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Empoderamiento femenino en la pornografía

Por: Ana Patricia Rojas Morales

La pornografía es una de las industrias más poderosas del mundo, siendo multitudinaria y multimillonaria. Según la revista Forbes, a través de la pornografía se movilizan más de 60 mil millones de dólares al año en el mundo y son más de 250 millones de personas que la consumen (Montero, 2018). Un estudio realizado por Pornhub, la página de videos porno más popular a nivel mundial, ubicó a México en el décimo lugar de los países más consumidores en 2019 (Sin Embargo, 2019).

De igual manera, se sabe que la industria porno es dominada por hombres, tanto en su producción como en su consumo. Actualmente se ha comenzado a visibilizar la violencia que viven las mujeres que participan en ella, y aunque aún no existen estadísticas oficiales sobre el porcentaje de mujeres que lo realizan voluntariamente ni de aquellas que han sido sometidas, se sabe que esta industria mantiene una estrecha relación con la prostitución y la trata de personas

Lamentablemente, una de las concepciones negativas que se tienen de la pornografía es que es una fuente de aprendizaje para el acto sexual. Esto se cree debido a la falta de educación sexual integral en nuestra cultura, por lo que es a través del consumo de la porno convencional que se instauran ideas, creencias y expectativas irreales sobre las relaciones sexuales. Adicionalmente, se desarrolla un aprendizaje de opresión al deseo femenino, fomentando la cultura de la violación y la deshumanización a la mujer. Guila Sosman, psicóloga clínica perito-judicial, enfatiza que la violencia machista ejercida en la pornografía fomenta un estereotipo que divide los roles sexuales de hombres y mujeres, puesto que constantemente se muestra el dominio unilateral masculino durante el acto sexual, promoviendo un papel de cosificación a la mujer (Sepúlveda, 2018). 

Con lo anterior, se puede asumir que la violencia de género es prácticamente inherente en la industria pornográfica. ¿Será que sus consumidores únicamente pueden alcanzar la excitación sexual al observar la sumisión de la mujer? ¿Será que las actrices que participan en ella se encuentran imposibilitadas de ejercer un rol sexual distinto? ¿Se cae en una contradicción cuando hay deseo de la mujer por participar en videos pornográficos que estén libres de humillaciones ni degradaciones de su cuerpo?

De acuerdo al estudio que Pornhub realizó sobre su sitio en 2018, la proporción de visitantes mujeres representa el 29%, un aumento de 3 puntos porcentuales con respecto al año anterior. Sin embargo, un dato relevante es que desde el 2017 las búsquedas vinculadas al placer femenino alcanzaron cifras récord donde, por ejemplo, la categoría “porno para mujeres”, se incrementó en un 1400% (Phillips, 2018).

Posiblemente nunca antes habías escuchado de una propuesta diferente: la pornografía feminista. Esta alternativa tiene por objetivo eliminar el negocio histórico de la explotación de la mujer donde se percibe que su cuerpo se dispone únicamente para la satisfacción del hombre (Grupo La Silla Rota, 2019). El término se ha definido como tal porque representa un erotismo en el que se busca que la mujer desarrolle un carácter más activo, en el que tenga el poder de disfrutar su sexualidad como mejor le plazca (Malvestida, 2018).

Este tipo de pornografía tiene una intención política, porque busca una condición justa para sus participantes, en donde sus derechos laborales sean respetados. Un dato interesante es que las mujeres que la producen se caracterizan por disponer de condiciones socioeconómicas favorables. Este tipo de porno NO suele ser gratis, debido al costo que la producción implica, y al pago justo a las personas involucradas (Malvestida, 2018).

El auge del movimiento feminista ha posibilitado que se cuestionen temas poco visibilizados que nos han aquejado como mujeres a lo largo de la historia. Sobre algunos de ellos se han construido críticas que están lejos de ser homogéneas, se han convertido en grandes debates. Uno de los más controversiales es la posibilidad de tener una pornografía con perspectiva de género.

Carole S. Vance hace referencia a la importancia de generar cambio social a través de una visión,  evitando dejarse llevar únicamente por el miedo: “No basta con alejar a las mujeres del peligro y la opresión; es necesario moverse hacia algo: hacia el placer, la acción, la autodefinición. El feminismo debe aumentar el placer de las mujeres, no sólo disminuir nuestra desgracia.” (Prada, 2010).

Las feministas llamadas “pos-porno, pro-sex y transcultural” consideran que la censura de la pornografía no es la solución para la violencia en la misma, sino “la producción de representaciones alternativas de la sexualidad, hechas desde miradas divergentes de la mirada normativa” (Preciado, 2007, en Prada, 2010). Tienen la convicción de que existe la posibilidad de presentar a la pornografía de manera distinta, en donde se promuevan valores diferentes a los de la misoginia.

Gabriella Wiener dice que “a las protagonistas que participan en la porno de Erika Lust, el sexo las libera.”

Erika Lust es una de las pioneras en esta vertiente de la pornografía. Su principal objetivo es que esta funja como un medio de excitación, educación y placer; el cual remite a una política visual del cuerpo ajena a la mirada moralizante que lo oculta y a la mirada masculina que lo cosifica. Es importante enfatizar que NO se trata de una versión light de la pornografía, sino de un género en el que la mujer se reconoce como sujeto sexual y no como mero elemento a la virtud del deseo masculino (HELLO NIPPLE, s.f.)

Tanto los hombres como las mujeres que participan, se muestran a gusto con sus cuerpos, con sus fluidos y con los deseos que los estimulan a explorar su sexualidad y a vivirla de la manera más emocionalmente satisfactoria. El constante contacto con la otra persona constituye un elemento importante, ya que posibilita la vinculación del tacto y el diálogo, lo cual a su vez resignifica la sexualidad del cuerpo sin constreñirlo. Los mensajes que se buscan transmitir es que la excitación va más allá de imágenes de ardor genital, la educación sexual va más allá de el proceso de procreación y el placer es mucho más que alcanzar el orgasmo (Aguado, 2018). 

Imagen: @lusteryPOV

La directora enfatiza la necesidad de que este tipo de pornografía sea creada y dirigida por mujeres. De hecho, le gusta relacionar su estética más al cine erótico e independiente que a la coloquialmente conocido como pornografía. Además, Lust se asegura de la producción de sus videos al contratar actrices y actores que quieren estar en el lugar donde están y que hayan pasado los tests de enfermedades de transmisión sexual.

Candida Royalle, otra de las figuras influyentes en este medio, menciona que las personas que participen son libres de explorar el acto sexual de la forma que les plazca, siempre y cuando exista integridad y respeto entre los y las mismas, quedando completamente prohibido el sometimiento a prácticas denigrantes o no consentidas, pues el objetivo es que se disfrute el cuerpo y las fantasías tanto individuales como de pareja o colectivas (Aguado, 2018).

“Ersties”, es uno de los sitios en donde puedes encontrar pornografía con perspectiva de género. Todos sus videos y películas son filmados por un equipo de mujeres estudiantes de cine, fotógrafas y amantes de la porno. Su filosofía se basa la creencia de la exhibición natural de la sexualidad femenina, en donde promueven que el erotismo natural femenino, sin necesidad de guiones, demandas o expectativas. Su enfoque positivo de la pornografía es una marca registrada de Ersties: personas apasionadas y aventureras  haciendo lo que les gusta hacer.

Otro de los sitios conocidos es “Lustery”. Sus videos se caracterizando ser caseros y amateur. Su fundadora, Paulita Pappel, considera fundamental que el placer sexual que se obtiene a través de la de la porno no solamente debe estar enfocado para el espectador, sino que también para las personas que lo realizan. En sus videos participan parejas reales manteniendo relaciones de una forma absolutamente espontánea. Paulita considera que se produce magia al observar a las parejas obtener el control de sus deseos, porque así la acción se vuelve orgánica, auténtica y realmente refleja la pasión de la vida real.

Imagen: @lusteryPOV

Después de conocer esta propuesta distinta de hacer y consumir pornografía, ¿ha cambiado tu perspectiva sobre la posibilidad de empoderar a las mujeres a través de ella?

Es un tema sumamente polémico y el objetivo de este artículo no es idealizar la industria pornográfica, sino hacerte una invitación a cuestionarte, con las cifras y argumentos expuestos, la influencia de nuestro contexto en el consumo de la misma, las maneras de vincularnos y las percepciones sobre la sexualidad que hemos obtenido a raíz de ella. Todavía hay un largo camino por recorrer en la lucha por la equidad de género, y la posibilidad de una concepción distinta de la pornografía puede representar un paso importante en el proceso.  

Imagen: @lusteryPOV

Referencias:

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Empecemos a desintoxicar nuestras relaciones

Por: Isaac Guzmán Vázquez.

Todos hemos escuchado alguna vez a un amigo o a un familiar hablar de relaciones tóxicas, pero es igual de importante hablar de relaciones sanas. Éstas últimas se confunden a menudo con relaciones perfectas, es decir, en las que no existen defectos o debilidades en ambas partes. Como sabemos, estas relaciones ideales no existen por el simple hecho de que las personas no somos perfectas. Sin embargo, si la pareja está interesada en dedicarle tiempo a atender sus dificultades, la relación podría llegar a clasificarse como saludable. 

¿Qué es una relación tóxica?

Se trata de una relación en donde una o ambas partes sufren en vez de disfrutar del hecho de estar juntos. La pareja se ve sumergida en un gran desgaste emocional por tratar de salvar la relación constantemente.

¿De dónde surgen las relaciones tóxicas?

Son diversas las causas por las que podemos mantener una relación tóxica a pesar de saber que nos está haciendo daño. Las siguientes son las más comunes: baja autoestima, creer que somos la solución a los problemas de nuestra pareja, pensarnos a nosotros mismos como las víctimas de la relación, dependencia emocional, miedo a la soledad y miedo al futuro.

Las relaciones familiares también juegan un papel fundamental en el desarrollo del individuo. En este sentido, los padres han sido reconocidos como los principales protagonistas y la familia como el escenario primario de socialización del niño. Distintos modelos teóricos, como el aprendizaje social, el modelo cognitivo conductual, la teoría de los sistemas de familia o los modelos bio-conductuales, les conceden un gran poder explicativo a las variables familiares en la predicción del desarrollo cognitivo, físico y social de los hijos, así como a su bienestar. Distintas teorías sobre la socialización del niño defienden la existencia de una fuerte asociación entre el tipo de relaciones padres-hijos existente en la familia y el desarrollo de problemas en los hijos. Aunque hay pruebas de que las interacciones coercitivas entre padres e hijos pueden dar lugar al desarrollo de conductas agresivas y antisociales en otros contextos, especialmente en el caso de los varones, fue a partir de la década de los noventa cuando los investigadores comenzaron a interesarse por los mecanismos a través de los cuales las experiencias de los niños dentro de sus familias impactan en su conducta y estatus entre los iguales a corto y largo plazo (Dishion, 1990).

Dado que el matrimonio forma parte del sistema familiar en el que se encuentra el niño, le puede influir directamente y suministra un contexto que facilita o perjudica su crianza, ejerciendo también de este modo una influencia indirecta (Grych, Raynor y Fosco, 2004). Los investigadores coinciden en señalar que existe una relación entre disfunción matrimonial y mala adaptación de los hijos, siendo los conflictos matrimoniales, y sobre todo la percepción del niño de estos, los que presentan una relación más fuerte y consistente con su adaptación (Cortés, 2007).

Las agresiones entre los padres también aumentan el riesgo de que los hijos desarrollen posteriormente unas relaciones de pareja inadecuadas o tóxicas. Por ejemplo, los resultados de Maker, Kemmelmeir y Peterson (1998) indicaban que las universitarias que habían estado expuestas a las agresiones presentaban una peor adaptación a largo plazo, experimentando más violencia en las relaciones de pareja y unos niveles superiores de comportamiento antisocial y más síntomas depresivos y traumáticos. Los adolescentes que presencian en su hogar los conflictos hostiles o la violencia familiar pueden estar aprendiendo formas de expresar la cólera que supongan un mayor riesgo de utilizar la violencia con sus parejas, actuando de forma controladora, hostil y abusiva.

¿Qué es una relación sana?

Una relación sana o de mantenimiento no es aquella en la cual no existen problemas ni desencuentros. Incluso, en una relación sana puede haber las mismas o más dificultades que en una relación tóxica. Lo que las diferencia es que, en la sana, la pareja promueve de manera activa conductas designadas para continuar la relación, para prevenir su declive o para repararla y restablecerse (Stafford, 1994).

Canary y Dainton (2009) concuerdan en que existen al menos cinco formas de definir el mantenimiento dentro de una relación:

• La primera definición hace referencia a que el mantenimiento implica la estabilidad y cuidado de la relación, es decir, el mantenimiento se refiere a las conductas que ayudan a que una relación se mantenga a través del tiempo.

• La segunda definición envuelve el deseo de las características que debe tener una relación. Esta definición implica que no es suficiente tener una relación estable sino que implica mantener una alta calidad en la relación, por ejemplo, el hecho de que la relación está caracterizada por la satisfacción, el compromiso, la confianza, el amor y el apoyo.

• La tercera visión implica no sólo las conductas sino cómo las personas reparan la relación cuando se presenta algún daño. Esta visualización implica que no se dan conductas de mantenimiento en la relación hasta que son necesarias las reparaciones.

• La cuarta definición implica mantener la relación en una condición específica. Es decir, bajo un tipo de relación e intimidad específica, por ejemplo, los amigos platónicos que desarrollan conductas de mantenimiento en una interacción no sexual.

• Finalmente, se da una perspectiva dialéctica, donde las conductas de mantenimiento son vistas como una adaptación al cambio inherente a cada relación.

¿De dónde provienen las relaciones sanas?

De acuerdo con Fromm (2007), para que una relación sea satisfactoria y benéfica para ambas partes, debe implicar ciertos elementos básicos interrelacionados que se adquieren desde la infancia. Éstos son: cuidado, responsabilidad, respeto y conocimiento.

El cuidado se entiende como una preocupación activa por la vida y el crecimiento de lo que amamos. Cuando falta tal preocupación activa, se concluye que no hay amor en la pareja.

El cuidado y la preocupación implican otro elemento de las relaciones sanas: el de la responsabilidad. Hoy en día se suele usar ese término para denotar un deber, algo impuesto desde el exterior. Pero la responsabilidad, en su verdadero sentido, es un acto enteramente voluntario, constituye la respuesta a las necesidades, expresadas o no, de otro ser humano. Ser “responsable” significa estar listo y dispuesto a “responder”.

La responsabilidad podría degenerar fácilmente en dominación y posesividad, si no fuera por un tercer componente de las relaciones sanas, el respeto. Respeto no significa temor y sumisa reverencia, denota la capacidad de ver a una persona tal cual es y tener conciencia de su individualidad única. Respetar a alguien es querer que la persona amada crezca y se desarrolle por sí misma, en la forma que le es propia, y no para servirme.

Respetar a una persona sin conocerla, no es posible. El cuidado y la responsabilidad serían ciegos si no los guiara el conocimiento. El conocimiento estaría vacío si no lo motivara la preocupación. Hay muchos niveles de conocimiento, el que constituye un aspecto del amor sano no se detiene en la periferia, sino que penetra hasta lo más profundo.

El antídoto

El antídoto de las relaciones tóxicas es resultado de ver al amor no sólo como una relación personal, sino como un rasgo de madurez que se manifiesta en diversas formas: amor erótico, amor fraternal, amor filial, amor a uno mismo, etcétera. El amor no es algo pasajero y mecánico, como a veces nos induce a creer la sociedad de hoy. Muy al contrario, el amor es un arte, el fruto de un aprendizaje construido a lo largo de la vida. Por ello, si queremos aprender a amar, debemos actuar como lo haríamos si quisiéramos aprender cualquier otro arte (con su parte teórica y práctica), ya sea música, pintura, carpintería o el arte de la medicina (Fromm, 2007).  

Referencias

  • Canary, D. y Dainton, M. (2009). Maintaining Relationships. Los Angeles: SAGE.
  • Cortés Arboleda, M.R. (2007). Adaptación de la pareja, conflictos matrimoniales y problemas de conducta de los hijos. Madrid: Pirámide.
  • Dishion, T. (1990). The peer context of troublesome child and adolescent behavior. Newbury Park, CA: Sage.
  • Fromm, E. (2007). El arte de amar. México: Paidós.
  • Grych, J., Raynor, S. y Fosco, G. (2004). Family processes that shape the impact of interparental conflict on adolescents. Development and Psychopathology, 16, 649–665.
  • Maker, A., Kemmelmeier, M. y Peterson, C. (1998). Long-term psychological consequences in women of witnessing parental physical conflict and experiencing abuse in childhood. Journal of Interpersonal Violence, 13, 574-589.
  • Oudererk, B., Blachman-Demner, D. y Mulford, C. (2014). Teen dating violence: How peers can affect risk & protective factors. Washington, DC: U.S. Department of Justice.
  • Stafford, L. (1994). Communication and relational maintenance. San Diego: Academic Press.
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Transmisión Vertical, VIH de la madre al hijo, ¿cómo podría suceder eso?, ¿es posible?

Por Xenia Castillo Rodríguez

La transmisión del VIH de una madre seropositiva a su hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia es lo que se conoce como transmisión materno-infantil o transmisión vertical. El virus puede transmitirse de una madre con VIH a su hijo durante los periodos antes mecionados a través de la placenta, la sangre o la leche materna.

Antes de la aparición de la terapia antirretroviral, los hijos de mujeres con VIH tenían muchas probabilidades de nacer con el virus. Hoy en día puede prevenirse este tipo de transmisión, por lo que la infección por VIH no debe representar un obstáculo para ser madre.

¿Se pueden usar medicamentos contra el VIH durante el embarazo sin peligro?

La mayoría de los medicamentos contra el VIH pueden usarse sin peligro durante el embarazo. Por lo general, no aumentan el riesgo de defectos congénitos. Los proveedores de atención médica pueden explicar los riesgos y beneficios de los medicamentos contra el VIH específicos para ayudar a la mujer con este virus a decidir cuáles medicamentos usar durante el embarazo o mientras está tratando de quedar embarazada.

Pero, ¿cómo es posible que mi bebé no se infecte?

Los medicamentos contra el VIH obran al evitar la multiplicación del virus, lo cual reduce la concentración de este último en el cuerpo (también llamada carga viral). El tener menos VIH en el cuerpo protege la salud de la mujer y reduce el riesgo de la transmisión materno-infantil del VIH durante el embarazo y el parto. Algunos  medicamentos contra el VIH pasan de la mujer embarazada al bebé neonato a través de la placenta. Esta transferencia de medicamentos protege al bebé de la infección por el VIH, especialmente durante el parto vaginal cuando el bebé pasa a través del canal del parto y se expone a la sangre u otro líquido corporal de la madre. En algunos casos, a una mujer seropositiva se le puede practicar una cesárea para reducir el riesgo de transmisión materno-infantil del virus durante el parto.

Los bebés de madres seropositivas reciben medicamentos contra el VIH durante las primeras 4 a 6 semanas de vida. Esos medicamentos reducen el riesgo de infección por cualquier virus que puede haber entrado al cuerpo del bebé durante el parto.

Asimismo, conviene saber que los recién nacidos suelen tener anticuerpos del VIH procedentes de la madre, lo que no significa que tengan el virus. Por este motivo, las pruebas de laboratorio habituales para diagnosticar la infección por VIH a partir de la presencia de anticuerpos no son útiles en estos casos. Para saber si el niño tiene el virus, es preciso realizar un test virológico específico.

¿Qué sucede, después, que cuidados deberíamos tener?

Como se lee al principio el virus puede transmitirse de una madre con VIH a su hijo a través de la leche materna, por lo que las mujeres seropositivas no deben amamantar a sus bebés. En cuanto a la alimentación del bebé en cualquier periodo de la lactancia, se recomienda sustituir completamente la leche materna por una leche en polvo (fórmula) adaptada para el bebé, la cual es una alternativa segura y saludable a la leche materna, y se consigue fácilmente.

¿Se puede prevenir la transmisión materno- infantil del VIH?

 El riesgo de transmisión es poco cuando:

  • El VIH se detecta lo más temprano posible durante el embarazo (o antes de que la mujer quede embarazada).
  • Las mujeres seropositivas reciben medicamentos contra el VIH durante el embarazo y el parto y, en determinadas circunstancias, se someten a una cesárea programada.
  • Los bebés de madres seropositivas reciben medicamentos contra el VIH en las primeras 4 a 6 semanas de vida y no son amamantados.

Bibliografía

Gorbea Robles, M. (2008). Transmisión materno-infantil del VIH/SIDA. La otra cara de la pandemia. Revista Mexicana De Pediatría, 75(5), 241-246. Retrieved from https://www.medigraphic.com/pdfs/pediat/sp-2008/sp085h.pdf

Peña, A., Cerón, I., Budnik, I., Barttlet, D., Cataldo, K., & Fernández, A. et al. (2013). Prevención de la transmisión vertical y efectos secundarios de la terapia anti-retroviral en hijos nacidos de madres seropositivas para VIH en el área Sur-Oriente de Santiago, Chile: perspectiva de 15 años. Revista Chilena Infectol, 30(6), 644-652. Retrieved from https://scielo.conicyt.cl/pdf/rci/v30n6/art12.pdf

Prevención de la transmisión maternoinfantil del VIH El VIH/SIDA. (2019). Retrieved 2 November 2019, from https://infosida.nih.gov/understanding-hiv-aids/fact-sheets/20/50/prevencion-de-la-transmision-maternoinfantil-del-vih

Stamboulian, D. (2018). Transmisión vertical: las infecciones que se pueden transmitir de madre a hijo y cómo prevenirlas. Retrieved 1 November 2019, from https://www.infobae.com/salud/2018/01/08/transmision-vertical-las-infecciones-que-se-pueden-transmitir-de-madre-a-hijo-y-como-prevenirlas/

Arikan Y, Burdge DR. Human immunodeficiency virus infection in pregnancy. Can J Infect Dis 1998; 9: 301-309. British HIV Association guidelines for the management of HIV infection in pregnant women 2012 (2014 interim review). HIV Medicine (2014), 15 (Suppl. 4), 1–77. DOI: 10.1111/hiv.12185

Transmisión del VIH de la madre al niño. (2019). Retrieved 26 October 2019, from https://www.who.int/hiv/topics/mtct/es/

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Un poco sobre opresión sexual femenina

Pamela Limon Casanova

El hablar de sexo suele ser más difícil si eres mujer. Parece que el decir, comentar, preguntar debe ser dicho susurrándose, tiene un toque de prohibido o hasta de culpa, en el mejor de los casos se habla de éste como si fuera una travesura. De manera opuesta, no es noticia el hecho de que los hombres hablan de sexo con enjundia y orgullo, pueden gritarlo a los cuatro vientos; ¡qué dichosa libertad! No es sólo que socialmente sea aceptable y aplaudido que hablen de sexo en general, es el hecho de que pueden apoderarse de sus sensaciones y del placer, pueden vocalizar de muchas formas lo tanto que disfrutan del sexo, qué les gusta y qué no. Nosotras sentimos vergüenza al hablar de esto, a veces hasta por sentirlo o buscarlo, como si fuera a haber una consecuencia negativa.

Uno de los denominadores comunes de las religiones y doctrinas que han moldeado al mundo es el que mandan el mensaje de que el placer sexual de la mujer y su cuerpo es pecaminoso, es una cosa negativa que debemos evitar siendo éste el origen de desdicha para el mundo. Todo esto se asocia con ideas de impureza e indecencia, y pues la verdad no queremos que los demás nos vean así. La opresión se vive de muchas formas que apenas comenzamos a notar y a luchar por cambiar; violación, mutilación, matrimonios forzados, acoso, censura, entre muchas otras. Al final es una lucha por poder controlar nuestros propios cuerpos, poder adueñarnos de lo que somos, lo que sentimos, con quién y cómo lo sentimos.

Pero en el tema de la opresión hacia la mujer y su sexualidad debemos tomar en consideración otras realidades o argumentos. Tendemos a culpar de manera imparcial al tan controversial sistema patriarcal, que sí, sin duda hace de las suyas, pero hay más detrás de esto. Por un lado, está la parte evolutiva. Sin meternos mucho al tema la cosa es que buscamos propagar a la especie y para esto el hombre busca ciertas circunstancias y la mujer otras. Una mujer tiene que invertir mucho tiempo y energía en gestar y criar a un bebé. Mientras que al hombre también le interesa perpetuar sus gloriosos genes, pero pues naturalmente no tiene que invertir mucho. Al relacionarlo con el deseo sexual de la mujer, se puede decir que al hombre le “conviene” suprimir su deseo sexual porque así asegura que sólo se esté acostando con él y pues sus hijos sean en efecto suyos. Metiendo al contexto los constructos sociales que creamos que incluyen valores, normas, ética y moral, terminamos con la favorable combinación de acuerdos dónde las mujeres aprendemos a ignorar y reprimir nuestros deseos sexuales mientras que los hombres aprenden presumir los suyos.

Pero, no hay que olvidar las mujeres también participamos al perpetuar este status quo. El miedo a ser juzgadas y criticadas por expresar nuestros deseos y placeres sexuales viene por parte de otras mujeres también, a veces hasta en mayor cantidad y hostilidad. A esto también se le añade el hecho de que aprendemos a relacionarnos con el sexo como si fuera una divisa, tiene oferta y demanda. De cierto modo, esto tiene lógica. Las mujeres limitamos nuestro deseo sexual aunque sea sólo por apariencia, para mantener una oferta limitada del sexo que tanto demandan los hombres, porque en teoría ellos sí que lo quieren. Al restringir la oferta, controlamos lo que se da a cambio, atención, compromiso, seguridad. Entonces, a nosotras nos “conviene” desaprobar del deseo sexual nuestro y del resto; mientras menos “putas” y “zorras” haya, menor oferta de sexo habrá para los hombres que tanto lo demandan. Así él se mantiene interesado en este preciado recurso que hemos aprendido a utilizar como medio de control pero nunca como algo que cultivar y cuidar como parte de nuestra salud. ¿Y por qué nos conviene esto?, regresamos a lo evolutivo e incluimos lo social, necesitamos ayuda para criar, nos va mejor en grupo. Parecería que la mejor opción ante esto es desaprender estas ideas que nos limitan; si nos permitimos a nosotras mismas apropiarnos de nuestro cuerpo y su sexualidad, también se lo permitiremos a todas las demás.

Podemos argumentar que debe de haber cierto control para mantener el orden social. Debe haber normas que todo miembro de una comunidad practique para promover conductas prosociales que mejoren nuestro convivio. Pero el privar y castigar a la mujer por sentir placer sexual y por gozar de éste no va a ocasionar que nos vayamos a pasar de la raya y convirtamos en hedonistas/nihilistas y llegemos a la anarquía.

Ciertas partes de mundo privilegiadas se mueven en la dirección de la equidad, del respeto y de la libertad, pero como no tod@s podemos ser activistas, lo mínimo que podemos hacer, y no por alguien más solo por nosotras mismas, es validar y defender nuestro derecho innato de responsabilizarnos de nuestros cuerpos para disfrutar del placer que somos capaces de sentir. Y si esto intimida al otro, pues ni modo, es su problema.  Porque el derecho a tener autonomía sobre nuestro cuerpo no es mas que un derecho humano, si no empezamos a normalizar no empezaremos a cambiar. Hay que aprovechar la accesibilidad que tenemos para empaparnos (wink wink) de información y pues ser felices sin cargar con cosas innecesarias, disfrutar de nuestros cuerpos y del placer que podemos sentir.

Referencias

Baumeister, R. F., & Twenge, J. M. (2002). Cultural Suppression of Female Sexuality. Review of General Psychology6(2), 166–2003. doi: DOI: 10.1037//1089-2680.6.2.166

Yonika, M. (2019, May 6). Is Female Sexuality Really Repressed? Retrieved from https://blog.usejournal.com/is-female-sexuality-really-repressed-2e698a9aec66

(2004). Sexual Economics: Sex as Female Resource for Social Exchange in Heterosexual Interactions8(4), 339–363. Retrieved from https://assets.csom.umn.edu/assets/71503.pdf

Donk, K. 11 C. (2017, May 26). Sexual Suppression and Repression I: Definition and Origin. Retrieved from https://blog.kareldonk.com/sexual-suppression-and-repression-i-definition-and-origin/#ftr14

(n.d.). #FemalePleasure, a film on female sexuality. Retrieved from https://www.brut.media/uk/international/-femalepleasure-a-film-on-female-sexuality-41dfdbc1-9a13-4863-b501-c173ccd3975d

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Sexualidad ¿educación desde el temor o placer?

Por Mtra. Rocío Sánchez Granillo López

Desde que nacemos, nacemos con sexualidad, no podemos esperar que la educación sexual inicie en la adolescencia como se ha hecho a lo largo de generaciones. Vemos en programas de t.v., películas, series, etc. que siempre llega el “momento incómodo” de hablar sobre sexualidad con los hijos adolescentes. La escena regularmente se muestra como un momento en que ni los padres ni los hijos desean estar ahí y por lo tanto se hace de manera muy rápida, dando la información básica y dejando una infinidad de dudas flotando. Pero ¿por qué la educación sexual tiene que darse hasta la pubertad? ¿el o la bebé no nacen con genitales y por lo tanto con sexualidad? ¿por qué negar la sexualidad infantil? ¿qué pasa con todos esos años en los que no se les habla a los infantes sobre su cuerpo? Evidentemente al no hablar sobre el cuerpo y sexualidad, esto empieza a tornarse un tema no hablado por lo tanto no se puede preguntar y en consecuencia cuando llega el momento de la “plática” todo es incómodo y no hay manera adecuada de abordarlo. De ahí que la educación sexual debe darse desde el nacimiento, enseñarle a la niña que no tiene “colita” tiene vulva y el niño no tiene “un pajarito” tiene pene ya que de esta manera podrá verlo como algo normal y natural, así pues cuando tenga dudas podrá preguntar sin temor.

Ahora bien, ya que empecé a hablar del temor, estoy segura que la mayoría de nosotros recibió una educación basada en el temor, los temas que nos enseñan en el Colegio con respecto a sexualidad son: anticonceptivos, embarazo, aborto e infecciones de transmisión sexual. Todos estos con la connotación negativa ya que el mensaje que los envían es: “el coito es malo porque si lo haces entonces te puede ir muy mal o te embarazas o te pegan alguna infección horrenda”. Y así…vamos creciendo pensando que el acto sexual es malo, que tenemos que aguantarnos, no tener una vida sexual plena porque eso nos provocará un castigo terrible.

Esta educación solo nos ha llevado a tener un gran número de embarazos adolescentes, a ser ignorantes en el aspecto sexual y a no tener una adecuada salud sexual, no solo por las infecciones de transmisión sexual si no que nos enfrentamos a muchas personas con disfunciones sexuales que no se atreven a hablar por pena o por pensar “así debe ser porque no se cómo sería diferente”.

El placer en la sexualidad es básico, tenemos que poder disfrutar con RESPONSABILIDAD, es decir, si educamos desde el placer, enseñando a las personas lo que pueden llegar a sentir y a experimentar cuando hay un verdadero disfrute, podrán entonces tener una vida sexual plena, esto va de la mano con la responsabilidad que ello implica tener todos los conocimientos necesarios en el tema para tomar decisiones, sabiendo qué cuidados, precauciones y acuerdos se deben tener con las parejas sexuales.

Por esta razón se creó este blog, para brindar educación sexual desde el placer y con responsabilidad para que podamos tener una población cada vez más informada sobre este tema que es fundamental para nuestro desarrollo como seres humanos.

Este blog está escrito por alumnos de la Universidad Iberoamericana que llevan la materia Taller de Sexualidad Humana en la carrera de Psicología, a lo largo del curso vemos muchos temas que queremos compartir para que esas dudas, mitos, tabúes y demás desaparezcan poco a poco y los jóvenes tengan al alcance información veraz sobre sexualidad.

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Educación y salud sexual

Mtra. Rocío Sánchez Granillo López

En los últimos años, el tema sexual ha emergido de los días de la edad victoriana hacia la luz del día. Actualmente se estudia y se analiza quizá como no se había hecho antes. Pero ¿puede aceptarse realmente que la ignorancia y la ansiedad sexuales hayan disminuido de manera apreciable debido al moderno entorno de la franqueza sexual?

Efectivamente se han realizado grandes adelantos hacia la integración de programas de educación sexual más adecuados y funcionales para los jóvenes; sin embargo aún persisten grandes conflictos y dudas con respecto a lo sexual.

La incapacidad de los adultos para discutir acerca de la sexualidad de manera franca y abierta con los jóvenes, los dota de una cualidad mágica irreal, la cual refuerza la preocupación del adolescente por el tema, lo cual va a provocar que busque en fuentes inadecuadas información al respecto, dando como resultado una formación en la sexualidad a partir de la educación informal, apareciendo así un sinnúmero de mitos.

Los seres humanos no conocen su sexualidad por instinto; deben aprender los tres aspectos básicos de la sexualidad: el biológico, psicológico y social. En la actualidad gran parte de la educación sexual ocurre de manera informal provocando confusión, ignorancia y sentimientos de culpa; ocasionando que muchos individuos incluso repriman esta parte vital de su existencia. Una educación sexual apropiada puede ayudar a la adaptación en la vida y romper el ciclo de ignorancia y culpa.

Para disfrutarse, la sexualidad debe estar libre de culpa. Los programas de educación sexual son importantes vías para ayudar a la gente a aliviar sentimientos de culpa y angustia. Estos programas cuando están en manos de individuos capacitados y emocionalmente conscientes, y se presentan cuidadosa y objetivamente pueden ayudar a establecer la salud sexual.

Este blog tiene como objetivo proporcionar información realista, transmitir información relevante y apropiada para el crecimiento educativo y emocional de la persona promoviendo así la salud sexual.

Juguetes sexuales para ti, y para usar en pareja

Por: Fernanda Hierro Méndez

Los juguetes sexuales son objetos que la gente utiliza para obtener placer durante el sexo, o para la masturbación. Existen juguetes sexuales para mujeres, para hombres, o para utilizar en pareja. Sin embargo los juguetes sexuales no son muy conocidos más allá de lo que es un dildo y lo que en general se reconoce como “juguete sexual”. En México existe todavía mucho tabú sobre el uso y la normalización de los juguetes sexuales ya que se mantiene la idea de que se consideran objetos extraños que pueden entorpecer e incluso poner en riesgo su desempeño sexual. También existe la idea de que los juguetes sexuales se utilizan cuando están en una relación aburrida y porque la necesitan para salvar su relación.

Existen muchos beneficios sobre la masturbación, en donde la organización “viviendo la salud” nos menciona los principales. (Encinas, 2021)

  1. Previene de infecciones y patologías: principalmente habla de la masturbación masculina, ya que se debe vaciar los testículos de forma regular para ayudar a prevenir al organismo de infecciones y otros tipos de problemas relacionados con el aparato sexual masculino. Por otro lado, ayuda a fortalecer el sistema inmune.
  • Efectos protectores contra el cáncer de próstata: al momento de eyacular, se provoca un efecto protector contra el desarrollo de cáncer de próstata según investigaciones que se han realizado.
  • Aumenta la respuesta sexual: masturbarse de forma regular, no solo es saludable, sino que ayuda a la respuesta sexual y se puede llegar a incrementar.
  • Fomenta el autoconocimiento sexual: masturbarse permite autoconocerse sexualmente para saber lo que te gusta y lo que podrías disfrutar con una pareja.
  • Ejerce un efecto relajante: el autoerotismo genera una liberación de sustancias químicas complejas llamadas neurotransmisores los cuales se asocian con una sensación de bienestar en el cuerpo.
  • Mejora el sueño: el córtex cerebral entra en reposo al llegar al orgasmo, lo que posteriormente en otras zonas cerebrales segregar sustancias químicas que facilitan el sueño. Entre los neurotransmisores liberados durante el orgasmo, la oxitócina y la vasopresina son sustancias que se relacionan con el sueño y que son segregadas junto con la melatonina.
  • Mejora las relaciones en pareja: masturbarse favorece el buen sexo en una relación de pareja, ya que esto nos ayuda a conocer qué nos gusta en el sexo y que no.

Para algunas personas, los juguetes sexuales es la manera más fácil (o en muchos casos la única manera) de llegar a un orgasmo, esto siendo más común para las personas con vulva. Otras personas utilizan juguetes sexuales con sus parejas cuando tienen sexo para ayudarse a llegar a tener un orgasmo, para cambiar la rutina de sus relaciones o simplemente para probar cosas nuevas.

Según la organización de Planned Parenthood (2020), los juguetes sexuales ayudan a personas transgénero, no binarias o de genero no conforme a afirmar su identidad de genero o a alivianar la disforia de genero. Por otro lado, las personas con ciertas discapacidades de movilidades limitadas, también utilizan juguetes sexuales para masturbarse más fácilmente, para tener sexo o para ayudarles a llegar a ciertas posiciones que seria muy difícil para ellos.

Por otro lado, Planned Parenthood (2020) dice que los juguetes sexuales también tienen un uso medico, en donde se utilizan para tratar síntomas de algunas disfunciones como la disfunción eréctil, el trastorno de excitación genital, el trastorno del deseo sexual hipoactivo, y la disfunción orgásmica. También sirven para cuando las mujeres llegan a la menopausia, a ayudarlas a moderar los síntomas que tienen como un deseo sexual bajo o menos sensación en sus genitales.

Los juguetes sexuales no solo nos ayudan a alcanzar el orgasmo, sino que se consideran tan saludables como hacer ejercicio o comer saludable. Además que ayudan a conocer tu cuerpo y descubrir tus zonas erógenas permitiéndote ver lo que te hace disfrutar al estimularlas. (Guerra, 2018) Según la organización de Quirón Salud (2020), no todas las mujeres logran tener un orgasmo solo con la penetración, y 8 de cada 10 mujeres tienen orgasmo por la estimulación de clítoris, tomando en cuenta que se utilizan los juguetes sexuales les permite y ayuda a tener placer.

A continuación se mostraran los juguetes sexuales de la marca “Satisfyer” mas conocidos para mujeres, para hombres, y para parejas. Sin embargo hay que tomar en cuenta que existen muchos diseños de diferentes formas, colores y tamaños, por lo que no los que se muestren son la imagen de lo que son, ya que se pueden tener diferentes presentaciones dependiendo la marca.  Con la ayuda de dos periódicos conocidos como “a24” (2021) y “El periódico de Yecla” (2021) se eligieron los juguetes sexuales más conocidos, y mas comunes para el placer personal en mujeres, hombres y para parejas.

Juguetes sexuales para mujeres:

  • Succionador de clítoris:  estimula el clítoris
  • Vibrador de doble acción: estimula la vagina y el clítoris
  • Vibrador icónico que estimula el punto G: estimula el punto g
  • Masajeador anal
  • Vibrador de dedo versátil: vibrador para la estimulación en todas las zonas erógenas.
  • Vibrador
  • Masajeador de clítoris
  • Beads: bolas anales para la estimulación anal
  • Masajeador pélvico

Juguetes sexuales para hombres:

  • Vibrador anal
  • Anillo para el pene
  • Masturbador vibrador
  • Masturbador de pene
  • Beads: bolas anales para la estimulación anal

Juguetes sexuales para parejas:

  • Vibrador para parejas
  • Anillo vibrador de pene y estimulador de clítoris
  • Vibrador para parejas con succionador de clítoris
  • Vibrador flexible para parejas
  • Vibrador de clítoris con control para pareja

Referencias:

A24. (2021). Tipos de juguetes sexuales y sus beneficios. Recuperado en Mayo 2021, de https://www.a24.es/2020/07/12/tipos-de-juguetes-sexuales-y-sus-beneficios/

El periodico de Yecla. (2021). Los juguetes sexuales de moda en el 2021. Recuperado en Mayo 2021, de https://elperiodicodeyecla.com/los-juguetes-sexuales-de-moda-en-el-2021/

Encinas, A. F. Masturbación masculina: beneficios, cómo masturbarse y cómo masturbar Al contrario de lo que algunos mitos dicen, la masturbación es una práctica muy saludable y con múltiples beneficios.

Guerra, I. (2018). Sociedad: la slaud sexual y los beneficios de los jugetes eroticos. Recuperado en Mayo 2021, en https://larepublica.es/2018/07/31/la-salud-sexual-los-beneficios-los-juguetes-eroticos/

PlannedParenthood. (2020). Juguetes Sexuales. Recuperado en Mayo 2021, de https://www.plannedparenthood.org/es/temas-de-salud/sexo-placer/sexo-y-placer/juguetes-sexuales

QuironSalud. (2020). Juguetes sexuales y los beneficios para tu salud intima. Recuperado en Mayo 2021, de https://www.quironsalud.es/blogs/es/aventura-madre/juguetes-sexuales-beneficios-salud-intima

Satisfyer. (2021). Enjoy the satisfyer effect. Recuperado en Mayo 2021, de https://www.satisfyer.com/es/

Orgasmo Femenino ¿Cómo alcanzarlo?

Por: Alejandra Cervantes

Orgasmo femenino, ¿Cómo sé si ya tuve uno? Empecemos definiendo que es un orgasmo, según Arcila, Tobón y Gómez (2015) El orgasmo (del griego  «escalera» o «subida») es la descarga repentina de la tensión sexual acumulada, durante el ciclo de respuesta sexual, resultando en contracciones musculares rítmicas en la región pélvica caracterizadas por el placer sexual». Existen varias definiciones de un orgasmo, sin embargo, es posible que ninguna de ellas tenga el alcance suficiente para describir el fenómeno en algunas mujeres y, por tanto, aun teniendo orgasmos genuinos, no sean capaces de identificarlos como tales, o que identifiquen fenómenos de otro origen como si fueran orgasmos.

También es cierto que hay muchos mitos alrededor de este, por ejemplo, Vega (2020) habla sobre alguno de estos:

  1. El orgasmo femenino se produce gracias al coito: Falso. La vagina no tiene casi terminaciones nerviosas, en cambio el clítoris tiene alrededor de unas 8.500.
  2. Hay mujeres que pueden ser multiorgásmicas y otras no: Falso. Todas las mujeres pueden ser multiorgásmicas en cuanto se lo permitan. Para ello, hace falta conocer bien su cuerpo y dejarse llevar.
  3.  Con la edad, es más difícil para las mujeres sentir un orgasmo: Falso. Siempre se ha intentado dar una ‘fecha de caducidad’ a la sexualidad de la mujer, sobre todo cuando vive esta nueva etapa de su vida marcada por la menopausia.
  4. El orgasmo por squirting es más placentero: Falso. No es más placentero, sencillamente es más espectacular, y por este hecho suele llamar mucho más la atención. Las grandes consecuencias de este mito es que muchas mujeres se suelen sentir frustradas si no consiguen este tipo de orgasmo.

Profundicemos un poco más en este último, ¿Qué es el squirting? Y ¿Todas las mujeres pueden hacerlo?

El squirt es un término sexual que se define como la “eyaculación femenina”, sin embargo, se ha visto que son dos cosas completamente diferentes. La culpable del auge del squirt es la pornografía, esta industria lo ha generalizado y lo ha exagerado, por lo que confunde a las personas y no aporta a su educación sexual. La pornografía ha vendido la idea de que lo único que importa es el orgasmo y las parejas descuidan la importancia de cada una de las etapas de la relación sexual. Pero entonces, ¿Cuál es la diferencia de la eyaculación femenina y el squirt? La eyaculación femenina ocurre por la contracción de las glándulas de Skene que se encuentran en la uretra. Así como se presenta durante el orgasmo, en algunos casos también aparece antes del mismo. Se secretan “unos pocos milímetros de líquido lechoso y espeso producido por unas células que remedan lo que en el hombre sería la próstata” Esta eyaculación femenina tiene el mismo contenido de componentes proteínicos que el semen (El país, 2020). El squirting, en cambio, hace referencia a la expulsión de una cantidad variable de orina diluida, que sale por la uretra, pero a diferencia de esta, no huele y es transparente, como el agua. Es una respuesta natural que genera nuestro cuerpo a la estimulación del clítoris o del área clítoris-vagina-uretra de forma conjunta. (Dexeus Mujer, 2021). Solamente el 10% de las mujeres producen este fluido de manera regular y frecuente, pero todas lo pueden producir con el estímulo adecuado.

Ahora bien, hablemos de los distintos tipos de orgasmos, según Boutot (2019) son los siguientes:

  • Orgasmo clitoriano: Se alcanza por la estimulación del clítoris.
  • Orgasmo vaginal: Aunque no se sabe con exactitud, puede ser causado por la estimulación del punto G o una estimulación indirecta del clítoris o algo en medio de estos dos.
  • Orgasmo inducido por el ejercicio: El ejercicio físico, en particular el levantamiento de pesas y el ejercicio abdominal, pueden estimular esta parte.
  • Orgasmo durante el sueño: Este puede ser provocado por sueños eróticos, estimulación con la ropa de cama u otros distintos estímulos.
  • Otro: Se puede llegar a un orgasmo por medio de la estimulación de los pezones, el ano o diferentes zonas sensibles del cuerpo.

Pero entonces, ¿Cómo puedo alcanzar uno? No necesariamente se necesita tener relaciones sexuales, o estar con otra persona para alcanzarlo. Ya sea sola o acompañada, según Moreno (2020) es importante:

  • Darle prioridad al clítoris: Al ser una de las zonas con más terminaciones nerviosas, al estimularlo es mucho más fácil poder llegar al orgasmo.
  • Darle importancia a las caricias: Las caricias nos brindan una fuente de oxitocina (mejor conocida como la hormona del amor). Los altos niveles de oxitocina nos llevan a tener orgasmos más intensos, así lo afirma un estudio del diario Hormones and Behavior.
  • Aprovechar el ciclo menstrual: Durante la etapa de ovulación, los niveles de líbido aumentan en las mujeres. Por lo tanto, las probabilidades de alcanzar un orgasmo son mayores.
  • Tomar un descanso: Pasar uno o varios días sin estimularte te da la oportunidad de renovar tus energías. Esto se traduce en obtener orgasmos más fuertes.
  • Usa lubricantes: Aunque muchos lo relacionan con el acto sexual acompañada, también los puedes usar sola. Los lubricantes son excelentes herramientas para estimular mejor esta zona tan delicada.
  • Juega con tu imaginación: Existe un órgano esencial para llegar al orgasmo y ese es el cerebro: recurrir a tus fantasías sexuales te hace obtener orgasmos más fuertes. Ocurre una explosión de actividad en cerca de 30 áreas del cerebro, incluyendo la corteza orbitofrontal, donde se recrean estos pensamientos.

Recuerda que lo más importante de esto es explorar y conocer tu cuerpo, no te abrumes si no logras conseguirlo, al final el proceso debe ser placentero, y cuando menos lo esperes llegará. Intenta experimentar nuevas sensaciones, posiciones y si es necesario un poco de ayuda extra como los juguetes también son un buen aliado.

Referencias:

Arcila, J. F. U., Tobón, M. T. Q., & Gómez, M. G. (2015). Orgasmo femenino: definición y fingimiento. Urología Colombiana24(1), 19-27.

Boutot, M. (2019) ¿Cuántos tipos de orgasmos femeninos hay? Clue. Recuperado el 15/06/2021. Disponible en: https://helloclue.com/es/articulos/sexo/cuantos-tipos-de-orgasmos-femeninos-hay

Dexeus Mujer (2021) ¿Qué sabes del squirting? Actualidad, sexualidad y pareja. Recuperado el 15/06/2021. Disponible en: https://www.dexeus.com/blog/sexualidad-y-pareja/que-es-el-squirting/

El País (2020). ¿Qué es el squirt y en que se diferencia de la eyaculación femenina? Intimidad. Recuperado el 15/06/2021 Disponible en: https://www.elpais.com.uy/eme/intimidad/squirt-diferencia-eyaculacion-femenina.html

Moreno, M. (2020) El gran O: 10 Formas de alcanzar y mejorar el orgasmo femenino. Guddi. Recuperado el 15/06/2021. Disponible en: https://guddi.com/como-llegar-al-orgasmo/

Vega, P. (2020). ¿Depende de un buen amante? La experta resuelve este y otros cinco mitos sobre el orgasmo femenino.  El economista. Madrid. Recuperado el 15/06/2021 Disponible en: https://www.eleconomista.es/status/noticias/10699279/07/20/Depende-de-un-buen-amante-La-experta-resuelve-este-y-otros-cinco-mitos-sobre-el-orgasmo-femenino-.html

¿Sabes identificar tu fertilidad?

Conoce el funcionamiento y etapas de tu ciclo menstrual con el Modelo Creighton.

La mayoría de las mujeres no conocen el funcionamiento de sus ciclos de fertilidad e infertilidad. Muchas mujeres están mal informadas sobre su fertilidad, específicamente sobre cuándo en un ciclo son fértiles (Seidman, en Barron y Diane Daly, 2001). A pesar de los beneficios reconocidos, pocos programas de planificación familiar ofrecen métodos naturales de planificación familiar (PFN), y pocos brindan educación sobre la conciencia de la fertilidad (Arevalo, en Barron y Diane Daly, 2001). Toda mujer tiene derecho a saber cómo funciona su ciclo para comprender cómo funciona su cuerpo, y usar esta información para su salud; y las parejas pueden usar este conocimiento para planificar su familia y construir su futuro como pareja (Creighton Model, 2020).

En 1976, la Universidad de Creighton, de Omaha Nebraska, EUA comenzó una investigación para evaluar la eficacia real de algunos modelos de planificación familiar natural. La investigación no sólo constató la alta eficacia de los modelos que evaluaron; sino que añadió a estos modelos el conocimiento ginecológico para monitorear la salud de la mujer. Para 1980 definieron su propio sistema que permite, a diferencia de los otros modelos, no sólo detectar la fertilidad de un ciclo, sino también patrones de salud y enfermedad ginecológicos, y así surgió el Modelo Creighton (FertilitCare). La investigación sobre este sistema ha continuado hasta el día de hoy y tiene un alto grado de comprensión y validez científica (Creighton Model, 2020).

El Modelo Creighton (CrM) es un método natural de planificación familiar moderno y efectivo. (FACTS, 2013). Es una modificación estandarizada del modelo Billings, basado en las observaciones, interpretaciones y graficación de signos llamados biomarcadores que diferencian las diferentes fases de fertilidad e infertilidad en el ciclo menstrual de la mujer (Barron y Diane Daly, 2001). Está fundamentado en una sólida investigación científica, en un sistema integrado de educación, diseñado para asegurar la más alta calidad de enseñanza para las parejas (Creighton Model, 2020).

Es un método basado en el conocimiento de la fertilidad. Durante el ciclo reproductivo de la mujer, su cuerpo experimenta muchos cambios hormonales que producen signos visibles de la fertilidad (FACTS, 2013). Estos signos debidamente graficados, muestran patrones tanto de salud como patológicos que nos permiten monitorear la salud de la mujer. Estos signos, son marcadores biológicos esenciales a la salud y la fertilidad de la mujer, le indican a la pareja cuando son fértiles o infértiles de manera natural, permitiéndole el uso a la pareja ya sea para buscar o para evitar un embarazo; también permiten monitorear las anormalidades en la salud femenina a lo largo de toda su vida reproductiva (FertilitCare).

¿Cómo funciona?

Al observar el flujo cervical, cada mujer puede identificar los días fértiles e infértiles de su ciclo. Los especialistas del Modelo Creighton enseñan a las parejas a observar y registrar la calidad del flujo cervical de manera estandarizada y sistemática. (FACTS, 2013). Estas observaciones se realizan a partir de la vulva, cada vez que una mujer usa el baño, se limpia la vulva y hace una observación. Esto se documenta en una tabla de NaPro Tracking, utilizando el sistema de registro de flujo vaginal (VDRS). El NaPro Tracking es un cuadro utilizado por la mujer/pareja y su especialista para monitorear sus ciclos menstruales para el diagnóstico, tratamiento y decisiones de planificación familiar. (Barron y Diane Daly, 2001).

Durante los días fértiles, el flujo cervical se torna transparente, elástico y lubricante. Cuando este flujo cervical fértil está presente, los espermatozoides pueden sobrevivir en el tracto reproductivo de la mujer y ella puede concebir durante un máximo de 6 días.  Luego de la ovulación, el flujo cervical fértil deja de fluir y la mujer suele sentirse seca. Si no quedó embarazada, usualmente la menstruación comienza dos semanas más tarde y su ciclo empieza otra vez (FACTS, 2013).

El uso preciso de este modelo requiere instrucciones detalladas específicas y monitoreo supervisado durante un período de tiempo prolongado. (Trent y Clark, en Barron y Diane Daly, 2001). Los materiales para comenzar a usar el método se les da a la pareja o mujer una vez programada la primera cita y  la enseñanza real del método ocurre durante las sesiones individualizadas. La mujer/pareja que decide usar este método tiene seguimiento con el especialista cada 2 semanas durante los primeros 2 meses, y posteriormente sesiones en intervalos regulares durante el primer año de uso o el tiempo que sea necesario (Barron y Diane Daly, 2001).

Beneficios

Dado que el CrM está estandarizado, un médico especialista en CrM puede analizar la información en cada cartilla para evaluar y potencialmente corregir muchos problemas de la salud reproductiva. Los médicos especialistas en CrM están entrenados en la Tecnología Procreativa Natural o NaProTec. Esta ciencia evalúa y aborda los problemas ginecológicos y reproductivos de una manera que colabora con los procesos biológicos naturales de la mujer, sin suprimir ni perjudicar la fertilidad, o tapar los síntomas de un ciclo anormal con hormonas artificiales, por lo tanto no hay efectos secundarios (FACTS, 2013).

Como el CrM no requiere medir la temperatura basal del cuerpo, la mujer cuyo horario de sueño es irregular puede usar este método. Las mujeres que lactan y las que acaban de descontinuar el uso de los anticonceptivos hormonales también pueden usar este método con éxito. Todas las mujeres pueden monitorear su salud reproductiva con el Modelo Creighton y usar esta información para aplicar la NaProTecnología (FACTS, 2013).

Las anomalías que pueden identificarse a través de la tabla incluyen infertilidad, vaginitis, cervicitis, ovario poliquístico, insuficiencia en la fase lútea, fibromas, y posiblemente patología del endometrio y el cuello uterino (Barron y Diane Daly, 2001).

Efectividad

Este método de planificación familiar es natural, seguro y eficaz. Investigaciones llevadas a cabo en 5 instituciones, demostraron una eficacia teórica de 99.5% y una eficacia de uso de 96.8% para evitar el embarazo. (Hilgers y Stanford en Barron y Diane Daly, 2001). El método es tan eficaz como los anticonceptivos hormonales (DIU, la píldora, etc.) y mejor que los métodos anticonceptivos de barrera (Hilgers, Howard y Trussel en FACTS, 2013).

En un estudio prospectivo de 50 embarazos de parejas que usaron el CrM, el 76% logró concebir en el primer mes luego de cambiar su uso para concebir en vez de evitar el embarazo. El 90% de las parejas logró concebir en 3 meses y el 100% logró concebir luego de 7 meses (Hilgers en FACTS, 2013).

El modelo de Creighton es un enfoque holístico de la salud reproductiva, por lo que la enseñanza del método no se limita sólo a enseñar los síntomas físicos de la fertilidad e infertilidad. Aunque algunas mujeres trazan sus ciclos sólo por los beneficios para la salud ginecológica, el modelo está centrado en la pareja. Las encuestas de parejas que usan PFN indican que la comunicación con su pareja aumenta, lo que genera intimidad y fortalece la relación. Los períodos de abstinencia del contacto genital crean oportunidades para que una pareja explore los aspectos emocionales, intelectuales y espirituales de la sexualidad (Geerling, en Barron y Diane Daly, 2001).

Debemos tener en cuenta que el ciclo de la mujer se puede ver afectado por muchos factores psicoemocionales, por lo tanto, a pesar de la efectividad del CrM, cada caso es singular. También, como ya se mencionó, la efectividad de este modelo depende mucho del monitoreo de un especialista, por esto es importante que no se use este método sin los conocimientos e instrucciones precisas, y el acompañamiento profesional necesario.

A pesar de ser tan efectivo como los métodos anticonceptivos de barrera, este modelo obviamente no protege contra Infecciones de transmisión sexual (ITS), por esto es importante aplicarlo cuando se tiene en una relación estable y de confianza, y sin riesgos de ITS.

Es importante que estos métodos naturales se den a conocer más a las mujeres y parejas, sobre todo porque los anticonceptivos hormonales generalmente tiene muchos efectos secundarios, el tener esta información también es parte de una educación sexual integral. Usar este método de PFN no sólo te ayuda a prevenir o conseguir un embarazo, sino te empodera pues te permite conocer tu cuerpo, tu ciclos, tu funcionamiento, y con esto apreciar y maravillarte de tu fertilidad, y actuar en armonía con tu cuerpo, cuidando de tu salud sexual y reproductiva.

Referencias

Barron, M. L., & Diane Daly, K. (2001). Expert in Fertility Appreciation: The Creighton Model Practitioner. Journal of Obstetric, Gynecologic & Neonatal Nursing, 30(4), 386–391. doi:10.1111/j.1552-6909.2001.tb01557.x  Consultado el 12 de junio en https://sci-hub.se/10.1111/j.1552-6909.2001.tb01557.x

CREIGHTON MODEL. (2020) Creighton model FertilityCare™ System. Consultado el 11 de junio en https://creightonmodel.com/

Fertility Appreciation Collaborative to Teach the Science. (2013). El Modelo Creighton.  Consultado el 11 de junio en https://www.factsaboutfertility.org/wp-content/uploads/2013/07/Sp_CM-ModeloCreighton_FINAL.pdf

FertilityCare™. (s.f.). Modelo Creighton. Consultado el 11 de junio en https://fertilitycare.com.mx/metodo-creighton/

Teología de la disidencia

Por: Diego Pacheco Huerta

Wowowow Palabras pesadas para un título ¿no? Vamos a desglosarlo para llegar al corazón del asunto. En primer lugar, cuando decimos “teología” ¿a qué nos referimos? Como menciona Jorge Medina (2003): “La teología es, ante todo, una palabra sobre Dios” ¿y por qué vale la pena hablar sobre esto en un blog sobre educación sexual? ¿Por qué traer a la mesa en la que estamos comiendo tan tranquilxs a unx invitadx que a través de sus “fieles creyentes” ha excluido y castigado a quienes se identifican como LGBTQ+? Porque hay quienes han volteado a ver a estx Diosx desde la mirada queer. Así es, leíste bien, queridx lectorx, existe algo llamado teología queer que busca abrir puertas donde antes había muros, invitando a romper con las lecturas excluyentes, violentas y patologizantes que conocíamos y que se nos había planteado como la norma inquebrantable de esa institución a la que llamamos Iglesia.

Cabe destacar que, si bien los aportes de esta teología se pueden utilizar en diversas lecturas cristianas como la protestante, en este momento particular, me gustaría que me acompañen a mirar la situación católica mexicana que según el INEGI (2020) corresponde a más de 90 millones de personas en el país, esto es 75% de la población. De todas estas personas que mencionan profesar esta religión, me cuesta trabajo creer que no haya quienes se identifiquen con la población LGBTQ+, y aún si no hubiera, el discurso de dicha institución se ha mostrado más que activo en negar los derechos de las personas de la comunidad LGBTQ+ y en servir como punto de partida para la violencia homofóbica que ejercen muchxs (CNDH, 2018). Así que sí, nuestrx invitadx incómodx tiene que dar cuenta de muchas cosas que se han vivido a lo largo de la historia y vale la pena encontrar estas formas disidentes de verlx para educar desde ellas.


Lo que nos trae a la segunda parte del pretencioso título de este artículo. ¿Por qué disidencia y no diversidad? Puesto en términos sencillos (que a mi me ayudan a entenderlo, al menos) la diversidad es la diferencia que se encuentra adentro, la diferencia “permitida” (¿permitida por quién?) la diferencia que tiene su lugar y que muchas veces destacamos porque (con mucha y bella razón) ofrece riqueza al grupo, colores diferentes que hacen de este collage humano una obra de arte digna de verse. Mientras que la disidencia se encuentra afuera, no porque “no quepa” o porque “no se permita” sino porque desde ese llamado “afuera” se transforma y se critica el “adentro”.

En una conferencia de Paul B. Preciado (cqueertv, 2016), hablando justo sobre la teoría queer y su origen, menciona: “Lo queer no puede ser una identidad, es una posición crítica sobre los efectos naturalizadores de toda identidad… un trabajo de distanciamiento con respecto de los procesos de construcción de la propia identidad”. Particularmente, en términos de lo que este filósofx llama el régimen de la diferencia sexual. Claro, régimen porque se nos enseña a pensar que existen solo dos sexos, dos cajitas en las que caben nuestros sentimientos, pensamientos, actitudes comportamientos etc. Pero ¿qué no ya sabíamos que existen al menos 5 diferentes sexos biológicos (Rosado, 2020)? y qué no ya se ha hablado acerca de que el sexo biológico no determina los comportamientos de unx? ¿Por qué se sigue pensando entonces en términos de hombre y mujer solamente? Incluso en los 80’s, Monique Wittig (2006) ya hablaba también acerca de otro régimen al que estamos sometidxs socialmente, el régimen heterosexual en el que se valida y promueve las relaciones hombre-mujer (cis, cabe aclarar). Podríamos pensar que ya estamos lejos de esos días en los que esto era aceptable. Pero incluso hoy la educación sexual se imparte desde la perspectiva de estos regímenes (Heredia, A. L., & Rodríguez, A., 2021).

De ahí que se hable de disidencia. Este “afuera” como posición de creación de conocimiento y de choque con lo “normal” ofrece desde la teología (en este caso) una mirada diferente a la espiritualidad. En este caso, las teologías queer, basadas en la teoría queer de la que habla Preciado en su conferencia, no buscan únicamente posicionarse críticamente con respecto de los diferentes sistemas que forman nuestra identidad, sino también con respecto de la teología misma. Como mencionan Stefanie Knauss y Carlos Mendoza Álvarez (2019), si bien las teologías buscan acercarse a la verdad inalcanzable de Dios, deben de ser capaces de moverse para poder abarcar la realidad siempre nueva de Éste. El artículo también menciona que, en este sentido, la teología queer es una teología que busca dar cuenta del cuerpo mismo como fuente teológica, esto es, obtener conocimiento de Dios desde el cuerpo o la cuerpa de cada quien. Algo que me parece intuitivo, pero a la vez revolucionario: La espiritualidad no se aprende y se vive exclusivamente en la iglesia o en el templo, es algo que cargamos con nosotrxs mismxs constantemente. “Los cuerpos que realmente importan, los cuerpos explotados e invisibles de las personas LGBTIQ+, migrantes, desaparecidos, de personas con capacidades diferentes, son hoy los miembros vivos del cuerpo queer de Cristo.” (Knauss, Mendoza, 2019).


Hablar de religión es siempre un tema difícil porque es un tema sumamente personal. Desde cómo nos fue enseñado hasta cómo pensamos acerca de nuestra relación con la divinidad y la espiritualidad. Regresando al contexto religioso mexicano, si el discurso oficial y reproducido de la iglesia es uno de intolerancia ante la diversidad, rechazo a la mal llamada “ideología de género” (Congregación para la educación católica, 2019) y una lucha activa por hacer que otrxs pierdan o no se les den sus derechos, es importante que estas teorías entren a la conversación en un primer plano. Es importante que nos permitamos acercarnos a formas de ver la espiritualidad que no violenten ni a nosotrxs ni a lxs demás. La espiritualidad no es un privilegio de unxs cuantxs, es una dimensión intrínseca de cada unx, una posibilidad y un derecho.

En esa misma nota, traigo a tu atención queridx lectorx, algunas personas y grupos a las que vale la pena seguirles la pista si es que les interesan estos temas. De entrada, la teóloga y filósofa Marilú Rojas. Teórica de la teología queer quien ha hablado a favor del derecho a decidir en el contexto de la discusión del aborto y sobre la disidencia que representa la teología queer en el contexto latinoamericano. Seguido de el sacerdote James Alison quien es abiertamente homosexual y da conferencias alrededor del mundo. Tiene escritos sobre el amor incondicional de Dios y sobre la sexualidad de quienes ejercen su vocación dentro de la iglesia. El grupo en Facebook ICM Libres Por Amor ha tenido (en parte gracias a la pandemia) diferentes eventos como celebraciones y conversatorios sobre la diversidad sexual y la espiritualidad desde una perspectiva ecuménica. Hay muchas otras agrupaciones y personas que buscan promover una espiritualidad sana y libre de violencia. Vale la pena escuchar y posicionarnos en una espiritualidad así. Es la invitación.

Ahora, el hecho de que exista y que se promueva no es para que ya se vaya a bautizar todo mundo o para que quienes hayan sido violentadxs regresen a esos lugares. La invitación es a colocarse empáticamente en la disidencia. Ser críticxs con la espiritualidad y con nuestra propia identidad, a participar en la conversación, a leer y educarse y a no caer en la intolerancia infundada que ha sido permitida e instigada.
Gabriel J. Martín en su libro “Quiérete mucho, maricón” (2016) hace una invitación bien concreta: la sexualidad es algo que vale la pena disfrutarse y vivirse con orgullo. Si eres una persona que profesa la fe católica y te identificas con la comunidad LGBTQ+ o quieres escuchar una lectura diferente de los textos religiosos del catolicismo, te invito a que te acerques a estos espacios.

Hay mucho más que decir sobre religión y sexualidad, si les interesa hay un artículo en PreVIHene de Raissa Nellen (2019) que habla de lo que se dice en otras religiones sobre sexualidad. Sigamos la conversación.

La espiritualidad, igual que el lenguaje es de quienes la profesan y lo utilizan. 

Referencias
CNDH. (2018). Diversidad sexual, discriminación y violencia. http://appweb.cndh.org.mx/biblioteca/archivos/pdfs/07_diversidad.pdf
Congregación para la educación católica. (2019). Varón y mujer los creó. https://www.vatican.va/roman_curia/congregations/ccatheduc/documents/rc_con_ccatheduc_doc_20190202_maschio-e-femmina_sp.pdf
COPRED. (s. f.). Población LGBTTTI – COPRED. Data COPRED. Recuperado 14 de junio de 2021, de http://data.copred.cdmx.gob.mx/por-la-no-discriminacion/poblacion-lgbttti/
cqueertv. (2016, 25 septiembre). Políticas transfeministas y queer: Tecnologías de disidencia de género. Conferencia magistral de Paul B. Preciado [Vídeo]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=P7ZufifUMzQ
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No, la eyaculación femenina no es tan común como pensamos. Y no, no a todas nos tiene que pasar

¿Qué es la eyaculación? ¿Es lo mismo que tener un orgasmo? ¿Qué diferencias hay entre la eyaculación femenina y la eyaculación masculina?

Creo que, como mujer, son preguntas que necesitamos conocer, son preguntas que dentro del circulo social en el que nos movemos se preguntan. Son preguntas y temas que nos conflictúan porque no tenemos respuestas certeras, y aunque las tuviéramos, son temas que en nuestra sociedad no se hablan.

Este tema de la sociedad creo que es algo que define cómo vivimos la sexualidad como mujeres, siempre estando en círculos, viendo noticias, viendo fotos e información en todas las redes sociales de la sexualidad masculina. Pero, ¿en donde entramos nosotras? ¿En dónde entramos las mujeres dentro de temas de sexualidad?

Para poner en contexto este tema, creo que es necesario definir lo que es la eyaculación femenina. Según Stella Miranda, en 2021, la eyaculación femenina se “refiere a la expulsión de fluido de la uretra durante el orgasmo o excitación sexual. La uretra es el conducto que traslada la orina de la vejiga hacia el exterior del cuerpo”.

Es importante conocer y reconocer, tanto mujeres como hombres, que esta puede suceder cuando una mujer se excita sexualmente, pero no se relaciona necesariamente con el orgasmo. Y es en este punto, en donde esto se vuelve un tema controversial, ahorita hablaremos de esto.

Entonces, ¿en qué momento esto se vuelve un proceso tan diferente al que tienen los hombres?, científicamente, ambos procesos son iguales, al final los dos con un proceso biológico que se relaciona con la excitación sexual y el cual viene como respuesta de ésta.

Considero que existen principalmente dos temas que lo vuelven tan difícil de hablar. El primero, es esta necesidad social que se tiene de “llegar al orgasmo”, de lograr que tu pareja o tu misma “te vengas”, básicamente de lograr lo que todo el mundo espera de ti. Esta deseabilidad social y cultural, logra y hace que en este proceso de la sexualidad siempre se este buscando llegar a la “meta final”, obviamente esto afectando al proceso en sí, dejando de disfrutar este, y simplemente haciendo acciones, métodos o pensando en lo que tenemos que lograr para poder “hacerlo bien”. En estos momentos, la mente es el peor enemigo, la mente puede jugar como arma de doble filo, por un lado, ayudando y manteniendo esta conexión especial con nosotras mismas, y en caso de que este acto sea con pareja, con nuestra pareja. Ahora, en qué momento nuestras amigas y nuestro propio circulo social, nos impulsa y nos presiona en este tema. Muchas veces, en conversaciones en comidas, reuniones o hasta en chats, existen amigas que cuentan estas experiencias. Que cuentan cómo lograron “venirse” con x o x niño, que lograron hacerlo con el uso de algún juguete sexual, y a esto, las demás responden con aplausos, con orgullo, hasta a veces con envidia y deseando vivir estas experiencias. Es aquí en donde entra esta amiga, que “nunca se ha venido”, o esta amiga que aunque disfrute mucho sus experiencias sexuales, si “no se viene” no lo hizo bien, llegándose a culpar a ella misma, o incluso culpando a su propia pareja por “no saber hacerlo” o “no poder lograr que ella lo haga”.

Ahora, en qué momento nuestras amigas y nuestro propio circulo social, nos impulsa y nos presiona en este tema. Muchas veces, en conversaciones en comidas, reuniones o hasta en chats, existen amigas que cuentan estas experiencias. Que cuentan cómo lograron “venirse” con x o x niño, que lograron hacerlo con el uso de algún juguete sexual, y a esto, las demás responden con aplausos, con orgullo, hasta a veces con envidia y deseando vivir estas experiencias. Es aquí en donde entra esta amiga, que “nunca se ha venido”, o esta amiga que aunque disfrute mucho sus experiencias sexuales, si “no se viene” no lo hizo bien, llegándose a culpar a ella misma, o incluso culpando a su propia pareja por “no saber hacerlo” o “no poder lograr que ella lo haga”.

Ahora bien, el segundo punto del que quiero hablar es el papel y la comparación qué cómo mujeres se tiene con los hombres. Vivimos en una sociedad en dónde la sexualidad se basa en básicamente el proceso de los hombres, en donde ellos necesitan cierta estimulación, después eyaculan, y ahí acaba el cuento. Como mujeres, muchas veces nos comparamos con este proceso, deseando también seguir estos “simples” tres pasos y poder llegar a la meta deseada. Según la Revista Biociencias, en 2019, la cual realizó un estudio en 78 mujeres, la prevalencia de la eyaculación femenina fue del 69%, pero la prevalencia de orgasmos en estas mujeres se acerca casi a un 100%. Con este dato estadístico, podemos concluir básicamente 2 puntos, el primero, siendo que la eyaculación femenina no siempre se relaciona directamente con el orgasmo, y el segundo punto es que no, no todas las mujeres eyaculamos o “nos venimos” a pesar de haber disfrutado esta experiencia sexual.

Para concluir, espero que estos datos, así como mi propia opinión, retomando temas científicos, temas sociales y hasta experiencias personales, logre concientizar a la población en general, tanto a hombres como a mujeres, lo que la eyaculación femenina es, y lo que esta puede implicar y afectar tanto positiva como negativamente al proceso y a la sexualidad de una mujer.

Es importante tomar en cuenta y poder romper con este estigma y tabú que se tiene alrededor del tema. Es necesario que todas las mujeres sepan que este proceso no se relaciona con el orgasmo, que no porque no experimenten una eyaculación no significa que no disfrutaron el proceso, que no, no todas las mujeres eyaculamos, y que sí, si podemos tener una vida sexual activa, si podemos disfrutar, si podemos llegar a esta meta deseada a pesar de no eyacular. Y para los hombres, es importante que sepan, que los cuerpos masculinos y femeninos no son iguales, que los procesos no son los mismos, y que siempre en este tema, las mujeres desean, merecen y necesitan tener este apoyo y comunicación, sin necesidad de sentirse inferiores o diferentes a lo que la industria y la sociedad espera que cumplan.

Escrito por Mariana Estrada, 2021

Bibliografía