Los elefantes rosas de Dumbo en el acto sexual

Por: Daniela Castañeda Rocha

… o como los chavorrucos lo conocen: “sex, drugs and rock & roll”.

Pero, ¿qué implica realmente el estar bajo la influencia de sustancias psicoactivas en el acto sexual?

Cuando hacemos actividades como hacer ejercicio, comer, tener relaciones sexuales y consumir drogas, se activa en nuestro cerebro el llamado “circuito de recompensa”, donde el químico que generalmente se encarga de la motivación y satisfacción (a.k.a. dopamina) estimula una de las regiones cerebrales más primitivas (núcleo accumbens), provocándonos hacer a un lado todo sentido de razón y buscando el último placer (Blum, K., Werner, T., Carnes, S., Carnes, P., Bowirrat, A., Giordano, J., Oscar-Berman, M., & Gold, M. 2012).

Al ver lo placenteras que son estas actividades, buscamos nuevas formas de experimentarlas y potencializarlas, es decir, que aprendemos y nos queremos mejorar, ya sea tanto más que tengamos una sensación más placentera o que esta sensación dure más.

Esta búsqueda hedonista no es nueva en nuestra historia como humanidad, y es así que se ha mezclado el uso de sustancias (llámese alcohol, opiáceos, marihuana, cocaína, anfetaminas, etc.) con las prácticas sexuales; tenemos el ejemplo de la cocaína en tiempos precolombinos y el uso de opiáceos en la Antigua Grecia (González, T., Gálvez, E., Álvarez, N., Cobas, F., & Cabrera, N. 2005).

Sin embargo, cada vez se vuelve más y más popular por el fácil acceso a las drogas y la creación de nuestra prácticas e incluso subculturas que normalizan y promueven el consumo durante o previo al acto. En la comunidad LGBT+ se ha popularizado la práctica del ChemSex (o chemical sex), personas con pene aunque no exclusivamente, y consiste en uso intencionado de drogas psicoactivas para mantener relaciones sexuales de ya sean horas o días. Los motivos para el ChemSex son muy variados, desde motivos de rendimiento o facilitar prácticas sexuales (fisting), hasta afectivos, relacionales o sociales (Fernández-Dávila, P., 2017).

Interesante tu dato, pero ¿qué pasa en tu cuerpo y cuál es la experiencia subjetiva cuando consumes diferentes drogas y te involucras en prácticas sexuales?

Alcohol

Al ser un depresor del sistema nervioso, da la sensación de dejar el cuerpo entumecido o con menor sensibilidad. Genera desinhibición social, y provoca la sensación de ser más actractivx. Se describe al acto sexual menos emocional y más directo, agresivo, fuera de control y descuidado, poniendo a las personas en situación de riesgo pues se olvidan de usar condón por percibir poco control y juicio en los actos. Después del acto, las personas reportan sentimientos de culpa referente a las decisiones del momento, el lugar que lo llevaron a cabo y la(s) persona(s) con quien se involucraron (Palamar, J. J., Acosta, P., Ompad, D. C., & Friedman, S. R. 2018).

Marihuana

"Mota, Juana, Hierba"

Las sensaciones corporales son intensificadas; hay un orgasmo más intenso, aunque algunas personas con vulva sienten que no se pueden concentrar, provocando que no tengan un orgasmo. También permite la desinhibición social en algunos casos, y, a diferencia del alcohol, su uso se destina a relaciones sexuales más lentos, afectuosas y compasivas, pues se involucra más sensaciones y sensualidad (Palamar, et al. 2018). Su consumo frecuente, reduce los niveles de testosterona y puede causar disminución en la producción de espermatozoides, así como el deseo sexual y provoca disfunción eréctil. En algunos casos, en personas con vulva, hay una disminución de la lubricación vaginal, provocando dolor durante el coito (González, T., Gálvez, E., Álvarez, N., Cobas, F., & Cabrera, N. 2005).

Cocaína

"Coca, Nieve, Crack"

Aumenta la excitación y prolonga la relación sexual, aunque puede llegar a derivar en problemas al provocar dolor. Es valorada frecuentemente como un afrodisíaco. Puede dificultar la erección y el orgasmo masculino (Calafat, A., Juan, M., Becoña, E., Mantecón, A. 2008). Sus efectos eufóricos pueden cambiar la percepción de uno mismo y de las propias experiencias o interacciones sexuales. Pero, por otra parte, tras los momentos de euforia aparece la caída a momentos de depresión. El uso prolongado de la cocaína puede disminuir el funcionamiento sexual (González, et al. 2005)

Opioides

"heroína, codeína, morfina, fentanilo"
Photo by Piyapong Sayduang on Pexels.com
Photo by Matthew T Rader on Pexels.com

Son poderosos inhibidores de la actividad y de la función sexual, a pesar de ser considerados afrodisíacos. En personas con pene puede haber alteraciones del interés sexual, el retraso en la eyaculación y el fracaso en la erección, y en personas con vulva también hay una alteración en el interés sexual. El propio efecto de la droga, se describe como mucho más placentero, intenso y fácil de obtener que un orgasmo. Aunque el uso de la heroína y derivados del opio puede dar lugar a fantasías sexuales, el grado de excitación y la frecuencia del orgasmo disminuyen debido a los efectos depresores que estas drogas tienen sobre el sistema nervioso (González, et al. 2005).

Anfetaminas

"MDMA, Molly"

estimulantes que en pequeñas dosis pueden provocar una sensación de exaltación, por lo especialmente las personas con vulva, informan de un incremento en su deseo sexual, pero tomadas en dosis mayores o si se ingieren normalmente, reducen la excitación y disminuyen la respuesta sexual (González, et al. 2005). Unos de sus efectos comunes es generar sentimientos de cercanía, intimidad y sensualidad, ahí el nombre “droga del amor”. Hay un incremento en la intensidad sexual, en la duración de la actividad, mayor disfrute y mayor intensidad en el orgasmo. En personas con pene es común la disfunción eréctil y en personas con vulva hay menor lubricación vaginal (Palamar, J. J., Griffin-Tomas, M., Acosta, P., Ompad, D. C., & Cleland, C. M. 2018).

  • Speed: aumenta la liberación de dopamina, y al consumirla frecuentemente ocasiona la disminución del deseo sexual, y en los hombres, provoca trastornos eyaculatorios, y en la mujer, ausencia de orgasmos.
  • Éxtasis: ocasiona un aumento en la liberación de serotonina, y a corto plazo trae consigo problemas neuronales, disminución de la líbido y de la respuesta sexual

¡OJO! Es importante que antes de intentar nuevas experiencias, te informes y sientas que estás en un espacio seguro, libre de presiones, y que siempre se tenga como primer paso el consentimiento. Contar con información sobre efectos negativos o daños que producen las drogas, efectos o interacciones de la combinación de drogas, cómo actuar en caso de una sobredosis, estrategias de reducción de riesgos, información sobre nuevas sustancias y saber dónde ir en caso de tener un consumo problemático son herramientas que pueden servir de mucho a todxs y no quedarnos como Dumbo, sin conciencia de lo que le estaba sucediendo y sin cómo afrontarlo. Para pasarla bien también es importante cuidar de nosotrxs y lxs demás.

🙂

Referencias

Blum, K., Werner, T., Carnes, S., Carnes, P., Bowirrat, A., Giordano, J., Oscar-Berman, M., & Gold, M. (2012). Sex, drugs, and rock ‘n’ roll: hypothesizing common mesolimbic activation as a function of reward gene polymorphisms. Journal of psychoactive drugs, 44(1), 38–55. https://doi.org/10.1080/02791072.2012.662112

Calafat, A., Juan, M., Becoña, E., Mantecón, A. (2008). Qué drogas se prefieren para las relaciones sexuales en contextos recreativos. Adicciones, 20(1),37-47. Disponible en:   https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=2891/289122033005

Fernández-Dávila, P. (Julio, 2017). Consumo de drogas y su relación con el sexo: Escuchando las voces de un grupo de hombres gais y bisexuales de la ciudad de Barcelona que practican ChemSex. Recuperado de http://www.cruzroja.es/pls/portal30/docs/PAGE/CRJ/BOLET%CDN%20CRUZ%20ROJA%20JUVENTUD/LISTADO%20BOLETINES%20CRJ2017/BOLET%CDN%20CRUZ%20ROJA%20JUVENTUD%20N%BA%20387/ESTUDIO%20CONSUMO%20DE%20DROGAS%20Y%20SU%20RELACI%D3N%20CON%20EL%20SEXO%20(RESUMEN%20EJECUTIVO).PDF

González, T., Gálvez, E., Álvarez, N., Cobas, F., & Cabrera, N. (2005). Drogas y sexualidad: grandes enemigos. Revista Cubana de Medicina General Integral, 21(5-6) Recuperado de http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21252005000500015&lng=es&tlng=es.

Palamar, J. J., Griffin-Tomas, M., Acosta, P., Ompad, D. C., & Cleland, C. M. (2018). A comparison of self-reported sexual effects of alcohol, marijuana, and ecstasy in a sample of young adult nightlife attendees. Psychology and sexuality, 9(1), 54–68. https://doi.org/10.1080/19419899.2018.1425220

Palamar, J. J., Acosta, P., Ompad, D. C., & Friedman, S. R. (2018). A Qualitative Investigation Comparing Psychosocial and Physical Sexual Experiences Related to Alcohol and Marijuana Use among Adults. Archives of sexual behavior, 47(3), 757–770. https://doi.org/10.1007/s10508-016-0782-7

¿Alguna vez has escuchado hablar del sexo tántrico?

Por: Diana Guillén Vargas

Primero hay que saber qué es el tantra. Según Oscar R. Gómez (2009) el tantra es una filosofía que nació en la India y se desarrollo en el Tíbet en el siglo VIII. Generalmente se asocia con los beneficios sexuales; sin embargo, también aporta un reentrenamiento mental que posibilita aumentar la capacidad de gozo, adquirir control de las emociones, liberar tensiones, entre otros beneficios. En las siguientes líneas nos centraremos en el tantra en las relaciones sexuales. 

Hoy en día vivimos en un mundo de constantes cambios y siempre con prisa. En muchas relaciones sexual se le da una gran importancia al aspecto físico, es decir, a cómo se ve la otra persona, cómo se ve uno mismo y se busca el placer inmediato dejando por un lado la conexión espiritual y tratar de estar presente en el momento. 

Cuando somos capaces de centrarnos en el momento presente podemos vivir las experiencias de manera más intensa, esto también pasa en las relaciones sexuales, si le ponemos nuestra atención podemos alcanzar mayor placer y a esto es a lo que le llamamos sexo tántrico. Según Artigas (2007) es la unión sexual de una pareja de amantes como algo que trasciende el nivel físico y se convierte en algo más profundo. Esta práctica propone tener experiencias orgásmicas sin llegar a la eyaculación ya que entre más se tenga relaciones sexuales aumenta más la energía sexual, duran mas los sentimientos de excitación, deseo, sensibilidad y placer. 

Ahora bien, ya que sabemos que es el sexo tántrico vamos a ver cuales son unos de los mitos más comunes sobre este:

  1. Tantra solo se refiere a la práctica sexual milenaria, en realidad se refiere a una práctica de las tradiciones hinduistas y budistas que tiene como objetivo un estado de profundidad y consciencia. 
  • Prolonga los orgasmos durante horas, realmente esta práctica ayuda a establecer una conexión consciente desde antes de alcanzar el orgasmo; el orgasmo más largo registrado ha sido de 45 segundos. 
  • Se tiene que saber yoga para practicarlo, esto no es cierto ya que el tantra se esta refiriendo a un estado que va más allá de lo físico, es una conexión con el otro. 
  • Se tiene que ser muy flexible, esto tampoco es necesario ya que se puede construir una conexión por medio de las miradas y simples caricias.
  • El sexo tántrico es una metodología difícil de aprender, requiere de práctica y ambas personas deben saber de dicha metodología para poder lograr una conexión profunda y prolongada, por lo tanto, más excitante. Se tiene que centrarse “en el aquí y en el ahora”, para poder ser conscientes de lo que se está haciendo.

En conclusión, se puede decir que el sexo tántrico es solo una parte del tantra y dicha práctica se basa en una conexión que va más allá de lo físico tratando de crear una conexión espiritual con la pareja lo que lleva a tener una experiencia sexual placentera. Esta práctica se ha vuelto cada día más conocida por lo que han surgido ciertos mitos con respecto a la misma pero como vimos no es necesario saber yoga o ser flexibles para poder aprender y llevar a cabo esta metodología. 

Referencias:

Artigas, M. (2007). Sexo tántrico, el placer del amor lento. Revista la Vanguardia

Cruzco, D.N. (2013). “y en el princio era el sexo”: análisis semiótico del maithuna tántrico. Quórum Académico, Universidad del Zulia 10(2) pp. 315-335. ISSN 1690-7582

Dominguez, J. D. (2016) Mitos y realidades del sexo tántrico. Univision. Recuperado el 12 de febrero del 2021 en: https://www.univision.com/estilo-de-vida/sexo/mitos-y-realidades-del-sexo-tantrico

Gómez, O.R. (2009). Manual de tanta, reporgramación emocional. (3ª ed). Buenos Aires: Mente Clara. 

Rueda, A. (2017). El tantra, mucho más que una práctica sexual. Harpesbazaar. Recuperado el 16 de febrero del 2021 en: https://www.harpersbazaar.com/es/cultura/viajes-planes/a318711/tantra-mucho-mas-que-una-practica-sexual/

Masturbación: beneficios de darte amor

Por: Claudia del Valle Franco

La masturbación es un tema que muchas veces genera ruido e incomodidad ya que hay personas que se asustan con tan sólo escuchar dicha palabra y prefieren no hablar de eso porque lo consideran algo inmoral o dañino. A consecuencia de creencias culturales, espirituales o religiosas. 

Pues, ¿Cuántas veces no hemos escuchado mitos y críticas sobre la masturbación?, que si es algo sucio, vergonzoso, perverso, que deforma los genitales, saca pelos en las manos, que se tendrá bajo rendimiento en las relaciones sexuales, entre otras cosas.

No obstante, hay expertos que aseguran que además de ser una experiencia placentera, puede aportar beneficios al cuerpo y a la salud de hombres y mujeres, más que efectos adversos (BBC, 2016). La masturbación sólo suele ser un problema si comienza a interferir con la vida diaria y las relaciones interpersonales (Nichols, 2020).

Masturbarte es una actividad sexual sana y normal, por lo que a continuación, te describiremos algunos de los beneficios de realizar dicha actividad, para que puedas explorarlos y conocerlos.

Para comenzar, según la definición de la Real Academia Española, masturbarse significa estimular los órganos genitales o las zonas erógenas con la mano o por otro medio para proporcionar goce sexual. Esto ocurre entre personas de todos los orígenes, géneros y razas, dado que primero mencionaremos los beneficios de ambos sexos y posteriormente los que son característicos de cada uno.

  1. Fortalece el sistema inmune y evita infecciones

Según un estudio, los hombres que se masturban tienen un mejor funcionamiento del sistema inmune y un menor riesgo de sufrir infecciones. Debido a que el hecho de que el semen circule hacía afuera, evita que se puedan producir infecciones de bacterias. Asimismo, entre mayor número de orgasmos presenten habrá mayores niveles de inmunoglobina A que defiende contra los resfriados y gripes (BBC, 2016).

En el caso de las mujeres, la masturbación puede reducir el riesgo de sufrir infecciones del tracto urinario gracias a la apertura del cuello del útero que ocurre con la excitación y ayuda a la prevención de la endometriosis (BBC, 2016).

2. Mejora el sueño

Al llegar al orgasmo, el cerebro libera vasopresina, serotonina, oxitocina y opioides que se segregan junto con la melatonina, sustancias que se relacionan y facilitan el sueño (Fernández, 2020). 

3. Genera sensación de bienestar

Tener un orgasmo libera endorfinas y dopamina, las cuales están relacionadas con una sensación de bienestar en el cuerpo, lo cual también se asocia a una disminución de los niveles de estrés, así como un efecto de calma y alivio (Fernández, 2020).

4. Fomenta el autoconocimiento sexual y mejora las relaciones de pareja

Masturbarse permite autoconocerse sexualmente ya que se aprende y experimenta sobre el cuerpo, sus reacciones, estímulos sexuales, lo que te gusta, no te gusta, lo que te hace sentir cómodx, entre otras cosas. Dado esto, es que posteriormente, puedes comunicárselo a tu pareja y poder sentirte cómodx hablando sobre tu cuerpo y el sexo (Planned Parenthood, 2020).

Illustration of woman and man doing yoga... | Premium Vector #Freepik #vector #tree #leaf #yoga #couple

5. Aumenta la respuesta sexual

Masturbarse de forma regular y saludable no altera la respuesta sexual y en algunos casos (depende de la persona) la llega a incrementar. De hecho, dos estudios encontraron que el uso de vibradores se ha relacionado con un aumento del deseo, la excitación y la función sexual en general. Las mujeres informaron un aumento en la lubricación y los hombres una mejor función eréctil (Scaccia, 2019).

6. Masturbación, el sexo más seguro

Muchas personas, cuando se masturban, tienen un componente de relajación debido a que no sienten la necesidad de actuar cuando están ahí para ellxs mismxs ni perciben ningún tipo de presión. Por otra parte, tampoco hay riesgo de embarazo o infecciones de transmisión sexual (Birch, 2020).

7. Mejora la salud cardíaca

Al momento de masturbarnos nuestro corazón late rápido y eso es bueno para la salud de nuestro corazón, pues funciona como un pequeño ejercicio, algo similar a una caminata rápida (Mandriota, 2020).

8. Mejora la piel

El orgasmo causa un mayor flujo de sangre en la piel, lo que causa que los vasos sanguíneos se abran. La oxitocina se libera y reduce la inflamación, haciendo que granos y erupciones se noten menos (Birch, 2020).

Por otra parte, haciendo referencia al sexo masculino, se producen efectos protectores contra el cáncer de próstata debido a que existe evidencia de que la eyaculación elimina bacterias problemáticas que pueden causar cáncer (Birch, 2020).

Y por último, pero no menos importante, en el caso del sexo femenino algunos beneficios son los siguientes:

  1. Ayuda con dolores menstruales – Mitiga la inflamación y aminora las molestias de los cólicos (Scaccia, 2019).
  2. Masturbación como forma segura en el embarazo – Puede ayudar a aliviar los síntomas del embarazo, como el dolor lumbar (Scaccia, 2019).
  3. Disminución de sequedad vaginal – Durante la excitación, las glándulas de la vagina secretan líquido que ayuda a lubricar (Mandriota, 2020).

Interesante ¿no?, cabe aclarar que estos sólo son algunos de los muchos beneficios de la masturbación. Ahora que ya los conoces, no dudes que puede ser un buen aliadx para darte amor.

Referencias:

BBC (2016), 5 beneficios de masturbarse (que quizás no conocías) – BBC News Mundo. Recuperado de: https://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/05/160511_salud_masturbacion_beneficios_il

Birch, J. (2020), All the ways that masturbation can make you healthier. Recuperado de: https://www.insider.com/benefits-of-masturbation

Fernández, A. (2020), Masturbación masculina: beneficios, cómo masturbarse y cómo masturbar. Recuperado de: https://viviendolasalud.com/break/masturbacion-masculina

Mandriota, M. (2020), 7 health benefits of masturbating that prove you should be feeling yourself all the time. Recuperado de:  https://www.wellandgood.com/benefits-of-masturbating/

Nichols, H., (2020), Masturbation Side Effects: Myths And Facts, Medical news today, Recuperado de: https://www.medicalnewstoday.com/articles/320265#health-benefits-of-masturbation

Planned Parenthood (2020), La Masturbación, ¿es buena para mí? | Beneficios de la Masturbación, Recuperado de: https://www.plannedparenthood.org/es/temas-de-salud/para-adolescentes/sexo/la-masturbacion/la-masturbacion-es-buena-para-ti#:~:text=La%20masturbaci%C3%B3n%20puede%20bajar%20los,ayudarte%20con%20los%20dolores%20menstruales.

Scaccia, A. (2019), Masturbation Side Effects and Benefits. Recuperado de: https://www.healthline.com/health/masturbation-side-effects

Despertando la sexualidad a partir de la imaginación, la importancia de las fantasías en la actividad sexual.

Por: Ana Paulina López López.

En el amplio mundo de la sexualidad, se encuentran presentes diferentes elementos que influyen en cómo se va a experimentar un encuentro sexual, uno de esos elementos es la presencia de las fantasías y cómo influyen en el deseo y presencia de la excitación sexual. Hoy en día la mayor parte de las personas reconoce la influencia de las fantasías en su actividad sexual durante la masturbación o en la interacción con una pareja (Zamboni y Crawford, 2002; Zimmer, Borchardt y Fischle, 1983; citados por Nieves Moyano, Sierra, 2014). Como se mencionó anteriormente, en la respuesta sexual, el deseo emerge a partir de la interacción entre el estado emocional, actitudes sexuales y las fantasías sexuales (Zubeidat, Ortega, Sierra, 2004).

En este mismo orden de ideas, autores como Fuentes y López (1997), exponen que la experiencia del deseo sexual es resultado de una activación neurofisiológica, una disposición cognitivo emocional y la presencia de estímulos sexuales internos (vasocongestión genital)  y externos (la presencia de una pareja) (Leiblum, Rosen, 1988; citados por  Zubeidat, Ortega, del Villar, Sierra, 2003). Dentro del nivel cognitivo emocional destaca lo estados emocionales, variables psicológicas como las fantasías, ideaciones, pensamientos sexuales, entre otros; en caso de la presencia de emociones negativas  como la ansiedad o depresión influyen en el deseo sexual; del mismo modo, se debe tomar en cuenta  cómo la persona está viviendo su sexualidad, esto merma en la estimulación ya que el encuentro no se ve como algo placentero y agradable por lo que las fantasías no tienen una connotación positiva. Por otro lado,  la presencia de sentimientos, ideas y cogniciones positivas, agradables y placenteras determinan la satisfacción sexual en la relación de pareja y poder ende la connotación de las fantasías se torna positiva favoreciendo la dinámica de placer sexual (Hamilton; Kulseng, Traeen y Lundin; 2001; Renaud y Byers, 2001; Trudel, 2002; citados por Zubeidat, Ortega, del Villar, Sierra, 2003).

Día Mundial de la Salud Sexual 2020 “El placer sexual en tiempos de  COVID-19” | Consejo Nacional de Población | Gobierno | gob.mx

Por la implicación que tienen las fantasías en la pauta de relaciones sexuales, la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud (2002), destacan la importancia de las fantasías en la salud sexual, Lottes (2000) define la salud sexual como la capacidad de una persona para disfrutar y expresar su sexualidad. Esta capacidad se basa en aspectos  como el sexo seguro, agradable e informado, sexo basado en la autoestima, perspectiva positiva de la sexualidad humana y respeto mutuo en las relaciones sexuales.

Pero, en este amplio espectro de la sexualidad, en donde hemos hablado sobre el deseo, las implicaciones positivas y negativas de una fantasía, entonces, ¿Qué es una fantasía sexual? Plaud y Bigwood (1997; citados por Nieves Moyano, 2014) la  definen como como una experiencia privada en que la imaginación de una actividad sexual deseable con una pareja es sexualmente excitante para un individuo puede ser una historia elaborada; por otro lado, Wilso (1978; citado por Nieves Moyano, Sierra, 2014) refiere que una fantasía es un pensamiento que surge de forma imprevista  también puede ser una mezcla de imágenes que aparecen de manera precipitada, el contenido puede ser bizarro o realista, incluso no ser sexual y provocar excitación. La fantasía puede ser espontánea o ser desencadenada voluntariamente o creada por otros pensamientos, sentimientos o información sensorial; es importante destacar que existen diferentes autores que hablan sobre la definición de una fantasía sexual, pero resulta casi imposible poder tener una definición fija porque es el resultado de una experiencia subjetiva, por lo que cada persona lo experimenta de una forma diferente y cada persona forma su propia definición (Ellis y Symons, 1990).

Así como hay un sin fin de definiciones sobre lo que es una fantasía, existen 4 tipos de fantasías que fluctúan de acuerdo con su contenido, Existen 4 tipos de fantasías de acuerdo con su contenido; las primeras son las fantasías íntimas  están relacionadas con la búsqueda y placer del compromiso profundo con un número limitado de parejas sexuales e incluyen  actividades sexuales como besar, recibir o dar sexo oral, masturbar a la pareja, entre otras (Wilson, 1980, citado por Nieves Moyano, Sierra, 2014).  Las segundas son las fantasías exploratorias, que se relacionan a la tendencia a la excitación y variedad sexual e incluyen temas  como sexo en grupo y promiscuidad. Las fantasías sadomasoquistas se asocian con el sometimiento o provocación de dolor durante la excitación sexual e incluyen tanto conductas dominantes como sumisas y por último se encuentran las fantasías  impersonales son las relacionadas con el interés por fetiches, ropa, películas u otras manifestaciones sexuales indirectas dando escaso valor a los sentimientos (Wilson 1978 y Gosselin y Wilson 1980; citados por  Nieves Moyano, Sierra, 2014).

La sexualidad, el auto-control, y el pecado – Tomás García-Huidobro

Existen diferentes factores que influyen en su creación y producción, como rasgos de personalidad (Buss, 2009; citado por  Nieves Moyano, Sierra, 2014), características sociodemográficas como la edad, la cual se observó una asociación negativa con la frecuencia de fantasías Purifoy, Grodsky, & Giambra, 1992), religión, de acuerdo con este rubro, personas que se identifican con la religión cristiana suelen inhibir sus fantasías, reflejándose en una menor frecuencia de esas y menor frecuencia de conductas sexuales (Ahrold, Farmer, Trapnell, & Meston, 2011; Cañón et al., 2011; citados por  Nieves Moyano, Sierra, 2014) y finalmente el sexo, en la cual se obtienen resultados de que los hombres tienen más fantasías sexuales  (Baumeister, Catanese, & Vohs, 2001; Sierra, Vera- Villarroel, & Martín-Ortiz, 2002; citados por  Nieves Moyano, Sierra, 2014).

En este mismo orden de ideas, existen diferencias en cuanto al sexo, estas distinciones se encuentran en la cuestión de frecuencia y contenido; De acuerdo con las diferentes investigaciones, se observa mayor presencia de fantasías sexuales en los hombres a comparación de las muejres de acuerdo con las fantasías sexuales íntimas (es decir, fantasías asociadas a la búsqueda y disfrute de un compromiso profundo con un número limitado de parejas sexuales), del mismo modo, suelen tener temas más explícitos y visuales influyen en el deseo sexual (Zubeidat, Ortega, Sierra, 2004; Alfonso, Allison, & Dunn, 1992; Ellis & Symons, 1990; Leitenberg & Henning, 1995; Meuwissen & Over, 1991; Sierra et al., 2002; Zurbriggen & Yost, 2004; citados por Nieves Moyano, Sierra, 2014). 

Las mujeres tienden a incluir en sus fantasías a sus parejas, así como actividades sexuales que previamente habían experimentado, los hombres implican fantasías con otras personas y con prácticas sexuales que no habían experimentado antes (Busch, 2019). En este mismo orden de ideas,  la mujer tiende a asociar sus fantasías a un contexto emocional, concediendo mayor importancia al ambiente a las situaciones previas al encuentro sexual, enfocándose menos en las propiedades físicas de su pareja y del acto sexual, también hay una menor variedad de actividades sexuales, involucra temas íntimos, románticos y un menor número de parejas, a su vez, se presentan fantasías de sumisión (Ellis y Symons, 1990; (Birnbaum, 2007; Critelli & Bivona, 2008; citados por Nieves Moyano, Sierra, 2014).

Por qué siempre escojo la misma pareja?

El motivo por el cual, hay una diferencia entre el tipo de fantasías que presentan hombres y mujeres puede encontrarse relacionado desde dos puntos de vista, el primero es una perspectiva evolutiva, ya que, las fantasías sexuales se consideran estrategias que facilitan la adaptación a nivel  reproductivo, cabe la posibilidad debido a los mayores costes de la reproducción, las mujeres son más exigentes en su elección de pareja y menos interesadas en el sexo fuera de un contexto romántico o de relación (Buss & Schmitt, 1993; citados por Busch, 2019). Oliver y Hyde (1993; citados por Busch,2019), postulan un segundo punto de vista que son las limitaciones sociales que se dan por los roles de género y las conductas que se deben de tener para que sean aceptadas por la sociedad, por ende, el contenido de las fantasías sexuales suele ser congruente con las normas y roles que generalmente son reforzados por el contexto en el que se desenvuelve la persona, de modo que mientras los hombres suelen ser recompensados por mostrarse predispuestos para la actividad sexual, las mujeres suelen ser discriminadas por ello (Greene & Faulkner, 2005; Eagly, 2013; citados por Busch, 2019). 

En este mismo orden de ideas, personas que temen a sus fantasías sexuales, por estar violentando normas y valores, experimentan sentimientos “”negativos”  como vergüenza o culpa originados por las creencias acerca de las mismas, limitando así la capacidad de fantasear y la vida erótica, llegando a inhibir las fantasías sexuales y contribuyendo a la aparición de disfunciones sexuales (Cado y Leitenberg, 1990; citados por Busch, 2019).

Para concluir las fantasías sexuales tienen un papel fundamental en el deseo y el surgimiento de la activación sexual, así como en su disminución, es por ello, que se debe de tener conciencia de cómo la persona se encuentra vivenciando su sexualidad y que connotación tiene hacia ese ámbito tan importante en su vida (Desvarieux, Salamanca, Ortega  y Sierra, 2005; citados por Nieves Moyano, Sierra, 2014).  Hoy en día comienza a haber una mayor apertura sobre los roles y estándares sociales que dictaminan cómo vivir la sexualidad, por lo que permite expandir los horizontes hacia nuevas experiencias sexuales a partir de la imaginación (Noorishad, Levaque, Byers, Shaushness, 2019). Por otro lado, también las fantasías mejoran no solo la vinculación que se tiene con la pareja, sino que también personas que tienden a fantasear más tanto en la relación de pareja como en la satisfacción individual, presentan más orgasmos y durante las prácticas sexuales. (Wilson, 1978).

Referencias:

  • Busch, T. (2019). Perceived Acceptability of Sexual and Romantic Fantasizing. Sexuality & Culture, (24).                             
  • Byers, E. S. (1996). How well does the traditional sexual script explain sexual coercion? Review of a program of research. Journal of Psychology & Human Sexuality, 8(1–2), 7–25. https://doi.org/10.1300/ j056v08n01_02
  • Ellis, B.J., & Symons, D. (1990). Sex differences in sexual fantasy: An evolutionary psychological approach. Journal of Sex Research, 27(4), 527–555. http://dx.doi.org/10.1080/00224499009551579 
  • Goldey, K., Avery, L., & van Anders, S. (2020). Sexual Fantasies and Gender/Sex: A Multimethod Approach with Quantitative Content Analysis and Hormonal Responses. JOURNAL OF SEX RESEARCH, 51(8), 917-931. https://doi.org/10.1080/00224499.2013.798611               
  • Gosselin, C., & Wilson, G. D. (1980). Sexual variations: Fetishism, sadomasochism, and transvestism. Nueva York: Simon & Schuster.     
  • Hsu, B., Kling, A., Kessler, C., Knapke, K., Diefenbach, P., & Elias, J.E. (1994). Gender differences in sexual fantasy and behavior in a college population: A ten-year replication. Journal of Sex & Marital Therapy, 20(2), 103–118. http://dx.doi.org/10.1080/ 00926239408403421                        
  • Leitenberg, H., & Henning, K. (1995). Sexual fantasy. Psychological Bulletin, 117(3), 469–496. http://dx.doi.org/10.1037/0033- 2909.117.3.469         
  • Morag, A., Brotto, L., & Gorzalka, B. (2014). Sexual fantasy and masturbation among asexual individuals. The Canadian Journal Of Human Sexuality, 23(2), 89-95. https://doi.org/doi:10.3138/cjhs.2409                                            
  • Moyano, Nieves & Sierra, J.  (2014).  Fantasías y Pensamientos sexuales: Revisión conceptual y relación con la salud sexual. Revista Puertorriqueña de Psicología, 25(2),376-393.[fecha de Consulta 14 de Septiembre de 2020]. ISSN: 1946-2026. Disponible en:   https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=2332/233245622014
  • Noorishad, P., Levaque, E., Byers, S., & Shaughnessy, K. (2019). More than one avour: University students’ speci c sexual fantasies, interests, and experiences. The Canadian Journal Of Human Sexuality, 28(2), 143-158. https://doi.org/10.3138/cjhs.2019-0024
  • OPS, & OMS (2002). Promoción de la salud sexual: recomendaciones para la acción. Madrid: Ediciones Temas de Hoy.                  
  • Pérez- González, S., Nieves Moyano, & Sierra, J. (2011). La capacidad de ensoñación sexual: su relación con la actitud hacia las fantasías sexuales y rasgos de personalidad. Cuadernos De Medicina Psicosomática Y Psiquiatría De Enlace, (99).                  
  • Zubeidat, I., Ortega, V., & Sierra, J. (2004). Evaluación de algunos factores determinantes del deseo sexual; estado emocional, actitudes sexuales y fantasías sexuales. Análisis Y Modificación De Conducta, 30(129), 105-125.
  • Zubeidat, I., Ortega, V., del Villar, C., & Sierra, J. (2003). Un estudio sobre la implicación de las actitudes y fantasías sexuales en el deseo sexual de los adolescentes. Cuadernos De Medicina Psicosomática Y Psiquiatria De Enlace, (67), 71-73.

Nadie te puede tocar… ni tú.

Por: Ana Karen Sánchez Chavarría

Si tengo pareja… ¿para qué me masturbo?

¿No te da asco tocarte ahí?

Si te masturbas, puedes perder tu virginidad

Tocarte es algo sucio y va en contra de la religión.

Frases como esta y otras, han estado presentes a lo largo de nuestra educación sexual y escolar (o por lo menos en la mía). 

La educación sexual, especialmente en escuelas que no forman parte de un sistema laico ha sido un tema de controversia debido a que, erróneamente, tienden a relacionar un tema con el otro; religión y sexualidad, así como otros temas que tienen que ver con creencias, moral, tradiciones, cultura, etc. 

Es evidente entonces, que existe una necesidad de modificar el sistema educativo específicamente en el ámbito de la educación sexual. 

En este artículo, describiré los tabúes y mitos que rodean la masturbación femenina en nuestra sociedad. 

Es importante definir la masturbación, ”Mc Cary la define como todo acto autoestimulatorio que tiende a producir o incrementar la satisfacción sexual. Las raíces evolutivas de la masturbación provienen de la tendencia biológica normal y adaptativa a examinar, manipular, limpiar e incidentalmente a estimular los órganos sexuales externos” (Bardi, A., Leyton, C., & Martínez, V. 2005)

Para realizar el artículo, consulté con varixs conocidxs preguntándoles qué tabúes sabían que existían sobre la masturbación femenina, cómo habían sido educadxs sobre el mismo tema, experiencias y cómo lo concebían antes, aquí algunas expresiones:

*Algunos nombres entre paréntesis fueron modificados por cuestiones de confidencialidad.  

  • “Recuerdo que me enseñaron que nadie me podía tocar, ni siquiera yo.” (Sofía) 
  • Recuerda que su mamá le dijo algún día: “Pensar en tocarte debería darte asco” (Jimena) 
  • “Te vas al infierno si te tocas”, “eso no se hace”, esta frase me la dijo una compañera que iba en un colegio católico.
  • “No sabía que existía” (María) 
  • “Solo los niños y hombres lo hacen, no es para mujeres” “crecí creyendo que entonces el placer era solo para los hombres”  (Pau)
  • “Me acuerdo que cuando se lo confesé a mis dos mejores amigas, me sentí basura porque me dijeron que eso era promiscuo e indebido… desde ahí, me cuesta mucho trabajo masturbarme sin culpa” (Montse)
  • “Antes creía que no necesitaba hacerlo porque tenía pareja y él lo hacía” (Fernanda)

Posteriormente, pregunté cómo lo viven y qué piensan en la actualidad. Aquí algunas respuestas: 

  • “Importante para conocer tu cuerpo y saber qué te gusta y cómo te gusta” (Pau)
  • “Simplemente por placer y no tiene nada de malo” (Sofía)
  • “Para tener mejor comunicación con mi pareja sobre qué me gusta y qué no” (Jimena)
  • “Autoconocimiento y autoestima” (MarÍa) 
  • “Aún siento culpa pero he aprendido mucho sobre mi cuerpo y el placer“ (Montse)
  • “Disfrutar más mis relaciones sexuales” (Fernanda) 

Es de suma importancia reconocer que en  el sistema y en la sociedad en la que vivimos, nos ha impuesto reglas, creencias y prácticas, guiadas siempre por  un sistema machista. En este tema específicamente, se da a entender a tempranas edades que la mujer es únicamente para el placer sexual  del hombre, se tiene la creencia de que el explorar nuestro  propio cuerpo, es algo pecaminoso, sucio e incluso egoísta.

Históricamente la masturbación ha sido un tema tabú y controversial. A pesar de los conocimientos científicos actuales, aún existe desinformación, confusión y contradicción, no sólo en la población general, sino también en el personal de salud.

La conducta masturbatoria está presente en ambos sexos, en todas las etapas de la vida y no es excluyente a tener relaciones sexuales satisfactorias. (Bardi, A., Leyton, C., & Martínez, V. 2005)

“La autoestimulación genital es un hecho generalizado entre los mamíferos. En el ser humano, producto de su capacidad de simbolizar, el significado sexual de la masturbación está ligado a la fantasía.” (Bardi, A., Leyton, C., & Martínez, V. 2005)

Un poco de historia

  • La masturbación en la Antigua Grecia se consideraba un acto inadecuado sin embargo no era un delito. Un filósofo llamado Diógenes el Cínico (412-323 a. de C.) sentía desprecio hacia las normas sociales, que practicaba la masturbación en público, había manifestado un inconformismo frente a este hecho.  (Caicedo, D. A., Gómez, L. F. & Pérez, L. 2020)
  • “En 1758 un médico suizo llamado Tissot llegó a afirmar que la masturbación era la más mortífera y siniestra de las prácticas sexuales y que al daño físico y psíquico sobrevenía un daño moral con el castigo divino consiguiente.”
  • “El Pontificio Consejo de la Familia en 1995 publicó que “la masturbación, según la doctrina católica, es un grave desorden moral, principalmente porque es usar de la facultad sexual de una manera que contradice esencialmente su finalidad, por no estar al servicio del amor y de la vida según el designio de Dios”.”
  • Mc Cary en 1983, sostiene que “…la forma más fructífera de responder a la máxima capacidad sexual es mediante la autoestimulación y es un acto perfectamente sano y normal tanto en jóvenes como ancianos…” 
  • 1966 → en investigaciones de Masters y Johnson, se encontró que varias mujeres describieron que los orgasmos provenientes de la masturbación eran fisiológicamente más satisfactorios que el coito, aunque este último era más satisfactorio desde el punto de vista emocional. (Se contempla aquí el placer sexual para las mujeres o las personas con vulva)
  • 1983 → Mc Cary, describió que el 31 al 37% de las mujeres que nunca se habían masturbado antes del inicio de las relaciones sexuales no pudieron llegar al orgasmo durante el primer año, en contraposición al 16% de las que sí lo habían hecho. 

Actualidad:

Otros autores, definen la masturbación de la siguiente manera “una fuente de placer sexual es una práctica que instituye la soberanía sobre el propio cuerpo, en el marco del cuidado y el respeto por la intimidad propia y ajena. Es una actividad apoyada en lo biológico corporal y lo afectivo, habitual en niñxs y bebés desde la temprana infancia, es una forma espontánea de obtener placer y gratificación a partir de una vía autoerótica” Gosende, E. E., Salmún Feijoo, G., Scarimbolo, G., & Ferreyra, M. 2019)

El castigar o sancionar a un niño por autoestimularse puede acarrear culpa y vergüenza acerca de su cuerpo y la propia sexualidad.  (Bardi, A., Leyton, C., & Martínez, V. 2005)

Lo antedicho, nos permite observar cómo este acto autoerótico, está presente a lo largo de la vida, desde la temprana infancia. Es de suma importancia considerar cambios al currículo escolar en el ámbito de la educación sexual para saber psicoeducar a lsx niñxs a tempranas edades, tratando así de no ligar temas de tipo moral o religioso al tema de la sexualidad, así como erradicar juicios hacia el mismo acto. 

La masturbación es un tema que debería de considerarse en la educación afectivo-sexual, con el fin que tanto mujeres como hombres, tengan conocimiento de las sensaciones, de su cuerpo, de los sentimientos, del proceso ante el autoerotismo, considerando que dicha actividad puede llevar a un mejor autoconocimiento para una aceptación de la propia sexualidad y del cuerpo. 

Bibliografía: 

  • Bardi, A., Leyton, C., & Martínez, V. (2005). Masturbación: mitos y realidades.
  • Caicedo Hurtado, D. A., Gómez Pedraza, L. F. & Pérez Camacho, L. (2020). Masturbación femenina y masculina en adulto joven: beneficios y tabúes. Trabajo de Grado. Universidad Católica de Colombia. Facultad de Psicología. Bogotá, Colombia
  • Gosende, E. E., Salmún Feijoo, G., Scarimbolo, G., & Ferreyra, M. (2019). Progresos en educación sexual integral: Cuáles son las nuevas preguntas que nos formularon les adolescentes sobre acto sexual, diversidad de prácticas sexuales, masturbación, Viagra, educación sexual y género durante 2017 y 2018. In XI Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología. XXVI Jornadas de Investigación. XV Encuentro de Investigadores en Psicología del MERCOSUR. I Encuentro de Investigación de Terapia Ocupacional. I Encuentro de Musicoterapia. Facultad de Psicología-Universidad de Buenos Aires.