Sexesteem

Por: Natalie Kupersmit Herman

Imagina que un día te levantas y sales de tu casa como acostumbras para empezar el día, pero por alguna razón no te sientes cómodo/a con la ropa que elegiste, o con tu peinado o de como te ves en general; entonces por cada espejo por el que pasas te miras y sientes que esa blusa que te pusiste destaca todas las partes de tu cuerpo que no te gustan, pero por más que tratas de no prestarle importancia, es lo único que llama tu atención. Durante el día tratas de hacer tu trabajo como debe de ser, de poner atención en diferentes cosas y de disfrutar tu día, pero ¡sorpresa! no lo consigues porque tu cabeza siempre vuelve a esos pensamientos negativos sobre ti mismo/a que se repiten una y otra vez, de modo que tu día no resultó como esperabas y por obvias razones no fue nada placentero.

Ahora imaginemos esta misma situación, pero en lugar de pensar que estamos haciendo nuestra vida diaria, con actividades cotidianas estamos con nuestra pareja y deseosos de tener sexo. Naturalmente y con muchas ganas  comienzan a tocarse, pero tú no te puedes enfocar en solamente disfrutar el momento y dejarte ir, tus pensamientos están clavados en que si te depilaste, en cómo te ve la otra persona mientras tienen sexo, en que estará pensando de ti, o que tal si no le gusta lo que hago o como lo hago, en qué posición te pones para que no se vea esa lonjita que tanto odias; y así olvidas por completo lo mucho que te gusta tu pareja, lo placentero que se siente que te toquen, y te olvidas de disfrutar un momento íntimo y especial.

Cuando hablamos de autoestima, pocas veces pensamos en cómo una mala autoestima influye en nuestra vida sexual y pocos conocen que existe la autoestima sexual, mejor conocida como “Sexesteem”.

Es probable que la palabra “Sexesteem” sea nueva para ti, ya que es un concepto muy reciente, que se utilizó por primera vez en 1979 por Finkelhor quien, aunque no llegó a definirlo, desarrolló la Sexual Self-Esteem Scale para medir actitudes hacia el autoconcepto sexual. Más adelante, Helminiak (1989) habla de autoaceptación sexual, definida como la “comodidad con el cuerpo de uno mismo como organismo sexualmente receptivo”, mientras que por su parte, Snell y Papini (1989) definen la autoestima sexual como “la estima positiva y la confianza en la capacidad para experimentar la sexualidad de un modo satisfactorio y placentero” (Sierra, 2018).

A pesar de que desde los 70´s y 80´s se menciona el término, es hasta hace poco que la palabra “Sexeseem” comenzó a ser popular. Incluso hay un hashtag (#sexesteem) en redes sociales, en donde puedes encontrar información sobre el tema.

El sexo puede ser liberador cuando nos hace sentir bien, sin embargo, cuando nuestro “Sexesteem” se basa en lo que nos dicen los demás o en compararnos con otros, va a ser muy difícil llegar a la satisfacción sexual. En muchas situaciones pensamos que cuando una persona tiene más sexo o tiene sexo con más personas, mejor autoestima tiene o mejor se sentirá respecto a si mismo/a, así como también creemos que entre más sexo, más deseado se es por los demás y es a causa de estos pensamientos que habrá quienes busquen tener sexo para “sentirse deseados o sexy”; sin embargo, cuando te sientes bien contigo mismo/a, no necesitas la validación externa y es entonces que el sexo se desea y se disfruta mucho más.

Con todo lo dicho anteriormente, la forma de percibir y evaluar nuestro cuerpo está conectada con las relaciones sexuales que se tengan y en cómo vivimos el momento. Pero muchas veces, tener una autoestima baja se debe en gran parte a que vivimos en un mundo en el que el cuerpo de la mujer ha sido objetivado constantemente, por lo que los estándares de belleza han generado que las mujeres estén muy conscientes de su cuerpo y al no llegar a ese estándar, su autoestima caiga.

“Desde la teoría de la objetivación se plantea la relación entre la imagen corporal y la expresión de la sexualidad en las mujeres. En esta teoría se considera que las mujeres de la sociedad occidental están inmersas en una cultura dominante masculina en la que se trata de forma diferente los cuerpos de los hombres y de las mujeres. Esto tiene como consecuencia que sea mucho más probable que el cuerpo de las mujeres se mire, evalúe y sea potencialmente más objetivado que el de los hombres” (Calado, 2004).

Los comerciales y los anuncios, así como la misma industria de la pornografía, plasman un estereotipo de lo que es la belleza, cómo se debe de ver, sonar y expresar una persona tanto en la cama, como en su apariencia y actividades cotidianas; lo que causa no sólo a sentir vergüenza de nuestro cuerpo, sino también a presentar síntomas de trastornos alimentarios. “Esto se podría deber a que el estándar de belleza que la objetivación envuelve es extraordinariamente difícil de conseguir, lo que conlleva un descontento entre el deseo de parecer y la realidad. En definitiva, esto provoca un “descontento normativo” de la mayoría de las mujeres con sus cuerpos” (Calado, 2004).

Tener confianza en tu cuerpo, sin importar la forma o el tamaño que tengas, y saber que eres hermoso/a por derecho propio, es invaluable e indescriptible. Pero ese sentimiento debe venir de adentro y no depender de lo que opina alguien más de nosotros. Sin importar nuestro sexo, género u orientación sexual, más sexo no significa necesariamente tener más confianza, podrías ser virgen y tener muy buena autoestima y estar cómodo/a con tu propio cuerpo. El “Sexesteem” involucra no solo confianza, también y no menos importante respeto propio. Esto quiere decir que una alta autoestima significa que estás lo suficientemente seguro de ti mismo como para no tener que demostrar tu valía a nadie más.

Lo importante sobre el tema, es darle al sexesteem el valor que amerita sobre todo hoy en día, cuando los medios de comunicación son tan accesibles y populares y su contenido no es siempre verídico ni saludable, y los estándares de belleza son limitados a un solo tipo.Todo esto ocasiona demeritar la esencia de cada persona sin permitirles destacar sus cualidades, virtudes, habilidades, sentido del humor y la belleza interna y externa con la que cada uno de nosotros contamos y que nos puede resultar difícil verla si nuestra autoestima no es óptima. Por lo tanto entendemos que no se puede tratar por separado sexesteem y autoestima.

Recuerda:

  1. Explora tu cuerpo, es claro que nadie puede conocerlo como tu mismo/a
  2. No tengas miedo de expresar lo que te gusta
  3. No te canses de darte cumplidos
  4. Si no sientes deseo sexual investiga porqué, no estas solo/a, aclara tus dudas
  5. Recuerda que cada quien tiene gustos y necesidades diferentes
  6. Cuida tu cuerpo, alimentate bien, haz ejercicio.
  7. El sexo tiene que ser placentero y hacerte sentir bien, si no está siendo así revisa la causa.
  8. Si sientes que tu vida sexual y autoestima están siendo afectados, no dudes en consultar a un especialista.

Referencias:

Calado, M & Lameiras, M., & Rodríguez, Y. (2004). Influencia de la imagen corporal y la autoestima en la experiencia sexual de estudiantes universitarias sin trastornos alimentarios. International Journal of Clinical and Health Psychologyhttps://www.redalyc.org/articulo.oa?id=337/33740208

Sierra, C., López, F., Álvarez, A., Arcos-Romeroa, A. y Calvilloa, C. (2018). La autoestima sexual: su relación con la excitación sexual. Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC), Universidad de Granada, Granada, España http://www.scielo.org.co/pdf/sumps/v25n2/0121-4381-sumps-25-02-00146.pdf

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