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Empoderamiento femenino en la pornografía

Por: Ana Patricia Rojas Morales

La pornografía es una de las industrias más poderosas del mundo, siendo multitudinaria y multimillonaria. Según la revista Forbes, a través de la pornografía se movilizan más de 60 mil millones de dólares al año en el mundo y son más de 250 millones de personas que la consumen (Montero, 2018). Un estudio realizado por Pornhub, la página de videos porno más popular a nivel mundial, ubicó a México en el décimo lugar de los países más consumidores en 2019 (Sin Embargo, 2019).

De igual manera, se sabe que la industria porno es dominada por hombres, tanto en su producción como en su consumo. Actualmente se ha comenzado a visibilizar la violencia que viven las mujeres que participan en ella, y aunque aún no existen estadísticas oficiales sobre el porcentaje de mujeres que lo realizan voluntariamente ni de aquellas que han sido sometidas, se sabe que esta industria mantiene una estrecha relación con la prostitución y la trata de personas

Lamentablemente, una de las concepciones negativas que se tienen de la pornografía es que es una fuente de aprendizaje para el acto sexual. Esto se cree debido a la falta de educación sexual integral en nuestra cultura, por lo que es a través del consumo de la porno convencional que se instauran ideas, creencias y expectativas irreales sobre las relaciones sexuales. Adicionalmente, se desarrolla un aprendizaje de opresión al deseo femenino, fomentando la cultura de la violación y la deshumanización a la mujer. Guila Sosman, psicóloga clínica perito-judicial, enfatiza que la violencia machista ejercida en la pornografía fomenta un estereotipo que divide los roles sexuales de hombres y mujeres, puesto que constantemente se muestra el dominio unilateral masculino durante el acto sexual, promoviendo un papel de cosificación a la mujer (Sepúlveda, 2018). 

Con lo anterior, se puede asumir que la violencia de género es prácticamente inherente en la industria pornográfica. ¿Será que sus consumidores únicamente pueden alcanzar la excitación sexual al observar la sumisión de la mujer? ¿Será que las actrices que participan en ella se encuentran imposibilitadas de ejercer un rol sexual distinto? ¿Se cae en una contradicción cuando hay deseo de la mujer por participar en videos pornográficos que estén libres de humillaciones ni degradaciones de su cuerpo?

De acuerdo al estudio que Pornhub realizó sobre su sitio en 2018, la proporción de visitantes mujeres representa el 29%, un aumento de 3 puntos porcentuales con respecto al año anterior. Sin embargo, un dato relevante es que desde el 2017 las búsquedas vinculadas al placer femenino alcanzaron cifras récord donde, por ejemplo, la categoría “porno para mujeres”, se incrementó en un 1400% (Phillips, 2018).

Posiblemente nunca antes habías escuchado de una propuesta diferente: la pornografía feminista. Esta alternativa tiene por objetivo eliminar el negocio histórico de la explotación de la mujer donde se percibe que su cuerpo se dispone únicamente para la satisfacción del hombre (Grupo La Silla Rota, 2019). El término se ha definido como tal porque representa un erotismo en el que se busca que la mujer desarrolle un carácter más activo, en el que tenga el poder de disfrutar su sexualidad como mejor le plazca (Malvestida, 2018).

Este tipo de pornografía tiene una intención política, porque busca una condición justa para sus participantes, en donde sus derechos laborales sean respetados. Un dato interesante es que las mujeres que la producen se caracterizan por disponer de condiciones socioeconómicas favorables. Este tipo de porno NO suele ser gratis, debido al costo que la producción implica, y al pago justo a las personas involucradas (Malvestida, 2018).

El auge del movimiento feminista ha posibilitado que se cuestionen temas poco visibilizados que nos han aquejado como mujeres a lo largo de la historia. Sobre algunos de ellos se han construido críticas que están lejos de ser homogéneas, se han convertido en grandes debates. Uno de los más controversiales es la posibilidad de tener una pornografía con perspectiva de género.

Carole S. Vance hace referencia a la importancia de generar cambio social a través de una visión,  evitando dejarse llevar únicamente por el miedo: “No basta con alejar a las mujeres del peligro y la opresión; es necesario moverse hacia algo: hacia el placer, la acción, la autodefinición. El feminismo debe aumentar el placer de las mujeres, no sólo disminuir nuestra desgracia.” (Prada, 2010).

Las feministas llamadas “pos-porno, pro-sex y transcultural” consideran que la censura de la pornografía no es la solución para la violencia en la misma, sino “la producción de representaciones alternativas de la sexualidad, hechas desde miradas divergentes de la mirada normativa” (Preciado, 2007, en Prada, 2010). Tienen la convicción de que existe la posibilidad de presentar a la pornografía de manera distinta, en donde se promuevan valores diferentes a los de la misoginia.

Gabriella Wiener dice que “a las protagonistas que participan en la porno de Erika Lust, el sexo las libera.”

Erika Lust es una de las pioneras en esta vertiente de la pornografía. Su principal objetivo es que esta funja como un medio de excitación, educación y placer; el cual remite a una política visual del cuerpo ajena a la mirada moralizante que lo oculta y a la mirada masculina que lo cosifica. Es importante enfatizar que NO se trata de una versión light de la pornografía, sino de un género en el que la mujer se reconoce como sujeto sexual y no como mero elemento a la virtud del deseo masculino (HELLO NIPPLE, s.f.)

Tanto los hombres como las mujeres que participan, se muestran a gusto con sus cuerpos, con sus fluidos y con los deseos que los estimulan a explorar su sexualidad y a vivirla de la manera más emocionalmente satisfactoria. El constante contacto con la otra persona constituye un elemento importante, ya que posibilita la vinculación del tacto y el diálogo, lo cual a su vez resignifica la sexualidad del cuerpo sin constreñirlo. Los mensajes que se buscan transmitir es que la excitación va más allá de imágenes de ardor genital, la educación sexual va más allá de el proceso de procreación y el placer es mucho más que alcanzar el orgasmo (Aguado, 2018). 

Imagen: @lusteryPOV

La directora enfatiza la necesidad de que este tipo de pornografía sea creada y dirigida por mujeres. De hecho, le gusta relacionar su estética más al cine erótico e independiente que a la coloquialmente conocido como pornografía. Además, Lust se asegura de la producción de sus videos al contratar actrices y actores que quieren estar en el lugar donde están y que hayan pasado los tests de enfermedades de transmisión sexual.

Candida Royalle, otra de las figuras influyentes en este medio, menciona que las personas que participen son libres de explorar el acto sexual de la forma que les plazca, siempre y cuando exista integridad y respeto entre los y las mismas, quedando completamente prohibido el sometimiento a prácticas denigrantes o no consentidas, pues el objetivo es que se disfrute el cuerpo y las fantasías tanto individuales como de pareja o colectivas (Aguado, 2018).

“Ersties”, es uno de los sitios en donde puedes encontrar pornografía con perspectiva de género. Todos sus videos y películas son filmados por un equipo de mujeres estudiantes de cine, fotógrafas y amantes de la porno. Su filosofía se basa la creencia de la exhibición natural de la sexualidad femenina, en donde promueven que el erotismo natural femenino, sin necesidad de guiones, demandas o expectativas. Su enfoque positivo de la pornografía es una marca registrada de Ersties: personas apasionadas y aventureras  haciendo lo que les gusta hacer.

Otro de los sitios conocidos es “Lustery”. Sus videos se caracterizando ser caseros y amateur. Su fundadora, Paulita Pappel, considera fundamental que el placer sexual que se obtiene a través de la de la porno no solamente debe estar enfocado para el espectador, sino que también para las personas que lo realizan. En sus videos participan parejas reales manteniendo relaciones de una forma absolutamente espontánea. Paulita considera que se produce magia al observar a las parejas obtener el control de sus deseos, porque así la acción se vuelve orgánica, auténtica y realmente refleja la pasión de la vida real.

Imagen: @lusteryPOV

Después de conocer esta propuesta distinta de hacer y consumir pornografía, ¿ha cambiado tu perspectiva sobre la posibilidad de empoderar a las mujeres a través de ella?

Es un tema sumamente polémico y el objetivo de este artículo no es idealizar la industria pornográfica, sino hacerte una invitación a cuestionarte, con las cifras y argumentos expuestos, la influencia de nuestro contexto en el consumo de la misma, las maneras de vincularnos y las percepciones sobre la sexualidad que hemos obtenido a raíz de ella. Todavía hay un largo camino por recorrer en la lucha por la equidad de género, y la posibilidad de una concepción distinta de la pornografía puede representar un paso importante en el proceso.  

Imagen: @lusteryPOV

Referencias:

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Empecemos a desintoxicar nuestras relaciones

Por: Isaac Guzmán Vázquez.

Todos hemos escuchado alguna vez a un amigo o a un familiar hablar de relaciones tóxicas, pero es igual de importante hablar de relaciones sanas. Éstas últimas se confunden a menudo con relaciones perfectas, es decir, en las que no existen defectos o debilidades en ambas partes. Como sabemos, estas relaciones ideales no existen por el simple hecho de que las personas no somos perfectas. Sin embargo, si la pareja está interesada en dedicarle tiempo a atender sus dificultades, la relación podría llegar a clasificarse como saludable. 

¿Qué es una relación tóxica?

Se trata de una relación en donde una o ambas partes sufren en vez de disfrutar del hecho de estar juntos. La pareja se ve sumergida en un gran desgaste emocional por tratar de salvar la relación constantemente.

¿De dónde surgen las relaciones tóxicas?

Son diversas las causas por las que podemos mantener una relación tóxica a pesar de saber que nos está haciendo daño. Las siguientes son las más comunes: baja autoestima, creer que somos la solución a los problemas de nuestra pareja, pensarnos a nosotros mismos como las víctimas de la relación, dependencia emocional, miedo a la soledad y miedo al futuro.

Las relaciones familiares también juegan un papel fundamental en el desarrollo del individuo. En este sentido, los padres han sido reconocidos como los principales protagonistas y la familia como el escenario primario de socialización del niño. Distintos modelos teóricos, como el aprendizaje social, el modelo cognitivo conductual, la teoría de los sistemas de familia o los modelos bio-conductuales, les conceden un gran poder explicativo a las variables familiares en la predicción del desarrollo cognitivo, físico y social de los hijos, así como a su bienestar. Distintas teorías sobre la socialización del niño defienden la existencia de una fuerte asociación entre el tipo de relaciones padres-hijos existente en la familia y el desarrollo de problemas en los hijos. Aunque hay pruebas de que las interacciones coercitivas entre padres e hijos pueden dar lugar al desarrollo de conductas agresivas y antisociales en otros contextos, especialmente en el caso de los varones, fue a partir de la década de los noventa cuando los investigadores comenzaron a interesarse por los mecanismos a través de los cuales las experiencias de los niños dentro de sus familias impactan en su conducta y estatus entre los iguales a corto y largo plazo (Dishion, 1990).

Dado que el matrimonio forma parte del sistema familiar en el que se encuentra el niño, le puede influir directamente y suministra un contexto que facilita o perjudica su crianza, ejerciendo también de este modo una influencia indirecta (Grych, Raynor y Fosco, 2004). Los investigadores coinciden en señalar que existe una relación entre disfunción matrimonial y mala adaptación de los hijos, siendo los conflictos matrimoniales, y sobre todo la percepción del niño de estos, los que presentan una relación más fuerte y consistente con su adaptación (Cortés, 2007).

Las agresiones entre los padres también aumentan el riesgo de que los hijos desarrollen posteriormente unas relaciones de pareja inadecuadas o tóxicas. Por ejemplo, los resultados de Maker, Kemmelmeir y Peterson (1998) indicaban que las universitarias que habían estado expuestas a las agresiones presentaban una peor adaptación a largo plazo, experimentando más violencia en las relaciones de pareja y unos niveles superiores de comportamiento antisocial y más síntomas depresivos y traumáticos. Los adolescentes que presencian en su hogar los conflictos hostiles o la violencia familiar pueden estar aprendiendo formas de expresar la cólera que supongan un mayor riesgo de utilizar la violencia con sus parejas, actuando de forma controladora, hostil y abusiva.

¿Qué es una relación sana?

Una relación sana o de mantenimiento no es aquella en la cual no existen problemas ni desencuentros. Incluso, en una relación sana puede haber las mismas o más dificultades que en una relación tóxica. Lo que las diferencia es que, en la sana, la pareja promueve de manera activa conductas designadas para continuar la relación, para prevenir su declive o para repararla y restablecerse (Stafford, 1994).

Canary y Dainton (2009) concuerdan en que existen al menos cinco formas de definir el mantenimiento dentro de una relación:

• La primera definición hace referencia a que el mantenimiento implica la estabilidad y cuidado de la relación, es decir, el mantenimiento se refiere a las conductas que ayudan a que una relación se mantenga a través del tiempo.

• La segunda definición envuelve el deseo de las características que debe tener una relación. Esta definición implica que no es suficiente tener una relación estable sino que implica mantener una alta calidad en la relación, por ejemplo, el hecho de que la relación está caracterizada por la satisfacción, el compromiso, la confianza, el amor y el apoyo.

• La tercera visión implica no sólo las conductas sino cómo las personas reparan la relación cuando se presenta algún daño. Esta visualización implica que no se dan conductas de mantenimiento en la relación hasta que son necesarias las reparaciones.

• La cuarta definición implica mantener la relación en una condición específica. Es decir, bajo un tipo de relación e intimidad específica, por ejemplo, los amigos platónicos que desarrollan conductas de mantenimiento en una interacción no sexual.

• Finalmente, se da una perspectiva dialéctica, donde las conductas de mantenimiento son vistas como una adaptación al cambio inherente a cada relación.

¿De dónde provienen las relaciones sanas?

De acuerdo con Fromm (2007), para que una relación sea satisfactoria y benéfica para ambas partes, debe implicar ciertos elementos básicos interrelacionados que se adquieren desde la infancia. Éstos son: cuidado, responsabilidad, respeto y conocimiento.

El cuidado se entiende como una preocupación activa por la vida y el crecimiento de lo que amamos. Cuando falta tal preocupación activa, se concluye que no hay amor en la pareja.

El cuidado y la preocupación implican otro elemento de las relaciones sanas: el de la responsabilidad. Hoy en día se suele usar ese término para denotar un deber, algo impuesto desde el exterior. Pero la responsabilidad, en su verdadero sentido, es un acto enteramente voluntario, constituye la respuesta a las necesidades, expresadas o no, de otro ser humano. Ser “responsable” significa estar listo y dispuesto a “responder”.

La responsabilidad podría degenerar fácilmente en dominación y posesividad, si no fuera por un tercer componente de las relaciones sanas, el respeto. Respeto no significa temor y sumisa reverencia, denota la capacidad de ver a una persona tal cual es y tener conciencia de su individualidad única. Respetar a alguien es querer que la persona amada crezca y se desarrolle por sí misma, en la forma que le es propia, y no para servirme.

Respetar a una persona sin conocerla, no es posible. El cuidado y la responsabilidad serían ciegos si no los guiara el conocimiento. El conocimiento estaría vacío si no lo motivara la preocupación. Hay muchos niveles de conocimiento, el que constituye un aspecto del amor sano no se detiene en la periferia, sino que penetra hasta lo más profundo.

El antídoto

El antídoto de las relaciones tóxicas es resultado de ver al amor no sólo como una relación personal, sino como un rasgo de madurez que se manifiesta en diversas formas: amor erótico, amor fraternal, amor filial, amor a uno mismo, etcétera. El amor no es algo pasajero y mecánico, como a veces nos induce a creer la sociedad de hoy. Muy al contrario, el amor es un arte, el fruto de un aprendizaje construido a lo largo de la vida. Por ello, si queremos aprender a amar, debemos actuar como lo haríamos si quisiéramos aprender cualquier otro arte (con su parte teórica y práctica), ya sea música, pintura, carpintería o el arte de la medicina (Fromm, 2007).  

Referencias

  • Canary, D. y Dainton, M. (2009). Maintaining Relationships. Los Angeles: SAGE.
  • Cortés Arboleda, M.R. (2007). Adaptación de la pareja, conflictos matrimoniales y problemas de conducta de los hijos. Madrid: Pirámide.
  • Dishion, T. (1990). The peer context of troublesome child and adolescent behavior. Newbury Park, CA: Sage.
  • Fromm, E. (2007). El arte de amar. México: Paidós.
  • Grych, J., Raynor, S. y Fosco, G. (2004). Family processes that shape the impact of interparental conflict on adolescents. Development and Psychopathology, 16, 649–665.
  • Maker, A., Kemmelmeier, M. y Peterson, C. (1998). Long-term psychological consequences in women of witnessing parental physical conflict and experiencing abuse in childhood. Journal of Interpersonal Violence, 13, 574-589.
  • Oudererk, B., Blachman-Demner, D. y Mulford, C. (2014). Teen dating violence: How peers can affect risk & protective factors. Washington, DC: U.S. Department of Justice.
  • Stafford, L. (1994). Communication and relational maintenance. San Diego: Academic Press.
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Transmisión Vertical, VIH de la madre al hijo, ¿cómo podría suceder eso?, ¿es posible?

Por Xenia Castillo Rodríguez

La transmisión del VIH de una madre seropositiva a su hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia es lo que se conoce como transmisión materno-infantil o transmisión vertical. El virus puede transmitirse de una madre con VIH a su hijo durante los periodos antes mecionados a través de la placenta, la sangre o la leche materna.

Antes de la aparición de la terapia antirretroviral, los hijos de mujeres con VIH tenían muchas probabilidades de nacer con el virus. Hoy en día puede prevenirse este tipo de transmisión, por lo que la infección por VIH no debe representar un obstáculo para ser madre.

¿Se pueden usar medicamentos contra el VIH durante el embarazo sin peligro?

La mayoría de los medicamentos contra el VIH pueden usarse sin peligro durante el embarazo. Por lo general, no aumentan el riesgo de defectos congénitos. Los proveedores de atención médica pueden explicar los riesgos y beneficios de los medicamentos contra el VIH específicos para ayudar a la mujer con este virus a decidir cuáles medicamentos usar durante el embarazo o mientras está tratando de quedar embarazada.

Pero, ¿cómo es posible que mi bebé no se infecte?

Los medicamentos contra el VIH obran al evitar la multiplicación del virus, lo cual reduce la concentración de este último en el cuerpo (también llamada carga viral). El tener menos VIH en el cuerpo protege la salud de la mujer y reduce el riesgo de la transmisión materno-infantil del VIH durante el embarazo y el parto. Algunos  medicamentos contra el VIH pasan de la mujer embarazada al bebé neonato a través de la placenta. Esta transferencia de medicamentos protege al bebé de la infección por el VIH, especialmente durante el parto vaginal cuando el bebé pasa a través del canal del parto y se expone a la sangre u otro líquido corporal de la madre. En algunos casos, a una mujer seropositiva se le puede practicar una cesárea para reducir el riesgo de transmisión materno-infantil del virus durante el parto.

Los bebés de madres seropositivas reciben medicamentos contra el VIH durante las primeras 4 a 6 semanas de vida. Esos medicamentos reducen el riesgo de infección por cualquier virus que puede haber entrado al cuerpo del bebé durante el parto.

Asimismo, conviene saber que los recién nacidos suelen tener anticuerpos del VIH procedentes de la madre, lo que no significa que tengan el virus. Por este motivo, las pruebas de laboratorio habituales para diagnosticar la infección por VIH a partir de la presencia de anticuerpos no son útiles en estos casos. Para saber si el niño tiene el virus, es preciso realizar un test virológico específico.

¿Qué sucede, después, que cuidados deberíamos tener?

Como se lee al principio el virus puede transmitirse de una madre con VIH a su hijo a través de la leche materna, por lo que las mujeres seropositivas no deben amamantar a sus bebés. En cuanto a la alimentación del bebé en cualquier periodo de la lactancia, se recomienda sustituir completamente la leche materna por una leche en polvo (fórmula) adaptada para el bebé, la cual es una alternativa segura y saludable a la leche materna, y se consigue fácilmente.

¿Se puede prevenir la transmisión materno- infantil del VIH?

 El riesgo de transmisión es poco cuando:

  • El VIH se detecta lo más temprano posible durante el embarazo (o antes de que la mujer quede embarazada).
  • Las mujeres seropositivas reciben medicamentos contra el VIH durante el embarazo y el parto y, en determinadas circunstancias, se someten a una cesárea programada.
  • Los bebés de madres seropositivas reciben medicamentos contra el VIH en las primeras 4 a 6 semanas de vida y no son amamantados.

Bibliografía

Gorbea Robles, M. (2008). Transmisión materno-infantil del VIH/SIDA. La otra cara de la pandemia. Revista Mexicana De Pediatría, 75(5), 241-246. Retrieved from https://www.medigraphic.com/pdfs/pediat/sp-2008/sp085h.pdf

Peña, A., Cerón, I., Budnik, I., Barttlet, D., Cataldo, K., & Fernández, A. et al. (2013). Prevención de la transmisión vertical y efectos secundarios de la terapia anti-retroviral en hijos nacidos de madres seropositivas para VIH en el área Sur-Oriente de Santiago, Chile: perspectiva de 15 años. Revista Chilena Infectol, 30(6), 644-652. Retrieved from https://scielo.conicyt.cl/pdf/rci/v30n6/art12.pdf

Prevención de la transmisión maternoinfantil del VIH El VIH/SIDA. (2019). Retrieved 2 November 2019, from https://infosida.nih.gov/understanding-hiv-aids/fact-sheets/20/50/prevencion-de-la-transmision-maternoinfantil-del-vih

Stamboulian, D. (2018). Transmisión vertical: las infecciones que se pueden transmitir de madre a hijo y cómo prevenirlas. Retrieved 1 November 2019, from https://www.infobae.com/salud/2018/01/08/transmision-vertical-las-infecciones-que-se-pueden-transmitir-de-madre-a-hijo-y-como-prevenirlas/

Arikan Y, Burdge DR. Human immunodeficiency virus infection in pregnancy. Can J Infect Dis 1998; 9: 301-309. British HIV Association guidelines for the management of HIV infection in pregnant women 2012 (2014 interim review). HIV Medicine (2014), 15 (Suppl. 4), 1–77. DOI: 10.1111/hiv.12185

Transmisión del VIH de la madre al niño. (2019). Retrieved 26 October 2019, from https://www.who.int/hiv/topics/mtct/es/

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Un poco sobre opresión sexual femenina

Pamela Limon Casanova

El hablar de sexo suele ser más difícil si eres mujer. Parece que el decir, comentar, preguntar debe ser dicho susurrándose, tiene un toque de prohibido o hasta de culpa, en el mejor de los casos se habla de éste como si fuera una travesura. De manera opuesta, no es noticia el hecho de que los hombres hablan de sexo con enjundia y orgullo, pueden gritarlo a los cuatro vientos; ¡qué dichosa libertad! No es sólo que socialmente sea aceptable y aplaudido que hablen de sexo en general, es el hecho de que pueden apoderarse de sus sensaciones y del placer, pueden vocalizar de muchas formas lo tanto que disfrutan del sexo, qué les gusta y qué no. Nosotras sentimos vergüenza al hablar de esto, a veces hasta por sentirlo o buscarlo, como si fuera a haber una consecuencia negativa.

Uno de los denominadores comunes de las religiones y doctrinas que han moldeado al mundo es el que mandan el mensaje de que el placer sexual de la mujer y su cuerpo es pecaminoso, es una cosa negativa que debemos evitar siendo éste el origen de desdicha para el mundo. Todo esto se asocia con ideas de impureza e indecencia, y pues la verdad no queremos que los demás nos vean así. La opresión se vive de muchas formas que apenas comenzamos a notar y a luchar por cambiar; violación, mutilación, matrimonios forzados, acoso, censura, entre muchas otras. Al final es una lucha por poder controlar nuestros propios cuerpos, poder adueñarnos de lo que somos, lo que sentimos, con quién y cómo lo sentimos.

Pero en el tema de la opresión hacia la mujer y su sexualidad debemos tomar en consideración otras realidades o argumentos. Tendemos a culpar de manera imparcial al tan controversial sistema patriarcal, que sí, sin duda hace de las suyas, pero hay más detrás de esto. Por un lado, está la parte evolutiva. Sin meternos mucho al tema la cosa es que buscamos propagar a la especie y para esto el hombre busca ciertas circunstancias y la mujer otras. Una mujer tiene que invertir mucho tiempo y energía en gestar y criar a un bebé. Mientras que al hombre también le interesa perpetuar sus gloriosos genes, pero pues naturalmente no tiene que invertir mucho. Al relacionarlo con el deseo sexual de la mujer, se puede decir que al hombre le “conviene” suprimir su deseo sexual porque así asegura que sólo se esté acostando con él y pues sus hijos sean en efecto suyos. Metiendo al contexto los constructos sociales que creamos que incluyen valores, normas, ética y moral, terminamos con la favorable combinación de acuerdos dónde las mujeres aprendemos a ignorar y reprimir nuestros deseos sexuales mientras que los hombres aprenden presumir los suyos.

Pero, no hay que olvidar las mujeres también participamos al perpetuar este status quo. El miedo a ser juzgadas y criticadas por expresar nuestros deseos y placeres sexuales viene por parte de otras mujeres también, a veces hasta en mayor cantidad y hostilidad. A esto también se le añade el hecho de que aprendemos a relacionarnos con el sexo como si fuera una divisa, tiene oferta y demanda. De cierto modo, esto tiene lógica. Las mujeres limitamos nuestro deseo sexual aunque sea sólo por apariencia, para mantener una oferta limitada del sexo que tanto demandan los hombres, porque en teoría ellos sí que lo quieren. Al restringir la oferta, controlamos lo que se da a cambio, atención, compromiso, seguridad. Entonces, a nosotras nos “conviene” desaprobar del deseo sexual nuestro y del resto; mientras menos “putas” y “zorras” haya, menor oferta de sexo habrá para los hombres que tanto lo demandan. Así él se mantiene interesado en este preciado recurso que hemos aprendido a utilizar como medio de control pero nunca como algo que cultivar y cuidar como parte de nuestra salud. ¿Y por qué nos conviene esto?, regresamos a lo evolutivo e incluimos lo social, necesitamos ayuda para criar, nos va mejor en grupo. Parecería que la mejor opción ante esto es desaprender estas ideas que nos limitan; si nos permitimos a nosotras mismas apropiarnos de nuestro cuerpo y su sexualidad, también se lo permitiremos a todas las demás.

Podemos argumentar que debe de haber cierto control para mantener el orden social. Debe haber normas que todo miembro de una comunidad practique para promover conductas prosociales que mejoren nuestro convivio. Pero el privar y castigar a la mujer por sentir placer sexual y por gozar de éste no va a ocasionar que nos vayamos a pasar de la raya y convirtamos en hedonistas/nihilistas y llegemos a la anarquía.

Ciertas partes de mundo privilegiadas se mueven en la dirección de la equidad, del respeto y de la libertad, pero como no tod@s podemos ser activistas, lo mínimo que podemos hacer, y no por alguien más solo por nosotras mismas, es validar y defender nuestro derecho innato de responsabilizarnos de nuestros cuerpos para disfrutar del placer que somos capaces de sentir. Y si esto intimida al otro, pues ni modo, es su problema.  Porque el derecho a tener autonomía sobre nuestro cuerpo no es mas que un derecho humano, si no empezamos a normalizar no empezaremos a cambiar. Hay que aprovechar la accesibilidad que tenemos para empaparnos (wink wink) de información y pues ser felices sin cargar con cosas innecesarias, disfrutar de nuestros cuerpos y del placer que podemos sentir.

Referencias

Baumeister, R. F., & Twenge, J. M. (2002). Cultural Suppression of Female Sexuality. Review of General Psychology6(2), 166–2003. doi: DOI: 10.1037//1089-2680.6.2.166

Yonika, M. (2019, May 6). Is Female Sexuality Really Repressed? Retrieved from https://blog.usejournal.com/is-female-sexuality-really-repressed-2e698a9aec66

(2004). Sexual Economics: Sex as Female Resource for Social Exchange in Heterosexual Interactions8(4), 339–363. Retrieved from https://assets.csom.umn.edu/assets/71503.pdf

Donk, K. 11 C. (2017, May 26). Sexual Suppression and Repression I: Definition and Origin. Retrieved from https://blog.kareldonk.com/sexual-suppression-and-repression-i-definition-and-origin/#ftr14

(n.d.). #FemalePleasure, a film on female sexuality. Retrieved from https://www.brut.media/uk/international/-femalepleasure-a-film-on-female-sexuality-41dfdbc1-9a13-4863-b501-c173ccd3975d

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Sexualidad ¿educación desde el temor o placer?

Por Mtra. Rocío Sánchez Granillo López

Desde que nacemos, nacemos con sexualidad, no podemos esperar que la educación sexual inicie en la adolescencia como se ha hecho a lo largo de generaciones. Vemos en programas de t.v., películas, series, etc. que siempre llega el “momento incómodo” de hablar sobre sexualidad con los hijos adolescentes. La escena regularmente se muestra como un momento en que ni los padres ni los hijos desean estar ahí y por lo tanto se hace de manera muy rápida, dando la información básica y dejando una infinidad de dudas flotando. Pero ¿por qué la educación sexual tiene que darse hasta la pubertad? ¿el o la bebé no nacen con genitales y por lo tanto con sexualidad? ¿por qué negar la sexualidad infantil? ¿qué pasa con todos esos años en los que no se les habla a los infantes sobre su cuerpo? Evidentemente al no hablar sobre el cuerpo y sexualidad, esto empieza a tornarse un tema no hablado por lo tanto no se puede preguntar y en consecuencia cuando llega el momento de la “plática” todo es incómodo y no hay manera adecuada de abordarlo. De ahí que la educación sexual debe darse desde el nacimiento, enseñarle a la niña que no tiene “colita” tiene vulva y el niño no tiene “un pajarito” tiene pene ya que de esta manera podrá verlo como algo normal y natural, así pues cuando tenga dudas podrá preguntar sin temor.

Ahora bien, ya que empecé a hablar del temor, estoy segura que la mayoría de nosotros recibió una educación basada en el temor, los temas que nos enseñan en el Colegio con respecto a sexualidad son: anticonceptivos, embarazo, aborto e infecciones de transmisión sexual. Todos estos con la connotación negativa ya que el mensaje que los envían es: “el coito es malo porque si lo haces entonces te puede ir muy mal o te embarazas o te pegan alguna infección horrenda”. Y así…vamos creciendo pensando que el acto sexual es malo, que tenemos que aguantarnos, no tener una vida sexual plena porque eso nos provocará un castigo terrible.

Esta educación solo nos ha llevado a tener un gran número de embarazos adolescentes, a ser ignorantes en el aspecto sexual y a no tener una adecuada salud sexual, no solo por las infecciones de transmisión sexual si no que nos enfrentamos a muchas personas con disfunciones sexuales que no se atreven a hablar por pena o por pensar “así debe ser porque no se cómo sería diferente”.

El placer en la sexualidad es básico, tenemos que poder disfrutar con RESPONSABILIDAD, es decir, si educamos desde el placer, enseñando a las personas lo que pueden llegar a sentir y a experimentar cuando hay un verdadero disfrute, podrán entonces tener una vida sexual plena, esto va de la mano con la responsabilidad que ello implica tener todos los conocimientos necesarios en el tema para tomar decisiones, sabiendo qué cuidados, precauciones y acuerdos se deben tener con las parejas sexuales.

Por esta razón se creó este blog, para brindar educación sexual desde el placer y con responsabilidad para que podamos tener una población cada vez más informada sobre este tema que es fundamental para nuestro desarrollo como seres humanos.

Este blog está escrito por alumnos de la Universidad Iberoamericana que llevan la materia Taller de Sexualidad Humana en la carrera de Psicología, a lo largo del curso vemos muchos temas que queremos compartir para que esas dudas, mitos, tabúes y demás desaparezcan poco a poco y los jóvenes tengan al alcance información veraz sobre sexualidad.

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Educación y salud sexual

Mtra. Rocío Sánchez Granillo López

En los últimos años, el tema sexual ha emergido de los días de la edad victoriana hacia la luz del día. Actualmente se estudia y se analiza quizá como no se había hecho antes. Pero ¿puede aceptarse realmente que la ignorancia y la ansiedad sexuales hayan disminuido de manera apreciable debido al moderno entorno de la franqueza sexual?

Efectivamente se han realizado grandes adelantos hacia la integración de programas de educación sexual más adecuados y funcionales para los jóvenes; sin embargo aún persisten grandes conflictos y dudas con respecto a lo sexual.

La incapacidad de los adultos para discutir acerca de la sexualidad de manera franca y abierta con los jóvenes, los dota de una cualidad mágica irreal, la cual refuerza la preocupación del adolescente por el tema, lo cual va a provocar que busque en fuentes inadecuadas información al respecto, dando como resultado una formación en la sexualidad a partir de la educación informal, apareciendo así un sinnúmero de mitos.

Los seres humanos no conocen su sexualidad por instinto; deben aprender los tres aspectos básicos de la sexualidad: el biológico, psicológico y social. En la actualidad gran parte de la educación sexual ocurre de manera informal provocando confusión, ignorancia y sentimientos de culpa; ocasionando que muchos individuos incluso repriman esta parte vital de su existencia. Una educación sexual apropiada puede ayudar a la adaptación en la vida y romper el ciclo de ignorancia y culpa.

Para disfrutarse, la sexualidad debe estar libre de culpa. Los programas de educación sexual son importantes vías para ayudar a la gente a aliviar sentimientos de culpa y angustia. Estos programas cuando están en manos de individuos capacitados y emocionalmente conscientes, y se presentan cuidadosa y objetivamente pueden ayudar a establecer la salud sexual.

Este blog tiene como objetivo proporcionar información realista, transmitir información relevante y apropiada para el crecimiento educativo y emocional de la persona promoviendo así la salud sexual.

Pornografía XXX: ¿Y dónde quedó la Y?

Por Sofia de la Paz Pérez Arroyo

A pesar de que recientemente se ha cuestionado la naturaleza de la pornografía y se ha convertido en un tema polémico; la realidad es que sitios como Pornhub han sido las escuelas de sexualidad para las generaciones actuales.

A lo largo de la historia, hemos vivido varias revoluciones sexuales, centrando la sexualidad como un aspecto esencial en nuestras vidas y un tema en frecuente evolución (3). No obstante, han sido en las últimas revoluciones donde se busca ver la sexualidad desde una perspectiva de género, donde se reconozca el derecho al placer de todes de manera equitativa. Esto ha tenido alcance hasta en los terrenos de la pornografía, donde se debate el eliminarlo por completo o simplemente deconstruirlo y cambiarlo. Por lo mismo, es que podemos comenzar a hablar sobre el porno feminista, el cual busca mostrar contenido real, donde se muestre la participación activa de la mujer y se fomente la diversidad sexual así como prácticas consensuadas y libres de violencia (6).

Todo suena bastante bonito, ¿cierto?  Pero, ¿qué sucede con aquellas personas que han consumido pornografía clásica o heterosexual desde los 13 años? ¿Cómo ha afectado en su vida sexual el tipo de contenido sexual que consumen? Y lo más importante ¿cómo reaccionarán a estas nuevas perspectivas de la sexualidad?

En la prepa o incluso desde la secundaria, no era raro comenzar a escuchar a hablar a los niños sobre porno y las distintas páginas que visitaban. En realidad, se ha visto que el primer acercamiento que un niño tiene al porno es entre los 9 y 10, muchas veces accidentalmente, lo cual nos habla de la facilidad de exposición al contenido pornográfico que existe en internet (2). No es nada nuevo que el tipo de videos al que se accede promueve la “cultura de la violación” así como que detrás de estas grandes industrias hay toda una red de trata de personas y explotación sexual.

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De hecho este año se dio a conocer el escándalo detrás de Pornhub, el cual eliminó el acceso a una gran parte de su contenido. ¿Por qué? Bueno pues, mientras muchos de este tipo de industrias se respalda detrás de contenido únicamente para adultos, la verdad de las cosas es que se comenzó a desmantelar no sólo la red de explotación sexual detrás de Pornhub, sino que muchas personas comenzaron a encontrar los videos de las violaciones que habían sufrido, y como cereza en el pastel, muchos de estos videos eran de cuando éstas personas tenían menos de 18 años.

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Así es, Pornhub estaba exhibiendo contenido pedófilo (1). Pero este no es el único escándalo relacionado a la industria pornográfica, sino que en los últimos años muchas estrellas de porno han confesado sus experiencias sobre coerción e incluso las violaciones grupales que vivieron conocidas en el mundo del porno como bukkake (2).

Ahora, analicemos esto por un segundo. Se ha hablado muchas veces acerca del efecto que este tipo de contenido tiene para las personas que lo consumen, principalmente para los hombres. Sabemos que, básicamente, este contenido les muestra que la sexualidad esta conformada por violencia y poder, así como se crean expectativas sobre el acto sexual, la eyaculación, las posturas, los cuerpos ideales, entre otros. Pero, ¿qué es lo que realmente sucede en ellos? Por ejemplo, en cuestiones de género, a las que nos criaron como mujeres normalmente obtenemos nuestro equivalente a porno de las escenas de sexo de películas románticas, por lo que esperamos que nos abracen y nos tapemos con una cobija, donde no se vea absolutamente nada interesante y todo es sumamente lento.

No hay momentos incómodos y no tenemos idea de que como es una eyaculación (en casos extremos). No es raro que, como diría Illouz, nos decepcionemos cuando en la vida real no aparece nuestro príncipe de Disney o nuestro querido Mr. Darcy (4). Si nosotras estamos esperando esto, ¿qué esperan los consumidores de porno? ¿cuáles serán sus desilusiones?

En primer lugar, se tiene esta idea de una sexualidad sumamente violenta que gira en torno al placer del hombre, pasando el sufrimiento de la mujer como placer. Si bien existen personas que puedan disfrutar de estas prácticas, la realidad es que al fin cuando llega al momento del encuentro sexual con otra persona, pueden intentar imitar lo que han aprendido por años y darse cuenta de lo incómodo que en realidad será, en el mejor de los escenarios. Pero también se afrontarán a la percepción del cuerpo y la idea de cómo deben de ser. Conocemos el efecto que esto tiene hacia sus parejas, en quienes buscan una figura perfecta, con una dotación exagerada de senos y pompas, y depiladas de pies a cabeza. Sin mencionar el hecho de pensar que pedir consentimiento no es para nada algo que se considere en una relación sexual.

Pero por otro lado, también se pone en duda su propio autoconcepto y si éste es “apto” para poder tener una pareja sexual. En este aspecto, no somos tan distintos, ya que lo que consumimos nos da una perspectiva sobre el físico que debemos tener y la manera que el acto sexual debe ser, absolutamente fuera de la realidad. Sumando, por parte de los hombres, que posiblemente estas prácticas que ven en el porno, los excite en la vida real al tratar de imitarlos, pero sean incapaces de realmente satisfacer a su pareja.

Pero existe un caso aún peor, en el que ni siquiera el encuentro sexual con otra persona los excite. Esto se le conoce como adicción a la pornografía. Hay casos de personas, en su mayoría hombres, que necesitan de la pornografía para poder tener una vida sexual, e incluso sin ella, es imposible excitarse. Comienzan a descuidar su vida personal o laboral, por ver porno, además de que si su cuerpo no cabe en las características de aquellos en los videos, no se consideran a sí mismos aptos para tener una vida sexual. Pero también, hay un sentimiento de culpa latente cada vez que vuelven a ver este tipo de contenido (5).

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Al profundizar sobre esto, se puede percibir como un tema tal vez bastante obvio en la superficie, pero que en realidad no se trata en el día a día, y nuevamente recalcar la importancia de una adecuada eduación sexual. Puede se comience hablar del tema y surja la clausura de sitios construidos en redes de explotación sexual y pedofilia, como tener nuevas formas de presentar contenido, como el porno feminista. Sin embargo, para aquellos que consumieron el porno heterosexual y violento durante tantos años y sin consciencia o cuestionamiento de lo que en realidad están viendo como lo hay ahora, fomenta que exista una doble verdad en lo que ahora una mujer o la diversidad sexual es, y para lo que aprendieron que una mujer sirve en el sexo (3).

Finalmente, me parece importante recalcar que todes hemos crecido con ideas muy diferentes y equivocadas sobre la sexualidad, lo cual claramente nos causan dudas, decepciones e inseguridades. Pero también pueden desencadenar en relaciones violentas y sin consentimiento. Sobre todo, teniendo en cuenta que son apenas unos niños cuando tienen este primer acercamiento al contenido sexual, hay que volver a plantear la importancia de una correcta educación sexual para todes.  

Referencias

  1. BBC. (2020). Pornhub: la investigación tras la que la plataforma para adultos eliminó el acceso a gran parte de sus videos. marzo 3, 2021, de BBC News Mundo Sitio web: https://www.bbc.com/mundo/noticias-55310576
  2. Cantillo, J. (2020). El libro que deja al desnudo (en serio) la industria del porno. marzo 3, 2021, de Infobae Sitio web: https://www.infobae.com/america/mundo/2020/11/01/el-libro-que-deja-al-desnudo-en-serio-la-industria-del-porno/
  3. de Miguel Álvarez, A. (2020). Sobre la pornografía y la educación sexual: ¿puede «el sexo» legitimar la humillación y la violencia? Gaceta Sanitaria. Recuperado de: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S021391112030039X
  4. Illouz, E. (2012). Por qué duele el amor. Una explicación sociológica. Madrid: Katz Editores.
  5. Mendoza, R. (2021). Síntomas de que sufre una adicción al porno. marzo 3, 2021, de El Correo Sitio web: https://www.elcorreo.com/vivir/relaciones-humanas/porno-adiccion-sintomas-20210105182604-ntrc.html?ref=https:%2F%2Fwww.elcorreo.com%2Fvivir%2Frelaciones-humanas%2Fporno-adiccion-sintomas-20210105182604-ntrc.html
  6. Molas, M. (2020). Porno feminista: ¡un cine para adultos ético y real es posible!. marzo 3, 2021, de Time Out Sitio web: https://www.timeout.es/barcelona/es/noticias/porno-feminista-un-cine-para-adultos-etico-y-real-es-posible-070120

Los elefantes rosas de Dumbo en el acto sexual

Por: Daniela Castañeda Rocha

… o como los chavorrucos lo conocen: “sex, drugs and rock & roll”.

Pero, ¿qué implica realmente el estar bajo la influencia de sustancias psicoactivas en el acto sexual?

Cuando hacemos actividades como hacer ejercicio, comer, tener relaciones sexuales y consumir drogas, se activa en nuestro cerebro el llamado “circuito de recompensa”, donde el químico que generalmente se encarga de la motivación y satisfacción (a.k.a. dopamina) estimula una de las regiones cerebrales más primitivas (núcleo accumbens), provocándonos hacer a un lado todo sentido de razón y buscando el último placer (Blum, K., Werner, T., Carnes, S., Carnes, P., Bowirrat, A., Giordano, J., Oscar-Berman, M., & Gold, M. 2012).

Al ver lo placenteras que son estas actividades, buscamos nuevas formas de experimentarlas y potencializarlas, es decir, que aprendemos y nos queremos mejorar, ya sea tanto más que tengamos una sensación más placentera o que esta sensación dure más.

Esta búsqueda hedonista no es nueva en nuestra historia como humanidad, y es así que se ha mezclado el uso de sustancias (llámese alcohol, opiáceos, marihuana, cocaína, anfetaminas, etc.) con las prácticas sexuales; tenemos el ejemplo de la cocaína en tiempos precolombinos y el uso de opiáceos en la Antigua Grecia (González, T., Gálvez, E., Álvarez, N., Cobas, F., & Cabrera, N. 2005).

Sin embargo, cada vez se vuelve más y más popular por el fácil acceso a las drogas y la creación de nuestra prácticas e incluso subculturas que normalizan y promueven el consumo durante o previo al acto. En la comunidad LGBT+ se ha popularizado la práctica del ChemSex (o chemical sex), personas con pene aunque no exclusivamente, y consiste en uso intencionado de drogas psicoactivas para mantener relaciones sexuales de ya sean horas o días. Los motivos para el ChemSex son muy variados, desde motivos de rendimiento o facilitar prácticas sexuales (fisting), hasta afectivos, relacionales o sociales (Fernández-Dávila, P., 2017).

Interesante tu dato, pero ¿qué pasa en tu cuerpo y cuál es la experiencia subjetiva cuando consumes diferentes drogas y te involucras en prácticas sexuales?

Alcohol

Al ser un depresor del sistema nervioso, da la sensación de dejar el cuerpo entumecido o con menor sensibilidad. Genera desinhibición social, y provoca la sensación de ser más actractivx. Se describe al acto sexual menos emocional y más directo, agresivo, fuera de control y descuidado, poniendo a las personas en situación de riesgo pues se olvidan de usar condón por percibir poco control y juicio en los actos. Después del acto, las personas reportan sentimientos de culpa referente a las decisiones del momento, el lugar que lo llevaron a cabo y la(s) persona(s) con quien se involucraron (Palamar, J. J., Acosta, P., Ompad, D. C., & Friedman, S. R. 2018).

Marihuana

"Mota, Juana, Hierba"

Las sensaciones corporales son intensificadas; hay un orgasmo más intenso, aunque algunas personas con vulva sienten que no se pueden concentrar, provocando que no tengan un orgasmo. También permite la desinhibición social en algunos casos, y, a diferencia del alcohol, su uso se destina a relaciones sexuales más lentos, afectuosas y compasivas, pues se involucra más sensaciones y sensualidad (Palamar, et al. 2018). Su consumo frecuente, reduce los niveles de testosterona y puede causar disminución en la producción de espermatozoides, así como el deseo sexual y provoca disfunción eréctil. En algunos casos, en personas con vulva, hay una disminución de la lubricación vaginal, provocando dolor durante el coito (González, T., Gálvez, E., Álvarez, N., Cobas, F., & Cabrera, N. 2005).

Cocaína

"Coca, Nieve, Crack"

Aumenta la excitación y prolonga la relación sexual, aunque puede llegar a derivar en problemas al provocar dolor. Es valorada frecuentemente como un afrodisíaco. Puede dificultar la erección y el orgasmo masculino (Calafat, A., Juan, M., Becoña, E., Mantecón, A. 2008). Sus efectos eufóricos pueden cambiar la percepción de uno mismo y de las propias experiencias o interacciones sexuales. Pero, por otra parte, tras los momentos de euforia aparece la caída a momentos de depresión. El uso prolongado de la cocaína puede disminuir el funcionamiento sexual (González, et al. 2005)

Opioides

"heroína, codeína, morfina, fentanilo"
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Son poderosos inhibidores de la actividad y de la función sexual, a pesar de ser considerados afrodisíacos. En personas con pene puede haber alteraciones del interés sexual, el retraso en la eyaculación y el fracaso en la erección, y en personas con vulva también hay una alteración en el interés sexual. El propio efecto de la droga, se describe como mucho más placentero, intenso y fácil de obtener que un orgasmo. Aunque el uso de la heroína y derivados del opio puede dar lugar a fantasías sexuales, el grado de excitación y la frecuencia del orgasmo disminuyen debido a los efectos depresores que estas drogas tienen sobre el sistema nervioso (González, et al. 2005).

Anfetaminas

"MDMA, Molly"

estimulantes que en pequeñas dosis pueden provocar una sensación de exaltación, por lo especialmente las personas con vulva, informan de un incremento en su deseo sexual, pero tomadas en dosis mayores o si se ingieren normalmente, reducen la excitación y disminuyen la respuesta sexual (González, et al. 2005). Unos de sus efectos comunes es generar sentimientos de cercanía, intimidad y sensualidad, ahí el nombre “droga del amor”. Hay un incremento en la intensidad sexual, en la duración de la actividad, mayor disfrute y mayor intensidad en el orgasmo. En personas con pene es común la disfunción eréctil y en personas con vulva hay menor lubricación vaginal (Palamar, J. J., Griffin-Tomas, M., Acosta, P., Ompad, D. C., & Cleland, C. M. 2018).

  • Speed: aumenta la liberación de dopamina, y al consumirla frecuentemente ocasiona la disminución del deseo sexual, y en los hombres, provoca trastornos eyaculatorios, y en la mujer, ausencia de orgasmos.
  • Éxtasis: ocasiona un aumento en la liberación de serotonina, y a corto plazo trae consigo problemas neuronales, disminución de la líbido y de la respuesta sexual

¡OJO! Es importante que antes de intentar nuevas experiencias, te informes y sientas que estás en un espacio seguro, libre de presiones, y que siempre se tenga como primer paso el consentimiento. Contar con información sobre efectos negativos o daños que producen las drogas, efectos o interacciones de la combinación de drogas, cómo actuar en caso de una sobredosis, estrategias de reducción de riesgos, información sobre nuevas sustancias y saber dónde ir en caso de tener un consumo problemático son herramientas que pueden servir de mucho a todxs y no quedarnos como Dumbo, sin conciencia de lo que le estaba sucediendo y sin cómo afrontarlo. Para pasarla bien también es importante cuidar de nosotrxs y lxs demás.

🙂

Referencias

Blum, K., Werner, T., Carnes, S., Carnes, P., Bowirrat, A., Giordano, J., Oscar-Berman, M., & Gold, M. (2012). Sex, drugs, and rock ‘n’ roll: hypothesizing common mesolimbic activation as a function of reward gene polymorphisms. Journal of psychoactive drugs, 44(1), 38–55. https://doi.org/10.1080/02791072.2012.662112

Calafat, A., Juan, M., Becoña, E., Mantecón, A. (2008). Qué drogas se prefieren para las relaciones sexuales en contextos recreativos. Adicciones, 20(1),37-47. Disponible en:   https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=2891/289122033005

Fernández-Dávila, P. (Julio, 2017). Consumo de drogas y su relación con el sexo: Escuchando las voces de un grupo de hombres gais y bisexuales de la ciudad de Barcelona que practican ChemSex. Recuperado de http://www.cruzroja.es/pls/portal30/docs/PAGE/CRJ/BOLET%CDN%20CRUZ%20ROJA%20JUVENTUD/LISTADO%20BOLETINES%20CRJ2017/BOLET%CDN%20CRUZ%20ROJA%20JUVENTUD%20N%BA%20387/ESTUDIO%20CONSUMO%20DE%20DROGAS%20Y%20SU%20RELACI%D3N%20CON%20EL%20SEXO%20(RESUMEN%20EJECUTIVO).PDF

González, T., Gálvez, E., Álvarez, N., Cobas, F., & Cabrera, N. (2005). Drogas y sexualidad: grandes enemigos. Revista Cubana de Medicina General Integral, 21(5-6) Recuperado de http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21252005000500015&lng=es&tlng=es.

Palamar, J. J., Griffin-Tomas, M., Acosta, P., Ompad, D. C., & Cleland, C. M. (2018). A comparison of self-reported sexual effects of alcohol, marijuana, and ecstasy in a sample of young adult nightlife attendees. Psychology and sexuality, 9(1), 54–68. https://doi.org/10.1080/19419899.2018.1425220

Palamar, J. J., Acosta, P., Ompad, D. C., & Friedman, S. R. (2018). A Qualitative Investigation Comparing Psychosocial and Physical Sexual Experiences Related to Alcohol and Marijuana Use among Adults. Archives of sexual behavior, 47(3), 757–770. https://doi.org/10.1007/s10508-016-0782-7

COVID-19 y fertilidad masculina

Por: Daniela Hanono

A lo largo del año, hemos escuchado muchos mitos con respecto al covid, de los cuales la mayoría no sabemos qué tan verdad pueden llegar a ser, mitos desde cómo cuidarnos, hasta los efectos que puede llegar a tener en nuestro cuerpo. Uno de los factores de los cuales se ha escuchado en varias ocasiones, es acerca del impacto que tiene el COVID sobre la fertilidad, ya sea masculina o femenina. 

En esta ocasión me quiero enfocar en la parte masculina, en ¿Cómo puede llegar a afectar la fertilidad en hombres que han tenido  complicaciones por COVID-19 y romper ideas falsas o confirmar que se han creado en los últimos meses? 

Me gustaría comenzar hablando del SARS -CoV la primera versión que llegamos a escuchar del virus y se ha ido estudiando a través del tiempo. Por medio de este estudio, se llegó a la conclusión de que la orquitis era una de sus complicaciones de salud planteadas que podría llegar a afectar la espermatogénesis, en pocas palabras que afecta la calidad del semen. Esto fue probado en el año 2002, en donde algunos pacientes con el virus sufrieron de esto, se encontraron inflamaciones en los tubos seminales, pero no se encontraron rastros en ninguna otra función, lo cual los llevó a pensar que las reacciones inflamatorias son las causantes del daño testicular por el virus. 

Por otra parte, se mostró ser un factor relacionado con la edad, en donde la mayoría de los casos fueron en edades de los 30 en adelante y disminuye en las personas de 60 en adelante. 

En el caso del SARS-Cov2 opera de muchas maneras,  afecta  mecanismos que pueden tener que ver con funciones reproductivas masculinas. Se ha hablado de que este virus activa vías sensibles a través de procesos inflamatorios lo que puede hacer que empiece un proceso oxidativo, es decir se oxida el tejido y  pueden afectar la calidad del semen.  Sin embargo esto no tiene nada que ver con algún contagio, o por lo menos, es algo que aún no se sabe. 

Según un estudio realizado por la Asociación Española de Andrología, Medicina Sexual y reproductiva, en la cual se hizo una investigación muy amplia acerca del tema reveló que 19% de los hombres que han tenido molestias en el escroto se puede pensar que es por causas virales, pero nadie lo ha comprobado. En teoría se llegó a pensar que posiblemente el virus no infecta directamente a los testículos, pero puede llegar a despertar una respuesta autoinmune, ósea que el cuerpo comienza a atacarse a sí mismo.

Lo anterior, se fundamenta en que han encontrado presencia del virus en semen, pero han sido contradictorios en la mayoría de los casos. Pero si se estudió que existe información genética en el 15% de los enfermos de COVID-19. 

En el caso de  hombres contagiados, se ha observado un incremento importante de Hormona Luteinizante, la cual es la encargada de la producción de testosterona y espermatozoides.  

En este estudio, se llegó a la conclusión, de que la muestra es muy pequeña y los resultados son contradictorios, es por esto por lo que no se puede decir que exista directamente una relación, pero se debe de seguir investigando. 

Bibliografía: 

  • José, F. G., González, J. G. Á., Molina, J. M. C., Arnau, L. B., Iribarren, I. M., Jabaloyas, J. M. M., … & Salamanca, J. I. M. (2020). Infección por SARS-CoV-2: implicaciones para la salud sexual y reproductiva. Una declaración de posición de la Asociación Española de Andrología, Medicina Sexual y Reproductiva (ASESA). Revista Internacional de Andrología, 18(3), 117-123.
  • Dutta, S., & Sengupta, P. (2021). SARS-CoV-2 and male infertility: possible multifaceted pathology. Reproductive Sciences, 28(1), 23-26. 
  • Rojo, M. A. E., Fernández-Pascual, E., & Martínez-Salamanca, J. I. (2020). Impacto de la pandemia COVID-19 en andrología. Recomendaciones en la práctica clínica diaria. Revista Internacional De Andrologia.
  • Stanley, K. E., Thomas, E., Leaver, M., & Wells, D. (2020). Coronavirus disease-19 and fertility: viral host entry protein expression in male and female reproductive tissues. Fertility and sterility, 114(1), 33-43.

¿Boobs?¿Vello púbico?… ¿Qué es esto?

Por: Ana Rodríguez Prado

Entre los 8 a 10 años empiezan cambios en ti, en tu manera de ser, en tu manera de sentir, en tu piel, en tu voz, en tu estatura, en el desarrollo de tu cuerpo, en tus músculos, en tus partes genitales y empiezas a sentir deseo sexual (Gómez, 2019).

El día que empiezas a usar un brasier, ese día el mundo te grita:  ¡Bienvenida a la pubertad!

Pubertad… ¡Qué Palabra!

Significa tanto que a veces asusta un poco.

Para hacerla corta y fácil, la pubertad es sinónimo de cambios, estos cambios se dan tanto por fuera como por dentro, a una velocidad demasiado rápida (Gómez, 2019).

Esta es una etapa en donde el cuerpo se desarrolla más rápido que en cualquier otro momento de la vida (Podestá,2017). De un día para otro parece que eres otra persona, todos estos cambios van generando demasiadas preguntas de que hacer con esto.

El cuerpo es muy sabio y nos habla todo el tiempo, todos estos cambios responden a un mecanismo biológico por el que pasa todo el mundo, las responsables de estos cambios son las hormonas, unas sustancias químicas que produce el organismo a través de diversas glándulas (Mandal,2018).

Los cambios externos, como lo sería el cambio en la piel, el crecimiento de pechos, el crecimiento del vello púbico, el crecimiento vello en las axilas, el ensanchamiento de caderas, son muy fáciles de notar, pero, así como cambia todo por fuera también cambia el cuerpo por dentro. Estos cambios apenas comienzan, seguirás teniéndolos hasta que termine tu desarrollo (Gómez, 2019).

Tus órganos sexuales también están madurando. Se están preparando para ser un adulto.

Si eres una persona con vulva, los cambios que presentan tus órganos sexuales es la maduración de los óvulos, los cuales serán expulsados por tus ovarios y por lo tanto presentaras la menstruación, esta se presenta alrededor de cada 28 días. La llegada de la menstruación marca un antes y un después dentro de tu desarrollo. Es natural que sientas dudas y temores y para no sentirlo debes de informarte (Podestá,2017).

Este cambio nos llena de grandes responsabilidades, pues tu aparato reproductivo ya este maduro y es capaz de tener relaciones sexuales y de procrear. Por lo tanto, debemos de cuidarnos para prevenir un embarazo o una enfermedad de trasmisión sexual.

Cuando empieces a ser sexualmente activa debes de buscar ayuda con un medico para que te indique como cuidarte en todos los aspectos y ejercer con responsabilidad tu sexualidad Gómez, 2019).

El medico te indicará cuales son los métodos anticonceptivos y que cuidados tener al empezar tu vida sexual.   

Algunos consejos que puedes seguir para sobrellevar estos cambios….

  1. Mantén la clama y escucha tu cuerpo: aunque no sepas que esta pasando contigo, tu cuerpo es muy sabio y todo se dará a su tiempo (Piconee,2017).
  2. Calendario: es muy recomendable el llevar un calendario para marcar las fechas en las que menstruas y así estar preparada cada mes (Piconee,2017).  
  3. Higiene: al tener tantos cambios en el cuerpo debes de tener una higiene superior a la que acostumbrabas, ya que es de suma importancia cuidar tu cuerpo y mucho más en tus días (Piconee,2017).
  4. Preparate: siempre mantente preparada, ten en tu bolsa o mochila toallas sanitarias, por si hiciste mal cálculos.
  5. Busca apoyo: siempre cuenta con algún apoyo para platicar estos temas, una persona de toda tu confianza.
  6. Consultas medicas: sí sientes que algo no va bien en tu cuerpo, POR FAVOR ve al doctor.

¡Recuerda, que tus cambios no te den pena, todas pasamos por lo mismo!

Referencias:

Podestá,V.(20017). Cuido mi cuerpo. Argentina. Ed Guadal. Pags 77.

Gómez,B.(2019). Desarrollo físico y sexual en la adolescencia y en la pubertad. Sociedad Peruana de pediatría. Web:  http://www.codajic.org/sites/www.codajic.org/files/CRECIMIENTO%20Y%20DESARROLLO%20SDAJ.pdf

Mandal,A.(2019). ¿Cuáles son las hormonas? News Medical Life Sciences. Web: https://www.news-medical.net/health/What-are-Hormones-(Spanish).aspx

Piconee,A.(2017). 10 Recomendaciones para una adolescencia más saludable. SUP. Web: https://www.sup.org.uy/2017/04/28/10-recomendaciones-para-una-adolescencia-mas-saludable/

¿Y si hablamos del padre “suficientemente bueno”? La crianza y los cuidados también son cosa de hombres

Por: Sara Bromberg Jinich

Imagen: https://www.instagram.com/p/CJmU1vbHyKY/

La psicología tradicionalmente estudia y enfatiza la importancia de la relación madre-bebé y habla de sus consecuencias a corto y a largo plazo en el desarrollo de los niños. Poco a poco esto ha ido evolucionando y se le ha empezado a dar más peso al rol de los hombres en la crianza de sus hijos.

Además de encargarse de amamantar al bebé (si así lo decide), muchas veces asociamos las actividades de cuidado a la mujer: cambiar pañales, cargar, vestir, acurrucar, cantar y jugar. Esto es interesante, puesto que, aunque el trabajo doméstico y el cuidado de los hijos recae principalmente en las mujeres, estas mismas salen más y más al campo laboral. No es que las mujeres no trabajen, pero parece que sí se encargan más del cuidado de los niños.

Por todo esto, actualmente se realizan más estudios que señalan la importancia de la figura paterna para el desarrollo de los niños, y al mismo tiempo, los beneficios que ser un padre involucrado y emocionalmente presente trae a los hombres (y también a la sociedad).

  • ¿Cuál es el rol paterno? Proveedor, cuidador, ejemplo masculino…

Sería complicado describir una manera exclusiva de ser un buen padre (o un padre “suficientemente bueno”). Eso depende de muchos elementos como las características personales, características de la relación de pareja, características del niño en concreto, factores sociodemográficos y factores contextuales (Habib, 2012).

Los hombres atraviesan una serie de transiciones a lo largo del ciclo vital, y en cada una de estas etapas nacen nuevos roles y otros se modifican. Al rol paternal se le pueden asociar los siguientes: el rol “remoto”, que se refiere a los casos en los que el padre es una figura ausente; el rol de proveedor, que tiene que ver con la función tradicional del padre que provee económicamente; el rol de asistente o cuidador secundario, que es el hombre que “ayuda” a la mujer en la crianza; el rol de la co-paternidad, en el que ambos padres comparten responsabilidades y el rol de cuidador primario, en las ocasiones que el padre es la figura principal en la vida del niño. Tradicionalmente también se asocian las funciones de disciplina y establecimiento de límites al rol paternal (Habib, 2012).

  • Convertirse en padre

Se ha observado que, al convertirse en padres, los hombres pueden desarrollar sentimientos de placer, profundidad afectiva, satisfacción y sorpresa, a la vez de sentir ansiedad, depresión, hostilidad, confusión y ambivalencia hacia su nuevo rol. Esto afecta su autoconcepto y autoestima (Habib, 2012).

De igual manera, es importante considerar y prestar atención a la relación de pareja, ya que mientras mejor sea, ambos padres podrán adaptarse mejor a sus nuevos roles e involucrarse afectivamente con el bebé. Otro cambio que surge es la formación de una nueva relación con los propios padres, que pasa a ser percibida como una relación adulta. Al mismo tiempo, conflictos no resueltos pueden entorpecer la adaptación con el hijo. La transición a la paternidad continúa un proceso intergeneracional, en el que la identidad paterna de generaciones previas permea en la paternidad de las generaciones nuevas (Habib, 2012).

La percepción y las creencias que el hombre tiene de sí mismo y de lo que es ser hombre para él tienen un gran peso en qué tan involucrado estará con sus hijos. Es decir, al adoptar el nuevo rol de papá, tiene que reacomodar sus prioridades y otros roles como el ser esposo, empleado, amigo, etc. (Habib, 2012).

  • Cambios cerebrales en el nuevo papá

Durante el embarazo, el parto y la lactancia, las mujeres atraviesan una serie de cambios cerebrales y hormonales…y los hombres también. La oxitocina es un hormona que promueve el vínculo afectivo entre madres e hijos, y como se ha estudiado recientemente, igualmente se modifica en el cerebro masculino durante los meses del posparto. El aumento de oxitocina altera la producción de testosterona, reduce los niveles de cortisol (la hormona del estrés) y aumenta el comportamiento paternal (Feldman, Gordon, Schneiderman, Weisman, & Zagoory-Sharon, 2010).

La producción de oxitocina se puede fomentar a través del tacto y el contacto físico: esto hace que los niveles aumenten. Aunque el cerebro masculino ya cuenta con esta hormona, en un ciclo que se retroalimenta con la interacción con el bebé, se produce más. En otras palabras, las conductas paternales se refuerzan en cada interacción (Feldman et al., 2010).

La estimulación, que puede ocurrir durante momentos de juego, promueve el desarrollo social y cognitivo del niño de manera distinta a lo que sucede en el contacto con la madre. Las interacciones papá-bebé involucran estimulación propioceptiva, que se refiere a la posición del cuerpo, y ayuda al niño a explorar el ambiente. El juego activo, que difiere a las interacciones con mamá, hace que el cerebro de papá cambie y se refuerce el vínculo, todo a través del contacto táctil y el involucramiento activo (Feldman et al., 2010).

  • Lo que importa es la calidad de la interacción, más que la cantidad

Cuando se habla de involucramiento con un hijo, generalmente se puede dividir en calidad y en cantidad. En la primer categoría, se encontraría la cantidad de tiempo disponible que el padre tiene y está involucrado con su hijo. Aun así, recientemente el énfasis ha pasado a la calidad de la interacción, que tiene más que ver con el vínculo que se forma entre papá y bebé y la sensibilidad, atención o interés que se le da a estos momentos compartidos (Allen & Daly, 2007) .

Cuando los bebés desarrollan un vínculo seguro con su padre, esto les puede brindar bienestar emocional, protección y herramientas para toda la vida. La relación afectiva puede ayudar en momentos de adversidad y sobre todo, apoya a que los niños comiencen a explorar el mundo, a que socialicen con otros y se sientan competentes, desarrollando un autoconcepto positivo y confianza en sus capacidades (Allen & Daly, 2007).

Las interacciones con papá nutren a los niños de distintas maneras que las interacciones con mamá. Los hombres tienden a fomentar más la independencia de sus hijos y a enseñarles que hay un mundo más allá de la familia. Los momentos de juego tienden a ser más activos y proveen a los niños de estimulación física que refuerza sus habilidades motoras, además de enseñar a los niños a regular sus emociones y comportamientos más agresivos (Rosenberg & Wilcox, 2006).

En cuanto a desarrollo cognitivo, los hijos de padres involucrados, sobre todo que juegan más y participan en las actividades de cuidado como alimentar, cambiar pañales y vestir a los niños, tienden a mostrar mayor competencia cognitiva, que se manifiesta en una mejor capacidad de resolución de problemas, un vocabulario más amplio, mayores habilidades de lenguaje y posteriormente un desempeño escolar superior, previniendo así la deserción escolar y otros problemas conductuales, uso de drogas, delincuencia juvenil y embarazos adolescentes (Allen & Daly, 2007).

  • Necesidad de apoyo social y políticas públicas que apoyen el involucramiento paterno

En México, se podría pensar que se sigue teniendo la idea del rol tradicional del padre que trabaja y provee y de la madre que cría y cuida. Factores sociodemográficos como el incremento de divorcios, la disminución del número de hijos que se tiene, la mayor escolaridad y salida al campo laboral de las mujeres, etc. han hecho que comencemos a cuestionar el papel de los hombres dentro de la familia y su responsabilidad en la crianza de los niños.

En México, el 10% de las madres son madres solteras y en 4 de cada 10 hogares el padre está ausente (aproximadamente 11.4 familias) (El Universal, 2020). Esto tiene consecuencias a corto y a largo plazo como ya se mencionó.

Aunque es un problema complejo y necesita un abordaje interdisciplinario, habría que pensar cómo podríamos apoyar a los nuevos papás y fomentar las interacciones de calidad con sus hijos, comprendiendo que es un proceso que puede ser difícil, que requiere cuestionamiento y orientación, aunque claro que puede ser muy satisfactorio también.

Referencias

Allen, S., & Daly, K. (2007). The Effects of Father Involvement: An Updated Research Summary of the Evidence.

El Universal. (2020, julio 8). En 4 de cada 10 hogares mexicanos el padre es ausente. El Universal. Recuperado de https://universal.org.mx/2020/07/08/en-4-de-cada-10-hogares-mexicanos-el-padre-es-ausente/

Feldman, R., Gordon, I., Schneiderman, I., Weisman, O., & Zagoory-Sharon, O. (2010). Natural variations in maternal and paternal care are associated with systematic changes in oxytocin following parent—infant contact. Psychoneuroendocrinology, 35, 1133–1141.

Habib, C. (2012). The transition to fatherhood: A literature review exploring paternal involvement with identity theory. Journal of Family Studies, 18(2–3), 103–120.

Rosenberg, J., & Wilcox, W. B. (2006). The Importance of Fathers in the Healthy Development of Children. Recuperado de https://www.childwelfare.gov/pubpdfs/fatherhood.pdf