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Empoderamiento femenino en la pornografía

Por: Ana Patricia Rojas Morales

La pornografía es una de las industrias más poderosas del mundo, siendo multitudinaria y multimillonaria. Según la revista Forbes, a través de la pornografía se movilizan más de 60 mil millones de dólares al año en el mundo y son más de 250 millones de personas que la consumen (Montero, 2018). Un estudio realizado por Pornhub, la página de videos porno más popular a nivel mundial, ubicó a México en el décimo lugar de los países más consumidores en 2019 (Sin Embargo, 2019).

De igual manera, se sabe que la industria porno es dominada por hombres, tanto en su producción como en su consumo. Actualmente se ha comenzado a visibilizar la violencia que viven las mujeres que participan en ella, y aunque aún no existen estadísticas oficiales sobre el porcentaje de mujeres que lo realizan voluntariamente ni de aquellas que han sido sometidas, se sabe que esta industria mantiene una estrecha relación con la prostitución y la trata de personas

Lamentablemente, una de las concepciones negativas que se tienen de la pornografía es que es una fuente de aprendizaje para el acto sexual. Esto se cree debido a la falta de educación sexual integral en nuestra cultura, por lo que es a través del consumo de la porno convencional que se instauran ideas, creencias y expectativas irreales sobre las relaciones sexuales. Adicionalmente, se desarrolla un aprendizaje de opresión al deseo femenino, fomentando la cultura de la violación y la deshumanización a la mujer. Guila Sosman, psicóloga clínica perito-judicial, enfatiza que la violencia machista ejercida en la pornografía fomenta un estereotipo que divide los roles sexuales de hombres y mujeres, puesto que constantemente se muestra el dominio unilateral masculino durante el acto sexual, promoviendo un papel de cosificación a la mujer (Sepúlveda, 2018). 

Con lo anterior, se puede asumir que la violencia de género es prácticamente inherente en la industria pornográfica. ¿Será que sus consumidores únicamente pueden alcanzar la excitación sexual al observar la sumisión de la mujer? ¿Será que las actrices que participan en ella se encuentran imposibilitadas de ejercer un rol sexual distinto? ¿Se cae en una contradicción cuando hay deseo de la mujer por participar en videos pornográficos que estén libres de humillaciones ni degradaciones de su cuerpo?

De acuerdo al estudio que Pornhub realizó sobre su sitio en 2018, la proporción de visitantes mujeres representa el 29%, un aumento de 3 puntos porcentuales con respecto al año anterior. Sin embargo, un dato relevante es que desde el 2017 las búsquedas vinculadas al placer femenino alcanzaron cifras récord donde, por ejemplo, la categoría “porno para mujeres”, se incrementó en un 1400% (Phillips, 2018).

Posiblemente nunca antes habías escuchado de una propuesta diferente: la pornografía feminista. Esta alternativa tiene por objetivo eliminar el negocio histórico de la explotación de la mujer donde se percibe que su cuerpo se dispone únicamente para la satisfacción del hombre (Grupo La Silla Rota, 2019). El término se ha definido como tal porque representa un erotismo en el que se busca que la mujer desarrolle un carácter más activo, en el que tenga el poder de disfrutar su sexualidad como mejor le plazca (Malvestida, 2018).

Este tipo de pornografía tiene una intención política, porque busca una condición justa para sus participantes, en donde sus derechos laborales sean respetados. Un dato interesante es que las mujeres que la producen se caracterizan por disponer de condiciones socioeconómicas favorables. Este tipo de porno NO suele ser gratis, debido al costo que la producción implica, y al pago justo a las personas involucradas (Malvestida, 2018).

El auge del movimiento feminista ha posibilitado que se cuestionen temas poco visibilizados que nos han aquejado como mujeres a lo largo de la historia. Sobre algunos de ellos se han construido críticas que están lejos de ser homogéneas, se han convertido en grandes debates. Uno de los más controversiales es la posibilidad de tener una pornografía con perspectiva de género.

Carole S. Vance hace referencia a la importancia de generar cambio social a través de una visión,  evitando dejarse llevar únicamente por el miedo: “No basta con alejar a las mujeres del peligro y la opresión; es necesario moverse hacia algo: hacia el placer, la acción, la autodefinición. El feminismo debe aumentar el placer de las mujeres, no sólo disminuir nuestra desgracia.” (Prada, 2010).

Las feministas llamadas “pos-porno, pro-sex y transcultural” consideran que la censura de la pornografía no es la solución para la violencia en la misma, sino “la producción de representaciones alternativas de la sexualidad, hechas desde miradas divergentes de la mirada normativa” (Preciado, 2007, en Prada, 2010). Tienen la convicción de que existe la posibilidad de presentar a la pornografía de manera distinta, en donde se promuevan valores diferentes a los de la misoginia.

Gabriella Wiener dice que “a las protagonistas que participan en la porno de Erika Lust, el sexo las libera.”

Erika Lust es una de las pioneras en esta vertiente de la pornografía. Su principal objetivo es que esta funja como un medio de excitación, educación y placer; el cual remite a una política visual del cuerpo ajena a la mirada moralizante que lo oculta y a la mirada masculina que lo cosifica. Es importante enfatizar que NO se trata de una versión light de la pornografía, sino de un género en el que la mujer se reconoce como sujeto sexual y no como mero elemento a la virtud del deseo masculino (HELLO NIPPLE, s.f.)

Tanto los hombres como las mujeres que participan, se muestran a gusto con sus cuerpos, con sus fluidos y con los deseos que los estimulan a explorar su sexualidad y a vivirla de la manera más emocionalmente satisfactoria. El constante contacto con la otra persona constituye un elemento importante, ya que posibilita la vinculación del tacto y el diálogo, lo cual a su vez resignifica la sexualidad del cuerpo sin constreñirlo. Los mensajes que se buscan transmitir es que la excitación va más allá de imágenes de ardor genital, la educación sexual va más allá de el proceso de procreación y el placer es mucho más que alcanzar el orgasmo (Aguado, 2018). 

Imagen: @lusteryPOV

La directora enfatiza la necesidad de que este tipo de pornografía sea creada y dirigida por mujeres. De hecho, le gusta relacionar su estética más al cine erótico e independiente que a la coloquialmente conocido como pornografía. Además, Lust se asegura de la producción de sus videos al contratar actrices y actores que quieren estar en el lugar donde están y que hayan pasado los tests de enfermedades de transmisión sexual.

Candida Royalle, otra de las figuras influyentes en este medio, menciona que las personas que participen son libres de explorar el acto sexual de la forma que les plazca, siempre y cuando exista integridad y respeto entre los y las mismas, quedando completamente prohibido el sometimiento a prácticas denigrantes o no consentidas, pues el objetivo es que se disfrute el cuerpo y las fantasías tanto individuales como de pareja o colectivas (Aguado, 2018).

“Ersties”, es uno de los sitios en donde puedes encontrar pornografía con perspectiva de género. Todos sus videos y películas son filmados por un equipo de mujeres estudiantes de cine, fotógrafas y amantes de la porno. Su filosofía se basa la creencia de la exhibición natural de la sexualidad femenina, en donde promueven que el erotismo natural femenino, sin necesidad de guiones, demandas o expectativas. Su enfoque positivo de la pornografía es una marca registrada de Ersties: personas apasionadas y aventureras  haciendo lo que les gusta hacer.

Otro de los sitios conocidos es “Lustery”. Sus videos se caracterizando ser caseros y amateur. Su fundadora, Paulita Pappel, considera fundamental que el placer sexual que se obtiene a través de la de la porno no solamente debe estar enfocado para el espectador, sino que también para las personas que lo realizan. En sus videos participan parejas reales manteniendo relaciones de una forma absolutamente espontánea. Paulita considera que se produce magia al observar a las parejas obtener el control de sus deseos, porque así la acción se vuelve orgánica, auténtica y realmente refleja la pasión de la vida real.

Imagen: @lusteryPOV

Después de conocer esta propuesta distinta de hacer y consumir pornografía, ¿ha cambiado tu perspectiva sobre la posibilidad de empoderar a las mujeres a través de ella?

Es un tema sumamente polémico y el objetivo de este artículo no es idealizar la industria pornográfica, sino hacerte una invitación a cuestionarte, con las cifras y argumentos expuestos, la influencia de nuestro contexto en el consumo de la misma, las maneras de vincularnos y las percepciones sobre la sexualidad que hemos obtenido a raíz de ella. Todavía hay un largo camino por recorrer en la lucha por la equidad de género, y la posibilidad de una concepción distinta de la pornografía puede representar un paso importante en el proceso.  

Imagen: @lusteryPOV

Referencias:

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Empecemos a desintoxicar nuestras relaciones

Por: Isaac Guzmán Vázquez.

Todos hemos escuchado alguna vez a un amigo o a un familiar hablar de relaciones tóxicas, pero es igual de importante hablar de relaciones sanas. Éstas últimas se confunden a menudo con relaciones perfectas, es decir, en las que no existen defectos o debilidades en ambas partes. Como sabemos, estas relaciones ideales no existen por el simple hecho de que las personas no somos perfectas. Sin embargo, si la pareja está interesada en dedicarle tiempo a atender sus dificultades, la relación podría llegar a clasificarse como saludable. 

¿Qué es una relación tóxica?

Se trata de una relación en donde una o ambas partes sufren en vez de disfrutar del hecho de estar juntos. La pareja se ve sumergida en un gran desgaste emocional por tratar de salvar la relación constantemente.

¿De dónde surgen las relaciones tóxicas?

Son diversas las causas por las que podemos mantener una relación tóxica a pesar de saber que nos está haciendo daño. Las siguientes son las más comunes: baja autoestima, creer que somos la solución a los problemas de nuestra pareja, pensarnos a nosotros mismos como las víctimas de la relación, dependencia emocional, miedo a la soledad y miedo al futuro.

Las relaciones familiares también juegan un papel fundamental en el desarrollo del individuo. En este sentido, los padres han sido reconocidos como los principales protagonistas y la familia como el escenario primario de socialización del niño. Distintos modelos teóricos, como el aprendizaje social, el modelo cognitivo conductual, la teoría de los sistemas de familia o los modelos bio-conductuales, les conceden un gran poder explicativo a las variables familiares en la predicción del desarrollo cognitivo, físico y social de los hijos, así como a su bienestar. Distintas teorías sobre la socialización del niño defienden la existencia de una fuerte asociación entre el tipo de relaciones padres-hijos existente en la familia y el desarrollo de problemas en los hijos. Aunque hay pruebas de que las interacciones coercitivas entre padres e hijos pueden dar lugar al desarrollo de conductas agresivas y antisociales en otros contextos, especialmente en el caso de los varones, fue a partir de la década de los noventa cuando los investigadores comenzaron a interesarse por los mecanismos a través de los cuales las experiencias de los niños dentro de sus familias impactan en su conducta y estatus entre los iguales a corto y largo plazo (Dishion, 1990).

Dado que el matrimonio forma parte del sistema familiar en el que se encuentra el niño, le puede influir directamente y suministra un contexto que facilita o perjudica su crianza, ejerciendo también de este modo una influencia indirecta (Grych, Raynor y Fosco, 2004). Los investigadores coinciden en señalar que existe una relación entre disfunción matrimonial y mala adaptación de los hijos, siendo los conflictos matrimoniales, y sobre todo la percepción del niño de estos, los que presentan una relación más fuerte y consistente con su adaptación (Cortés, 2007).

Las agresiones entre los padres también aumentan el riesgo de que los hijos desarrollen posteriormente unas relaciones de pareja inadecuadas o tóxicas. Por ejemplo, los resultados de Maker, Kemmelmeir y Peterson (1998) indicaban que las universitarias que habían estado expuestas a las agresiones presentaban una peor adaptación a largo plazo, experimentando más violencia en las relaciones de pareja y unos niveles superiores de comportamiento antisocial y más síntomas depresivos y traumáticos. Los adolescentes que presencian en su hogar los conflictos hostiles o la violencia familiar pueden estar aprendiendo formas de expresar la cólera que supongan un mayor riesgo de utilizar la violencia con sus parejas, actuando de forma controladora, hostil y abusiva.

¿Qué es una relación sana?

Una relación sana o de mantenimiento no es aquella en la cual no existen problemas ni desencuentros. Incluso, en una relación sana puede haber las mismas o más dificultades que en una relación tóxica. Lo que las diferencia es que, en la sana, la pareja promueve de manera activa conductas designadas para continuar la relación, para prevenir su declive o para repararla y restablecerse (Stafford, 1994).

Canary y Dainton (2009) concuerdan en que existen al menos cinco formas de definir el mantenimiento dentro de una relación:

• La primera definición hace referencia a que el mantenimiento implica la estabilidad y cuidado de la relación, es decir, el mantenimiento se refiere a las conductas que ayudan a que una relación se mantenga a través del tiempo.

• La segunda definición envuelve el deseo de las características que debe tener una relación. Esta definición implica que no es suficiente tener una relación estable sino que implica mantener una alta calidad en la relación, por ejemplo, el hecho de que la relación está caracterizada por la satisfacción, el compromiso, la confianza, el amor y el apoyo.

• La tercera visión implica no sólo las conductas sino cómo las personas reparan la relación cuando se presenta algún daño. Esta visualización implica que no se dan conductas de mantenimiento en la relación hasta que son necesarias las reparaciones.

• La cuarta definición implica mantener la relación en una condición específica. Es decir, bajo un tipo de relación e intimidad específica, por ejemplo, los amigos platónicos que desarrollan conductas de mantenimiento en una interacción no sexual.

• Finalmente, se da una perspectiva dialéctica, donde las conductas de mantenimiento son vistas como una adaptación al cambio inherente a cada relación.

¿De dónde provienen las relaciones sanas?

De acuerdo con Fromm (2007), para que una relación sea satisfactoria y benéfica para ambas partes, debe implicar ciertos elementos básicos interrelacionados que se adquieren desde la infancia. Éstos son: cuidado, responsabilidad, respeto y conocimiento.

El cuidado se entiende como una preocupación activa por la vida y el crecimiento de lo que amamos. Cuando falta tal preocupación activa, se concluye que no hay amor en la pareja.

El cuidado y la preocupación implican otro elemento de las relaciones sanas: el de la responsabilidad. Hoy en día se suele usar ese término para denotar un deber, algo impuesto desde el exterior. Pero la responsabilidad, en su verdadero sentido, es un acto enteramente voluntario, constituye la respuesta a las necesidades, expresadas o no, de otro ser humano. Ser “responsable” significa estar listo y dispuesto a “responder”.

La responsabilidad podría degenerar fácilmente en dominación y posesividad, si no fuera por un tercer componente de las relaciones sanas, el respeto. Respeto no significa temor y sumisa reverencia, denota la capacidad de ver a una persona tal cual es y tener conciencia de su individualidad única. Respetar a alguien es querer que la persona amada crezca y se desarrolle por sí misma, en la forma que le es propia, y no para servirme.

Respetar a una persona sin conocerla, no es posible. El cuidado y la responsabilidad serían ciegos si no los guiara el conocimiento. El conocimiento estaría vacío si no lo motivara la preocupación. Hay muchos niveles de conocimiento, el que constituye un aspecto del amor sano no se detiene en la periferia, sino que penetra hasta lo más profundo.

El antídoto

El antídoto de las relaciones tóxicas es resultado de ver al amor no sólo como una relación personal, sino como un rasgo de madurez que se manifiesta en diversas formas: amor erótico, amor fraternal, amor filial, amor a uno mismo, etcétera. El amor no es algo pasajero y mecánico, como a veces nos induce a creer la sociedad de hoy. Muy al contrario, el amor es un arte, el fruto de un aprendizaje construido a lo largo de la vida. Por ello, si queremos aprender a amar, debemos actuar como lo haríamos si quisiéramos aprender cualquier otro arte (con su parte teórica y práctica), ya sea música, pintura, carpintería o el arte de la medicina (Fromm, 2007).  

Referencias

  • Canary, D. y Dainton, M. (2009). Maintaining Relationships. Los Angeles: SAGE.
  • Cortés Arboleda, M.R. (2007). Adaptación de la pareja, conflictos matrimoniales y problemas de conducta de los hijos. Madrid: Pirámide.
  • Dishion, T. (1990). The peer context of troublesome child and adolescent behavior. Newbury Park, CA: Sage.
  • Fromm, E. (2007). El arte de amar. México: Paidós.
  • Grych, J., Raynor, S. y Fosco, G. (2004). Family processes that shape the impact of interparental conflict on adolescents. Development and Psychopathology, 16, 649–665.
  • Maker, A., Kemmelmeier, M. y Peterson, C. (1998). Long-term psychological consequences in women of witnessing parental physical conflict and experiencing abuse in childhood. Journal of Interpersonal Violence, 13, 574-589.
  • Oudererk, B., Blachman-Demner, D. y Mulford, C. (2014). Teen dating violence: How peers can affect risk & protective factors. Washington, DC: U.S. Department of Justice.
  • Stafford, L. (1994). Communication and relational maintenance. San Diego: Academic Press.
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Transmisión Vertical, VIH de la madre al hijo, ¿cómo podría suceder eso?, ¿es posible?

Por Xenia Castillo Rodríguez

La transmisión del VIH de una madre seropositiva a su hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia es lo que se conoce como transmisión materno-infantil o transmisión vertical. El virus puede transmitirse de una madre con VIH a su hijo durante los periodos antes mecionados a través de la placenta, la sangre o la leche materna.

Antes de la aparición de la terapia antirretroviral, los hijos de mujeres con VIH tenían muchas probabilidades de nacer con el virus. Hoy en día puede prevenirse este tipo de transmisión, por lo que la infección por VIH no debe representar un obstáculo para ser madre.

¿Se pueden usar medicamentos contra el VIH durante el embarazo sin peligro?

La mayoría de los medicamentos contra el VIH pueden usarse sin peligro durante el embarazo. Por lo general, no aumentan el riesgo de defectos congénitos. Los proveedores de atención médica pueden explicar los riesgos y beneficios de los medicamentos contra el VIH específicos para ayudar a la mujer con este virus a decidir cuáles medicamentos usar durante el embarazo o mientras está tratando de quedar embarazada.

Pero, ¿cómo es posible que mi bebé no se infecte?

Los medicamentos contra el VIH obran al evitar la multiplicación del virus, lo cual reduce la concentración de este último en el cuerpo (también llamada carga viral). El tener menos VIH en el cuerpo protege la salud de la mujer y reduce el riesgo de la transmisión materno-infantil del VIH durante el embarazo y el parto. Algunos  medicamentos contra el VIH pasan de la mujer embarazada al bebé neonato a través de la placenta. Esta transferencia de medicamentos protege al bebé de la infección por el VIH, especialmente durante el parto vaginal cuando el bebé pasa a través del canal del parto y se expone a la sangre u otro líquido corporal de la madre. En algunos casos, a una mujer seropositiva se le puede practicar una cesárea para reducir el riesgo de transmisión materno-infantil del virus durante el parto.

Los bebés de madres seropositivas reciben medicamentos contra el VIH durante las primeras 4 a 6 semanas de vida. Esos medicamentos reducen el riesgo de infección por cualquier virus que puede haber entrado al cuerpo del bebé durante el parto.

Asimismo, conviene saber que los recién nacidos suelen tener anticuerpos del VIH procedentes de la madre, lo que no significa que tengan el virus. Por este motivo, las pruebas de laboratorio habituales para diagnosticar la infección por VIH a partir de la presencia de anticuerpos no son útiles en estos casos. Para saber si el niño tiene el virus, es preciso realizar un test virológico específico.

¿Qué sucede, después, que cuidados deberíamos tener?

Como se lee al principio el virus puede transmitirse de una madre con VIH a su hijo a través de la leche materna, por lo que las mujeres seropositivas no deben amamantar a sus bebés. En cuanto a la alimentación del bebé en cualquier periodo de la lactancia, se recomienda sustituir completamente la leche materna por una leche en polvo (fórmula) adaptada para el bebé, la cual es una alternativa segura y saludable a la leche materna, y se consigue fácilmente.

¿Se puede prevenir la transmisión materno- infantil del VIH?

 El riesgo de transmisión es poco cuando:

  • El VIH se detecta lo más temprano posible durante el embarazo (o antes de que la mujer quede embarazada).
  • Las mujeres seropositivas reciben medicamentos contra el VIH durante el embarazo y el parto y, en determinadas circunstancias, se someten a una cesárea programada.
  • Los bebés de madres seropositivas reciben medicamentos contra el VIH en las primeras 4 a 6 semanas de vida y no son amamantados.

Bibliografía

Gorbea Robles, M. (2008). Transmisión materno-infantil del VIH/SIDA. La otra cara de la pandemia. Revista Mexicana De Pediatría, 75(5), 241-246. Retrieved from https://www.medigraphic.com/pdfs/pediat/sp-2008/sp085h.pdf

Peña, A., Cerón, I., Budnik, I., Barttlet, D., Cataldo, K., & Fernández, A. et al. (2013). Prevención de la transmisión vertical y efectos secundarios de la terapia anti-retroviral en hijos nacidos de madres seropositivas para VIH en el área Sur-Oriente de Santiago, Chile: perspectiva de 15 años. Revista Chilena Infectol, 30(6), 644-652. Retrieved from https://scielo.conicyt.cl/pdf/rci/v30n6/art12.pdf

Prevención de la transmisión maternoinfantil del VIH El VIH/SIDA. (2019). Retrieved 2 November 2019, from https://infosida.nih.gov/understanding-hiv-aids/fact-sheets/20/50/prevencion-de-la-transmision-maternoinfantil-del-vih

Stamboulian, D. (2018). Transmisión vertical: las infecciones que se pueden transmitir de madre a hijo y cómo prevenirlas. Retrieved 1 November 2019, from https://www.infobae.com/salud/2018/01/08/transmision-vertical-las-infecciones-que-se-pueden-transmitir-de-madre-a-hijo-y-como-prevenirlas/

Arikan Y, Burdge DR. Human immunodeficiency virus infection in pregnancy. Can J Infect Dis 1998; 9: 301-309. British HIV Association guidelines for the management of HIV infection in pregnant women 2012 (2014 interim review). HIV Medicine (2014), 15 (Suppl. 4), 1–77. DOI: 10.1111/hiv.12185

Transmisión del VIH de la madre al niño. (2019). Retrieved 26 October 2019, from https://www.who.int/hiv/topics/mtct/es/

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Un poco sobre opresión sexual femenina

Pamela Limon Casanova

El hablar de sexo suele ser más difícil si eres mujer. Parece que el decir, comentar, preguntar debe ser dicho susurrándose, tiene un toque de prohibido o hasta de culpa, en el mejor de los casos se habla de éste como si fuera una travesura. De manera opuesta, no es noticia el hecho de que los hombres hablan de sexo con enjundia y orgullo, pueden gritarlo a los cuatro vientos; ¡qué dichosa libertad! No es sólo que socialmente sea aceptable y aplaudido que hablen de sexo en general, es el hecho de que pueden apoderarse de sus sensaciones y del placer, pueden vocalizar de muchas formas lo tanto que disfrutan del sexo, qué les gusta y qué no. Nosotras sentimos vergüenza al hablar de esto, a veces hasta por sentirlo o buscarlo, como si fuera a haber una consecuencia negativa.

Uno de los denominadores comunes de las religiones y doctrinas que han moldeado al mundo es el que mandan el mensaje de que el placer sexual de la mujer y su cuerpo es pecaminoso, es una cosa negativa que debemos evitar siendo éste el origen de desdicha para el mundo. Todo esto se asocia con ideas de impureza e indecencia, y pues la verdad no queremos que los demás nos vean así. La opresión se vive de muchas formas que apenas comenzamos a notar y a luchar por cambiar; violación, mutilación, matrimonios forzados, acoso, censura, entre muchas otras. Al final es una lucha por poder controlar nuestros propios cuerpos, poder adueñarnos de lo que somos, lo que sentimos, con quién y cómo lo sentimos.

Pero en el tema de la opresión hacia la mujer y su sexualidad debemos tomar en consideración otras realidades o argumentos. Tendemos a culpar de manera imparcial al tan controversial sistema patriarcal, que sí, sin duda hace de las suyas, pero hay más detrás de esto. Por un lado, está la parte evolutiva. Sin meternos mucho al tema la cosa es que buscamos propagar a la especie y para esto el hombre busca ciertas circunstancias y la mujer otras. Una mujer tiene que invertir mucho tiempo y energía en gestar y criar a un bebé. Mientras que al hombre también le interesa perpetuar sus gloriosos genes, pero pues naturalmente no tiene que invertir mucho. Al relacionarlo con el deseo sexual de la mujer, se puede decir que al hombre le “conviene” suprimir su deseo sexual porque así asegura que sólo se esté acostando con él y pues sus hijos sean en efecto suyos. Metiendo al contexto los constructos sociales que creamos que incluyen valores, normas, ética y moral, terminamos con la favorable combinación de acuerdos dónde las mujeres aprendemos a ignorar y reprimir nuestros deseos sexuales mientras que los hombres aprenden presumir los suyos.

Pero, no hay que olvidar las mujeres también participamos al perpetuar este status quo. El miedo a ser juzgadas y criticadas por expresar nuestros deseos y placeres sexuales viene por parte de otras mujeres también, a veces hasta en mayor cantidad y hostilidad. A esto también se le añade el hecho de que aprendemos a relacionarnos con el sexo como si fuera una divisa, tiene oferta y demanda. De cierto modo, esto tiene lógica. Las mujeres limitamos nuestro deseo sexual aunque sea sólo por apariencia, para mantener una oferta limitada del sexo que tanto demandan los hombres, porque en teoría ellos sí que lo quieren. Al restringir la oferta, controlamos lo que se da a cambio, atención, compromiso, seguridad. Entonces, a nosotras nos “conviene” desaprobar del deseo sexual nuestro y del resto; mientras menos “putas” y “zorras” haya, menor oferta de sexo habrá para los hombres que tanto lo demandan. Así él se mantiene interesado en este preciado recurso que hemos aprendido a utilizar como medio de control pero nunca como algo que cultivar y cuidar como parte de nuestra salud. ¿Y por qué nos conviene esto?, regresamos a lo evolutivo e incluimos lo social, necesitamos ayuda para criar, nos va mejor en grupo. Parecería que la mejor opción ante esto es desaprender estas ideas que nos limitan; si nos permitimos a nosotras mismas apropiarnos de nuestro cuerpo y su sexualidad, también se lo permitiremos a todas las demás.

Podemos argumentar que debe de haber cierto control para mantener el orden social. Debe haber normas que todo miembro de una comunidad practique para promover conductas prosociales que mejoren nuestro convivio. Pero el privar y castigar a la mujer por sentir placer sexual y por gozar de éste no va a ocasionar que nos vayamos a pasar de la raya y convirtamos en hedonistas/nihilistas y llegemos a la anarquía.

Ciertas partes de mundo privilegiadas se mueven en la dirección de la equidad, del respeto y de la libertad, pero como no tod@s podemos ser activistas, lo mínimo que podemos hacer, y no por alguien más solo por nosotras mismas, es validar y defender nuestro derecho innato de responsabilizarnos de nuestros cuerpos para disfrutar del placer que somos capaces de sentir. Y si esto intimida al otro, pues ni modo, es su problema.  Porque el derecho a tener autonomía sobre nuestro cuerpo no es mas que un derecho humano, si no empezamos a normalizar no empezaremos a cambiar. Hay que aprovechar la accesibilidad que tenemos para empaparnos (wink wink) de información y pues ser felices sin cargar con cosas innecesarias, disfrutar de nuestros cuerpos y del placer que podemos sentir.

Referencias

Baumeister, R. F., & Twenge, J. M. (2002). Cultural Suppression of Female Sexuality. Review of General Psychology6(2), 166–2003. doi: DOI: 10.1037//1089-2680.6.2.166

Yonika, M. (2019, May 6). Is Female Sexuality Really Repressed? Retrieved from https://blog.usejournal.com/is-female-sexuality-really-repressed-2e698a9aec66

(2004). Sexual Economics: Sex as Female Resource for Social Exchange in Heterosexual Interactions8(4), 339–363. Retrieved from https://assets.csom.umn.edu/assets/71503.pdf

Donk, K. 11 C. (2017, May 26). Sexual Suppression and Repression I: Definition and Origin. Retrieved from https://blog.kareldonk.com/sexual-suppression-and-repression-i-definition-and-origin/#ftr14

(n.d.). #FemalePleasure, a film on female sexuality. Retrieved from https://www.brut.media/uk/international/-femalepleasure-a-film-on-female-sexuality-41dfdbc1-9a13-4863-b501-c173ccd3975d

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Sexualidad ¿educación desde el temor o placer?

Por Mtra. Rocío Sánchez Granillo López

Desde que nacemos, nacemos con sexualidad, no podemos esperar que la educación sexual inicie en la adolescencia como se ha hecho a lo largo de generaciones. Vemos en programas de t.v., películas, series, etc. que siempre llega el “momento incómodo” de hablar sobre sexualidad con los hijos adolescentes. La escena regularmente se muestra como un momento en que ni los padres ni los hijos desean estar ahí y por lo tanto se hace de manera muy rápida, dando la información básica y dejando una infinidad de dudas flotando. Pero ¿por qué la educación sexual tiene que darse hasta la pubertad? ¿el o la bebé no nacen con genitales y por lo tanto con sexualidad? ¿por qué negar la sexualidad infantil? ¿qué pasa con todos esos años en los que no se les habla a los infantes sobre su cuerpo? Evidentemente al no hablar sobre el cuerpo y sexualidad, esto empieza a tornarse un tema no hablado por lo tanto no se puede preguntar y en consecuencia cuando llega el momento de la “plática” todo es incómodo y no hay manera adecuada de abordarlo. De ahí que la educación sexual debe darse desde el nacimiento, enseñarle a la niña que no tiene “colita” tiene vulva y el niño no tiene “un pajarito” tiene pene ya que de esta manera podrá verlo como algo normal y natural, así pues cuando tenga dudas podrá preguntar sin temor.

Ahora bien, ya que empecé a hablar del temor, estoy segura que la mayoría de nosotros recibió una educación basada en el temor, los temas que nos enseñan en el Colegio con respecto a sexualidad son: anticonceptivos, embarazo, aborto e infecciones de transmisión sexual. Todos estos con la connotación negativa ya que el mensaje que los envían es: “el coito es malo porque si lo haces entonces te puede ir muy mal o te embarazas o te pegan alguna infección horrenda”. Y así…vamos creciendo pensando que el acto sexual es malo, que tenemos que aguantarnos, no tener una vida sexual plena porque eso nos provocará un castigo terrible.

Esta educación solo nos ha llevado a tener un gran número de embarazos adolescentes, a ser ignorantes en el aspecto sexual y a no tener una adecuada salud sexual, no solo por las infecciones de transmisión sexual si no que nos enfrentamos a muchas personas con disfunciones sexuales que no se atreven a hablar por pena o por pensar “así debe ser porque no se cómo sería diferente”.

El placer en la sexualidad es básico, tenemos que poder disfrutar con RESPONSABILIDAD, es decir, si educamos desde el placer, enseñando a las personas lo que pueden llegar a sentir y a experimentar cuando hay un verdadero disfrute, podrán entonces tener una vida sexual plena, esto va de la mano con la responsabilidad que ello implica tener todos los conocimientos necesarios en el tema para tomar decisiones, sabiendo qué cuidados, precauciones y acuerdos se deben tener con las parejas sexuales.

Por esta razón se creó este blog, para brindar educación sexual desde el placer y con responsabilidad para que podamos tener una población cada vez más informada sobre este tema que es fundamental para nuestro desarrollo como seres humanos.

Este blog está escrito por alumnos de la Universidad Iberoamericana que llevan la materia Taller de Sexualidad Humana en la carrera de Psicología, a lo largo del curso vemos muchos temas que queremos compartir para que esas dudas, mitos, tabúes y demás desaparezcan poco a poco y los jóvenes tengan al alcance información veraz sobre sexualidad.

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Educación y salud sexual

Mtra. Rocío Sánchez Granillo López

En los últimos años, el tema sexual ha emergido de los días de la edad victoriana hacia la luz del día. Actualmente se estudia y se analiza quizá como no se había hecho antes. Pero ¿puede aceptarse realmente que la ignorancia y la ansiedad sexuales hayan disminuido de manera apreciable debido al moderno entorno de la franqueza sexual?

Efectivamente se han realizado grandes adelantos hacia la integración de programas de educación sexual más adecuados y funcionales para los jóvenes; sin embargo aún persisten grandes conflictos y dudas con respecto a lo sexual.

La incapacidad de los adultos para discutir acerca de la sexualidad de manera franca y abierta con los jóvenes, los dota de una cualidad mágica irreal, la cual refuerza la preocupación del adolescente por el tema, lo cual va a provocar que busque en fuentes inadecuadas información al respecto, dando como resultado una formación en la sexualidad a partir de la educación informal, apareciendo así un sinnúmero de mitos.

Los seres humanos no conocen su sexualidad por instinto; deben aprender los tres aspectos básicos de la sexualidad: el biológico, psicológico y social. En la actualidad gran parte de la educación sexual ocurre de manera informal provocando confusión, ignorancia y sentimientos de culpa; ocasionando que muchos individuos incluso repriman esta parte vital de su existencia. Una educación sexual apropiada puede ayudar a la adaptación en la vida y romper el ciclo de ignorancia y culpa.

Para disfrutarse, la sexualidad debe estar libre de culpa. Los programas de educación sexual son importantes vías para ayudar a la gente a aliviar sentimientos de culpa y angustia. Estos programas cuando están en manos de individuos capacitados y emocionalmente conscientes, y se presentan cuidadosa y objetivamente pueden ayudar a establecer la salud sexual.

Este blog tiene como objetivo proporcionar información realista, transmitir información relevante y apropiada para el crecimiento educativo y emocional de la persona promoviendo así la salud sexual.

La mente: El principal órgano sexual del ser humano

Escrito por: Regina Gutiérrez Bonilla

Abril, 2021

Se ha comprobado que los procesos mentales tienen un rol decisivo en nuestra respuesta sexual, incluso se ha llegado a decir que el principal órgano sexual del humano es el cerebro; esto debido a que los procesos mentales son los encargados de percibir los estímulos sexuales y de ellos dependerá la respuesta sexual (Barra, 1999). 

El cerebro procesa y reacciona a estímulos externos, pero de la misma manera, es capaz de generar pensamientos e imágenes eróticas aún si no hay ningún tipo de estimulación externa; provocando de igual forma, una respuesta sexual. ¡Es increíble! Nuestra mente nos ayuda a mantener nuestra sexualidad activa sin depender de nada externo.

La fantasía es una capacidad creativa que tenemos los humanos. Nos permite escapar de la realidad y experimentar una distinta. Gracias a ella podemos tener sensaciones físicas reales ante algo que no está pasando en ese momento (Jorba, 2020). 

Como mencioné, las fantasías sexuales son personales, no dependen de nada externo, y  pueden darnos una idea de todo el universo erótico que existe dentro de nosotros. Explorar nuestras fantasías es importante ya que en ocasiones, este universo erótico nos resulta poco familiar, y como seres humanos, es natural temerle a lo desconocido; pero si nos atrevemos a explorarlo podremos perderle el miedo, y hacer de nuestras fantasías un aliado de nuestra sexualidad.

Hasta este momento, todo suena increíble; las fantasías sexuales, el universo erótico interno, la mente, aliado sexual, etc. Pero tristemente el tema de las fantasías no es tan simple. Si el sexo como tal es un tabú, las fantasías sexuales… aún más. 

Es poco común encontrarse con personas que hablen abiertamente de sus fantasías sexuales, esto puede deberse a que la mayoría de las fantasías tienen un contenido que no es frecuente en lo que las personas generalmente practican en su día a día. De hecho, se ha observado que las fantasías sexuales pueden llegar a generar culpa y vergüenza (Sierra, 2010). Entonces, ¿por qué algo que produce nuestra mente para darnos placer, puede generar malestar? 

La respuesta está en que en el universo erótico interno y de fantasía, no existen los valores ni las reglas que nos rigen en la vida diaria. No existen porque ahí no se necesitan; la fantasía está enfocada únicamente en el placer, nuestro placer. 

El malestar surge cuando se relaciona al placer con la culpa y vergüenza; cuando los valores y reglas se contrastan con la fantasía. En este punto es cuando el universo erótico interno y las fantasías dejan de ser un aliado y se convierten en el enemigo.

Para desaprender la relación del placer con la culpa en cuanto a las fantasías, primero tenemos que entender que las fantasías son algo natural y que la mayoría de personas las experimentamos (9 de cada 10 personas para ser exactos), y que no importa que tan diferentes o alejadas de nuestras creencias o valores estén, porque las fantasías se encuentran solo en nuestra mente (Jorba, 2020). 

Así mismo, tenemos que recordar que fantasear con algo no es lo mismo que desearlo.¡Es el punto de las fantasías! poder experimentar en mente algo que no queremos experimentar en cuerpo. En el mundo interno de la fantasía no hay valores ni reglas, pero tampoco hay dolor, ni peligro. Es por esto que muchas veces nuestra mente recurre a la fantasía, porque es algo que quiere dejar ahí; en el universo interno, donde el placer y nuestro bienestar estará asegurado.

Otra cuestión por la cual muchas personas se sienten culpables de sus fantasías es porque sienten que son los únicos con esos pensamientos, pero lo más probable es que sea una fantasía muy común; se ha observado que las fantasías de los humanos radican en 4 categorías principales (Barra, 1999). 

  1. Fantasías de actividades sexuales convencionales con amantes pasados, actuales o imaginarios.
  2. Fantasías que involucran poder sexual e irresistibilidad, como seducción y parejas múltiples.
  3. Fantasías que involucran elementos no convencionales, referentes a contextos, posiciones, prácticas y tipo de parejas.
  4. Fantasías de sumisión o dominación que involucran o implican algún grado de forzamiento.

Las fantasías sexuales son algo natural, nos permiten excitarnos y nos permiten darnos una escapada de la realidad. Es importante explorarlas y experimentarlas porque al final, son NUESTRAS fantasías y están en NUESTRA mente; podemos hacer con ellas lo que queramos. Somos libres de excitarnos, fantasear, e imaginar. Y si quisieras llegar a transformar tu fantasía en una realidad, recuerda que todo siempre debe ser con responsabilidad, consentimiento y placer; tomando en cuenta que la realidad puede resultar muy diferente a como se veía en tu fantasía; ya que en la vida real no tenemos el control de la mayoría de los factores externos (Villadangos citado en Carpallo, 2020).

Referencias:

Barra, E. (1999). Fantasías sexuales. Revista Chilena de Psicología, Vol. 20(2), pp.24-30. https://www.researchgate.net/profile/Enrique-Barra-Almagia/publication/237045543_Fantasias_sexuales/links/02e7e51afb50fb3d35000000/Fantasias-sexuales.pdf

Carpallo, S. (2020). ¿Y si lo mejor para las fantasías sexuales es no dejarlas salir?. De El País sitio web: https://elpais.com/buenavida/bienestar/2020-09-24/y-si-lo-mejor-para-las-fantasias-sexuales-es-no-dejarlas-salir-del-armario-jamas.html

Jorba, N. (2020). Todo lo que deberías saber de las fantasías eróticas. De La Vanguardia sitio web: https://www.lavanguardia.com/vivo/sexo/20200115/472865307272/fantasias-eroticas-sexuales.html

Sierra, C., Perla, F., Santos, P. (2010). Culpabilidad sexual en jóvenes. Revista Latinoamericana de Psicología, Vol. 43(1), pp.73-81. ISSN 0120-0534

Dile que SÍ a tu juguete sexual

Por: Cecilia Gamboa

¿Todavía te da pena o miedo comprarte un vibrador o algún otro tipo de juguete sexual? ¿Nunca has utilizado uno? Pues ya es hora, porque este tipo de juguetes te ayudarán disfrutar mucho más de tu vida sexual, ya sea que estes solx o en pareja. Según Valerie Tesso, embajadora de LELO en España, “estos productos se están convirtiendo poco a poco en objetos de consumo ‘normalizado’ que forman parte de la vida sexual de las personas (ya sea en pareja o de forma individualizada)” (Panea, 2018).

La masturbación es una actividad saludable, lúdica con varios beneficios que se han demostrado ampliamente. De acuerdo con Planned Parenthood (en Mirielle, 2018), masturbarse es útil y nos ayuda a conocer lo que nos excita, facilita los orgasmos y nos es más sencillo aprender cómo tenerlos. Genera bienestar, eleva la autoestima, mejora la calidad del sueño y puede ayudar a reducir el estrés, y seamos sincerxs, ¿quién no necesita eso ahorita? También, puede aliviar dolores menstruales y reducir la tensión de los músculos. En resumen, es mejor que cualquier medicamento y es más barato que un día de shopping.

Si bien cada uno es libre y conoce la forma más efectiva de explorar sus genitales y otras zonas erógenas, existen ingenios humanos para todos los gustos, diseñados para adaptarse a la anatomía de personas con vulva o con pene. El mercado de los juguetes sexuales permite amplificar el placer de la masturbación (Marcos, 2021). 

¡No le tengas miedo a los juguetes sexuales! No muerden, al contrario son para poder alcanzar placer y hay muchos modelos que se pueden acoplar mejor a lo que te guste. ¡Y hay de todo! Vibradores, bolas chinas para tonificar el suelo pélvico, masajeadores o succionadores de clítoris como mambo, geles estimulantes y más (Mirielle, 2018).

Puedes ingresar a diferentes páginas de internet de distintas marcas de juguetes sexuales o ir a sexshops para descubrir los tipos de juguetes que hay por ahí. Ya que te metas a checar, te informan sobre la intensidad del juguete (muchas vibraciones), el material (que sea hipoalergénico), el tamaño y qué función cumple en qué partes del cuerpo. ¡Esto es super importante porque puedes usarlo en zonas que no sabías que te podían causar placer! 

Estos son algunas de las cosas que debes saber cuando estes buscando un jueguete sexual:

  1. Piensa en qué tipo de estimulación deseas: ¿Vaginal, clitoridiana o anal? ¡Hay multifuncionales! Puedes comenzar con tus manos y dedos para preparar el terreno, prueba la estimulación externa a través de la ropa, luego sin ella y siente las distintas velocidades poco a poco para que encuentres la que más te guste (Barberena, 2020).
  2. Busca tu talla: Hay pequeñas balas de cuatro o cinco centímetros, los vibradores van de los 12 hasta 18 centímetros o más, los más grandes están diseñados para personas con amplia experiencia, tómalo en cuenta cuando vayas a comprar el tuyo (Mirielle, 2018).
  3. No olvides el lubricante: Si necesitas algún lubricante, aprovecha para adquirirlo al momento de comprar tu juguete sexual (Barberena, 2020). Te recomendamos que sea un lubricante a base de agua porque los lubricantes a base de silicon pueden llegar a dañar o desgradar los juguetes.

El último y más importante tip que te podemos dar es que ¡DISFRUTES! Acuérdate que es un juguete y nos sirven para aprender y pasarla bien, no le tengas miedo. 

Y, si todavía te da pena y no quieres ir a una sexshop, puedes comprarlo por internet y así te quedas tranquilx respecto a tu privacidad. El paquete en el que te lo envián es muy discreto, nadie se va a poder dar cuenta de que lo que llegó a tu casa es un juguete sexual.

Referencias:

Barberena, R. (2020). Tips de las expertas para atreverte a usar juguetes sexuales. En Vanidades, recuperado de https://www.vanidades.com/estilo-de-vida/tips-para-perderle-el-miedo-a-los-juguetes-sexuales/

Mirielle, A. (2018). Consejos para elegir tu primer juguete sexual y vibrar de placer en el intento. En Malvestida, recuperado de https://malvestida.com/2018/10/consejos-para-elegir-tu-primer-juguete-sexual-y-no-fracasar-en-el-intento/

Marcos, L. (2021). La clave para elegir un buen juguete sexual. En Muy Interesante, recueprado de https://www.muyinteresante.es/salud/sexualidad/articulo/como-elegir-un-buen-juguete-sexual-971609852341

Panea, A. (2018). Las tres claves para elgir un vibrador. En ELLE, recuperado de https://www.elle.com/es/living/pareja-sexo/a25250771/vibrador-como-elegir/

Proceso psicológico de la transexualidad

Por: Valeria G. Buitrón

En el 2018 La OMS (Organización Mundial de la Salud), dejó de considerar la transexualidad como un trastorno mental, y se empezó a valorar como una condición sexual relativa a la salud mental.

De acuerdo a la RAE, una persona transexual “es alguien que mediante tratamiento hormonal e intervención quirúrgica, adquiere los carácteres sexuales del sexo opuesto”.
Es decir, sienten que nacieron con el cuerpo equivocado. Son personas que viven continuamente con el conflicto de que el sexo con el que nacieron, no se ajusta con el género con el que se identifican. Es por eso que sienten la necesidad de cambiar su cuerpo (órganos sexuales),  con uno con el que se identifican mejor; en otras palabras si se nació como hombre, cambiar a mujer y viceversa. 

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El cambio de sexo de una persona a sido un tema controversial qué ha causado mucha polémica alrededor del mundo. Sin embargo, durante estos últimos años ha habido un  aumento de incidencia de personas transexuales; ya que que existe una mayor aceptación sociocultural y una mejora en los tratamientos médicos para disponer de esta misma. 

Se tiene que entender que las personas tienen diferente desarrollo de identidad sexual; hay personas que toman más tiempo de asimilarlo, diferentes perspectivas, visiones e incluso transformaciones. Y ESTA BIEN. Como lo menciona la psicóloga Bárbara Zapico (2019) en su artículo, “La identidad sexual no puede entenderse como un simple proceso de construcción, no es algo que elijamos a nuestro gusto y semejanza”. 

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Para las personas transexuales, este proceso no es nada sencillo, tanto biológicamente como socialmente, ya que genera muchos cambios tanto hormonales como emocionales, físicos y de rechazo por parte de los demás que impactan en su estado mental de manera importante. Tal y como lo menciona la maestra universitaria de la UNAM; María L. Santillan (2016), “Esta transición será más fácil si la familia está informada y les brinda apoyo, en lugar de no aceptarlo, presionarlo para que cambie y no ser un soporte en su decisión”. Algunas de estas alteraciones emocionales podrían ser la depresión, ansiedad y estrés. El estrés es un proceso que incluye estímulos desencadenantes, respuestas cognitivas, fisiológicas y motoras a valoración de dichos estímulos (Barlow, 2004). Dicho esto, las personas transexuales pueden llegar a tener altos niveles de estrés ya que el entorno donde se rodean se percibe como peligroso al saberse rechazados e inseguros y sentirse sin recursos para poder afrontarlo. Es por esto la importancia de un tratamiento psicológico y la significancia del deber que tenemos como sociedad de entender mejor a estas personas. 

De acuerdo a la psicóloga Alejandra Alonso (2015), menciona que las personas transgenero y transexuales, son más probables a ser afectadas por trastornos de ansiedad y depresión; esto puede contribuir al estrés social que experimentan por parte de la gente a su alrededor. “Las personas transgénero y transexuales, pueden también enfrentar desafíos relacionados a la necesidad de afirmar su identidad de género y a los cambios sociales y físicos que esto pueda requerir” (2015). En otras palabras, al ser una transición complicada social, psicológica y biológicamente, se requiere mucha valentía y amor a uno mismo para poder sobrepasar esta transformación tan relevante. 

El psicólogo juega un rol significante dentro de todo este proceso, ya que la persona trans debe de tener un acompañamiento profesional dentro de su cambio  individual, social y colectivo para poder explorarse de manera sana. Dicho esto, también el psicólogo debe de asistir al individuo en una recuperación del impacto negativo del mismo sistema social en el que nos encontramos; para así, poder facilitar sus experiencias, salud y bienestar dentro de un ambiente positivo, con impactos positivos. 

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En conclusión, todavía hay un largo camino por recorrer y es importante que la sociedad tenga una mayor y mejor apertura hacia la aceptación de las personas transexuales. Donde la paciencia y el respeto sean las actitudes que lideren en este tipo de procesos ya que no es una transformación sencilla para nadie. 

Las personas trans son seres humanos como cualquier otro en donde merecen el derecho de ser escuchados, respetados, comprendidos y tomados en cuenta. Se tiene que dejar atrás esta conducta de “miedo” a lo desconocido o a lo que no queremos entender; para así, poder mejorar cada día tanto individuos como sociedad y eliminar el considerar este tema a sujeto a la discriminación. Simplemente por que es algo que “no entendemos”. 

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Bibliografía 

Alonso, Alejandra. (2015). La psicología . 2021, de PSYCIENCIA Sitio web: https://www.psyciencia.com/la-psicologia-del-transgenero/#:~:text=Las%20personas%20transg%C3%A9nero%20son%20m%C3%A1s,minoritaria%20con%20respecto%20al%20g%C3%A9nero.

Barlow, D. H. (2004). Anxiety and its disorders. New York: Guildford Press

Bárbara Zapico. (2019). Entender a las personas transgenero. 2021, de TOPDOCTORS Sitio web: https://www.topdoctors.es/articulos-medicos/entender-a-las-personas-transgenero#

María L. Santillan. (2016). Entender la transexualidad y demás expresiones de la diversidad sexual . 2021, de UNAM Sitio web: http://ciencia.unam.mx/leer/567/Entender_la_transexualidad_y_demas_expresiones_de_la_diversidad_sexual

RAE. (2020). Transexual . 2021, de Asociación de academias de la lengua española Sitio web: https://dle.rae.es/transexual

ENTENDIENDO EL PUNTO G DE LAS PERSONAS CON VULVA

Por: Olga Atach Moussali

¿Sabes que es el Punto G y dónde se localiza en personas con vulva?

Es muy importante que conozcamos nuestra anatomía, el punto G es una de las zonas menos conocida del cuerpo humano y por eso los invitamos a leer acerca de ello.

Sigue leyendo…. para descubrir y entender esa zona erógena.

Un poco de historia

El médico Ernest Gräfenberg, por lo años 40´s de origen alemán, sugirió (ojo, sugirió) sobre la existencia de una zona sensible en la pared anterior de la vagina y nadie le hizo mucho caso sobre eso y el estudio quedó en el olvido.

Después, el término “punto G” fue acuñado por Addiego y Cols en 1981, quien informó que lo habían descubierto en los años 40´s muestras estudiaban la uretra femenina.1

¿Cómo localizar tu Punto G femenino?

En las primeras ocasiones puede resultar un poco complicado encontrar tu punto G, ¿te ha pasado?… ¡no pasa nada! Esto puede ocurrir a los primerizos en el tema.

El punto G se encuentra a unos 5 centímetros en el interior en la pared frontal de la vulva, por lo que es un tejido esponjoso que cuenta con terminaciones nerviosas ultrasensibles, que brindan la sensación de placer intenso, aunque resulte complicado, no te desesperes si a los primeros intentos no lo encuentras.5

Puede llevar tiempo localizar tu punto G… así que puedes intentar relajarte y estimularte un poco, porque más sensible se volverá la zona y más posibilidad de localizarlo tendrás.

¿Cómo estimular el punto G?

Para elevar el placer sexual mediante el punto G, hay que tener en cuenta factores como:

  • La postura
  • El nivel de excitación de ella
  • La sensibilidad de la zona
  • El tamaño de la vagina

Una buena técnica utilizada por parejas es introducir los dedos y curvearlos hacia arriba, de modo que la persona con vulva puede adoptar una postura en la que se facilite tocar esa zona.2

Posiciones sexuales para estimular el punto G

Algunas posturas pueden ayudar a estimular el punto G con mucha más posibilidad ¿te gustaría saber cuales son? ….

OJÓ esto puede variar según las preferencias de cada pareja, pero algunas sugerencias son:

  1. La trasera con amor: es una versión de “la cucharita” esta posición ayuda a que el pene toque la pared frontal donde está situado el punto G y además es muy fácil el acceso al clítoris.
  2. La profunda: la persona con vulva se pone boca a bajo y el individuo con pene le introduce el pene por la vulva, pero por la parte trasera y así estimula el punto G.
  3. La dominante: la persona con pene se acuesta boca arriba con la espalda apoyada en una superficie horizontal, mientras la persona con vulva esta encima de cuclillas y así puede controlar los movimientos con la fuerza de sus piernas.
  4. La apoyada: En esta posición la persona con vulva tiene las piernas apoyadas en los hombros dela persona con pene, lo que facilita el acceso del pene hasta el punto G. Lo mejor es situar una almohada bajo el coxis de la persona con vulva, para que él no se canse demasiado al tener que sostenerla con los brazos.3

Atrévete a encontrar el punto G

Si aún no sabes o tienes dudas sobre cómo encontrar el punto G, explórate y trata de estimularlo. Cuando sientas esa increíble sensación de placer, compártelo en la intimidad con tu pareja para que puedan disfrutar de una forma más adecuada.

¿Te animas a comprobarlo?

Referencias bibliográficas:

  1. Álvarez, P. M. Apuntes sobre la eyaculación femenina. Archivos Hispanoamericanos de Sexología17(1).
  2. Caballero, O. (2011). Misterios femeninos: del bolso al punto G. Leer27(222), 34-35.
  3. Carta Peña, M., & González Blanco, M. (2016). Función y patrón sexual: características y evolución durante el embarazo. Revista de Obstetricia y Ginecología de Venezuela76(3), 232-247.
  4. Garriga, C. (2015). Una revisión crítica de los conocimientos actuales sobre la sexualidad y el género.
  5. Mas, M. (2007). Fisiología de la respuesta sexual femenina: actualización. Revista Internacional de Andrología5(1), 11-21.
  6. Rueda, M. C. P. L. (2012). ¿ Qué es el punto G?.

7 Datos sobre el Condón Interno

Por: Frida Piña

  1. ¿Condón femenino o condón interno?

La respuesta correcta a esto, es condón interno,  ya que el uso de este método anticonceptivo de barrera,  puede ser  usado por las personas de cualquier género al momento de una relación sexual, ya sea anal o vaginal (Planned Parenthood, 2021).

2. Origen: 

Fue diseñado a mediados de los años 80 por un ginecólogo danés y su esposa. Posteriormente, fue desarrollado por un grupo de médicos e investigadores, realizando una combinación del condón externo y el diafragma, dando como resultado final el condón interno. En resumen, se tienen dos generaciones, la primera fue la elaboración de este método anticonceptivo con poliuretano, mientras que la segunda, se caracteriza por el uso de un material más resistente, elaborado de polímero de nitrilo (Reyes, 2019).

3. Estructura: 

Cuenta con dos anillos flexibles: el mayor (abierto), cuyas medidas son 7.5 cm de diámetro, se localiza en la entrada del condón. Al ser colocado sobresale en la región vulvar, cubriendo la zona, dando paso a una mayor protección, evitando  el contacto directo de la vulva con el escroto y la base del pene. Mientras que el anillo pequeño (cerrado) mide 6 cm de diámetro y debe ser colocado al interior de la vagina, ajustado sobre el cuello uterino  (Reyes, 2019).

4. Características y Uso: 

El condón  interno, ya viene lubricado con dimeticona  y su colocación no es difícil, lo único que tienes que hacer es relajarte y seguir las instrucciones e imágenes del instructivo que lo acompaña (Uribe, 1994).

Sociedad de Obstetras y Ginecólogos de Canadá [ SOGC], (s.f.).

5. Eficacia: 

En uso habitual el condón interno tiene una efectividad entre 75%- 82%, pero si se usa correctamente se tiene una efectividad de 95% (MedlinePlus, s.f.).

6. Ventajas y Desventajas (MedlinePlus, s.f.):

Ventajas:

  • Puede ser utilizado durante la menstruación, embarazo o después del parto.
  • Protege ante embarazos no deseados, así como ante las enfermedades de transmisión sexual, sin   depender de un condón externo..

Desventajas:

  • Se puede presentar fricción en el condón interno, debido a esto puede haber una disminución en la fase de meseta. Ante esto se recomienda el uso de lubricante, para evitar que la relación sexual se vuelva incómoda.
  • Se puede presentar irritación y reacciones alérgicas, principalmente al látex.
  • Puede generar ruido, por lo que al igual que el punto de fricción el uso de lubricante puede ayudar.

7. ¿Dónde puedes adquirirlo?

En México lo puedes adquirir en algunas farmacias, centros de salud, tiendas en línea, sex-shop, entre otras.

Problemática: 

El condón interno, no recibe promoción como otros métodos anticonceptivos, generando una falta de conocimiento e información sobre el producto; esto contribuye a aumentar los prejuicios, mitos y tabúes respecto a la sexualidad, impidiendo la apertura hacia nuevas opciones de uso como producto de prevención y formas de pensar, lo que dificulta su acceso y la poca demanda sobre este, viéndose reflejado en los costos (Piña, Fernández y García, 2020).

Hoy en día, la opción de uso del condón interno, da paso a explorar nuevas formas de proteger tu salud sexual. Principalmente proporciona control y seguridad sobre el cuerpo de cada persona, así como de sus decisiones personales, reforzando así su autonomía. 

Se presenta una mayor visibilidad sobre los diferentes métodos anticonceptivos como productos pertenecientes al área de la salud, ya que estos contribuyen a poner en práctica una sexualidad responsable,  previniendo embarazos no deseados y enfermedades de trasmisión sexual. Sin embargo, aún se debe trabajar en la promoción del condón interno como producto de la salud, ya que a diferencia del condón externo, no recibe tanta visibilización, lo que hace complicado su acceso, así como la diferencia en cuanto a los costos, debido a que son un poco más caros que los condones externos.

Referencias:

  • MedlinePlus. (s.f.). Condones femeninos. Consultado el 25 de marzo del 2021. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/004002.htm
  • Piña, F., Fernández, C. y García, M. (2020). Escala de Medición sobre la actitud de las mujeres en la Universidad Iberoamericana hacia el condón femenino. [Investigación de licenciatura no publicada]. 
  • Planned Parenthood. (s.f.). Condón Interno. Consultado el 25 de marzo del 2021. https://www.plannedparenthood.org/es/temas-de-salud/anticonceptivos/condon-interno
  • Reyes, R. (2019). Programa de Educación Sexual para el uso correcto del condón masculino y  femenino, para alumnos de secundaria [Tesis de Licenciatura, Universidad Autónoma del Estado de México]. Repositorio Institucional UAEM.
  • Uribe, P. (1994). El condón femenino una nueva alternativa. Revista de Cultura Científica, 33, 56-63.