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Representación LGBT+ en la pantalla ¿Estamos listxs para verla?

Por Sofía de la Paz Pérez Arroyo

El arte ha sido el canon para la expresión de la humanidad y el reflejo de la sociedad. Convertimos la cotidianidad en estética para transmitir un mensaje e incluso ha sido utilizado como mecanismo para intervenir en la subjetividad colectiva.

Wow, palabras muy rimbombantes ¿no? Muchas veces por concebir el arte como parte de algo muy elevado, se nos olvida que nos encontramos rodeados de este, ya que sigue siendo íntimamente humano y algo que también hemos subrayado como entretenimiento puede seguir cumpliendo con estas funciones.

Así es, estoy hablando del buen Cine y Televisión. Exacto, ese donde te compras el combo nachos o donde tienes una colección de suscripciones a un descuentazo de sólo 99 pesos al mes. Ese mismo que representa distintas historias desde el inicio de su creación. Ese mismo al que la comunidad LGBT+ ha reclamado por años una representación realista y justa sobre las realidades que viven todos los días. 8.

Pero ¿por qué tanto alboroto? ¿De verdad es tan importante ser representadxs en la pantalla grande? ¿Qué no ya hay personajes de la comunidad LGBT+ en series y películas? ¿Qué está pasando y dónde están mis nachos?

Para empezar, sí debemos tener en mente la naturaleza del séptimo arte. Muchas veces se nos disfraza sólo como entretenimiento, algo inocente dedicado al disfrute y tiempo libre. Si bien entretener es su función, su esencia es mucho más que eso. Y es que, como las otras artes, la producción cinematográfica – hablando tanto de películas como series – sigue siendo un conjunto de signos que nos transmiten un mensaje (6). Es un discurso, una narrativa, etc.

Muchas veces replicamos aquello que vemos representado

No es necesariamente un discurso escrito, sino que el Cine tiene su propio lenguaje, a través no sólo del guión, sino también imágenes, música, actuación, etc. Cuando tú y el resto del mundo ven un programa o una peli, también están digiriendo lo que finalmente se convierte en la manera en que concebimos la realidad. Claro que no terminas de ver Star Wars y automáticamente piensas ser un Maestro Yedi – *guarda el sable de luz* – pero no podrás mentir que, aunque ni siquiera has visto las cintas, sabes que es parte de la cultura popular e incluso en ocasiones queremos adoptar la valentía de estos personajes.

Star Wars IX: The Rise of Skywalker, 2019

Y si bien este es un ejemplo sencillo, la verdad es que muchas veces la ciencia ficción, así como cualquier tipo de película, puede tener muchas interpretaciones, aunque no se expresen de manera explícita en pantalla.

Pero entonces, ¿esto qué tiene que ver con la comunidad LGBT? Ya vamos con eso, así que ponte cómodx y agarra tus palomitas.

Hemos visto el impacto que tiene el Cine en nuestra realidad y cómo a la vez que refleja nuestra sociedad también puede dirigir un mensaje para transformarla. Por lo que las personas que pertenecen al colectivo LGBT+ piden a gritos ver historias con las que puedan identificarse, más a allá de estereotipos, que también pertenezcan a la cultura popular. 1 Finalmente, son personas que también pertenecen a esta sociedad.

No obstante, en la historia del Cine podemos ver que en su mayoría las historias que cuentan son sobre personas heterosexuales y cisgénero – y de piel blanca, pero ese es tema para otro blog. Las personas que pertenecemos a estos grupos hemos tenido la fortuna de ver nuestra sexualidad reforzada de una forma positiva. 2

Tampoco podemos cerrar los ojos ante la realidad. Sí, que bonito este arte y la Carabina de Ambrosio, pero también se ha convertido en una industria multimillonaria, en donde, seamos honestxs, quienes la manejan son en quienes cae el poder de decidir qué historias se van a contar, y sobre todo cuales convienen más.

Sé lo que estás pensando. Bueno, eso es más de hace unos 10 años, recientemente siempre puedes ver a un personaje gay o lesbiana en todas las series de Netflix y hasta está de moda. Incluso hay algunas que han ganado Óscar.

Claro, pero hay un pequeño detalle. No sólo es cumplir con la cuota, que vamos, por algo se empieza. Sino también la manera en la que se están contando estas narrativas. Si nos vamos al inicio de la representación de la diversidad sexual, vamos a retroceder más de 10 años. En los 90’s ya había personajes trans, como supuestamente en El Silencio de los Inocentes. El problema es que estos personajes eran asociados a personas con trastornos mentales graves, estereotipados, asesinos, etc.

Y segundo, las mujeres trans eran representadas por hombres cisgénero que se vestían de mujer, mandando un mensaje diciendo que las mujeres trans no eran mujeres de verdad, sino sólo hombres vestidos de mujer. 1

La chica danesa, 2015

.Por otro lado, la representación de personas gays, lesbianas o bisexuales – porque fuera de esto la aparición de otras orientaciones sexuales es prácticamente nula – esta llena de estereotipos, siendo cumpliendo el rol del gay que lo único que le sucede en la vida es ser el mejor amigo gay. Cuando en la realidad, se ha demostrado la cantidad diversidad sexual que existe en el mundo, además de que son personas que también tienen una vida, además de su orientación sexual.2 Imagínate que todas las historias de amor entre un hombre y una mujer retratadas en pantalla tuvieran la misma historia siempre. Bueno pues, si el personaje gay llega a ser el protagonista, esto es lo que sucede.

Y para que no crean que sólo me refiero a Hollywood, esto mismo sucede también en el Cine Mexicano, donde se considera que la comunidad LGBT+ ha salido en las películas desde El Cine de Oro, donde se observa la misma evolución, donde las primeras apariciones eran los papeles secundarios estereotipados, hasta personajes abiertamente homosexuales pero que morían en pantalla. 7

Un lugar sin límites, 1977

Y es que esto último es conocido como parte del temido Queerbaiting. ¿Recuerdas aquella vez cuando se rumoró que Disney iba a sacar su primer personaje abiertamente gay y que en la película sólo se hacía una referencia sutil? Y por aquella vez, me refiero a las múltiples veces que ha pasado. Bueno, pues te presento el Queerbaiting.

Queerbaiting, es la técnica de presumir la aparición de un personaje de la comunidad LGBT+ para atraer a este público, para que al final sólo se muestre una muy sutil referencia, cero peso en la trama, una constante tensión sexual que nunca termina en nada o que cuando se al fin se consuma, uno de los personajes muere de una manera muchas veces estúpida – esto incluso es conocido como el Síndrome de la Lesbiana Muerta. 4 Un gran ejemplo de esto es la famosa relación de Lexa y Clarke en The 100.

Así como Loki, se había grabado una escena de Valkirie donde una mujer salía de su cuarto en Thor Ragnarok, para hacerle justicia a su bisexualidad de los cómics, pero no llegó a la pantalla.

A Disney, por ejemplo, se le ha criticado mucho esto últimamente. No sólo por hacer sutiles referencias a personajes que habían filtrado como homosexuales, por ejemplo, Le Fou, en la Bella y la Bestia (2017) o Artie en Cruella (2021), o aquellas historias platónicas como la de Alberto y Luca ( Luca, 2021) o la misma Elsa de Frozen (2013).3 Sino que en varias ocasiones es conocido que habrá escenas donde esto sea explícito, pero al final no llegan al corte al final. 5

Pero tampoco se trata de linchar a las grandes productoras, no hay que olvidar que también es un reflejo de la sociedad. He aquí algo curioso: que hay representaciones honestas sobre la comunidad LGBT, que han salido del estereotipo o la típica historia centrada en la orientación sexual. Y no, no estoy hablando de Élite.

Podemos ver la famosa película Call Me By Your Name, que, a pesar de no ser mucho de mi agrado por otras cuestiones, debo reconocer que la historia de este amor de verano es intensa y natural. Por otro lado, tenemos a Pose en Netflix, la cual es muy sonada en el ambiente de diversidad y género, pero siendo la joya que es y de las pocas producciones en reconocer el talento trans, no es precisamente muy promocionada al público en general.

Luca, 2021 y Call Me By Your Name, 2017

Y finalmente el mismísimo ratón millonario, al que se le exige tanto ver representadas estas realidades, pero lleva dos temporadas de la serie High School Musical, donde hay una pareja de adolescentes homosexuales, de suma importancia en la trama y con una historia de amor sumamente natural que evoluciona. Pero ¿por qué nadie esta hablando de estas producciones?

Criticamos y exigimos representación a las grandes compañías, pero sí el Cine es el reflejo de nuestra sociedad, ¿estamos realmente listxs para ver estas representaciones en pantalla de manera realista? ¿O todavía estamos desmasiado cómodxs para movernos de la butaca?

Pose, 2018

Referencias

  1. Crimental, E. (2018). Tópicos eternos: la representación LGBT+ en el cine y la televisión. Julio 16, 2021, de CANINO. Recuperado de: https://www.caninomag.es/topicos-eternos-la-representacion-lgbt-en-el-cine-y-la-television/
  2. López, V. (2018). Por qué es importante que haya representación LGTBI en el cine (y otras artes). Julio 16, 2021, de ESPINOF. Recuperado de: https://www.espinof.com/otros/que-importante-que-haya-representacion-lgtbi-cine-otras-artes/amp
  3. Mantilla, D. (2021). ‘Luca’ y el miedo de Disney a la representación LGTBIQ+. Julio 16, 2021, de El Español. Recuperado de: https://www.elespanol.com/series/20210623/luca-miedo-disney-lgtbi/591070889_13.html
  4. Marquez, M. (2018). Qué es el ‘queerbaiting’ y por qué se utiliza. Julio 16, 2021, de Oveja Rosa. Recuperado de: http://ovejarosa.com/queerbaiting-se-utiliza/
  5. Castellón, M. (2021). Disney es criticado por su hipocresía en la celebración LGBT. Julio 16, 2021, de Fuera de Foco. Recuperad de: https://fueradefoco.com.mx/destacados/disney-criticado-festejo-lgbt/
  6. García, G. I. (2020). Miradas sobre lo “Queer”: Cine y Representación. La Venta. Revista de estudios de género, 6, (51). 2021, Julio 16, De SciELO Base de datos.
  7. Estrada, G. (2020). La representación de la comunidad LGBTTTIQ+ en el cine mexicano. Julio 16, 2021, de Festival Internacional de Cine de Morelia. Recuperado de: https://moreliafilmfest.com/la-representacion-de-la-comunidad-lgbtttiq-en-el-cine-mexicano/
  8. Naranjo, J. (diciembre 17, 2017). ¿Qué es el QUEERBAITING? [Archivo de video] Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=DDQTDjpw73s&t=278s
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La zona gris en el arcoíris

Por Sofía de la Paz Pérez Arroyo

Hemos dado un salto en los últimos años, que si bien todavía falta un gran camino por recorrer, hoy se comienza a hablar de la diversidad no desde una concepción binaria, sino más bien, valga la redundancia, como algo diverso. Sin embargo, la variedad a veces puede conflictuar o confundir… e incluso ignorar denominaciones con las que bien nos podemos identificar. 

En este caso – y para no entrar en mayores conflictos – me referiré al departamento de la orientación sexual. ¡Así es! Aquello que se refiere ÚNICAMENTE a quien te atrae sexualmente. Ya estamos íntimamente – y por íntimamente me refiero a la heteronorma que nos rige – familiarizados con la heterosexualidad, ahí vamos con la homosexualidad y la bisexualidad. Pero también existe la pansexualidad, polisexualidad y… ¿qué pasa con aquellas personas que no tienen atracción sexual?

O la pregunta que yo me hice hace unas semanas y de ahí el nacimiento de este artículo ¿Qué carambas es la Demisexualidad? Por eso en el artículo de hoy te presentamos:

¿Soy Demisexual? ¡6 formas de saberlo!(4)

Bueno, me las podría sacar de la manga pero, en realidad nunca hay sólo 6 formas de saberlo, eso sería algo tonto. Pero al menos te compartiré la información que me ayudó a satisfacer mis dudas, esperando que al menos calme tu curiosidad.

Empecemos por lo primero: La Asexualidad. Dentro de las iniciales LGBTTTIQA+, esa A del final se refiere a las personas que pueden no presentar atracción sexual o romántica hacia una persona. Esto es distinto al celibato, ya que este es una elección, y la asexualidad es una parte intrínseca de la persona (2). Al contrario de lo que se piensa, esto no arruina su vida o la hace peor, simplemente así son. Lo que en realidad les causa malestar es salirse de la norma de la sexualidad, y la incomprensión incluso a veces de la misma comunidad LGBT+ (5).

Se calcula que el 1% de la población es asexual, y comparten con su comunidad la lucha por no ser etiquetades como un trastorno (5)(8). Asimismo, es considerada como la cuarta dimensión sexual(6), antecedida por la heterosexualidad, homosexualidad y bisexualidad. Pero así como la bisexualidad no es necesariamente 50/50, la asexualidad también vive bajo un espectro.

La Red de Educación y Visbilidad Asexual(2) confirma que la asexualidad puede presentarse en distintas variantes. Tanto en la manera en la que se llega a manifestar la atracción sexual, como también únicamente existir atracción romántica, sensual o estética. Y también se refieren a la famosa área gris. Y he aquí el meollo del asunto: La Demisexualidad.

El área gris se refiere aquellas personas que se encuentran entre la sexualidad y la asexualidad (1). Aunque en cuanto a la Demisexualidad aún no se decide si pertenece a esta área, debido a su proximidad con la asexualidad pero no necesariamente serlo (3).

Pero para todo esto se estarán preguntando, ¿y qué es la demisexualidad?

Para aquellas personas que les encanta la RAE(7):

“La demisexualidad se usa para aludir a quien sólo siente atracción sexual por alguien con quien tiene vínculo emocional”

Ahí está, así de sencillo. ¿Más explicación? Claro que sí.

Como nuestra buena RAE dice, las personas que se identifican como Demisexuales, son aquellas que sólo manifiestan atracción sexual hacia aquellas personas conocidas, con quienes tienen ya algún tipo de relación cercana o vínculo, como amistad(3)(4)(9). Es decir, que mientras pueden convertirse en personas sumamente activas sexualmente y hambrientas de sexo en sus relaciones, no les llama la atención darse con una persona desconocida en una fiesta, por más atractiva que sea. 

Y ahora, sección de preguntas y respuestas:

¿Si me espero a tener relaciones hasta el matrimonio soy demisexual? No necesariamente, el que te esperes al matrimonio es una elección, pero no quiere decir que no tengas deseo sexual (7).

¿Entonces una persona demisexual siente atracción por todes sus amigues? No, el que sólo sientas atracción sexual cuando hay un vínculo emocional no quiere decir que lo tengas con todos tus vínculos (3).

¿Una persona demisexual solo puede tener relaciones sexuales cuando tiene una pareja formal? Para nada, puede tener une amigue con derechos o algo casual.(1) El vínculo no forzozamente tiene que terminar en algo romántico.

¿Una persona demisexual puede tener atracción sexual hacia cualquiera? En teoría, no sienten atracción sexual por ningún género, ya que debe existir el vínculo, pero si este existe, finalmente podría no importar el género.(2) Finalmente, la sexualidad de cada persona es diferente (9).

Y es cierto, la sexualidad de cada persona es distinta y no es necesariamente permanente, sino que puede ser flexible o cambiar con el tiempo. Pero entonces… ¿por qué la importancia de saber qué es la Demisexualidad y las distintas orientaciones sexuales?

Vivimos en una sociedad en donde distintas características nuestras pueden considerarse dentro o fuera de la norma que nosotres mismes hemos creado. Si la mayoría se encuentran dentro de la norma ya estás del otro lado. El problema surge cuando, no sólo algunas quedan fuera, sino que por esto son criticadas, estigmatizadas e incluso discriminadas. Y no sé ustedes, pero al escribir este artículo y revisar mi historia personal para preguntarme si me identifico como demisexual, recordé que lo “normal” era lo que se asemejaba a un concurso de ver quién podía darse con más, como si esto probara tu valor como persona.

Al mismo tiempo que sigue el tabú de la sexualidad y la estigmatización de una vida sexual activa, por debajo del agua eso es lo que también se espera y a lo que se nos invita. Vivir muchas experiencias sexuales, ver cuál es el máximo de personas con las que puedes estar en una noche, “gastar los labios sin amar” como diría la buena Danna Paola. En un contexto así ¿quién quiere ser la aburrida Demisexual, que incluso es representade por el color gris dentro de un arcoíris?

Y es que así se sienten las personas demi y asexuales, sin entender qué está mal en ellas, forzándose a encajar dentro de un status quo. He ahí la importancia de hacer comunidad e identificarse con personas que pasan por lo mismo. Hay personas asexuales que prefieren emparejarse con otras asexuales, no por su falta de atracción sexual hacia otres, pero porque así se sienten más comprendides y es más sencillo.

Finalmente, este no es un artículo para saber si eres demisexual o no, porque tu sexualidad es diversa y se compone – y compondrá – de distintas variantes. Y está bien. Entiendo el color gris, pero también hay que recordar la gama de grises que existen, y que ser demisexual no está mal, ni es aburrido. Es parte de una infinita gama de colores que están orgullosos de solo ser.

Referencias

  1. Agud, C. (2020). ¿Qué es la demisexualidad?. Julio 10, 2021, de MAPFRE. Recuperado de: https://www.salud.mapfre.es/cuerpo-y-mente/psicologia/demisexualidad/
  2. AVEN. (2020). About Asexuality. Julio 10, 2021, de The Asexual Visibility and Education Network. Recuperado de: https://www.asexuality.org/?q=overview.html
  3. Demisexuality Resource Center. (2015). ¿Qué es la Demisexualidad? Julio 10, 2021, de Demisexuality Resource Center. Sitio web: http://demisexuality.org/espanol/que-es-la-demisexualidad/
  4. González, P. (2020). Quiénes son los Demisexuales y 6 señales de que podrías ser uno. Julio 10, 2021, de GQ. Recuperado de: https://www.gq.com.mx/estilo-de-vida/articulo/demisexuales-quienes-son-senales-puedes-ser-uno
  5. Klein, J. (2021). Asexualidad: el ascenso de la orientación sexual “invisible”. julio 10, 2021, de BBC. Recuperado de: https://www.bbc.com/mundo/vert-cul-57110294
  6. Lugones, M. & Ramírez, M. (2015). Asexualidad: la cuarta dimensión sexual. Revista Cubana de Medicina General Integral, 31, 1. Julio 9, 2021, De SciELO Base de datos.
  7. Milenio Digital. (2021). ¿Qué significa ser demisexual? Te explicamos este tipo de orientación sexual. Julio 10, 2021, de MILENIO. Recuperado de: https://www.milenio.com/estilo/que-es-ser-demisexual-que-significa-esta-orientacion-sexual
  8. Pereira, M. (2020). La asexualidad… ¿Un trastorno o una de las tantas orientaciones sexuales? Julio 10, 2021, de ISEP. Recuperado de: https://www.isep.es/actualidad/la-asexualidad-un-trastorno-o-una-de-las-tantas-orientaciones-sexuales/
  9. Ramírez, M. V. (2015). ¿Qué es la demisexualidad?. Julio 10, 2021, de La Sexología. Recuperado de: http://lasexologia.com/que-es-la-demisexualidad/
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¿El regreso a la Nueva Sexualidad?

Por Sofía De La Paz

Ya hace unos meses comenzaron las campañas de vacunación, cada vez crece más el porcentaje de la población que se encuentra inmunizada y poco a poco irán regresando las actividades presenciales en escuelas y trabajos. Por fin parece que la cuarentena acaba y hay una luz al final del túnel, pero… ¿esto que significa para nuestra sexualidad?

Hace más de un año que el COVID llegó a cambiar la historia de la humanidad, mandándonos a casa a cumplir una cuarentena y el distanciamiento social. Esto afectó todas las áreas de nuestra vida de manera crucial; lo social, laboral, emocional, y sí, también nuestra sexualidad. Y de pronto un giro inesperado: uno de los grandes tabúes de nuestra sociedad se comenzó a tocar en los medios de comunicación ya que era esencial para preservar nuestra salud.

Especialistas surgieron a recomendar medidas para tener encuentros sexuales, como el usar mascarillas en el momento de la actividad sexual; evitar besos, practicar ciertas posiciones que mantuvieran de alguna manera la distancia social (3);

Coronasutra

recomendar que sólo se tuvieran relaciones sexuales con la misma pareja – parejas, roomies, amigues con derechos, o las personas que vivían juntas – e incluso, lo más recomendado: El Autoplacer. Mejor dicho, en palabras de les expertes, “en tiempos de pandemia, tu mejor pareja sexual eres tú(2).

Si bien la sexualidad comenzó a ser un tema de salud durante la pandemia, pronto se comenzó a hablar acerca de la importancia del placer sexual como parte de la salud integral de las personas. De hecho, el Gobierno de México de manera oficial publicó el tema tomando como objetivo central “El placer Sexual en Tiempos de COVID” y las implicaciones de la pandemia en los Derechos Sexuales, retomando medidas similares a las mencionadas anteriormente (6).

“En tiempos de pandemia, tu mejor pareja sexual eres tu”

Theresa Tam en Forbes, 2020

La importancia del placer sexual no sólo se vio reflejado en artículos de salud y recomendaciones para procurar la sexualidad, sino que las tasas de venta de juguetes sexuales se elevaron exponencialmente. En México, la tienda Erotika cerró varias de sus tiendas físicas, pero reportó que sus ventas en línea aumentaron un 280%, mientras que prácticas como el sexting y el sexo por videollamadas también se popularizaron, e incluso trabajadoras sexuales comenzaron a dar servicio en línea (1). Claro que la pandemia nos ha enseñado adaptarnos a esta nueva modalidad, pero también nos enseñó a adaptar las maneras en que experimentamos nuestra vida sexual y, sobre todo, ¡abrirnos todavía más al sinfín de posibilidades que tenemos para vivirla!

Mientras parejas y solterxs comenzaban a explorar y se abría más la conversación, ¡bum! Por fin llegan las vacunas a decirnos que nos podemos relajar al menos un poquito. Es importante tener bien presente que las vacunas no nos hacen inmunes al 100% por lo que tenemos que seguir cuidándonos y respetando las medidas, pero sÍ nos traen una ventaja sobre el bicho (4)(7). Planned Parenthood (8) menciona que, si bien las mejores parejas sexuales siguen siendo personas que viven contigo o tu mismx, también agrega personas vacunadas a la lista.

Y claro, que si tu ya cumples con tu esquema de vacunación completo, puedes reanudar tu vida sexual de manera más segura. Es más, son lxs adultxs mayores quienes se pueden sentir más en confianza, ya que, por ejemplo, es más probable que en un encuentro ambes ya estén vacunades.

Claro que otra cosa es cierta. El que actualmente sea más seguro mantener contacto físico con una persona no significa que todes estén listes para quitarse el cubrebocas y besar a la persona de a lado. El regreso a la “nueva normalidad” puede causar emociones diferentes en cada persona, y todas son respetables, más si se trata de entrar en la intimidad. Por lo que, así como se pide usar condón o proponerle a tu pareja realizarse exámenes de ITS – y pequeño recordatorio de la importancia de esto último (8) – también puedes pedir que usen mascarilla o preguntar si ha tenido síntomas de COVID. El consentimiento es elemental, aún más cuando hay una pandemia de paso (5).

Pero entonces, ¿significa que guardaremos los juguetes y todas las nuevas experiencias aprendidas en el baúl durante el confinamiento para regresar a nuestra sexualidad pre-COVID?

¡La respuesta es no! Aquí nos gusta llamarle el “regreso a la nueva sexualidad” porque es evidente que las cosas han cambiado y esperamos que aquella puerta que se ha abierto permita que se siga hablando de la importancia de vivir la sexualidad de una manera sana y placentera. Puede que durante esta pandemia te hayas dado cuenta de nuevas cosas que te gustan, como el sexting, tener sexo en línea, juegos de restricción del contacto físico, y ¿por qué no? ¡ntroducir tus juguetes sexuales también a tu vida sexual en pareja! El coito definitivamente no es el límite, y el COVID, tampoco una limitante.

Sólo recuerda: protégete y mantén medidas de sanidad, incluso aunque no haya un virus, es importante. El consentimiento es tan importante para ponerse un cubrebocas como para ponerse un condón. Y finalmente, seas joven o mayor; cis, trans, género fluido, no binarie, o cual sea tu orientación sexual: no dejes de explorar y disfrutar tu sexualidad.

Referencias

  1. AP. (2020). Venta de juguetes sexuales en México se ‘dispara’ por pandemia de COVID-19. julio 2, 2021, de El Financiero Sitio web: https://www.elfinanciero.com.mx/empresas/la-pandemia-dispara-venta-en-linea-de-juguetes-sexuales-en-mexico/
  2. Forbes Staff. (2020). El sexo en la cuarentena por coronavirus es recomendable “siempre y cuando sea con una sola persona”. julio 1, 2021, de Forbes México. Recuperado de: https://www.forbes.com.mx/noticias-se-puede-tener-sexo-en-cuarentena-por-coronavirus/
  3. Forbes Staff. (2020). Eviten los besos y utilicen mascarillas durante el sexo: funcionaria canadiense. julio 1, 2021, de Forbes México. Recuperado de: https://www.forbes.com.mx/mundo-eviten-los-besos-y-utilicen-mascarillas-durante-el-sexo-funcionaria-canadiense/
  4. Fuller, D. (2021). ¿Pueden las personas vacunadas transmitir el coronavirus?. Junio 29, 2021, The Conversation. Recuperado de: https://theconversation.com/pueden-las-personas-vacunadas-transmitir-el-coronavirus-156503
  5. INSABI [Instituto de Salud para el Bienestar] (16 de diciembre del 2020). Como vivir la sexualidad después de COVID 19 [Archivo de video]. Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=fWSgiCgL7sk
  6. INSP. (2020). Salud sexual en tiempos de COVID-19. julio 1, 2021, de Gobierno de México. Recuperado de: https://www.insp.mx/avisos/salud-sexual-en-tiempos-de-covid-19
  7. OMS. (2020). Enfermedad por el coronavirus (COVID-19): Vacunas. Junio 29, 2021, Organización Mundial de la Salud. Recuperado de: https://www.who.int/es/news-room/q-a-detail/coronavirus-disease-(covid-19)-vaccines?adgroupsurvey={adgroupsurvey}&gclid=CjwKCAjwieuGBhAsEiwA1Ly_nX9N0myTZRGFFa3RtPX1ltipqefmwJskq10SvaGFM-wDpfZOO_o1ExoCn58QAvD_BwE
  8. Planned Parenthood. (2021). El COVID-19 y tu salud sexual. julio 1, 2021, de Planned Parenthood. Recuperado de: https://www.plannedparenthood.org/es/temas-de-salud/salud-y-bienestar/covid-19-nuevo-coronavirus/el-covid-19-y-tu-salud-sexual
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Empoderamiento femenino en la pornografía

Por: Ana Patricia Rojas Morales

La pornografía es una de las industrias más poderosas del mundo, siendo multitudinaria y multimillonaria. Según la revista Forbes, a través de la pornografía se movilizan más de 60 mil millones de dólares al año en el mundo y son más de 250 millones de personas que la consumen (Montero, 2018). Un estudio realizado por Pornhub, la página de videos porno más popular a nivel mundial, ubicó a México en el décimo lugar de los países más consumidores en 2019 (Sin Embargo, 2019).

De igual manera, se sabe que la industria porno es dominada por hombres, tanto en su producción como en su consumo. Actualmente se ha comenzado a visibilizar la violencia que viven las mujeres que participan en ella, y aunque aún no existen estadísticas oficiales sobre el porcentaje de mujeres que lo realizan voluntariamente ni de aquellas que han sido sometidas, se sabe que esta industria mantiene una estrecha relación con la prostitución y la trata de personas

Lamentablemente, una de las concepciones negativas que se tienen de la pornografía es que es una fuente de aprendizaje para el acto sexual. Esto se cree debido a la falta de educación sexual integral en nuestra cultura, por lo que es a través del consumo de la porno convencional que se instauran ideas, creencias y expectativas irreales sobre las relaciones sexuales. Adicionalmente, se desarrolla un aprendizaje de opresión al deseo femenino, fomentando la cultura de la violación y la deshumanización a la mujer. Guila Sosman, psicóloga clínica perito-judicial, enfatiza que la violencia machista ejercida en la pornografía fomenta un estereotipo que divide los roles sexuales de hombres y mujeres, puesto que constantemente se muestra el dominio unilateral masculino durante el acto sexual, promoviendo un papel de cosificación a la mujer (Sepúlveda, 2018). 

Con lo anterior, se puede asumir que la violencia de género es prácticamente inherente en la industria pornográfica. ¿Será que sus consumidores únicamente pueden alcanzar la excitación sexual al observar la sumisión de la mujer? ¿Será que las actrices que participan en ella se encuentran imposibilitadas de ejercer un rol sexual distinto? ¿Se cae en una contradicción cuando hay deseo de la mujer por participar en videos pornográficos que estén libres de humillaciones ni degradaciones de su cuerpo?

De acuerdo al estudio que Pornhub realizó sobre su sitio en 2018, la proporción de visitantes mujeres representa el 29%, un aumento de 3 puntos porcentuales con respecto al año anterior. Sin embargo, un dato relevante es que desde el 2017 las búsquedas vinculadas al placer femenino alcanzaron cifras récord donde, por ejemplo, la categoría “porno para mujeres”, se incrementó en un 1400% (Phillips, 2018).

Posiblemente nunca antes habías escuchado de una propuesta diferente: la pornografía feminista. Esta alternativa tiene por objetivo eliminar el negocio histórico de la explotación de la mujer donde se percibe que su cuerpo se dispone únicamente para la satisfacción del hombre (Grupo La Silla Rota, 2019). El término se ha definido como tal porque representa un erotismo en el que se busca que la mujer desarrolle un carácter más activo, en el que tenga el poder de disfrutar su sexualidad como mejor le plazca (Malvestida, 2018).

Este tipo de pornografía tiene una intención política, porque busca una condición justa para sus participantes, en donde sus derechos laborales sean respetados. Un dato interesante es que las mujeres que la producen se caracterizan por disponer de condiciones socioeconómicas favorables. Este tipo de porno NO suele ser gratis, debido al costo que la producción implica, y al pago justo a las personas involucradas (Malvestida, 2018).

El auge del movimiento feminista ha posibilitado que se cuestionen temas poco visibilizados que nos han aquejado como mujeres a lo largo de la historia. Sobre algunos de ellos se han construido críticas que están lejos de ser homogéneas, se han convertido en grandes debates. Uno de los más controversiales es la posibilidad de tener una pornografía con perspectiva de género.

Carole S. Vance hace referencia a la importancia de generar cambio social a través de una visión,  evitando dejarse llevar únicamente por el miedo: “No basta con alejar a las mujeres del peligro y la opresión; es necesario moverse hacia algo: hacia el placer, la acción, la autodefinición. El feminismo debe aumentar el placer de las mujeres, no sólo disminuir nuestra desgracia.” (Prada, 2010).

Las feministas llamadas “pos-porno, pro-sex y transcultural” consideran que la censura de la pornografía no es la solución para la violencia en la misma, sino “la producción de representaciones alternativas de la sexualidad, hechas desde miradas divergentes de la mirada normativa” (Preciado, 2007, en Prada, 2010). Tienen la convicción de que existe la posibilidad de presentar a la pornografía de manera distinta, en donde se promuevan valores diferentes a los de la misoginia.

Gabriella Wiener dice que “a las protagonistas que participan en la porno de Erika Lust, el sexo las libera.”

Erika Lust es una de las pioneras en esta vertiente de la pornografía. Su principal objetivo es que esta funja como un medio de excitación, educación y placer; el cual remite a una política visual del cuerpo ajena a la mirada moralizante que lo oculta y a la mirada masculina que lo cosifica. Es importante enfatizar que NO se trata de una versión light de la pornografía, sino de un género en el que la mujer se reconoce como sujeto sexual y no como mero elemento a la virtud del deseo masculino (HELLO NIPPLE, s.f.)

Tanto los hombres como las mujeres que participan, se muestran a gusto con sus cuerpos, con sus fluidos y con los deseos que los estimulan a explorar su sexualidad y a vivirla de la manera más emocionalmente satisfactoria. El constante contacto con la otra persona constituye un elemento importante, ya que posibilita la vinculación del tacto y el diálogo, lo cual a su vez resignifica la sexualidad del cuerpo sin constreñirlo. Los mensajes que se buscan transmitir es que la excitación va más allá de imágenes de ardor genital, la educación sexual va más allá de el proceso de procreación y el placer es mucho más que alcanzar el orgasmo (Aguado, 2018). 

Imagen: @lusteryPOV

La directora enfatiza la necesidad de que este tipo de pornografía sea creada y dirigida por mujeres. De hecho, le gusta relacionar su estética más al cine erótico e independiente que a la coloquialmente conocido como pornografía. Además, Lust se asegura de la producción de sus videos al contratar actrices y actores que quieren estar en el lugar donde están y que hayan pasado los tests de enfermedades de transmisión sexual.

Candida Royalle, otra de las figuras influyentes en este medio, menciona que las personas que participen son libres de explorar el acto sexual de la forma que les plazca, siempre y cuando exista integridad y respeto entre los y las mismas, quedando completamente prohibido el sometimiento a prácticas denigrantes o no consentidas, pues el objetivo es que se disfrute el cuerpo y las fantasías tanto individuales como de pareja o colectivas (Aguado, 2018).

“Ersties”, es uno de los sitios en donde puedes encontrar pornografía con perspectiva de género. Todos sus videos y películas son filmados por un equipo de mujeres estudiantes de cine, fotógrafas y amantes de la porno. Su filosofía se basa la creencia de la exhibición natural de la sexualidad femenina, en donde promueven que el erotismo natural femenino, sin necesidad de guiones, demandas o expectativas. Su enfoque positivo de la pornografía es una marca registrada de Ersties: personas apasionadas y aventureras  haciendo lo que les gusta hacer.

Otro de los sitios conocidos es “Lustery”. Sus videos se caracterizando ser caseros y amateur. Su fundadora, Paulita Pappel, considera fundamental que el placer sexual que se obtiene a través de la de la porno no solamente debe estar enfocado para el espectador, sino que también para las personas que lo realizan. En sus videos participan parejas reales manteniendo relaciones de una forma absolutamente espontánea. Paulita considera que se produce magia al observar a las parejas obtener el control de sus deseos, porque así la acción se vuelve orgánica, auténtica y realmente refleja la pasión de la vida real.

Imagen: @lusteryPOV

Después de conocer esta propuesta distinta de hacer y consumir pornografía, ¿ha cambiado tu perspectiva sobre la posibilidad de empoderar a las mujeres a través de ella?

Es un tema sumamente polémico y el objetivo de este artículo no es idealizar la industria pornográfica, sino hacerte una invitación a cuestionarte, con las cifras y argumentos expuestos, la influencia de nuestro contexto en el consumo de la misma, las maneras de vincularnos y las percepciones sobre la sexualidad que hemos obtenido a raíz de ella. Todavía hay un largo camino por recorrer en la lucha por la equidad de género, y la posibilidad de una concepción distinta de la pornografía puede representar un paso importante en el proceso.  

Imagen: @lusteryPOV

Referencias:

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Empecemos a desintoxicar nuestras relaciones

Por: Isaac Guzmán Vázquez.

Todos hemos escuchado alguna vez a un amigo o a un familiar hablar de relaciones tóxicas, pero es igual de importante hablar de relaciones sanas. Éstas últimas se confunden a menudo con relaciones perfectas, es decir, en las que no existen defectos o debilidades en ambas partes. Como sabemos, estas relaciones ideales no existen por el simple hecho de que las personas no somos perfectas. Sin embargo, si la pareja está interesada en dedicarle tiempo a atender sus dificultades, la relación podría llegar a clasificarse como saludable. 

¿Qué es una relación tóxica?

Se trata de una relación en donde una o ambas partes sufren en vez de disfrutar del hecho de estar juntos. La pareja se ve sumergida en un gran desgaste emocional por tratar de salvar la relación constantemente.

¿De dónde surgen las relaciones tóxicas?

Son diversas las causas por las que podemos mantener una relación tóxica a pesar de saber que nos está haciendo daño. Las siguientes son las más comunes: baja autoestima, creer que somos la solución a los problemas de nuestra pareja, pensarnos a nosotros mismos como las víctimas de la relación, dependencia emocional, miedo a la soledad y miedo al futuro.

Las relaciones familiares también juegan un papel fundamental en el desarrollo del individuo. En este sentido, los padres han sido reconocidos como los principales protagonistas y la familia como el escenario primario de socialización del niño. Distintos modelos teóricos, como el aprendizaje social, el modelo cognitivo conductual, la teoría de los sistemas de familia o los modelos bio-conductuales, les conceden un gran poder explicativo a las variables familiares en la predicción del desarrollo cognitivo, físico y social de los hijos, así como a su bienestar. Distintas teorías sobre la socialización del niño defienden la existencia de una fuerte asociación entre el tipo de relaciones padres-hijos existente en la familia y el desarrollo de problemas en los hijos. Aunque hay pruebas de que las interacciones coercitivas entre padres e hijos pueden dar lugar al desarrollo de conductas agresivas y antisociales en otros contextos, especialmente en el caso de los varones, fue a partir de la década de los noventa cuando los investigadores comenzaron a interesarse por los mecanismos a través de los cuales las experiencias de los niños dentro de sus familias impactan en su conducta y estatus entre los iguales a corto y largo plazo (Dishion, 1990).

Dado que el matrimonio forma parte del sistema familiar en el que se encuentra el niño, le puede influir directamente y suministra un contexto que facilita o perjudica su crianza, ejerciendo también de este modo una influencia indirecta (Grych, Raynor y Fosco, 2004). Los investigadores coinciden en señalar que existe una relación entre disfunción matrimonial y mala adaptación de los hijos, siendo los conflictos matrimoniales, y sobre todo la percepción del niño de estos, los que presentan una relación más fuerte y consistente con su adaptación (Cortés, 2007).

Las agresiones entre los padres también aumentan el riesgo de que los hijos desarrollen posteriormente unas relaciones de pareja inadecuadas o tóxicas. Por ejemplo, los resultados de Maker, Kemmelmeir y Peterson (1998) indicaban que las universitarias que habían estado expuestas a las agresiones presentaban una peor adaptación a largo plazo, experimentando más violencia en las relaciones de pareja y unos niveles superiores de comportamiento antisocial y más síntomas depresivos y traumáticos. Los adolescentes que presencian en su hogar los conflictos hostiles o la violencia familiar pueden estar aprendiendo formas de expresar la cólera que supongan un mayor riesgo de utilizar la violencia con sus parejas, actuando de forma controladora, hostil y abusiva.

¿Qué es una relación sana?

Una relación sana o de mantenimiento no es aquella en la cual no existen problemas ni desencuentros. Incluso, en una relación sana puede haber las mismas o más dificultades que en una relación tóxica. Lo que las diferencia es que, en la sana, la pareja promueve de manera activa conductas designadas para continuar la relación, para prevenir su declive o para repararla y restablecerse (Stafford, 1994).

Canary y Dainton (2009) concuerdan en que existen al menos cinco formas de definir el mantenimiento dentro de una relación:

• La primera definición hace referencia a que el mantenimiento implica la estabilidad y cuidado de la relación, es decir, el mantenimiento se refiere a las conductas que ayudan a que una relación se mantenga a través del tiempo.

• La segunda definición envuelve el deseo de las características que debe tener una relación. Esta definición implica que no es suficiente tener una relación estable sino que implica mantener una alta calidad en la relación, por ejemplo, el hecho de que la relación está caracterizada por la satisfacción, el compromiso, la confianza, el amor y el apoyo.

• La tercera visión implica no sólo las conductas sino cómo las personas reparan la relación cuando se presenta algún daño. Esta visualización implica que no se dan conductas de mantenimiento en la relación hasta que son necesarias las reparaciones.

• La cuarta definición implica mantener la relación en una condición específica. Es decir, bajo un tipo de relación e intimidad específica, por ejemplo, los amigos platónicos que desarrollan conductas de mantenimiento en una interacción no sexual.

• Finalmente, se da una perspectiva dialéctica, donde las conductas de mantenimiento son vistas como una adaptación al cambio inherente a cada relación.

¿De dónde provienen las relaciones sanas?

De acuerdo con Fromm (2007), para que una relación sea satisfactoria y benéfica para ambas partes, debe implicar ciertos elementos básicos interrelacionados que se adquieren desde la infancia. Éstos son: cuidado, responsabilidad, respeto y conocimiento.

El cuidado se entiende como una preocupación activa por la vida y el crecimiento de lo que amamos. Cuando falta tal preocupación activa, se concluye que no hay amor en la pareja.

El cuidado y la preocupación implican otro elemento de las relaciones sanas: el de la responsabilidad. Hoy en día se suele usar ese término para denotar un deber, algo impuesto desde el exterior. Pero la responsabilidad, en su verdadero sentido, es un acto enteramente voluntario, constituye la respuesta a las necesidades, expresadas o no, de otro ser humano. Ser “responsable” significa estar listo y dispuesto a “responder”.

La responsabilidad podría degenerar fácilmente en dominación y posesividad, si no fuera por un tercer componente de las relaciones sanas, el respeto. Respeto no significa temor y sumisa reverencia, denota la capacidad de ver a una persona tal cual es y tener conciencia de su individualidad única. Respetar a alguien es querer que la persona amada crezca y se desarrolle por sí misma, en la forma que le es propia, y no para servirme.

Respetar a una persona sin conocerla, no es posible. El cuidado y la responsabilidad serían ciegos si no los guiara el conocimiento. El conocimiento estaría vacío si no lo motivara la preocupación. Hay muchos niveles de conocimiento, el que constituye un aspecto del amor sano no se detiene en la periferia, sino que penetra hasta lo más profundo.

El antídoto

El antídoto de las relaciones tóxicas es resultado de ver al amor no sólo como una relación personal, sino como un rasgo de madurez que se manifiesta en diversas formas: amor erótico, amor fraternal, amor filial, amor a uno mismo, etcétera. El amor no es algo pasajero y mecánico, como a veces nos induce a creer la sociedad de hoy. Muy al contrario, el amor es un arte, el fruto de un aprendizaje construido a lo largo de la vida. Por ello, si queremos aprender a amar, debemos actuar como lo haríamos si quisiéramos aprender cualquier otro arte (con su parte teórica y práctica), ya sea música, pintura, carpintería o el arte de la medicina (Fromm, 2007).  

Referencias

  • Canary, D. y Dainton, M. (2009). Maintaining Relationships. Los Angeles: SAGE.
  • Cortés Arboleda, M.R. (2007). Adaptación de la pareja, conflictos matrimoniales y problemas de conducta de los hijos. Madrid: Pirámide.
  • Dishion, T. (1990). The peer context of troublesome child and adolescent behavior. Newbury Park, CA: Sage.
  • Fromm, E. (2007). El arte de amar. México: Paidós.
  • Grych, J., Raynor, S. y Fosco, G. (2004). Family processes that shape the impact of interparental conflict on adolescents. Development and Psychopathology, 16, 649–665.
  • Maker, A., Kemmelmeier, M. y Peterson, C. (1998). Long-term psychological consequences in women of witnessing parental physical conflict and experiencing abuse in childhood. Journal of Interpersonal Violence, 13, 574-589.
  • Oudererk, B., Blachman-Demner, D. y Mulford, C. (2014). Teen dating violence: How peers can affect risk & protective factors. Washington, DC: U.S. Department of Justice.
  • Stafford, L. (1994). Communication and relational maintenance. San Diego: Academic Press.
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Transmisión Vertical, VIH de la madre al hijo, ¿cómo podría suceder eso?, ¿es posible?

Por Xenia Castillo Rodríguez

La transmisión del VIH de una madre seropositiva a su hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia es lo que se conoce como transmisión materno-infantil o transmisión vertical. El virus puede transmitirse de una madre con VIH a su hijo durante los periodos antes mecionados a través de la placenta, la sangre o la leche materna.

Antes de la aparición de la terapia antirretroviral, los hijos de mujeres con VIH tenían muchas probabilidades de nacer con el virus. Hoy en día puede prevenirse este tipo de transmisión, por lo que la infección por VIH no debe representar un obstáculo para ser madre.

¿Se pueden usar medicamentos contra el VIH durante el embarazo sin peligro?

La mayoría de los medicamentos contra el VIH pueden usarse sin peligro durante el embarazo. Por lo general, no aumentan el riesgo de defectos congénitos. Los proveedores de atención médica pueden explicar los riesgos y beneficios de los medicamentos contra el VIH específicos para ayudar a la mujer con este virus a decidir cuáles medicamentos usar durante el embarazo o mientras está tratando de quedar embarazada.

Pero, ¿cómo es posible que mi bebé no se infecte?

Los medicamentos contra el VIH obran al evitar la multiplicación del virus, lo cual reduce la concentración de este último en el cuerpo (también llamada carga viral). El tener menos VIH en el cuerpo protege la salud de la mujer y reduce el riesgo de la transmisión materno-infantil del VIH durante el embarazo y el parto. Algunos  medicamentos contra el VIH pasan de la mujer embarazada al bebé neonato a través de la placenta. Esta transferencia de medicamentos protege al bebé de la infección por el VIH, especialmente durante el parto vaginal cuando el bebé pasa a través del canal del parto y se expone a la sangre u otro líquido corporal de la madre. En algunos casos, a una mujer seropositiva se le puede practicar una cesárea para reducir el riesgo de transmisión materno-infantil del virus durante el parto.

Los bebés de madres seropositivas reciben medicamentos contra el VIH durante las primeras 4 a 6 semanas de vida. Esos medicamentos reducen el riesgo de infección por cualquier virus que puede haber entrado al cuerpo del bebé durante el parto.

Asimismo, conviene saber que los recién nacidos suelen tener anticuerpos del VIH procedentes de la madre, lo que no significa que tengan el virus. Por este motivo, las pruebas de laboratorio habituales para diagnosticar la infección por VIH a partir de la presencia de anticuerpos no son útiles en estos casos. Para saber si el niño tiene el virus, es preciso realizar un test virológico específico.

¿Qué sucede, después, que cuidados deberíamos tener?

Como se lee al principio el virus puede transmitirse de una madre con VIH a su hijo a través de la leche materna, por lo que las mujeres seropositivas no deben amamantar a sus bebés. En cuanto a la alimentación del bebé en cualquier periodo de la lactancia, se recomienda sustituir completamente la leche materna por una leche en polvo (fórmula) adaptada para el bebé, la cual es una alternativa segura y saludable a la leche materna, y se consigue fácilmente.

¿Se puede prevenir la transmisión materno- infantil del VIH?

 El riesgo de transmisión es poco cuando:

  • El VIH se detecta lo más temprano posible durante el embarazo (o antes de que la mujer quede embarazada).
  • Las mujeres seropositivas reciben medicamentos contra el VIH durante el embarazo y el parto y, en determinadas circunstancias, se someten a una cesárea programada.
  • Los bebés de madres seropositivas reciben medicamentos contra el VIH en las primeras 4 a 6 semanas de vida y no son amamantados.

Bibliografía

Gorbea Robles, M. (2008). Transmisión materno-infantil del VIH/SIDA. La otra cara de la pandemia. Revista Mexicana De Pediatría, 75(5), 241-246. Retrieved from https://www.medigraphic.com/pdfs/pediat/sp-2008/sp085h.pdf

Peña, A., Cerón, I., Budnik, I., Barttlet, D., Cataldo, K., & Fernández, A. et al. (2013). Prevención de la transmisión vertical y efectos secundarios de la terapia anti-retroviral en hijos nacidos de madres seropositivas para VIH en el área Sur-Oriente de Santiago, Chile: perspectiva de 15 años. Revista Chilena Infectol, 30(6), 644-652. Retrieved from https://scielo.conicyt.cl/pdf/rci/v30n6/art12.pdf

Prevención de la transmisión maternoinfantil del VIH El VIH/SIDA. (2019). Retrieved 2 November 2019, from https://infosida.nih.gov/understanding-hiv-aids/fact-sheets/20/50/prevencion-de-la-transmision-maternoinfantil-del-vih

Stamboulian, D. (2018). Transmisión vertical: las infecciones que se pueden transmitir de madre a hijo y cómo prevenirlas. Retrieved 1 November 2019, from https://www.infobae.com/salud/2018/01/08/transmision-vertical-las-infecciones-que-se-pueden-transmitir-de-madre-a-hijo-y-como-prevenirlas/

Arikan Y, Burdge DR. Human immunodeficiency virus infection in pregnancy. Can J Infect Dis 1998; 9: 301-309. British HIV Association guidelines for the management of HIV infection in pregnant women 2012 (2014 interim review). HIV Medicine (2014), 15 (Suppl. 4), 1–77. DOI: 10.1111/hiv.12185

Transmisión del VIH de la madre al niño. (2019). Retrieved 26 October 2019, from https://www.who.int/hiv/topics/mtct/es/

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Un poco sobre opresión sexual femenina

Pamela Limon Casanova

El hablar de sexo suele ser más difícil si eres mujer. Parece que el decir, comentar, preguntar debe ser dicho susurrándose, tiene un toque de prohibido o hasta de culpa, en el mejor de los casos se habla de éste como si fuera una travesura. De manera opuesta, no es noticia el hecho de que los hombres hablan de sexo con enjundia y orgullo, pueden gritarlo a los cuatro vientos; ¡qué dichosa libertad! No es sólo que socialmente sea aceptable y aplaudido que hablen de sexo en general, es el hecho de que pueden apoderarse de sus sensaciones y del placer, pueden vocalizar de muchas formas lo tanto que disfrutan del sexo, qué les gusta y qué no. Nosotras sentimos vergüenza al hablar de esto, a veces hasta por sentirlo o buscarlo, como si fuera a haber una consecuencia negativa.

Uno de los denominadores comunes de las religiones y doctrinas que han moldeado al mundo es el que mandan el mensaje de que el placer sexual de la mujer y su cuerpo es pecaminoso, es una cosa negativa que debemos evitar siendo éste el origen de desdicha para el mundo. Todo esto se asocia con ideas de impureza e indecencia, y pues la verdad no queremos que los demás nos vean así. La opresión se vive de muchas formas que apenas comenzamos a notar y a luchar por cambiar; violación, mutilación, matrimonios forzados, acoso, censura, entre muchas otras. Al final es una lucha por poder controlar nuestros propios cuerpos, poder adueñarnos de lo que somos, lo que sentimos, con quién y cómo lo sentimos.

Pero en el tema de la opresión hacia la mujer y su sexualidad debemos tomar en consideración otras realidades o argumentos. Tendemos a culpar de manera imparcial al tan controversial sistema patriarcal, que sí, sin duda hace de las suyas, pero hay más detrás de esto. Por un lado, está la parte evolutiva. Sin meternos mucho al tema la cosa es que buscamos propagar a la especie y para esto el hombre busca ciertas circunstancias y la mujer otras. Una mujer tiene que invertir mucho tiempo y energía en gestar y criar a un bebé. Mientras que al hombre también le interesa perpetuar sus gloriosos genes, pero pues naturalmente no tiene que invertir mucho. Al relacionarlo con el deseo sexual de la mujer, se puede decir que al hombre le “conviene” suprimir su deseo sexual porque así asegura que sólo se esté acostando con él y pues sus hijos sean en efecto suyos. Metiendo al contexto los constructos sociales que creamos que incluyen valores, normas, ética y moral, terminamos con la favorable combinación de acuerdos dónde las mujeres aprendemos a ignorar y reprimir nuestros deseos sexuales mientras que los hombres aprenden presumir los suyos.

Pero, no hay que olvidar las mujeres también participamos al perpetuar este status quo. El miedo a ser juzgadas y criticadas por expresar nuestros deseos y placeres sexuales viene por parte de otras mujeres también, a veces hasta en mayor cantidad y hostilidad. A esto también se le añade el hecho de que aprendemos a relacionarnos con el sexo como si fuera una divisa, tiene oferta y demanda. De cierto modo, esto tiene lógica. Las mujeres limitamos nuestro deseo sexual aunque sea sólo por apariencia, para mantener una oferta limitada del sexo que tanto demandan los hombres, porque en teoría ellos sí que lo quieren. Al restringir la oferta, controlamos lo que se da a cambio, atención, compromiso, seguridad. Entonces, a nosotras nos “conviene” desaprobar del deseo sexual nuestro y del resto; mientras menos “putas” y “zorras” haya, menor oferta de sexo habrá para los hombres que tanto lo demandan. Así él se mantiene interesado en este preciado recurso que hemos aprendido a utilizar como medio de control pero nunca como algo que cultivar y cuidar como parte de nuestra salud. ¿Y por qué nos conviene esto?, regresamos a lo evolutivo e incluimos lo social, necesitamos ayuda para criar, nos va mejor en grupo. Parecería que la mejor opción ante esto es desaprender estas ideas que nos limitan; si nos permitimos a nosotras mismas apropiarnos de nuestro cuerpo y su sexualidad, también se lo permitiremos a todas las demás.

Podemos argumentar que debe de haber cierto control para mantener el orden social. Debe haber normas que todo miembro de una comunidad practique para promover conductas prosociales que mejoren nuestro convivio. Pero el privar y castigar a la mujer por sentir placer sexual y por gozar de éste no va a ocasionar que nos vayamos a pasar de la raya y convirtamos en hedonistas/nihilistas y llegemos a la anarquía.

Ciertas partes de mundo privilegiadas se mueven en la dirección de la equidad, del respeto y de la libertad, pero como no tod@s podemos ser activistas, lo mínimo que podemos hacer, y no por alguien más solo por nosotras mismas, es validar y defender nuestro derecho innato de responsabilizarnos de nuestros cuerpos para disfrutar del placer que somos capaces de sentir. Y si esto intimida al otro, pues ni modo, es su problema.  Porque el derecho a tener autonomía sobre nuestro cuerpo no es mas que un derecho humano, si no empezamos a normalizar no empezaremos a cambiar. Hay que aprovechar la accesibilidad que tenemos para empaparnos (wink wink) de información y pues ser felices sin cargar con cosas innecesarias, disfrutar de nuestros cuerpos y del placer que podemos sentir.

Referencias

Baumeister, R. F., & Twenge, J. M. (2002). Cultural Suppression of Female Sexuality. Review of General Psychology6(2), 166–2003. doi: DOI: 10.1037//1089-2680.6.2.166

Yonika, M. (2019, May 6). Is Female Sexuality Really Repressed? Retrieved from https://blog.usejournal.com/is-female-sexuality-really-repressed-2e698a9aec66

(2004). Sexual Economics: Sex as Female Resource for Social Exchange in Heterosexual Interactions8(4), 339–363. Retrieved from https://assets.csom.umn.edu/assets/71503.pdf

Donk, K. 11 C. (2017, May 26). Sexual Suppression and Repression I: Definition and Origin. Retrieved from https://blog.kareldonk.com/sexual-suppression-and-repression-i-definition-and-origin/#ftr14

(n.d.). #FemalePleasure, a film on female sexuality. Retrieved from https://www.brut.media/uk/international/-femalepleasure-a-film-on-female-sexuality-41dfdbc1-9a13-4863-b501-c173ccd3975d

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Sexualidad ¿educación desde el temor o placer?

Por Mtra. Rocío Sánchez Granillo López

Desde que nacemos, nacemos con sexualidad, no podemos esperar que la educación sexual inicie en la adolescencia como se ha hecho a lo largo de generaciones. Vemos en programas de t.v., películas, series, etc. que siempre llega el “momento incómodo” de hablar sobre sexualidad con los hijos adolescentes. La escena regularmente se muestra como un momento en que ni los padres ni los hijos desean estar ahí y por lo tanto se hace de manera muy rápida, dando la información básica y dejando una infinidad de dudas flotando. Pero ¿por qué la educación sexual tiene que darse hasta la pubertad? ¿el o la bebé no nacen con genitales y por lo tanto con sexualidad? ¿por qué negar la sexualidad infantil? ¿qué pasa con todos esos años en los que no se les habla a los infantes sobre su cuerpo? Evidentemente al no hablar sobre el cuerpo y sexualidad, esto empieza a tornarse un tema no hablado por lo tanto no se puede preguntar y en consecuencia cuando llega el momento de la “plática” todo es incómodo y no hay manera adecuada de abordarlo. De ahí que la educación sexual debe darse desde el nacimiento, enseñarle a la niña que no tiene “colita” tiene vulva y el niño no tiene “un pajarito” tiene pene ya que de esta manera podrá verlo como algo normal y natural, así pues cuando tenga dudas podrá preguntar sin temor.

Ahora bien, ya que empecé a hablar del temor, estoy segura que la mayoría de nosotros recibió una educación basada en el temor, los temas que nos enseñan en el Colegio con respecto a sexualidad son: anticonceptivos, embarazo, aborto e infecciones de transmisión sexual. Todos estos con la connotación negativa ya que el mensaje que los envían es: “el coito es malo porque si lo haces entonces te puede ir muy mal o te embarazas o te pegan alguna infección horrenda”. Y así…vamos creciendo pensando que el acto sexual es malo, que tenemos que aguantarnos, no tener una vida sexual plena porque eso nos provocará un castigo terrible.

Esta educación solo nos ha llevado a tener un gran número de embarazos adolescentes, a ser ignorantes en el aspecto sexual y a no tener una adecuada salud sexual, no solo por las infecciones de transmisión sexual si no que nos enfrentamos a muchas personas con disfunciones sexuales que no se atreven a hablar por pena o por pensar “así debe ser porque no se cómo sería diferente”.

El placer en la sexualidad es básico, tenemos que poder disfrutar con RESPONSABILIDAD, es decir, si educamos desde el placer, enseñando a las personas lo que pueden llegar a sentir y a experimentar cuando hay un verdadero disfrute, podrán entonces tener una vida sexual plena, esto va de la mano con la responsabilidad que ello implica tener todos los conocimientos necesarios en el tema para tomar decisiones, sabiendo qué cuidados, precauciones y acuerdos se deben tener con las parejas sexuales.

Por esta razón se creó este blog, para brindar educación sexual desde el placer y con responsabilidad para que podamos tener una población cada vez más informada sobre este tema que es fundamental para nuestro desarrollo como seres humanos.

Este blog está escrito por alumnos de la Universidad Iberoamericana que llevan la materia Taller de Sexualidad Humana en la carrera de Psicología, a lo largo del curso vemos muchos temas que queremos compartir para que esas dudas, mitos, tabúes y demás desaparezcan poco a poco y los jóvenes tengan al alcance información veraz sobre sexualidad.

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Educación y salud sexual

Mtra. Rocío Sánchez Granillo López

En los últimos años, el tema sexual ha emergido de los días de la edad victoriana hacia la luz del día. Actualmente se estudia y se analiza quizá como no se había hecho antes. Pero ¿puede aceptarse realmente que la ignorancia y la ansiedad sexuales hayan disminuido de manera apreciable debido al moderno entorno de la franqueza sexual?

Efectivamente se han realizado grandes adelantos hacia la integración de programas de educación sexual más adecuados y funcionales para los jóvenes; sin embargo aún persisten grandes conflictos y dudas con respecto a lo sexual.

La incapacidad de los adultos para discutir acerca de la sexualidad de manera franca y abierta con los jóvenes, los dota de una cualidad mágica irreal, la cual refuerza la preocupación del adolescente por el tema, lo cual va a provocar que busque en fuentes inadecuadas información al respecto, dando como resultado una formación en la sexualidad a partir de la educación informal, apareciendo así un sinnúmero de mitos.

Los seres humanos no conocen su sexualidad por instinto; deben aprender los tres aspectos básicos de la sexualidad: el biológico, psicológico y social. En la actualidad gran parte de la educación sexual ocurre de manera informal provocando confusión, ignorancia y sentimientos de culpa; ocasionando que muchos individuos incluso repriman esta parte vital de su existencia. Una educación sexual apropiada puede ayudar a la adaptación en la vida y romper el ciclo de ignorancia y culpa.

Para disfrutarse, la sexualidad debe estar libre de culpa. Los programas de educación sexual son importantes vías para ayudar a la gente a aliviar sentimientos de culpa y angustia. Estos programas cuando están en manos de individuos capacitados y emocionalmente conscientes, y se presentan cuidadosa y objetivamente pueden ayudar a establecer la salud sexual.

Este blog tiene como objetivo proporcionar información realista, transmitir información relevante y apropiada para el crecimiento educativo y emocional de la persona promoviendo así la salud sexual.

¿Somos seres andróginos naturalmente?

Por Daniela Viveros

Seguramente has escuchado hablar sobre la androginia, o tal vez la palabra “andrógino” usada para describir algo o a alguien, pero… ¿Qué significa realmente? Y ¿De dónde viene esta interesante palabra? ¿Qué tiene que ver este concepto con la identidad y la expresión de género?

La androginia viene del griego andrós “varón” y gyné “mujer” y es definida como la capacidad de un individuo de exhibir rasgos y comportamientos típicamente masculinos y típicamente femeninos. Se ha observado que quienes tienen esta capacidad de comportamiento tienden a ser psicológicamente más saludables y desarrollan un mejor autoconcepto; además tienen mayor probabilidad de seleccionar el comportamiento más apropiado para cada situación por contar con un repertorio más amplio de comportamientos y mayor flexibilidad, por lo que se considera a la androginia como buen indicador de ajuste social en la edad adulta (Bem & Lenney, 1976; Braza, et al., 2016). El concepto de androginia dentro de la sociología y la psicología se incorporó en los años 1970s (Bem, 1975; Braza, et al., 2016). Sin embargo, desde mucho antes, autores como Platón y Virginia Woolf escribieron sobre este concepto.

Platón incorporó el concepto de “andrógino” en una de las explicaciones sobre el amor desde la mitología, en su texto “El banquete”, conde Aristófanes plantea que anteriormente habían tres especies de humanos: unos todo hombres, otros todo mujeres, y los terceros hombre mujer –los Andróginos–. Las tres especies eran “dobles”, es decir, dos cuerpos unidos, unos de dos hombres, otros de dos mujeres y otros de un hombre y una mujer. Toda esta especie era tan poderosa y fuerte que llegaron al atrevimiento de desafiar a los dioses, entonces para castigarles y disminuir su fuerza, Júpiter dividió a estas dobles personas encargando a Apolo la curación de las heridas. El amor que siente cada uno de estos individuos ya separados es el recuerdo de su antiguo estado: los hombres nacidos de hombres dobles se aman entre sí, de igual forma las mujeres nacidas de mujeres dobles y ocurre lo mismo con los hombres y mujeres nacidos de Andróginos –aman al sexo opuesto– (Azcárate, 1871). 

Este mito intenta explicar y clasificar las especies del amor humano y vemos cómo lo explica mediante la falta, ya que los individuos allí aman lo que les hace falta pero que tuvieron alguna vez. Pero el punto es que Platón ya había considerado la existencia de este ser Andrógino como un ser común que habitaba en una sociedad –aunque fuera un mito– y explica la vulnerabilidad del ser humano a partir de esa incompletud que es el “castigo de los dioses”. 

Por otro lado, Virginia Woolf habla sobre las mentes andróginas en su ensayo A Room Of One’s Own (Una habitación propia), mencionando que este tipo de mente es “resonante y permeable, que transmite las emociones sin impedimentos, naturalmente creativa, incandescente e indivisible”, lo cual es ideal –según ella– para lograr plasmar nuestro genio completo en un texto. Argumenta que las mujeres han sido privadas de educación y otras oportunidades que les habrían permitido llegar a expresar su “genio completo”, teniendo una perspectiva más completa y mejores herramientas tanto sociales como intelectuales para lograrlo –refiriéndose a la historia de la humanidad hasta el punto en el que ella está escribiendo esto tras haber explorado los escasos textos de ciencia ficción escritos por mujeres–.

Asimismo, Lao Tzu, en el pasaje veintiocho de su texto Tao Te Ching habla sobre conocer el blanco y impersonal, pero “mantener” o “quedarse con” el negro y lo personal para entonces ser más fuerte y capaz como individuo (Tzu, s.f.). El mensaje que envía aquí implica que desarrollar cierto grado de androginia mental y comprensiva nos lleva a ser seres más capaces por tener más herramientas.

En estos textos, el sexo, la expresión de género y la identidad de género, se pueden apreciar como conceptos sabiendo lo que significan: la identidad de género determina la forma en que las personas experimentan su género –independientemente de cómo lo expresen– y contribuye al sentido de identidad, singularidad y pertenencia (Amssac, 2021); por otro lado, la expresión de género es la forma en que manifestamos nuestro género mediante nuestro comportamiento y nuestra apariencia. La expresión de género puede ser masculina, femenina, andrógina o cualquier combinación de las tres (ONU, 2021). Y lo que hacen es jugar en la fantasía y en lo imaginario con lo que sucedería si las posibles variaciones reales del género y del sexo se unieran o se fusionaran tanto en el plano intelectual como en el físico.

Todas las sociedades tienden a definir o asignar roles sexuales, es decir, la manera en que cada individuo debería comportarse, definir sus valores y características, al igual que sus actitudes y prácticas culturales a partir de su sexo o genitales –lo que es, en conjunto, el género–. Estos roles y comportamientos típicos suelen adquirirse durante la infancia ya que pueden ser percibidas desde el juego y un dato importante sobre ellas es que perpetúan las relaciones particulares de poder entre el hombre y la mujer; y a pesar de que se han observado comportamientos diferentes universalmente entre niños y niñas, las características en que éstas difieren son escasas y tienden a exagerarse (Braza et al., 2016). Gran parte del razonamiento que tiende a separar hiperbólicamente ambos sexos tienen como base el pensamiento biologicista, donde se argumenta que las hormonas, las complexiones corporales y los cerebros de los hombres y de las mujeres son distintas y que esto hace que el comportamiento de ambos también lo sean, sin embargo como menciona Coppola (2011), estas diferencias resultan ser en gran medida resultado del proceso de socialización; incluyendo en éste el rechazo y la falta de aceptación a individuos que manifiestan características que “no corresponden” a su sexo y género –que están íntimamente ligados–.

Ahora bien, si hacemos un recuento de lo que Platón nos relata sobre la completud del ser, lo que Bem y Braza et al. nos informan sobre las cualidades de las personas con características andróginas, lo que Virginia Woolf nos relata sobre la mente andrógina y lo que Lao Tzu nos enseña sobre comprender la naturaleza del Ying y el Yang, podemos llegar a la conclusión de que permanecer únicamente en un polo del espectro del género –que es un constructo social– nos limita, nos resta muchas posibilidades como seres individuales y nos hace de alguna forma ser dependientes en algunos aspectos, aunque claro, es sumamente complicado y utópico llegar a tenerlo y serlo todo, y además siendo seres sociales necesitamos de otros, pero podemos fomentar una educación más andrógina para lograr desarrollar en las personas más y mejores herramientas para empatizar, comprender, actuar y valorar su en sus entornos, ya que abarcaría una perspectiva más amplia. El paso siguiente podría ser aceptar e incluir más las nuevas extensiones que salen a un rango fuera del espectro conocido que tiene una base binaria.

Referencias

Braza, P., Carreras, R., Braza, F. & Muñoz, J.M. (2016). Androginia, amplitud de comportamiento y ajuste social en niños y niñas de educación infantil. Revista Infancia, Adolescencia y Familia 1(001) pp. 177-188

Rubio-Coppola, A. (2011). Androginia psicológica y Autoconcepto físico: Análisis desde una perspectiva de género. Repositorio de la Universidad Arturo Prat del Estado de Chile. Recuperado de https://www.ehu.eus/documents/3012743/4523628/Rubio-Coppola-Ana.pdf

Azcárate, P. (1871). Platón: obras completas, tomo 5. El banquete. Madrid, España. Recuperado de https://filosofia.org/cla/pla/img/azf05285.pdf 

Amssac. (2021). Definiciones básicas. Amssac. Recuperado de https://www.amssac.org/biblioteca/definiciones-basicas/

ONU. (2021). Glosario. Libres e Iguales: Naciones Unidas. Recuperado de https://www.unfe.org/es/definitions/ 

Woolf, V. (1929). A Room Of One’s Own. Editorial MarinerTzu, L. (s.f.). Tao Te Ching. Pasaje veintiocho. Recuperado de http://thetaoteching.co

Tzu, L. (s.f.). Tao Te Ching. Pasaje veintiocho. Recuperado de http://thetaoteching.com/taoteching28.html

¿Sabes por qué ocurre el vaginismo?

Por Daniela Viveros Tinoco

¿Has escuchado hablar sobre el vaginismo? ¿Lo has presenciado o lo has vivido alguna vez? Si conoces esta alteración sexual, probablemente hayas escuchado algún prejuicio o crítica hacia la persona que lo padece, si no, continúa leyendo porque así comenzarás a identificar los factores que propician el desarrollo de esta alteración sexual. Hey, identificar, tratar y prevenir es necesario… ¿No lo crees?   

Entonces, antes de entrar a fondo en el tema de los factores socioculturales que lo propician, comencemos por la definición y algunos datos importantes…

¿Qué es el vaginismo?

El vaginismo se define como una dificultad recurrente y persistente para permitir la penetración del pene, dedos u otros objetos –como juguetes sexuales– en la vagina, ocasionada por una contracción involuntaria de los músculos que rodean el tercio externo de la misma. Puede presentarse sin alteración de la excitación, del deseo o del orgasmo (Spengler et al., 2020). Siguiendo algunos datos, se estima que el rango de prevalencia del vaginismo es de 1% a 6% y suele clasificarse como una disfunción sexual femenina (Van Lakveld et al., 2017 citado en Rabinowitz et al., 2017). 

En el DSM-5 (manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, por sus siglas en inglés) se le denomina como “Trastorno de dolor génito-pélvico/penetración” e indica que se deben cumplir dos de las siguientes cuatro condiciones para que se pueda diagnosticar: 1) dificultad persistente o recurrente en la penetración vaginal; 2) dolor genital o pélvico antes, durante o como resultado de los intentos de penetración vaginal; 3) temor o ansiedad de la penetración o del posible dolor de la penetración vaginal; y 4) tensión o contracción de los músculos del suelo pélvico durante los intentos de penetración vaginal (American Psychiatric Association, 2014). Sin embargo, podemos ver cómo aquí toman la dispareunia –otra disfunción sexual femenina– como parte del mismo diagnóstico, esto puede ocasionar la invisibilización del vaginismo ya que establecen como un concepto central el dolor y en muchas ocasiones llega a presentarse sin dolor (Rabinowitz et al., 2017).

Pero antes de llegar a este punto de conocimiento, hicieron pasar a las mujeres por procedimientos dolorosos, como laceraciones y ejercitaciones con moldes de vidrio para lograr mantener la apertura o dilatación de la vagina (porque lo importante era que la mujer pudiera reproducirse), lo cual funcionaba para ensanchar el orificio y permitía la penetración pero agravaba más el trauma de la mujer, afectando su respuesta sexual a largo plazo (Kaplan, 2005 citado en Cisternas, 2015). Además cuando una mujer presentaba esta condición se le solía criticar con insultos como “frígida” y suele haber mitos alrededor, como que se debe a falta de experiencia o al tamaño del pene, o que el sexo es doloroso para la mujer entonces “es normal”.

Ahora sí, adentrémonos en los factores socioculturales… 

A lo largo de la historia se han patologizado –o planteado como enfermedad– ciertas condiciones relacionadas a la sexualidad femenina tomando en cuenta únicamente a la mujer que las presenta y sin considerar la importancia de los factores relacionales y culturales.

John Bancroft descarta la clasificación de una denominada “disfunción sexual femenina” que afecta a 43% de una población –como dato estadístico en los Estados Unidos– argumentando que estas reducciones en el interés sexual y otras condiciones, como anorgasmia y vaginismo, suelen ser respuestas adaptativas y reacciones comprensibles ante condiciones adversas como relaciones violentas de pareja o o cansancio y estrés en la vida en general de estas personas (Bancroft, Loftus & Long, 2003 citado en Moynihan, 2005). Si nos ponemos a pensarlo, lo que plantean Bancroft et al. tiene mucho sentido… si esto le ocurre a 43% de la población –y seguramente a más personas, tomando en cuenta los casos que no se reportan–, entonces no podemos atribuir esta condición únicamente al individuo que la presenta, tiene que ver con algo más cultural o social. Siendo así… ¿Cuáles serán esos factores sociales o culturales que se promueven para que esta alteración sexual se desarrolle?

Por una parte, Cisternas (2015) informa que el vaginismo se manifiesta como una reacción psicosomática ante la penetración, estimulada a partir de aprendizajes negativos respecto a la sexualidad y reporta que vari@s terapeutxs y psicólogxs han reconocido ciertos factores culturales que inciden en la prevalencia de la reacción. Entre estos factores se encuentran: la inadecuada información y educación sexual – sobre todo en contextos que mantienen una doble moral respecto al tema–, la mantención de mitos y creencias erróneas sobre el sexo o situaciones traumáticas relacionadas con la vivencia sexual, considerando la influencia de mensajes intrusivos, inadecuados y negativos sobre el coito como el factor más relevante y el abuso sexual como el menos relevante; asimismo, estos traumas de vivencia sexual pueden asociarse a contextos culturales que colocan a las mujeres en posiciones de inferioridad social y vulnerabilizándolas ante violencias psicológicas, físicas y sexuales. A partir de esto se ha llegado a concluir que las mujeres afectadas con vaginismo suelen provenir de contextos familiares y culturales con fuertes perspectivas negativas sobre la sexualidad y donde se restringe la libertad sexual femenina (Crowley et al., 2009 citado en Cisternas, 2015).

Por otro lado, un estudio correlacional de Sánchez Bravo et al. (2010) se reporta que en un grupo de mujeres con vaginismo se presentaron mayores índices de: disminución en la autoestima, incremento en las características de sumisión, relación con temores a la sexualidad, escasa información sexual y problemas conyugales, este último factor es bidireccional ya que puede contribuir al desarrollo del vaginismo, pero también el vaginismo puede ocasionar o contribuir en su aparición.

Finalmente, la autora Hoing-nga Ng (2010), siguiendo el mismo hilo que siguen Bancroft et al., enfatiza la importancia de abordar el vaginismo como un fenómeno sociocultural o como una expresión sexual vinculada a la cultura en lugar de clasificarlo como un problema médico, sexual o psicológico. Propone enfocarse en los escenarios culturales y narrativas sociales prescritas sobre la sexualidad, donde incentivan a las mujeres a retrasar o negar el sexo por temor al embarazo, o las juzgan como mujeres “baratas” o donde el sexo es inaceptable antes del matrimonio en su religión (Ng, 2010 citado en Cisternas, 2015).

Después de saber todo esto, podemos concluir que se deben tomar en cuenta múltiples factores que contribuyen al desarrollo del vaginismo y los principales son los socioculturales, donde se ve reflejado el machismo y la misoginia arraigada que engloba muchas áreas de la interacción humana.

Comenzar a plantear el vaginismo como un fenómeno sociocultural o como una respuesta social normal o adaptativa en culturas más tradicionales y conservadoras es adecuado y pertinente para el abordaje de esta condición que afecta a miles de mujeres en todo el mundo.

Referencias:

American Psychiatric Association. (2014). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales DSM-5. APA 5a edición. Editorial Médica Panamericana.

Cisternas, M. (2015). Sexualidad y Cuerpo en Relatos de Mujeres con Vaginismo [Tesis de maestría, Universidad de Chile]. Repositorio institucional – Universidad de Chile.

Moynihan R. (2005). The marketing of a disease: female sexual dysfunction. BMJ (Clinical research ed.), 330(7484), 192–194. https://doi.org/10.1136/bmj.330.7484.192

Rabinowitz D, Lowenstein L, Gruenwald I. (2017). Fear of Vaginal Penetration in the Absence of Pain as a Separate Category of Female Sexual Dysfunction: A Conceptual Overview. Rambam Maimonides Med J. 8(2). Recuperado de https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5415362/

Sánchez Bravo, C., Carreño Meléndez, J., Corres Ayala, N., & Henales Almaraz, C. (2010). Perfiles e indicadores psicológicos relacionados con la dispareunia y el vaginismo. Estudio cuantitativo. Primera parte. Salud mental, 33(4), 347-353. Recuperado de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-33252010000400007& lng=es&tlng=es

Spengler González, L. M., de Dios Blanco, E., Roque Ortega, L., & Maurisset Moraguez, D. (2020). Dispareunia y vaginismo, trastornos sexuales por dolor. Revista Cubana de Medicina Militar, 49(3), 1–22.