilitar la estimulación del punto G mediante la penetración, pero además tienen un brazo pequeño que queda por fuera y estimula el clítoris. Vibra en ambos brazos del juguete y de esta forma se logra estimular las dos zonas simultáneamente. Tiene distintos niveles de vibración para ajustar la intensidad a tu gusto.

Balas vibradoras

Estos son vibradores pequeños, con “tamaño de bolsillo” para poder transportarlos fácilmente y llevarlos a cualquier parte. Pueden tener distintas formas. Algunos necesitan una pila, mientras que otros son recargables.

Vibradores discretos

Estas son balas vibradoras que aparentan ser otra cosa, como un lápiz labial, para mantener la discreción. Así puedes llevarlo en tu bolsa a todas partes, sin preocuparte de ser “pillada”. También hay collares metálicos con un pequeño botón que enciende y apaga la vibración.

Disponible en: https://www.lovecrave.com/shop/vesper/

Vibrador para parejas

Este vibrador tiene forma de herradura, con un lado más pequeño que el otro. El lado pequeño se introduce en la vagina, estimulando el punto G, y el grande queda sobre la vulva para estimular el clítoris. Está hecho para utilizarse en pareja, para que durante la penetración la vibración estimule tanto al hombre como a la mujer.

Vibrador con mando a distancia

Son vibradores que se encienden y se modulan a distancia, a través de un control remoto. Algunos de los más nuevos pueden ser controlados a través de una app en el celular. También, algunos tienen una forma particular para que puedan colocarse en la ropa interior y amoldarse a la forma de la vulva. Son perfectos para jugar con tu pareja. Imagina estar en una reunión con amigos o en una cena romántica y que tu pareja tenga el control de las vibraciones que sientes ahí abajo…

Por último, no olvides que es importante siempre mantener una adecuada higiene, lavando los juguetes antes y después de su uso para evitar infecciones,  y que es necesario usar condón o desinfectar muy bien los juguetes que se compartan para evitar la transmisión de ITS. ¡Y diviértete!

Si quieres conocer los nombres de varias sex shops donde puedes conseguir alguno de estos juguetes sexuales, checa el artículo “Sex shops y juguetes sexuales” en este link: https://educacionyplacersexual.wordpress.com/2020/05/18/sex-shops-y-juguetes-sexuales/?fbclid=IwAR1Bu0c_wHDrm73pzM-exrKcQLIprSrdjf4pEdeeHhDpjfPJw88KV8GbqH4

Referencias

1It’s History (2015), “Playing with Pleasure: History of Sex Toys” [Youtube]. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=JuTSshgCvVI&feature=youtu.be

2Pichel, J. (2018), “El médico que inventó el vibrador ante una ‘epidemia’ de damas sexualmente insatisfechas”. Disponible en: https://www.elespanol.com/ciencia/salud/20180525/medico-invento-vibrador-epidemia-damas-sexualmente-insatisfechas/309469583_0.html

3Trejo, F. (2020), “Encuesta 2020: Cómo se masturban las mujeres hispanas”. Disponible en: https://www.facebook.com/625807807515770/posts/2973644519398742/

Sex shops y juguetes sexuales

Por: Daniela Casais Ponce de León

Las tiendas eróticas, mejor conocidas como “sex shops”, son locales donde se vende una amplia variedad de juguetes destinados al placer y la excitación sexual. Hoy en día, existen muchas y pueden ser halladas fácilmente. Incluso tienen sus tiendas en línea, por lo que no es necesario acudir a la tienda. Algunas personas, por vergüenza o tabú, prefieren pedir los productos en línea en lugar de visitar la tienda en persona. Sin embargo, no siempre fue así de sencillo conseguir un juguete sexual.

A pesar de que los juguetes sexuales aún están rodeados de mitos y tabúes, el cine y la televisión han jugado un rol importante en normalizarlos y desestigmatizarlos. Por ejemplo, en la serie Sex and the City se mencionaron en sus episodios algunos juguetes, como los vibradores “Rabbit” y “Magic Wand”, lo que provocó que aumentaran sus ventas de forma significativa. De la misma forma, después del lanzamiento de 50 Sombras de Grey, los juguetes sexuales se normalizaron y popularizaron, mientras que las tiendas eróticas se beneficiaron del incremento de ventas. Incluso salió una línea de juguetes de esa marca.

Pero, ¿cómo surgió la primera sex shop?

Regresemos un poco en la historia para ver cómo surgió todo este negocio…

La fundadora de la primer sex shop fue Beate Uhse, una pilota alemana. Fue la primera mujer en conseguir un permiso para pilotar un avión, y participó en la Segunda Guerra Mundial. Se casó y tuvo un hijo, pero su esposo murió durante la guerra. Después de la guerra, le prohibieron seguir siendo piloto, por lo que buscó una nueva fuente de ingreso y se volvió agente de ventas.

Al tocar de puerta en puerta para vender sus productos, ella escuchaba los testimonios de muchas mujeres que expresaban su preocupación acerca de tener hijos en ese periodo postguerra, ya que era una época difícil económicamente. Decidió ayudar a esas mujeres con lo que su familia le había dado desde pequeña: una educación sexual libre de tabúes. Por lo tanto, publicó un folleto en 1945 llamado “Pamphlet X”, a través del cual educaba a las mujeres acerca de los métodos anticonceptivos naturales. Tuvo mucho éxito y para 1947 había logrado vender 32,000 ejemplares.

En 1951, comenzó a vender condones y libros acerca de la “higiene marital”, que era el término utilizado para referirse a la sexualidad en pareja. Ofrecía un catálogo con distintos productos para mejorar la vida sexual. Tuvo tanto éxito que, en 1962, inauguró la primera sex shop del mundo, conocida en ese tiempo como una “tienda especializada en higiene marital”.

Rápidamente, su tienda fue acusada de ser inmoral. Ella fue criticada y perseguida legalmente durante muchos años, obligándola a enfrentar más de mil juicios en su vida respecto a su negocio. También fue marginada socialmente, pero su negocio siguió creciendo. Posteriormente, en los 70s, las leyes se volvieron más flexibles, por lo que empezó a vender lencería, juguetes, revistas y productos más eróticos. Cinco años después empezó a distribuir pornografía. Las tiendas con su marca se extendieron por Europa e incluso en 1996 logró abrir el Museo Erótico Beate Ushe en Berlín.

Sin duda, Beate Uhse fue una mujer revolucionaria para su época, que logró transformar la forma en la que se perciben la sexualidad y los juguetes sexuales. Veinte años después de su segundo matrimonio, se divorció y empezó a salir con un hombre estadounidense 25 años menor que ella. Murió de neumonía en 2001, a los 81 años, pero su legado continuó. El negocio de las sex shops se esparció por Europa y por todo el mundo.

Y luego, ¿cómo llegaron a México?

El negocio de las sex shops en México empezó en los 90’s, hace poco más de 20 años. Sin embargo, antes eran establecimientos pequeños, oscuros, escondidos en calles pequeñas y a veces con aspecto sucio. Eran clandestinos porque no había permisos para estos establecimientos. Los productos que se vendían eran principalmente para los hombres. Para mujeres sólo había dildos con tamaños irreales y materiales que no eran seguros para el cuerpo. Algunos vendían pornografía, tenían cabinas para ver películas XXX o incluso ofrecían prostitución. Al entrar a una tienda así, había un aura de estar haciendo algo malo.

De hecho, en el Centro Histórico de la CDMX, en la Av. 16 de septiembre, existe una pequeña plaza llamada “Sex Capital”. Se dice que antes había cabinas para practicar sexo en pareja, para parejas swingers o para consumir prostitución, pero los clausuraron y ahora únicamente hay locales. En el primer piso se ubican más de 80 locales con juguetes sexuales económicos, aunque no necesariamente son de buena calidad o hechos de materiales seguros para el cuerpo. Es lo que quedó de las antiguas sex shops en México.

Sin embargo, en los últimos años, el negocio de sex shops en México ha cambiado mucho. Erotika Love Store fue la primera tienda en cambiar este concepto por el de una “boutique de juguetes para adultos”. Abrió su primera tienda en 1998 en la Zona Rosa, haciéndolo un lugar iluminado, con colores claros, amigable y llamativo para el público.

¿A cuál entrarías?

Seguro que has visto una tienda de Erotika en alguna parte, porque actualmente es la cadena de sex shops más grande de México. Según la marca, 8 de cada 10 personas conoce una sex shop y 5 de esas 8 conocen una Erotika. Sus productos son importados, ya que el director opina que los proveedores mexicanos aún no ofrecen productos de la misma calidad que los extranjeros.

Actualmente, tienen más de 50 locales, principalmente en la CDMX (incluyendo zonas como Santa Fe, Condesa, Coyoacán y Polanco), pero también tienen un local en cada estado de la república, excepto por Chiapas. Las sex shops pasaron de ser locales escondidos a estar incluso en centros comerciales, a la vista de toda la gente. Las principales categorías de productos que puedes encontrar son: lubricantes, lencería, juguetes, condones, aceites de masaje y bromas.           

Curiosamente, ahora la mayoría de los consumidores son mujeres (70% comparado con el 30% de hombres). Los grupos que más consumen son mujeres, parejas, comunidad gay y hombres, en ese orden. La edad promedio varía entre 18 y 55 años, pero los que más compran tienen entre 25 y 45 años.

En la actualidad, no todos los juguetes para mujeres tienen forma de pene, sino que existe una gran variedad. La tecnología sigue avanzando y permite que se inventen juguetes cada vez más innovadores. Incluso hay juguetes diseñados para usarse en pareja. Hoy en día, la mayoría están hechos de silicona médica, un material hipoalergénico y no poroso, que no guarda bacterias y es seguro para el cuerpo.

La misión de Erotika es hacer más divertida la sexualidad. Su slogan es “nunca dejas de jugar, sólo cambias de juguete”. Es curioso que su venta de juguetes sexuales durante la cuarentena han aumentado en 280%. Quizás el aislamiento y el tiempo libre nos han llevado a cuestionar qué podemos hacer para procurar nuestro placer sexual.

Además de Erotika, existen muchas otras tiendas en línea que aún no han abierto un local, como Meibi, We Love Sex, Sex Place, Kinky Toys, Love Factory y Red Door Mexico. Visita sus tiendas en línea para enterarte de los productos que ofrecen.

Actualmente está surgiendo un nuevo concepto de tiendas o boutiques eróticas, en las que, además de ofrecer juguetes sexuales y lencería, venden libros sobre sexualidad y ofrecen servicios como orientación o terapia sexual.

Por ejemplo, en México existe Zona G, que es una sex boutique con sucursales en Satélite, Toluca y Querétaro. Su dueña, Lizette López, decidió crear en 2013 una tienda erótica en línea que hiciera énfasis en la salud sexual, y más tarde abrió un local. Se capacitó como sex coach para orientar a sus clientes de una mejor manera acerca de dudas sobre asuntos sexuales o sobre el uso de ciertos juguetes. Los asesora por medio de consultas que hacen de manera presencial en el local o a través del chat de la tienda virtual.  

Entrar a una sex shop ya no debe ser motivo de pena o vergüenza. Ciertamente, los juguetes sexuales pueden ayudarnos a seguir experimentando nuestra sexualidad de manera libre y plena. La buena noticia es que cada vez se normalizan más, además de que se inventan más y mejores productos para enriquecer nuestra experiencia sexual.

Referencias

Erotika (2018), “Sobre Erotika”. Disponible en: https://www.erotika.com.mx/sobre-nosotros

It’s History (2015), “Playing with Pleasure: History of Sex Toys” [Youtube]. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=JuTSshgCvVI&feature=youtu.be

Martínez, N. (2012), “La ruta del sexo”. Chilango. Disponible en: https://www.chilango.com/ciudad/ruta-del-sexo/

Publímetro (2019), “La historia detrás del primer Sex Shop del mundo”. Disponible en: https://www.publimetro.co/co/estilo-vida/2019/10/16/la-historia-detras-del-primer-sex-shop-del-mundo.html

Ramírez, C. (2009), “Guillermo Shiroma, director comercial de sex shop”. Disponible en: https://www.letraslibres.com/mexico-espana/guillermo-shiroma-director-comercial-sex-shop

Rodríguez, A. (2020), “Se multiplica venta en línea de juguetes sexuales durante Emergencia Sanitaria”. Disponible en: https://www.sdpnoticias.com/negocios/venta-juguetes-sexuales-emergencia-sanitaria-sex-shop-covid-19.html

Wojcik, N. (2019), “The woman behind the world’s first sex shop: Beate Uhse”. Disponible en: https://www.dw.com/en/the-woman-behind-the-worlds-first-sex-shop-beate-uhse/a-50970530

Empoderamiento femenino en la pornografía

Por: Ana Patricia Rojas Morales

La pornografía es una de las industrias más poderosas del mundo, siendo multitudinaria y multimillonaria. Según la revista Forbes, a través de la pornografía se movilizan más de 60 mil millones de dólares al año en el mundo y son más de 250 millones de personas que la consumen (Montero, 2018). Un estudio realizado por Pornhub, la página de videos porno más popular a nivel mundial, ubicó a México en el décimo lugar de los países más consumidores en 2019 (Sin Embargo, 2019).

De igual manera, se sabe que la industria porno es dominada por hombres, tanto en su producción como en su consumo. Actualmente se ha comenzado a visibilizar la violencia que viven las mujeres que participan en ella, y aunque aún no existen estadísticas oficiales sobre el porcentaje de mujeres que lo realizan voluntariamente ni de aquellas que han sido sometidas, se sabe que esta industria mantiene una estrecha relación con la prostitución y la trata de personas

Lamentablemente, una de las concepciones negativas que se tienen de la pornografía es que es una fuente de aprendizaje para el acto sexual. Esto se cree debido a la falta de educación sexual integral en nuestra cultura, por lo que es a través del consumo de la porno convencional que se instauran ideas, creencias y expectativas irreales sobre las relaciones sexuales. Adicionalmente, se desarrolla un aprendizaje de opresión al deseo femenino, fomentando la cultura de la violación y la deshumanización a la mujer. Guila Sosman, psicóloga clínica perito-judicial, enfatiza que la violencia machista ejercida en la pornografía fomenta un estereotipo que divide los roles sexuales de hombres y mujeres, puesto que constantemente se muestra el dominio unilateral masculino durante el acto sexual, promoviendo un papel de cosificación a la mujer (Sepúlveda, 2018). 

Con lo anterior, se puede asumir que la violencia de género es prácticamente inherente en la industria pornográfica. ¿Será que sus consumidores únicamente pueden alcanzar la excitación sexual al observar la sumisión de la mujer? ¿Será que las actrices que participan en ella se encuentran imposibilitadas de ejercer un rol sexual distinto? ¿Se cae en una contradicción cuando hay deseo de la mujer por participar en videos pornográficos que estén libres de humillaciones ni degradaciones de su cuerpo?

De acuerdo al estudio que Pornhub realizó sobre su sitio en 2018, la proporción de visitantes mujeres representa el 29%, un aumento de 3 puntos porcentuales con respecto al año anterior. Sin embargo, un dato relevante es que desde el 2017 las búsquedas vinculadas al placer femenino alcanzaron cifras récord donde, por ejemplo, la categoría “porno para mujeres”, se incrementó en un 1400% (Phillips, 2018).

Posiblemente nunca antes habías escuchado de una propuesta diferente: la pornografía feminista. Esta alternativa tiene por objetivo eliminar el negocio histórico de la explotación de la mujer donde se percibe que su cuerpo se dispone únicamente para la satisfacción del hombre (Grupo La Silla Rota, 2019). El término se ha definido como tal porque representa un erotismo en el que se busca que la mujer desarrolle un carácter más activo, en el que tenga el poder de disfrutar su sexualidad como mejor le plazca (Malvestida, 2018).

Este tipo de pornografía tiene una intención política, porque busca una condición justa para sus participantes, en donde sus derechos laborales sean respetados. Un dato interesante es que las mujeres que la producen se caracterizan por disponer de condiciones socioeconómicas favorables. Este tipo de porno NO suele ser gratis, debido al costo que la producción implica, y al pago justo a las personas involucradas (Malvestida, 2018).

El auge del movimiento feminista ha posibilitado que se cuestionen temas poco visibilizados que nos han aquejado como mujeres a lo largo de la historia. Sobre algunos de ellos se han construido críticas que están lejos de ser homogéneas, se han convertido en grandes debates. Uno de los más controversiales es la posibilidad de tener una pornografía con perspectiva de género.

Carole S. Vance hace referencia a la importancia de generar cambio social a través de una visión,  evitando dejarse llevar únicamente por el miedo: “No basta con alejar a las mujeres del peligro y la opresión; es necesario moverse hacia algo: hacia el placer, la acción, la autodefinición. El feminismo debe aumentar el placer de las mujeres, no sólo disminuir nuestra desgracia.” (Prada, 2010).

Las feministas llamadas “pos-porno, pro-sex y transcultural” consideran que la censura de la pornografía no es la solución para la violencia en la misma, sino “la producción de representaciones alternativas de la sexualidad, hechas desde miradas divergentes de la mirada normativa” (Preciado, 2007, en Prada, 2010). Tienen la convicción de que existe la posibilidad de presentar a la pornografía de manera distinta, en donde se promuevan valores diferentes a los de la misoginia.

Gabriella Wiener dice que “a las protagonistas que participan en la porno de Erika Lust, el sexo las libera.”

Erika Lust es una de las pioneras en esta vertiente de la pornografía. Su principal objetivo es que esta funja como un medio de excitación, educación y placer; el cual remite a una política visual del cuerpo ajena a la mirada moralizante que lo oculta y a la mirada masculina que lo cosifica. Es importante enfatizar que NO se trata de una versión light de la pornografía, sino de un género en el que la mujer se reconoce como sujeto sexual y no como mero elemento a la virtud del deseo masculino (HELLO NIPPLE, s.f.)

Tanto los hombres como las mujeres que participan, se muestran a gusto con sus cuerpos, con sus fluidos y con los deseos que los estimulan a explorar su sexualidad y a vivirla de la manera más emocionalmente satisfactoria. El constante contacto con la otra persona constituye un elemento importante, ya que posibilita la vinculación del tacto y el diálogo, lo cual a su vez resignifica la sexualidad del cuerpo sin constreñirlo. Los mensajes que se buscan transmitir es que la excitación va más allá de imágenes de ardor genital, la educación sexual va más allá de el proceso de procreación y el placer es mucho más que alcanzar el orgasmo (Aguado, 2018). 

Imagen: @lusteryPOV

La directora enfatiza la necesidad de que este tipo de pornografía sea creada y dirigida por mujeres. De hecho, le gusta relacionar su estética más al cine erótico e independiente que a la coloquialmente conocido como pornografía. Además, Lust se asegura de la producción de sus videos al contratar actrices y actores que quieren estar en el lugar donde están y que hayan pasado los tests de enfermedades de transmisión sexual.

Candida Royalle, otra de las figuras influyentes en este medio, menciona que las personas que participen son libres de explorar el acto sexual de la forma que les plazca, siempre y cuando exista integridad y respeto entre los y las mismas, quedando completamente prohibido el sometimiento a prácticas denigrantes o no consentidas, pues el objetivo es que se disfrute el cuerpo y las fantasías tanto individuales como de pareja o colectivas (Aguado, 2018).

“Ersties”, es uno de los sitios en donde puedes encontrar pornografía con perspectiva de género. Todos sus videos y películas son filmados por un equipo de mujeres estudiantes de cine, fotógrafas y amantes de la porno. Su filosofía se basa la creencia de la exhibición natural de la sexualidad femenina, en donde promueven que el erotismo natural femenino, sin necesidad de guiones, demandas o expectativas. Su enfoque positivo de la pornografía es una marca registrada de Ersties: personas apasionadas y aventureras  haciendo lo que les gusta hacer.

Otro de los sitios conocidos es “Lustery”. Sus videos se caracterizando ser caseros y amateur. Su fundadora, Paulita Pappel, considera fundamental que el placer sexual que se obtiene a través de la de la porno no solamente debe estar enfocado para el espectador, sino que también para las personas que lo realizan. En sus videos participan parejas reales manteniendo relaciones de una forma absolutamente espontánea. Paulita considera que se produce magia al observar a las parejas obtener el control de sus deseos, porque así la acción se vuelve orgánica, auténtica y realmente refleja la pasión de la vida real.

Imagen: @lusteryPOV

Después de conocer esta propuesta distinta de hacer y consumir pornografía, ¿ha cambiado tu perspectiva sobre la posibilidad de empoderar a las mujeres a través de ella?

Es un tema sumamente polémico y el objetivo de este artículo no es idealizar la industria pornográfica, sino hacerte una invitación a cuestionarte, con las cifras y argumentos expuestos, la influencia de nuestro contexto en el consumo de la misma, las maneras de vincularnos y las percepciones sobre la sexualidad que hemos obtenido a raíz de ella. Todavía hay un largo camino por recorrer en la lucha por la equidad de género, y la posibilidad de una concepción distinta de la pornografía puede representar un paso importante en el proceso.  

Imagen: @lusteryPOV

Referencias:

Mitos y realidades de la masturbación femenina

Por: Regina Mendieta Fernández

“Masturbarse es malo”

“Si te masturbas, cuando tengas relaciones ya no vas a sentir el mismo placer”

 “Masturbarte puede dejarte estéril”

“La masturbación es cosa de hombres, las mujeres no lo hacen”

“Si te masturbas, después no vas a poder tener un orgasmo”

“La masturbación es sólo para adolescentes”

“La masturbación se puede convertir en un vicio o adicción” 

Estos son algunos de los comentarios que se escuchan por ahí sobre la masturbación femenina. Pero creo que, como todo en la vida, es importante informarnos sobre lo que es realidad y lo que no. Es por esto por lo que, en este blog, vamos a poder descubrir cuales son las realidades sobre la masturbación en mujeres, ya que vamos a encontrar datos sorprendentes. 

Primero lo primero, según Mc. Cary, la masturbación se define como todo acto autoestimulatorio que tiende a producir o incrementar la satisfacción sexual. La masturbación tiene un origen evolutivo y es que proviene de la tendencia biológica normal y adaptativa a examinar, manipular, limpiar e incidentalmente, estimular los órganos sexuales externos. Esto quiere decir que la masturbación es una práctica que ha existido desde principios de la historia. Es erróneo pensar que es una práctica reciente o un “invento” de la sociedad moderna. 

Sobre el mito de que la masturbación es solo cosa de hombres, hay evidencia presentada en un reporte de Kinsey realizado en 1953, que indica que el 92% de los hombres afirmaban masturbarse. Pero… ¡El 63% de las mujeres afirmaron lo mismo! Es real que la masturbación en las mujeres es un tema más tabú, ya que se habla menos de ello, pero eso no quiere decir que no pase o que las mujeres no lo hagan. De hecho, en una investigación de Masters y Johnson realizada en 1966, decía que muchas mujeres describieron que los orgasmos logrados a través de la masturbación eran fisiológicamente más satisfactorios que en el coito. Y hablando de esto, sobre el mito de que las personas que se masturban tienen más dificultad para llegar al orgasmo en el coito con la pareja, Mc. Cary volvió a hacer de las suyas y desmintió el mito en 1983, describiendo que el 31-37% de las mujeres que nunca se habían masturbado antes de empezar a tener una vida sexual activa en pareja, no pudieron llegar al orgasmo durante el primer año. En cambio, sólo un 16% de las mujeres que, si se habían masturbado antes, no lo lograban. 

Creo que podemos concluir que la masturbación tiene muchos beneficios para la satisfacción y el placer de la vida en pareja, lejos de que la perjudique. 

Sobre el rumor de que la masturbación es algo sólo para adolescentes, también te tengo noticias. Según Kinsey, entre un 28% y un 37% de las mujeres comienzan a masturbarse cerca de los 14 años. Pero… ¿qué crees? También se encontró que durante la vida adulta es una práctica que se realiza con frecuencia, estimando un promedio de 70 prácticas masturbatorias al año en hombres. Y cuando se llega a la vejez, ¿la masturbación acaba? FALSO. Star y Weiner publicaron que de los 60 a los 69 años, 47% de las mujeres se masturban. Y algo que tal vez te impacte más, que de mujeres de los 80 a los 89 años, el 34% de ellas se masturba. Como podremos ver, las ganas no se acaban. 

Ahora bien, el mito que tal vez podría tener más lógica o que podría acercarse más a una realidad, es que una masturbación excesiva puede no llegar a ser saludable. ¿En qué situaciones? 

Cuando la masturbación es usada como la única o la mayor fuente de satisfacción o alivio de tensión, causando un aislamiento social. Pero cabe recalcar que cuando se presenta esta masturbación excesiva, suele ser un síntoma de trastornos psicológicos o psiquiátricos tales como abuso sexual, abuso de alcohol u otras sustancias, depresión, ansiedad y en casos más graves, síntoma de psicosis o hipomanía. Pero no te asustes, aún en estos casos, es posible tratarlo por medio de terapia conductual o con algún tipo de fármaco. 

Entonces, para finalizar con este blog, creo que la conclusión global de este tema es que la masturbación, a pesar de ser un tabú, es una forma de experimentar la sexualidad que acompaña tanto a hombre como mujer hasta sus últimos días. Sin mencionar que la masturbación, frecuentemente, es una forma para tratar y curar ciertas disfunciones sexuales. 

Así que ya sabes, masturbarte de forma privada (a solas) y sin interferir en tus relaciones sexuales, es algo normal. Aunque también es normal si no lo quieres hacer por cuestiones de creencias religiosas y si te sientes sexualmente satisfecha. Todo depende de ti y con lo que te sientas cómoda. 

Espero que leer este blog te haya dado información útil y sobretodo, que haya desmentido todos los mitos que habías escuchado. Recuerda que siempre es importante informarse de fuentes confiables. 

Fuentes: 

Bardi, A., Leyton, C., & Martinez, V. (n.d.). Masturbación: mitos y realidades, 1–7.

Dexter McCromick, K. (2002). Masturbación: del estigma a la salud sexual. Planned Parenthood, 1–14.

Espitia Rozo, J., & Torres Monsalve, Y. V. (2017, May). La masturbación, una práctica común en adolescentes. Psicología y Sexualidad, 1–82.

Guarín-Serrano, R., Mujica-Rodríguez, A. A. M., Cadena-Afanador, L. D. P., & Useche-Aldana, B. I. (2017, September 20). Una mirada a la masturbación femenina: estudio descriptivo transversal en mujeres universitarias del área metropolitana de Bucaramanga, Colombia, 63–68.